El Día de la Ejecución
Capítulo 4
El Día de la Ejecución
――Aquel día, las estrellas reunidas en la Ciudad de las Compuertas aceleraron el paso, cada una con sus propios designios en el corazón.
Crusch: 『 Ferris, ¿cómo está Wilhelm? 』
Ferris: 『 ...Dice que quiere estar un poco solo. Crusch-sama, ¿puede decirle algo? 』
Crusch: 『 Es difícil. Dejando de lado el asunto de Reinhard-sama, la discusión con su hijo pareció afectarle bastante. Heinkel-sama, se llamaba, ¿verdad? 』
Ferris: 『 ¡Miau, miau! ¡Odio a ese vicecapitán! ¡Siempre con esa actitud, haciendo que todos a su alrededor se preocupen... De verdad, no solo es una carga para la orden de caballeros, sino para todo el reino! 』
Con las orejas de gato erizadas, Crusch posó suavemente su mano sobre la de un indignado Ferris y, mientras la acariciaba para calmarlo, continuó diciendo: "Cálmese".
Crusch: 『 Tanto para usted como para mí, Wilhelm es una persona importante, ¿verdad? Para que, cuando él quiera la ayuda de alguien, seamos nosotros los primeros en poder ofrecérsela, debemos al menos mantener la calma. 』
Ferris: 『 ...Sí, nyan. Y eso sin contar la información sobre Gula que Anastasia-sama nos va a dar. 』
Crusch: 『 Sí. Seguramente, este sea nuestro momento decisivo. 』
Levantando sus manos entrelazadas, Crusch lo declaró, y Ferris abrió los ojos como platos. Luego, bajó las comisuras de sus cejas redondas y dirigió una mirada tierna a Crusch.
Ferris: 『 Crusch-sama, ¿cuándo se ha vuelto tan confiable? Si me vuelve a enamorar, Ferri-chan se va a derretir. 』
Crusch: 『 Eso sería un problema. Después de todo, Ferris es mi primer caballero. 』
Ferris: 『 ¡Sí, señora, Crusch-sama! ¡Ferri-chan se esforzará también por el abuelo Wil, nyan! 』
Ante las fiables palabras de Ferris mientras se tomaban de las manos, Crusch sonrió y asintió.
Definiéndose a sí misma con firmeza, para no dejarse confundir por un "yo" incierto y vacilante.
Al: 『 Oye, oye, señorita, ¿a dónde vas? 』
Priscilla: 『 Ya he disfrutado del cómico espectáculo de la familia del Santo de la Espada. Y, sin esperarlo, también he podido ver los rostros de aquellos que son mencionados en la misma categoría que yo. Siendo así, queda una última cosa por confirmar. 』
Al: 『 ¿Una cosa por confirmar...? 』
Priscilla: 『 Por supuesto, la tal Diva que se ha ganado un papel en el bullicio de la ciudad. 』
Cubriéndose la boca con un abanico abierto, Priscilla lo sentenció, y Al parpadeó sorprendido.
Después de haber cumplido su objetivo de irrumpir en la reunión de las candidatas a la Selección Real en el Pabellón Fluvial del Plumaje, no esperaba que el tema de la Diva surgiera de nuevo.
Al: 『 ¿Será que a la señorita le preocupó lo que dijo Schult-chan? 』
Priscilla: 『 No me empequeñezcas con conjeturas tan triviales. Es una insolencia. ――Escuché su canto a través de un Meteor, y tengo curiosidad por saber qué tan buena es en persona. 』
Al: 『 Uf, mi más sentido pésame. 』
Si había llamado la atención de Priscilla, independientemente de si la evaluación era buena o mala, era una prueba de que su camino ya no sería fácil.
Mientras compadecía la situación de la aún desconocida Diva, Priscilla le dio la espalda sin más. Cuando Al intentó seguirla mientras ella se alejaba con paso elegante――,
Priscilla: 『 ――Al, no olvides bajo ningún concepto los disparates de anoche. 』
Al: 『 ―――― 』
Priscilla: 『 Cuando yo te necesite, permanece a mi lado. 』
Diciéndole indirectamente que no la siguiera, Al no tuvo más remedio que despedirla con la mirada mientras jugueteaba con los herrajes de su casco.
Poner de mal humor a Priscilla y probar el destino ahora mismo sería contraproducente. ――Siendo así, no le quedaba más que demostrar su valía ante el presagio, tal como se esperaba de él.
Por eso――,
Al: 『 ――Espero que sea benévolo conmigo, Destino-sama. 』
Anastasia: 『 De verda’, qué gente más desagradable. 』
Mostrando su descontento sin disimulo, Anastasia se quejó mientras acariciaba la bufanda de zorro.
Tomando la reacción de su señora como algo natural, Julius se llevó un dedo a los labios y,
Julius: 『 Por cierto, ¿dónde se habrán enterado Priscilla-sama y los suyos de lo de hoy? 』
Anastasia: 『 Me duele admitirlo, pero como dijo la señorita princesa, es imposible bloquear la información por completo... Lo peor es que ellas lo hicieron. 』
Julius: 『 ...La presencia del vicecapitán Heinkel fue un punto ciego. 』
Anastasia: 『 Esto ha si’o completamente un descuido por mi parte. He hecho que tanto Felt-san como Crusch-san fueran tomadas por sorpresa. ――Julius, ya sabes lo que tienes que hacer, ¿verda’? 』
Interpelado por esos ojos de color aguamarina, Julius enderezó la espalda y, con la barbilla inclinada, dijo "Sí".
Si la forma de ser de Anastasia era no solo admitir que Priscilla había sido más hábil, sino lamentar su propia insuficiencia y decidir corregirla, entonces Julius no tenía más que apoyarla con todas sus fuerzas.
Julius: 『 De ahora en adelante, procederemos sin bajar la guardia. ――Esa es la responsabilidad que debemos cumplir quienes hemos organizado esta reunión. 』
Anastasia: 『 Bien, si lo entiendes, perfecto. ...Por cierto, ¡¿cuándo van a volver Mimi, Hetaro, Tivey y Ricardo?! 』
Felt: 『 Y mientras, seguro que la hermana mayor Anastasia y los suyos se están preocupando. 』
Reinhard: 『 Así es. ...Felt-sama, sobre lo que pasó en el desayuno... 』
Felt: 『 Yo dije lo que tenía que decir, y tú escuchaste lo que tenías que escuchar. No pienso hablar más del tema. 』
Sacándole la lengua a Reinhard, que parecía a punto de repetir sus disculpas, Felt rechazó una conversación que solo le quitaría las ganas de seguir.
En su lugar, Felt señaló con la barbilla hacia el frente―― hacia la taberna donde se encontraba su objetivo, y
Felt: 『 Lo que quiero saber es si tienes el valor de hablar como padre e hijo. ¿Qué me dices? 』
Reinhard: 『 ――Sí, permítame acompañarla. Soy el caballero de Felt-sama. 』
Felt: 『 ¡No olvides que lo has dicho con esa cara! 』
Dando una fuerte palmada en la espalda erguida de Reinhard, Felt atravesó con decisión la puerta de la taberna para hablar con el Gorrón Inútil y conquistar el futuro.
El caminar de las estrellas que han grabado la historia, hasta ahora relatado.
Y lo que se relatará a partir de ahora, es el caminar para avanzar más allá de las estrellas que graban la historia.
No apartes nunca la mirada. Y sobre todo, no olvides grabarlo en tu alma.
――El parpadeo desesperado de las estrellas, que repele la malicia que se cierne sobre la Ciudad de las Compuertas, Priestella.