Sección 7
Era un procedimiento de caza que había repetido miles y miles de veces; transformó a Taritta de una niña asustada, desconcertada y tonta que no podía hacer su trabajo, en una cazadora.
Si le dijeran algo tan grandioso como elegir un método para salvar el mundo, así es como ella elegiría hacerlo.
Desde el principio, la respuesta de Taritta a la proposición de los cielos, a los susurros de las estrellas, ya estaba decidida desde hacía mucho tiempo.
En otras palabras――,
Taritta: 『 ――Ni siquiera sé qué clase de cosa es un mandamiento. 』
La cuerda del arco fue liberada, y la flecha tensada voló furiosamente por el aire, cortando el viento.
Y no erró su objetivo. Perforó la pierna de la mujer del kimono quien estaba a punto de levantarse y echar a correr.
Con un grito de sorpresa, la mujer cayó hacia adelante sobre el suelo.
La impaciencia y la sorpresa grabadas en su rostro pálido, la mujer extendió la mano y gritó angustiada.
Taritta entendió con dolorosa claridad que aquella voz estaba llamando a la niña que avanzaba hacia el Gran Desastre.
Aun así, había tomado su decisión.
――Desobedeciendo el mandamiento confiado a su hermana del alma, permitió que la chica, que estaba arriesgando su vida, cumpliera su verdadero deseo.
Tanza: 『 ――Yorna-sama. 』
Pateando el suelo, justo antes de irrumpir en el lado opuesto de la nube de humo, los labios de la niña invocaron ese nombre con amorosa devoción.
Y entonces, su pequeño cuerpo fue engullido por el Gran Desastre que la esperaba más allá de la voluta de humo――,
Sección 7
――Retrocedamos un poco en el tiempo, justo después de que todos en la posada se movilizaran para hacer frente al Gran Desastre.
Algunos saliendo apresuradamente, otros siguiendo órdenes, algunos encogidos de miedo, y otros con muchos pensamientos y planes arremolinándose en sus mentes. En medio de toda esta variedad, dos personas se enfrentaron.
Uno que se sienta en el trono como el Emperador, la cima del Imperio, y otra que es meramente una lastimosa chica ciervo.
Vincent: 『 ――Yorna Mishigure debe abdicar de la Ciudad Demonio en un intento de destruir el Gran Desastre. La Técnica del Matrimonio del Alma podría tener éxito en esto, pero no hay garantía. 』
Tanza: 『 ...Suponiendo que se ofreciera la Ciudad Demonio, y no fuera suficiente... 』
Vincent: 『 Si eso llegara a pasar, el Gran Desastre, sin forma de detenerlo, amenazará con engullir todo el Imperio, o quizás incluso más, extendiéndose fuera de sus fronteras. Con la Ciudad Demonio como su epicentro. 』
Tanza: 『 ――. Yorna-sama no aprobará renunciar a esta ciudad. 』
Vincent: 『 Esta no es una situación para sentimentalismos. Independientemente de si lo quieres o no, la ciudad será abandonada. En primer lugar, no me corresponde a mí persuadirte para que lo hagas. 』
Tanza: 『 ¿Cree que él puede convencer a Yorna-sama? 』
Vincent: 『 Si no puede, todo se convertirá en polvo. Si debe hacerlo, lo hará. Ese es el tipo de persona que es, ha mantenido esa forma de ser desde siempre. 』
Tanza: 『 ...No lo entiendo. Si usted sabe tanto, y está tan seguro de él, ¿qué quiere de mí? 』
Vincent: 『 Ya deberías ser consciente de lo que pretendo. Eres joven, pero estás en una posición para ser utilizada ampliamente por la gobernante de la Ciudad Demonio. 』
Tanza: 『 ―――― 』
Vincent: 『 En caso de que el Gran Desastre no sea destruido, Yorna Mishigure sufrirá tremendamente. La Ciudad Demonio será utilizada contra un Gran Desastre que aún no se ha desarrollado completamente, pero si eso no es suficiente―― 』
Tanza: 『 ――Yo... 』
Vincent: 『 ―――― 』
Tanza: 『 Yorna-sama... Por el bien de Yorna Mishigure, la más magnífica de todas, una dama similar a una madre compasiva, por ese amor lejano debo morir una muerte de mártir, asumo. 』
Vincent: 『 ――. Es una gran causa. 』
Tanza: 『 No necesito consuelo ni cumplidos―― Excepto, las lágrimas de Yorna-sama. 』
Sección 8
Yorna: 『 ――¡¡No lo hagas!! 』
Tanza corrió con Yorna detrás de ella, mientras esta extendía la mano y gritaba con el rostro lleno de dolor.
Levantando el dobladillo de su kimono, Tanza pateó el suelo, su ojo derecho ardiendo en rojo, y su joven cuerpo rebosante de una fuerza que ni siquiera los Soldados Imperiales fuertemente armados podrían igualar.
Ella no era una luchadora excepcional, ni sobresalía en magia o técnicas especiales.
Aun así, nadie podía detener a su yo actual.
La razón de ello era que estaba segura de ser amada por Yorna, más que nadie.
Amar a Yorna, y ser amada por Yorna, eran las cualificaciones necesarias para recibir los máximos beneficios de la Técnica del Matrimonio del Alma―― sin embargo, el amor de Tanza por Yorna no era por interés propio.
Uno quizás podría decir que el amor no pide nada a cambio, hablando con una mirada de sabelotodo.
Sin embargo, Tanza creía en eso―― Creía que el sentimiento de amar a alguien era en sí mismo una recompensa.
El pensamiento de esa persona y el latido de su corazón era la recompensa por el amor.
Entonces Tanza tenía que corresponderlo, con todo su pequeño cuerpo, a cambio de lo que había recibido.
Eso era exactamente――,
Tanza: 『 La razón por la que me fue dada esta vida. 』
La primera vez que a Tanza se le concedió audiencia con Yorna, era demasiado joven.
Oculta detrás de la espalda de su amable hermana mayor, incapaz de hacer nada más que mirar hacia Yorna y su conducta digna.
Pero, por primera vez en su vida, tenía la promesa de su hermana, quien había sido expulsada de un lugar a otro, de que podría vivir sus días sin que nadie la amenazara. Confiando en esa promesa, evocaba con cariño los días que había compartido con ella.
