Prólogo - Incoloro
Prólogo
Incoloro
――■■■■・■■■■■■.
Que eso era una existencia que faltaba dentro de sí mismo, lo percibía vagamente. Vagamente, sí, vagamente.
Era frustrante que no fuera una sensación clara, pero tampoco podía desecharla alegando que era una Protección Divina inútil. Si no fuera por esto, seguramente se olvidaría de aquello que se ocultaba más allá de las finas nubes; algo que era irremplazable, y que, sin embargo, se había cruzado de forma equivocada.
Por supuesto, algunos dirían que sería más fácil simplemente olvidar esta continua agonía que permanecía en su pecho. De hecho, el olvido tal vez fuera un efecto medicinal necesario para proteger el propio corazón. Era solo que, pasara lo que pasara, eso le resultaba imposible.
???: 『 A pesar de que no estás atado a nada en particular, tomarte la molestia de caminar sobre espinas de esa manera... de verdad no estás bien de la cabeza, ¿no es asííí? 』
Ya fuera porque compartían unas circunstancias cercanas pero a la vez distantes, la mujer con la que había sido reunido en aras de un papel impuesto, habiéndose enterado de su situación en alguna parte, dijo eso como si se burlara de él.
Al pensar en ello como un argumento razonable, no se enfadó―― Más que eso, tal vez fuera porque la forma de hablar de esa mujer no se sentía como una provocación o burla, sino más bien como celos o envidia.
Si un ave capaz de volar por el cielo dijera que descartaría sus alas por voluntad propia para caminar sobre la tierra, aquellos que no tenían más opción que vivir dentro de un cerco tal vez albergarían tales sentimientos.
Pero, sin embargo――,
????: 『 Yo no te culparé, yosa. Allá tienen sus asuntos, y aquí tenemos los nuestros, wasa. Si no puedes conseguir lo que deseas sin desechar tus alas y caminar por el suelo, entonces yo te apoyaré en ello, yosa. 』
Esas palabras irreverentes resultaron tranquilizadoras, y él se sintió inmensamente agradecido por ellas.
No fue porque le dieran la razón. Era porque, gracias a tener a alguien con quien compartir esa vaga agonía que nadie más podía entender, él podía estar seguro de algo.
Seguro de que esta carencia vaga, pero aun así absoluta dentro de sí mismo, era real.
Si no hubiera tenido esa convicción, tal vez incluso habría renunciado a alcanzar con la mano a ese fantasma que, sin duda alguna, debía estar allí.
?????: 『 ――■■■■・■■■■■■ 』
No podía trazar la carencia con su lengua, ni contarla con sus labios.
Pero, al cerrar los ojos, cuanto más repasaba la suma de su propio ser, más sentía la existencia de algo inexplicable allí, y un impulso desgarrador lo dominaba.
Era algo de lo que no podía prescindir. Algo que no debía perder―― Y, suponiendo que lo hubiera perdido, tendría que recuperarlo sin importar el costo.
Si era por ese fin――,
??????: 『 Parece que eres el tipo de persona cuya falta de sinceridad no conoce límite. 』
Ah, es cierto, es exactamente cierto. Estaba actuando de una manera en la que era natural que le dijeran eso.
No había lugar para excusas. Ódiame como quieras, despréciame como quieras, insúltame como quieras. Puedes maldecirme todo lo que desees. Si los quieres, te daré un brazo o una pierna.
Pero, a cambio, cumplirás mi deseo pase lo que pase.
???????: 『 Por eso, incluso si tenemos que volver al punto de partida, no pasa nada. Porque yo―― porque nosotros, no perderemos. 』
A pesar de estar expuesta a todo tipo de miradas negativas, ella aun así había declarado eso, o eso había escuchado.
Era algo extraordinario. Pensaba que era increíble. Tener a todo el mundo a tu alrededor convertido en enemigo, el desamparo de no poder encontrar la salvación sin importar a dónde miraras; él también lo había sentido intensamente de la misma manera.
La razón por la que ella podía hinchar el pecho incluso en medio de tal dolor y soledad era, seguramente, porque esa mujer tenía a alguien―― Una existencia absoluta e irremplazable para ella.
????????: 『 ――Y eso es lo que esta dama es para ti, ¿no es así~? 』
La voz coqueta que malinterpretaba el significado de "absoluto" resonó como si se burlara de todo.
Pero apartar la mirada considerándola un mero monstruo era un pensamiento terriblemente corto de miras. Eso que buscaba aquel monstruo, ¿qué tan diferente era en realidad de lo que él mismo buscaba?
Si se equivocaba en esa comprensión y discernimiento, debía tener en cuenta que fácilmente se reduciría a ser exactamente lo mismo―― De la misma forma que no podía afirmar ante nadie que aquella no fuera su propia figura reflejada en el espejo.
?????????: 『 ――. Agradezco el sentimiento, pero ya tengo a muchas personas en las que he puesto mi corazón, así que... 』
Recordó aquella voz que carecía de toda tensión. Y también el rostro despreocupado de la persona que lo había dicho.
Probablemente, esos eran los verdaderos sentimientos de esa persona a su propia manera, y tampoco estaba bromeando. No era que no pudiera decidirse por algo importante, sino que simplemente había demasiadas cosas que genuinamente quería atesorar.
Tal vez sentía envidia. Tal vez era algo increíblemente afortunado.
¿Podría ser que, a pesar de lucir de esa manera, fuera alguien increíblemente hábil? ¿O era tan increíblemente torpe que no podía organizar el equipaje que llevaba consigo, y por eso era así?
?????: 『 ――A mí me basta con uno solo. 』
Uno, uno solo innegociable, el único que de ninguna manera quería soltar, el único que en este momento no estaba entre estas manos.
Ese debía ser, ――■■■■・■■■■■■.
Esa vaga sensación se lo estaba diciendo a sí mismo.
Si el color se había perdido de esta vida, entonces el haber dejado ir aquello era la causa.
Por eso, sí, lo había decidido en su corazón.
?????: 『 ――Incluso si la luna y el sol tienen el destino de no encontrarse nunca, destrozaré el velo de este cielo. 』
――Para poder sobrevivir en este mundo incoloro, aquello que había dejado ir, le era absolutamente necesario después de todo.