La segunda vez que se le concedió audiencia con Yorna, esa promesa se rompió.
Su amable hermana mayor había sido secuestrada por criaturas horribles, y en su desesperación, Tanza mordió a Yorna.
Yorna no la reprendió por la falta de respeto; al contrario, escuchó sinceramente las súplicas de Tanza e incluso la ayudó a vengarse de quienes habían arrebatado a su hermana―― incluso si, a cambio, sería estigmatizada como una rebelde.
¿Por qué, no debería amarla?
Una persona amable, que le había dado tanto amor y compasión a Tanza anteriormente.
Ella lloró la muerte de la hermana mayor de Tanza, lamentó no poder cumplir su promesa y se disculpó con Tanza.
――¿Por qué, no debería amar a Yorna Mishigure?
Frente a ella, podía observar una horrible y retorcida masa negra de estancamiento acumulándose detrás de una columna de humo.
La ciudad amada por Yorna había sido destruida y, sin embargo, su obstinada persistencia permanecía intacta. Tanza no se sintió intimidada por la oscuridad que hacía que todos desearan apartar la mirada.
Si el miedo era una razón para vacilar, entonces eso no era lo que gobernaba el corazón de Tanza.
En consecuencia, Tanza saltó hacia adelante usando los escombros como punto de apoyo, lanzándose directamente hacia el parpadeante Gran Desastre.
Si se daba la vuelta, se convertiría en un apego persistente. Ella sabía que a su vez se convertiría en una maldición.
Pero――,
Yorna: 『 ¡Tanza――! 』
Entonces, la persona que Tanza amaba la llamó por su nombre, y su mirada se dirigió hacia atrás.
Allí vio a Yorna tirada en el suelo, extendiendo la mano. Una sola flecha le había atravesado dolorosamente la pierna; ella comprendió que la persona que estaba empuñando un arco lejos de ella había sido la que realizó esa hazaña.
Si no fuera por esa flecha, Yorna se habría precipitado hacia el Gran Desastre, hacia Tanza.
Tanza estaba agradecida al tirador de la flecha, ya que ella no podría haber hecho algo tan drástico como eso.
Y entonces――,
Tanza: 『 ――Yorna-sama. 』
Sus labios se movieron. Si las palabras que siguieron llegaron a Yorna o fueron inaudibles, ella no lo sabría.
Sin embargo, en ese momento, al igual que hacía todos los días antes de dormir, cada vez que se despertaba si tenía el más mínimo tiempo, ofreció una oración.
――Que usted, mi amada, goce de buena salud todos los días.
Sección 9
En ese instante, la luz abrasó las retinas de todos de blanco.
A medida que se desvanecía y los ojos quemados recuperaban gradualmente la vista, todos los seres presenciaron el fin de la Ciudad Demonio.
???: 『 ―――― 』
El epicentro de la explosión había desaparecido, como si se hubiera arrancado un círculo y, donde debería haber estado el Castillo Lapislázuli Carmesí en el centro de la Ciudad Demonio, se había abierto un agujero titánico.
Era como si el brazo de un gigante hubiera cavado el gran foso, una marca literal que probaba la existencia de una entidad temible que se había tragado la totalidad de la Ciudad Demonio.
Y el Desastre, que había sido desafiado por las fuerzas de una batalla concertada, se había desvanecido abruptamente.
Fue el poder del as bajo la manga jugado por Yorna Mishigure, la Señora de la Ciudad Demonio, y todos los que habían participado en la batalla sabían que el empujón final había sido el logro de la chica que había arriesgado su vida.
En otras palabras――,
???: 『 ――Fuimos salvados por esa chica. Soy deplorable. 』
Así murmuró un hombre mientras se asomaba al fondo del agujero abierto, al abismo donde no quedaba nada―― Kafma Irulux.
No había falsedad; probablemente, esas palabras eran verdaderas, desde su corazón. Como es típico de un guerrero superior al resto, este hombre honesto que se adhería a la filosofía del Imperio se reprochaba a sí mismo por haber permitido que otros corrigieran sus propias deficiencias.
Y lo que lo hacía aún más irritante, era que se había gastado una vida joven para ello.
Kafma: 『 Originalmente, estoy en desacuerdo con usted y su gente. Ahora que las cosas se han calmado, veo que la tregua debería terminar aquí, y que deberíamos dirigirnos a eso... 』
???: 『 ...Entonces, ¿lucharás contra nosotros? 』
Kafma: 『 ――. No deberíamos. 』
Mirando hacia atrás al gran agujero detrás de él, Kafma negó con la cabeza ante la pregunta.
Frente a Kafma estaba Medium, con su espada bárbara, demasiado grande para su joven complexión, cargada a la espalda. La chica estaba maltrecha y cubierta de barro, pero incluso en medio de la devastación, su mirada era brillante.
Ese hermoso haz de luz era lo que Kafma creía necesario para la Ciudad Demonio y sus habitantes, que habían sufrido un daño enorme.
Originalmente, como General del Imperio, Kafma no debería haber pasado esto por alto, pero――,
Kafma: 『 Ahora mismo, viajo como guardaespaldas de una persona muy importante. Ante todo, debo dar prioridad a reunirme con dicho individuo. Todo lo demás es trivial en este momento. 』
Medium: 『 ¿Trivial? ¿Trivial, dices? ¡Creo que decirlo así es horrible! 』
Kafma: 『 ¡N-no! Eso no es lo que quise decir... 』
Al recibir una objeción por ser poco escrupuloso, Kafma se estremeció ligeramente ante las pullas de Medium. Pero, una voz sombría interrumpió la agitación de Kafma: “Pequeña Señorita Medium”.
Mirando hacia ellos, acercándose lentamente, había una figura de un solo brazo――,
Al: 『 Eso solo es la forma de ese hermano de demostrar consideración. Está diciendo que tiene cosas más importantes que hacer, así que no peleará con nosotros. Así que dejémoslo así, ¿está bien? 』
Kafma: 『 ...No puedo decir nada yo mismo. Dejaré que interpreten eso como quieran. 』
Al: 『 Heyhey. Hay mucha gente como tú por ahí; ya sabes, indirectos como tú, hermano mayor. 』
Encogiéndose de hombros con exasperación, el hombre―― Al, se paró junto a Medium. Al mirarlo, los ojos de Medium se abrieron de par en par con un “Ah”.
Medium: 『 Al-chin, ¿de verdad lograste encontrar tu casco? 』
Al: 『 Sí, de alguna manera. Estaba tirado cerca de donde estaba la posada, así que fue una bendición disfrazada. Solo necesitaba encontrarlo, ya que sabía que no se rompería. 』
Medium: 『 ¿――? ¿Quieres decir que es resistente? 』
Al: 『 Sísí, quiero decir resistente. Nadie en este mundo puede romperlo. 』
Mientras declaraba eso, Al golpeó con los dedos el casco negro azabache que llevaba puesto. Medium asintió con la cabeza con un “¿De verdad~?” en respuesta, pero Kafma le lanzó una mirada aguda a Al.
Al notar la mirada en sus ojos, Al ladeó la cabeza, preguntando “¿Qué quieres hacer?”.
Al: 『 Tu opinión es que no quieres pelear con nosotros, ¿verdad? Por supuesto, lo mismo para nosotros... O quizás debería decir que todos estamos demasiado agotados para eso. 』
Kafma: 『 Nos dirigiste brillantemente durante esa batalla anterior. ¿Por qué sabías cómo se movería el Gran Desastre? 』
Al: 『 Secreto comercial. O… ¿si no te lo digo, no hay tregua o algo así? 』
Kafma: 『 ――. No, no retiraré mi declaración. 』
Negando con la cabeza, Kafma respondió a la contestación de Al con genuina sinceridad. Luego se sacudió el polvo de su raída capa con la mano, dándoles la espalda tanto a Al como a Medium.
Él se volvió hacia lo que había declarado que era una persona muy importante.
Kafma: 『 Cooperé con ustedes esta vez debido a estos acontecimientos. Pero ustedes y yo somos enemigos... A menos que lo reconsideren, nos veremos en el campo de batalla. En ese momento, no contendré mi mano. 』
Al: 『 Incluso si no nos dijeras eso... 』
Medium: 『 ¡Lo mismo para nosotros también...! ¡Gracias por ayudarnos! 』
Kafma: 『 Solo hice lo que se suponía que debía hacer como General del Imperio. 』
Respondiendo así, Kafma extendió sus alas transparentes sobre su robusta espalda y se fue volando en un rápido movimiento, el batir de sus alas produciendo un fuerte ruido. Medium y Al observaron su espalda mientras se alejaba, una nube de polvo y humo envolviéndolo mientras levantaba polvo. Mientras Kafma desaparecía de la vista,
Medium: 『 ...Al-chin, muchas gracias. De verdad, gracias. Me salvaste la vida. 』
Al: 『 Bueno, es una situación en la que todos ganan. Si no fuera por tu persistencia, el asalto de esa gran cosa habría sido mucho más desigual. Habría habido mucha más gente muerta. 』
Medium: 『 Gente muerta... 』
Al escuchar la respuesta de Al, Medium bajó suavemente la mirada.
Mirando el rostro melancólico de Medium de lado, Al jugueteó con las costuras del visor de su casco con los dedos, y dijo,
Al: 『 Sé que no sabes a qué me refiero, y sé que no es un gran consuelo, pero si esa niña... Si Tanza no hubiera hecho eso, nos habrían aniquilado. Seguro. 』
Medium: 『 Quizás, sabes, podríamos habernos esforzado más. 』
Al: 『 Nah, de esa manera no habría funcionado―― Lo intenté de todas las formas, pero no funcionó. 』
Las desanimadas palabras de Al realmente no tenían sentido para Medium. Sin embargo, habría mentido si dijera que no era reconfortante.
Ella entendió que Al había dicho algo para consolar a Medium.
Así que era un consuelo genuino.
Medium: 『 Gracias, Al-chin. 』
Al: 『 ...You’re welcome. 』
Las palabras con las que Al respondió, una vez más, eran cosas que Medium no podía comprender.
Sección 10
???: 『 ¿Has terminado de evaluar lo que hay que hacer, Yorna Mishigure? 』
Yorna: 『 ...¿Es, usted? 』
Pilas de escombros, los restos derrumbados de edificios y un agujero insondablemente grande que hablaba de la feroz batalla.
Mientras Yorna estaba en la cima de una colina, contemplando el espectáculo de cicatrices que quedaban como resultado de la guerra total de la Ciudad Demonio de Chaosflame contra el Gran Desastre, un hombre apareció debajo de ella.
Abel, con el rostro oculto tras una máscara oni, inquirió sobre sus sentimientos con un tono de voz que no daba ninguna pista de sus emociones.
De pie junto a ella, Abel contempló la misma escena que Yorna, sin dejar que ninguna emoción se reflejara en sus ojos ni en su voz,
Abel: 『 Lo que puedo ofrecerte es exactamente como escribí en la misiva. Escuchemos tu respuesta. 』
Yorna: 『 ¿Es eso realmente lo que debería decir mientras mira esta trágica escena? 』
Abel: 『 ¿Acaso el consuelo proporciona refugio, o la piedad un amparo? Tú y yo nacimos entre los que tienen, parte de aquellos que eligieron su deber. Como tal, un segundo nuestro no tiene el mismo valor que un segundo de los demás. 』
Yorna: 『 ―――― 』
No desear consuelo, ni compasión; él era alguien que había elegido esa forma de ser.
Comprendiendo eso, Yorna se contuvo de rebelarse contra su actitud. Lo más importante, Yorna no ganaría nada antagonizándolo aquí por razones emocionales.
Yorna: 『 Ya he perdido demasiado hoy. 』
Abel: 『 La ciudad, sus ciudadanos, y también el tiempo de gracia; todo eso no hace diferencia alguna. 』
Yorna: 『 Se llamaba, Tanza. 』
Abel: 『 ―――― 』
Yorna: 『 La amada niña que se sacrificó para salvarnos al final... Se llamaba Tanza. 』
Con estas palabras, Yorna sacó el obidome de su kimono y se lo mostró a Abel.
Abel le lanzó una mirada de reojo mientras ella lo frotaba con un movimiento circular, cuestionando sus intenciones en silencio. La comisura exterior de los ojos de Yorna bajó ligeramente debido a esa mirada inquisitiva,
Yorna: 『 Este obidome fue hecho con los cuernos de la hermana mayor de esa niña. Mientras lloraba sobre el cadáver de su hermana, Tanza lo hizo para mí... y aparte de eso... 』
Abel: 『 ―――― 』
Yorna: 『 Tanto estas horquillas como los kanzashi son tributos de mis amados hijos. Estas son las marcas de aquellos niños que han sido expulsados de sus hogares, aquellos niños que no tienen nada, y se dieron a sí mismos para corresponderme. 』
Los coloridos adornos, las horquillas, los kanzashi, todos eran tributos de los residentes de la Ciudad Demonio.
Algunos se habían quitado las escamas, otros habían reunido plumas, otros habían pulido sus cuernos y colmillos, solo para ofrecérselos a Yorna, su forma de vida y gratitud dándoles forma.
Para Yorna, eran más valiosos que cualquier gema preciosa y tesoro, y por haber recibido tales cosas, sentía que tenía que estar a la altura de su amor.
Y aun así――,
Yorna: 『 No puedo permitirme cometer más errores en mis promesas... 』
Abel: 『 ――. Tarde o temprano, Vincent Vollachia y su grupo, quienes se han marchado de aquí, comenzarán a moverse. No harán ningún movimiento aquí dada la situación, pero es solo cuestión de tiempo. No hay tiempo que perder. 』
Yorna: 『 ¿Qué hará usted con respecto al lugar a donde van mis hijos? 』
Abel: 『 No tendremos más opción que usar la Ciudad Fortaleza como base al principio. En el camino, tomaremos otros pueblos y los añadiremos a nuestro estandarte. Contigo y los habitantes de la Ciudad Demonio, es posible. 』
Con la pérdida de la Ciudad Demonio, era necesario encontrar un lugar para recibir a sus residentes varados.
La propuesta de Abel era algo contundente, absurdo, que forzaba lo irrazonable sobre los demás. Pero Yorna tenía prioridades similares. Salvar a los que amaba, esa era Yorna.
Yorna: 『 Una cosa más... ¿Está seguro de que está verdaderamente preparado para cumplir mi deseo que estaba en su misiva? 』
Abel: 『 No tengo intención de hablar de ello dos veces. Sin embargo, debes meditarlo cuidadosamente. 』
Yorna: 『 Meditarlo... 』
Abel: 『 ¿Qué priorizas, tu anhelado deseo o tu propio “amor”? 』
Con Abel, cuyas emociones no eran visibles, Yorna no podía decir si sus palabras, o más bien lo que parecía ser su consejo, fueron dadas por favorabilidad o desfavorabilidad.
Pero Yorna, golpeada por sus palabras, sacó un kiseru de su cinturón, arregló su punta torcida con el dedo, lo encendió y dejó que el humo púrpura se elevara.
Abajo, los seres queridos de Yorna estaban sondeando la ciudad rota, reuniendo sus vidas, las partes que los sustentaban, preparándose para lo que vendría después.
Dependía de Yorna darles refugio y ser la luz que les mostrara el camino hacia el mañana.
Darle a Abel el beneficio de la duda, y arrastrar a Vincent Vollachia―― no, al farsante que actuaba como él, fuera del trono, y hacerle cumplir la promesa en su misiva.
Y sobre el contenido de las promesas a cumplir――,
Yorna: 『 ――¿No deberían ser los padres los que mueren primero, Tanza? 』
Y así, la amada niña quien había decidido su propio destino se desvaneció, al igual que el humo púrpura en el viento fugaz.
Sección 11
Con el humo púrpura elevándose a sus espaldas, ella recibió al hombre de la máscara oni mientras descendía de la colina.
El que estaba siendo recibido, Abel, soltó un bufido al ver a Taritta de pie sin rumbo,
Abel: 『 Si es por la pierna que atravesaste, entonces no hay de qué preocuparse. Con su habilidad de curación, la herida debería estar sanada para mañana. 』
Taritta: 『 ...Me alegro por eso. Aunque no es eso lo que me preocupaba. 』
Tal como había dicho Abel, no había ninguna señal de que Yorna favoreciera su pierna en su postura desde la distancia. Sin embargo, la causa de su apariencia demacrada, con su kimono y cabello en desorden, claramente no era su herida en la pierna.
Y Taritta era profundamente consciente de que este era el resultado de su propia elección.
Taritta: 『 ―――― 』
En ese momento, habiéndosele confiado una elección, la propia Taritta había dejado la decisión a una flecha.
Si ella hubiera seguido el mandamiento de Mariuli como una Stargazer, Taritta debería haber atravesado el corazón de Abel con esa flecha. Era cierto que esta era la posibilidad más prometedora entre las opciones de Taritta, aunque era difícil imaginar qué tipo de causalidad llevaría a esto a sofocar el Gran Desastre.
Pero considerando que Mariuli, quien era tan querida para ella, se había convertido en una existencia desconocida para ella, obedeciendo únicamente a las estrellas, era una decisión no muy diferente a la de acortar la propia vida.
――Al final, ese fue el único punto que hizo que Taritta se decidiera por esa decisión.
Taritta detestaba las estrellas que habían cambiado a Mariuli. Por lo tanto, no podía obedecer a las estrellas.
Como resultado, la chica ciervo que corrió a través dio su propia vida a cambio de destruir el Gran Desastre, y aunque la Ciudad Demonio se perdió, ella protegió lo que era precioso para ella. Lo protegió hasta el final.
Abel: 『 Y a pesar de eso, no pareces tan complacida. 』
Taritta: 『 ...Hice lo correcto, ¿no? No seguir el mandamiento, y no dispararte. 』
Abel: 『 Como si yo, en la posición de quien no fue disparado, fuera a decirte que deberías haber disparado. Cuán correcta o incorrecta fue tu decisión, tampoco está en el ámbito de las cosas de las que yo debería hablar. Por muy cliché que suene, la rectitud de tu elección solo puede ser probada por tus propias acciones más adelante. 』
Taritta: 『 ...Esas palabras, no creo que sean tuyas. 』
Abel: 『 Correcto. De «Iris y el Rey de las Espinas»... Una cita de un clásico. 』
Habiendo hablado de un asunto que Taritta no entendía, Abel negó con la cabeza, declarando, “No necesitas comprenderlo”.
Luego examinó a Taritta de arriba a abajo,
Abel: 『 Puede que aún sientas cierta inquietud, pero parece que la has superado en cierta medida. Ahora, ¿qué harás? 』
Taritta: 『 No lo sé con seguridad. Solo quiero volver a esa ciudad y tener una conversación con mi hermana y mi gente. Me gustaría hablar con la hija de mi ya fallecida hermana del alma. 』
Abel: 『 Una hermana del alma, que te dejó un mandamiento, eh... Esa aclaración de por qué tú misma no eres una Stargazer tiene sentido ahora. Un grupo cada vez más abominable. 』
Taritta: 『 Abominable... 』
Abel: 『 No me refería a ti. Entiendo tu plan general. 』
Abel respondió secamente a los murmullos de Taritta, con la mirada fija en la ciudad.
Un gran número de personas marchaba por las calles que se habían convertido en ruinas, reuniendo enseres domésticos que habían escapado al daño, así como materiales que podían ser utilizados para algún propósito, y reanudaron lo que se necesitaba para mantenerse con vida.
Eran un pueblo resiliente, y Taritta estaba genuinamente impresionada por el modo de vida de los de la Ciudad Demonio.
Recordando los orígenes de la Ciudad Demonio, probablemente estaban acostumbrados a ser perseguidos, oprimidos y a perder. Incluso teniendo eso en cuenta, eran resilientes. Por eso――,
Taritta: 『 Esa gente, ¿vas a arrastrarlos a tu lucha? 』
Abel: 『 En efecto. 』
Taritta guardó silencio ante esa respuesta breve y definitiva.
No hubo vacilación; Abel observó a la gente esforzándose al máximo en la tierra devastada, pero aun así, se mantuvo firme en su propósito original al venir a Chaosflame, juntando los talones con un ruido.
Entonces――,
???: 『 ――Aunque la opinión de Abel-chan podría ser correcta, me pregunto si la gente a su alrededor va a obedecer tan tranquilamente. Incluso a la Hermana Orejas de Zorro le costaría estar de nuestro lado emocionalmente, ¿verdad? 』
Mientras expresaba una opinión razonable, Al se unió a Abel y Taritta.
Parecía que había encontrado con éxito lo que estaba buscando. Al lado de Al, quien se había vuelto a poner su familiar casco en la cabeza, estaba Medium, quien miró a Abel con sus redondos ojos azules,
Medium: 『 Siento lo mismo que Al-chin. Me alegraría que Yorna-chan estuviera de nuestro lado, pero con Tanza-chan y la ciudad terminando así... 』
Abel: 『 ¿Estás diciendo que Yorna Mishigure no nos seguirá, a nosotros que hemos traído la existencia en el centro de la catástrofe? Esa idea es excesivamente sentimental. Ella ya ha tomado una decisión. 』
Medium: 『 ¿De verdad? Abel-chin, ¿No habrás vuelto a decir algo horrible por tu cuenta, verdad? 』
Abel: 『 Independientemente de lo despiadado que sea, diré lo que hay que hacer. Mis intenciones son claras. 』
Las mejillas de Medium se hincharon ante la negativa de Abel a negar la pregunta que ella le había planteado.
De hecho, por lo que los oídos de Taritta habían captado, el intercambio entre Abel y Yorna no había sido emocional, pero distaba mucho de ser gentil, tranquilo y afectuoso.
Aun así, la razón por la que Abel no dudaba de las intenciones de Yorna como él lo hacía era porque,
Al: 『 Estás preparado para aprovecharte de la debilidad de la Señorita Yorna... Después de todo, si ella no sigue el mismo camino que nosotros, no puede proteger a los residentes de la ciudad que no tienen a dónde ir, ¿verdad? 』
Medium: 『 ¡Cielos...! Otra vez con tus palabras despiadadas, Abel-chin. 』
Abel: 『 ¿Qué otra opción poseen? La única otra opción que les queda es aferrarse a su obstinación sin sentido y morir como perros. 』
Medium: 『 ¡No hay otra manera, pero hay otra forma de decirlo! ¡Por qué no lo entiendes! 』
Abel dirigió una mirada gélida hacia Medium a través de su máscara oni, esta última presionándolo para que respondiera alzando la voz.
Parte de la razón era que el pensamiento de Medium se estaba volviendo tan infantil como su apariencia, pero ver a los dos chocar era malo para el corazón de Taritta. Honestamente, los sentimientos de Taritta también estaban más cerca de los de Medium.
Sin embargo, mientras siguiera el Pacto entre el Emperador del pasado y la Gente de Shudrak, Taritta no podía abandonar a Abel y convertirse en su enemiga.
Al: 『 Tienes razón en estar enfadada, Pequeña Señorita Medium. Sin embargo, personalmente no me disgusta la idea de Abel de usar todo lo que pueda. No tendría ninguna objeción si esa Onee-chan viniera con nosotros solo por propósitos utilitarios. 』
Medium: 『 ¡Les estoy diciendo que tengo muchas objeciones! ¡También te odio a ti, Al-chin! 』
Al: 『 Me duele el corazón al oír que la Pequeña Señorita Medium me odia. Eso aparte... 』
Cortando su frase allí, mientras mantenía a raya a Medium, quien estaba fulminando con la mirada a Abel y a él mismo, Al dirigió su mirada hacia el gran agujero en el centro de la ciudad.
Una vez que ese movimiento capturó la atención de Taritta y los demás, y, volviéndose también hacia él, expresó,
Al: 『 Hablemos de uno de los nuestros―― Sobre el hermano. 』
Mientras Al sacaba el tema, el aire reseco se tensó un poco más.
Era un tema que todos sabían que debía hablarse, pero al mismo tiempo, era un tema sobre el que todos se sentían un poco incómodos, preguntándose qué decir.
En cualquier caso――,
Medium: 『 Subaru-chin, ¿a dónde te has ido...? 』
El sombrío murmullo de Medium hablaba de un daño de menores proporciones causado por el Gran Desastre.
En comparación con el hecho de que una de las ciudades más grandes de las que se enorgullecía el Imperio había desaparecido por completo, y el hecho de que las vidas de dos Emperadores habían estado en peligro, ese daño quizás podría decirse que era bastante trivial.
Sin embargo, para el grupo que vino a la Ciudad Demonio, era un daño que no podía pasarse por alto.
Medium: 『 Yorna-chan dijo que las sombras desbordaron de Subaru-chin. 』
Al: 『 El Viejo Olbart también dijo eso. Estaba sonriendo aunque le faltaba la mano derecha. Como alguien con una larga historia de tener un solo brazo, fue increíble. 』
Taritta: 『 ¿La actitud del viejo, quieres decir? ¿O fue lo que dijo? 』
Al: 『 Es frustrante, pero aquí, es la actitud. En cuanto a lo que decía, estoy seguro de que es verdad. 』
Con un chasquido de lengua, Al dijo que confiaba en el testimonio de Olbart.
Taritta tampoco tenía una buena impresión del monstruoso anciano, pero también era cierto que no tenía ninguna razón para mentir. Mientras lo que había declarado no contradijera lo que dijo Yorna, probablemente era cierto.
Taritta: 『 ―――― 』
De repente, lo que le vino a la mente a Taritta fue el recuerdo del último deseo y testamento de Mariuli, “Un viajero, con cabello negro y ojos negros”.
Al avistar por primera vez a Subaru en el bosque y apuntar a su vida, no había habido ninguna duda en su mente sobre él. Más tarde, una vez que se enteró de la existencia de Abel atrapado en el pueblo y su verdadera identidad fue revelada, ella creyó que había juzgado mal a su oponente, y que el objetivo del mandamiento era Abel, pero――,
Taritta: 『 Y si... 』
¿Y si hubiera sido Subaru, el responsable del Gran Desastre previsto por Mariuli como la Stargazer?
Por eso podría ser que el Gran Desastre se había desbordado con Subaru en el centro.
Abel: 『 Hay una cosa en la que debemos unificar nuestros puntos de vista. 』
La angustia de Taritta fue dejada de lado mientras Abel levantaba un dedo en el centro del grupo.
Habiendo captado su atención, Abel observó los rostros de Medium, Al y Taritta respectivamente, y luego declaró,
Abel: 『 Por tu forma de hablar, la supervivencia de esa cosa… de Natsuki Subaru, no es algo de lo que dudes. ¿Crees en serio que todavía sigue con vida después de esa escena miserable? 』
Medium: 『 ――¡Hk, por supuesto! Que él muera es algo... 』
Abel: 『 No digas nada como que no quieres pensar en ello. Incluso si es difícil para ti aceptarlo, las cosas que deben suceder, sucederán. La vida y la muerte de los demás camina por una delgada línea. 』
Medium: 『 Abel-chin... 』
El tono pragmático de Abel chocó de frente con la insistencia emocional de Medium.
En cuanto a Taritta, sus sentimientos aquí, también, se inclinaban hacia Medium. Pero no tenía la esperanza de que Subaru pudiera haber sobrevivido, ya que había estado en el corazón de esta catástrofe.
Quizás, era porque su vida diaria la pasaba cazando, entrando en contacto con la vida y la muerte de los seres vivos.
La Gente de Shudrak eran guerreras valientes, pero incluso las cacerías rutinarias eran mortales. A veces, las bestias contraatacaban en sus estertores, y sus compañeras perdían la vida.
La gente moría. Fácilmente. Si esas personas eran importantes o no, no hacía ninguna diferencia.
Taritta: 『 Desafortunadamente, Subaru... 』
Al: 『 El hermano está vivo. 』
Medium: 『 ――¡Al-chin! 』
Negando con la cabeza, Taritta intentó expresar sus condolencias. Pero su declaración fue interrumpida por las palabras llenas de convicción de Al; oírlas hizo que el rostro de Medium se iluminara.
Naturalmente, Abel volvió sus ojos, que parecían estar de mal humor, hacia Al,
Abel: 『 Payaso, ¿cómo puedes estar tan seguro de su supervivencia? 』
Al: 『 Simple y llanamente, es porque Natsuki Subaru es ese tipo de persona. O más bien... 』
Abel: 『 ¿Más bien? 』
Al: 『 El mundo no ha sido destruido. Ese es mi razonamiento. 』
Taritta no pudo digerir por completo el razonamiento y la lógica que Al expuso. Parecía que lo mismo le pasaba a Medium, quien también ladeó la cabeza con una mirada de incomprensión.
Abel también lo interrumpió de una sola vez, diciéndole “Deja de decir tonterías” textualmente,
Abel: 『 No tengo el tiempo para escuchar tus tonterías. Si deseas ser un payaso, hazlo cerca de Priscilla. 』
Al: 『 Me encantaría hacer precisamente eso, pero desafortunadamente la Princesa no está aquí. Hablando de ese hecho desafortunado, me gustaría preguntarte lo mismo a ti, Abel-chan. 』
Abel: 『 ¿Qué es? 』
Al: 『 ¿Qué piensas, Abel-chan? ¿Crees que el hermano está muerto? 』
Tocando la barbilla de su casco, Al le preguntó a Abel sobre los pensamientos de este último.
Era una pregunta sin sentido. Él fue quien originalmente había comenzado el interrogatorio en ese tono, cuestionando su cordura por creer que Subaru seguía vivo. Naturalmente, los pensamientos de Abel eran――,
Abel: 『 ――Dado que eso no era el Gran Desastre, le queda un papel que cumplir. Si posee la habilidad para ese propósito, sería prematuro asumir que está muerto. 』
Taritta: 『 Eh... 』
Medium: 『 ¡¿Abel-chin?! 』
Pero lo que Abel declaró en realidad fue lo contrario de lo que Taritta esperaba.
La respuesta dejó a Taritta sin palabras, e incluso Medium, quien debería haber obtenido la respuesta que buscaba, abrió los ojos con sorpresa.
Sin embargo, Abel, sin encontrarse con las miradas de Taritta y los demás, se dio la vuelta inmediatamente después y se alejó lentamente de ese lugar.
Mirándose a las caras, Taritta y Medium lo siguieron. Al siguió también las espaldas de esos tres, ladeando la cabeza desconcertado.
Medium: 『 ¡Abel-chin! ¿¡Qué quieres decir, explícalo ya!? 』
Abel: 『 ¿Para qué necesitas una explicación? 』
Medium: 『 ¡De todo! Estabas hablando como si Subaru-chin estuviera muerto hasta hace un momento, por eso. 』
Abel: 『 Solo dije que, si crees que sobrevivió, necesitas presentarme un argumento que no sea emocional. Yo creo que tiene una razón para sobrevivir. Por eso creo que sobrevivió. Eso es todo. 』
Medium: 『 ¡~~Hk! 』
La respuesta de Abel, desprovista de amabilidad, hizo que Medium se sonrojara y expresara su descontento. Eso, tampoco, tuvo ningún efecto en Abel; ni siquiera miró hacia atrás.
Los pies de Abel, con los tres a remolque, finalmente se detuvieron después de caminar un rato. Lo hicieron justo en frente del gigantesco agujero hecho por el ahora disperso Gran Desastre, donde una vez estuvo la Ciudad Demonio.
Y allí――,
???: 『 Uau... 』
Allí, agachada al borde del agujero, había una niña pequeña―― Ruy, con la cabeza gacha.
Su ropa blanca estaba completamente manchada de barro, y ella estaba cavando débilmente la tierra con sus manos desnudas. Sus manos estaban sucias por la tierra, pero también era notable que estaban manchadas de rojo por el sangrado de sus uñas rotas.
Medium: 『 ¡Ruy-chan...! 』
En pánico, Medium corrió hacia Ruy y abrazó a la niña por detrás; incluso con el abrazo de Medium, las manos de Ruy no se detuvieron.
Pateando el suelo, o apartando escombros, la niña seguía buscando algo―― No, no algo.
Taritta: 『 Está buscando a Subaru... 』
Al: 『 Para bien o para mal, supongo... Tch, no deja un buen sabor de boca. 』
Mientras observaban la espalda de la pequeña Ruy, Taritta y Al exhalaron cada uno sus propios pensamientos.
Sin que Taritta lo supiera, la actitud de Al hacia Ruy se había vuelto terriblemente irritada. Sin embargo, Al había sido quien protegió a Ruy del golpe final, el que explotó al Gran Desastre. Así que Taritta no podía descifrar del todo la relación entre los dos en ese aspecto.
Indagar en ello ahora probablemente no haría feliz a nadie. Ella tenía una vaga idea, pero Taritta actuó como si no hubiera escuchado el tema que se había profundizado.
Abel: 『 Detente ya. Cavar en la tierra y mirar debajo de los escombros no te ayudará a encontrar lo que buscas. 』
Ruy: 『 ¡U... Aau! 』
Mientras Ruy era abrazada por Medium, Abel se paró detrás de ella. Girando la cabeza para ver la mirada de la máscara oni dirigida a ella, Ruy hizo una cara que no era ni de ira, ni de tristeza.
Parecía estar condenando a Abel y apelando para que no la detuviera.
A Abel no le importaba si era lo primero, e incluso si fuera lo segundo, llegaría a oídos sordos. Así que, movió la barbilla en dirección al centro del gran pozo al lado de Ruy――,
Abel: 『 Descubrirlo te requerirá mucho esfuerzo. Como mínimo, él no emergerá si estás escarbando tú sola en la tierra―― Además, ni siquiera eres consciente de a dónde fue arrastrado. 』
Ruy: 『 ¡Au! ¡Aau! ¡Uauua! 』
Abel: 『 Buscando sin luz en la oscuridad de la noche, no lo encontrarás. Harías bien en reconocer eso. 』
Ruy: 『 Uu! Uuuu! 』
Las despiadadas palabras de Abel hicieron que Ruy se sonrojara y abriera la boca en vehemente protesta.
Por su vigor y su mirada de ira, era evidente que nunca se rendiría en la búsqueda de Subaru, y que estaba convencida de que lo encontraría sin falta.
Y entonces――,
Medium: 『 Abel-chin, ¿hay alguna forma de encontrar a Subaru-chin? 』
Ruy: 『 ¿U, u? 』
Medium: 『 La forma en que lo dijiste, sobre cómo Ruy-chan no puede encontrar a Subaru-chin sola. ¿Tienes un método mejor en mente? 』
Mientras Medium le hacía una pregunta a Abel, mirándolo a los ojos, Ruy se emocionó más mientras Medium la abrazaba. Mientras el vigor de Ruy subsistía gracias a las palabras de Medium, Abel cerró un ojo y,
Abel: 『 No eres muy perceptiva, pero tienes buenos instintos, ¿no es así? Tú y tu hermano son como dos gotas de agua. 』
Medium: 『 Por supuesto, porque el hermano mayor y yo somos hermano y hermana. ¡Más importante, respóndeme como es debido! ¿Hay alguna forma de encontrar a Subaru-chin? ¿La hay? ¿No la hay? ¡¿La hay?! 』
Las expectativas crecieron, y Medium lanzó la misma pregunta una y otra vez. Suspirando ante el entusiasmo de Medium, Abel hizo una pausa y luego añadió,
Abel: 『 No es nada tan formal como un método de búsqueda. El objetivo original no sería encontrar a alguien que ha desaparecido, sino asegurar un pretexto para sembrar el caos en la Capital Imperial. 』
Medium: 『 ¡Hazlo más fácil de entender! 』
Abel: 『 ...Si ese plan funciona, tu deseo y el de esta niña pueden hacerse realidad. Después de todo, todo el Imperio buscará por todas partes a esa persona. 』
Taritta: 『 ¿Todo el Imperio, buscando a Subaru... dice? 』
Al captar una parte intrigante de las palabras de Abel, las cejas de Taritta se fruncieron.
Al igual que Medium, Taritta no era la persona más perceptiva. La única diferencia era que Medium diría en voz alta que no entendía lo que no entendía, mientras que Taritta se lo guardaría para sí misma.
Incluso el intento de Abel de desglosarlo no fue del todo comprendido por Taritta debido a su falta de conocimiento previo.
Sin embargo――,
Ruy: 『 ――¿Uau, auau? 』
La intención detrás de esas palabras solo había sido transmitida con certeza a aquella a quien se había dirigido.
Ruy, quien había estado al borde de un estallido violento, se relajó en los brazos de Medium; y, mirando a un inmóvil Abel, lanzó una pregunta sin el uso del lenguaje.
En respuesta, Abel asintió, pronunciando “Por supuesto”. Aunque, probablemente él no sabía su significado exacto.
Al: 『 ¿Entonces qué vamos a hacer? ¿Cómo podemos implementar este plan para encontrar al hermano? 』
Abel: 『 Nada tan difícil, solo correr la voz. 』
Medium: 『 ¡Mmm~, esa mala costumbre otra vez...! 』
Abel respondió a la pregunta de Al, y Medium lo fulminó con la mirada de nuevo. Entonces, Abel suspiró, como anticipando el acoso que seguiría por parte de Medium, y continuó.
Continuó con――,
Abel: 『 ――Que el hijo ilegítimo de Vincent Vollachia, una abominación de cabello negro y ojos negros, está buscando la posición de su padre. Precisamente como una recreación de «La Guillotina de Magrizza». 』
Sección 12
――En el mismo día, a la misma hora, en un cierto lugar.
???: 『 ――Hk. 』
Forzó su cuerpo empapado a levantarse, acercándose más al suelo, al que sus dedos apenas se aferraban. No habría vuelta atrás si soltaba esa sensación, ni por un momento.
Esto era literalmente una lucha a muerte―― no, más bien, una lucha por su vida.
El agua negra como el carbón, en un espacio sin escapatoria, le hizo experimentar una cadena de sufrimiento que no parecía ni sueño ni realidad.
Sentía como si hubiera sido mordido una y otra vez por un gran pez que acechaba bajo el agua. Sentía que se estaba ahogando, con los pulmones llenos de agua acre, mordiéndose el sabor de la sangre, incapaz de respirar. Pudo haber habido algunas veces en las que se desmayó por hipotermia o falta de resistencia, su vida apagándose en medio del sueño.
Y así, mientras repetía eso, acumulando eso, debatiéndose, así, finalmente――,
???: 『 Bah, bwaaah... 』
Forzó su cuerpo hacia la orilla mientras tosía el agua que había tragado. Fue duro, angustioso y pesado. Desde el fondo de su corazón, deseaba poder utilizar ambas manos para facilitar las cosas. Sin embargo, no podía hacerlo.
Opuesto a su mano derecha, que se había aferrado a la orilla, envuelto alrededor de su mano izquierda, había algo que nunca podría soltar.
Había fracasado una y otra vez antes de haber comprendido su identidad. Había acabado por soltarlo.
Sin embargo, una vez que comprendió lo que era, absolutamente nunca podría soltarlo. Y así había acumulado tantos, tantos errores; y sin embargo, no se había rendido――,
???: 『 ―――― 』
Antes de hacérselo a sí mismo, empujó hacia la orilla a quien llevaba en su brazo izquierdo―― la chica
Aunque era de tamaño pequeño, seguía siendo pesada. Esperaba que ella le perdonara por haberle quitado algunas prendas en el camino para hacerla más ligera. Su precioso kimono se había empapado de agua, volviéndose mucho más pesado que la ropa normal.
Algo también se había clavado bruscamente en su costado y nuca al tirar de ella hacia sí mismo. La razón de ello, habían sido las espléndidas astas que brotaban de su cabeza―― Con este dolor, preferiría que ella considerara su rudeza como algo mutuo.
???: 『 ¡Uh, guh...! 』
Empujó a la chica hasta la orilla, y ahora todo lo que quedaba era reunir sus últimas fuerzas y subirse también a la costa.
Sin embargo, quizás porque el hilo de tensión se cortó una vez que la chica estuvo en la orilla, fue incapaz de procurar esa última fuerza para reunir, y sus manos solo arañaron infructuosamente en tierra seca.
Su cabeza vacilante y el zumbido en sus oídos lo reprendían, transmitiendo que no podía permanecer como estaba.
Era el presagio de que su conciencia se estaba desvaneciendo. Y perder la conciencia aquí, significaba la muerte.
Si la tensión se cortaba, y su fuerza de voluntad para lograr cualquier cosa se rompía, se quedaría atascado repitiendo el sueño y la realidad para obtener esta suerte una vez más.
Cualquier cosa menos eso, pensó, luchando en serio más, y más, y más, como para reavivar su conciencia.
Su conciencia, se desvanecía. Finalmente, su mano soltó la orilla――,
???: 『 ――Ups, cuidado. 』
En ese momento, mientras aflojaba su agarre en la orilla y se hundía una vez más en el agua, alguien sostuvo esa mano.
Unos dedos firmes y delgados agarraron su muñeca, tirando de su cuerpo que se desplomaba hacia la costa. Su rostro emergió del agua mientras jadeaba en busca de aire, y justo antes de perder el conocimiento, miró a la otra persona.
Solo, quién era el que había agarrado su mano, sin embargo――,
???: 『 Nah, no hagamos eso. Estás a punto de perder el conocimiento en cualquier momento, ¿verdad? Eso sería un poco mediocre si es así. Habiendo tenido esta oportunidad, preferiría empezar las cosas de una manera más dramática. 』
De todas las cosas, la mano opuesta a la que le sostenía vino a cubrir sus ojos mientras intentaba echar un vistazo al otro. Lo que observó, no fue más que las arrugas de la palma de la otra persona.
La mano de un desconocido con una línea de la vida inusualmente larga.
Con eso como lo último que vio, su conciencia, se desvaneció――,
???: 『 ¡Sin embargo, buen trabajo nadando hasta aquí! ¡De verdad, qué extraña coincidencia, caminar a donde me llevó el viento me trajo aquí! ¡Vaya, vaya, vaya, vaya, qué bien, ¿no?! 』
Atrapado por su conciencia que se desvanecía, esa alegre voz lo acompañó hasta el final.
Esa voz, casi semejante a un trueno enérgico.
???: 『 ――¿No tienes la sensación de que una gran historia va a comenzar? 』
Con esa pregunta que no podía tener respuesta, su conciencia―― la conciencia de Natsuki Subaru, se perdió sin responder.