Prólogo - Blanco y Negro
Prólogo
Blanco y Negro
???: 『 ――■■■■・■■■■■■ 』
Recuerdo la sensación de aquello atravesando mi piel, mi carne, mis huesos, y lamiendo mi alma.
Un sentimiento de pérdida que me hizo estremecer, retorcerme y que me provocó ganas de llorar; al producirse eso, este cuerpo fue liberado de su jaula cerrada y arrojado al mundo.
――Eso fue, un contrato.
Un contrato sumamente egoísta, unilateral, en el que ni siquiera se escuchó mi opinión.
Quisiera quejarme y preguntarle por qué hizo algo así. A pesar de querer hacerlo, no puedo―― Porque tanto esos sentimientos como la razón, han desaparecido.
???: 『 ¡Kuhahaha, qué obra maestra de porquería! ¿Exactamente pooor obra de quién, de qué persona o de qué tipo de sujeto las cosas se han vuelto tan malditamente problemáticas? ¡Es tan odioso que me da risa! 』
Inclinándose hacia atrás exageradamente, ese hombre se reía a carcajadas.
Circunstancias similares, una posición cercana. Lo intuí a partir de la situación en la que nos encontrábamos, sin embargo, la cautela mantenía una distancia constante entre la otra parte y yo. Pero incluso durante eso, el hombre seguía riéndose a carcajadas.
Esa voz risueña, que parecía estar maldiciendo todo en este mundo, burlándose de él, envidiándolo; por alguna razón, sentí que me oprimía el pecho terriblemente.
Duele. Pero no es frío. Por eso no debo soltarlo. Sentía esa especie de urgencia.
Hombre: 『 Oi oi oi, ¿estás cuerda y en tus cabales? Incluso si vas a tomar la mano de alguien en una noche en la que no puedes dormir por el miedo y la soledad, deberías elegir un poco mejor a tu acompañante. ¿O a-c-a-s-o, esta cara es de tu agrado? 』
Le devolví la mirada de frente a aquel sujeto que, actuando con malicia a propósito, había torcido su rostro de forma espantosa.
Tal vez fue una reacción inesperada, pero pude notar el desconcierto en él. Desconcertarlo no significaba que hubiera ganado, pero en ese momento decidí insistir en ello.
Si insistía y lo convencía, ya no estaría sola―― Eso me parecía más importante que cualquier otra cosa.
Hombre: 『 Como era de esperar, no estás en tus cabales ni eres normal. ¡Ah, está bien, me parece bien! ¡Yo también estaba harto del aire y del ambiente de este lugar! ¡Te haré compañía un tiempo hasta que me aburra! 』
Diciendo eso, tomé la mano que me extendía y huimos juntos.
Huimos. Sí, escapamos. No había otra opción más que huir. Era el único momento para hacerlo.
No estaba sola. Pero, con la persona con la que realmente quería estar, no pude estar.
Con mis palabras actuales, no podía retener a esa persona. No podía detenerla. Todo lo que había construido para poder hacerlo se perdió a cambio de la libertad de la jaula.
Hombre: 『 ¡No llores ni te lamentes, ríe y canta! Por mucho que maldigas, el cielo es azul y las flores huelen bien. Allí ni siquiera nos dieron tiempo para saborear eso. Eres libre. Es una libertad que te ganaste, que arrebataste y que arrancaste. Teniendo esa cara tan lúgubre... ¿Qué quieres hacer? Eh, ¿qué es lo que quieres hacer? 』
Cuando me di cuenta, me había quedado paralizada, incapaz de dar un paso hacia adelante o hacia atrás.
Y así, asomándose a mi rostro, que había perdido toda expresión, el hombre puso la cara más perversa posible, extendió ambos brazos y comenzó a estrangularme sin piedad.
Hombre: 『 ¡Kuhahahaha, qué cara tan azul, tan blanca, tan pálida! Si no tienes nada, ¿te parece bien acabar con esto? ¿Estás satisfecha con que termine justo aquí, justo ahora? No te preocupes, no te preocupes. ¡De todos modos, los humanos mueren solos! 』
Entre las manos de aquel hombre que me estrangulaba mientras reía, me retorcí, me contorsioné y luché desesperadamente.
Hasta hace un momento, había olvidado incluso cómo respirar. Sin embargo, era extraño. ¿Por qué estaba resistiéndome a este sufrimiento y todavía buscaba lo que vendría a continuación? ¿Por qué detestaba la idea de que todo terminara?
Me pregunto cuándo me daré cuenta de que incluso esas preocupaciones son un lujo frente a la vida.
Hombre: 『 ¿Qué pasa, todavía sigues resistiéndote? Eres una terca de lo peor, ¡me tienes harto! 』
Aunque decía eso con la boca, el hombre soltó sus manos de mi cuello, y mi cuerpo recuperó su libertad, su vida.
Decidí que las lágrimas y los mocos que brotaron eran la prueba de que me aferraba a la vida.
También decidí resignarme a aceptar que poseía un apego tan grande como para luchar y retorcerme.
Y, dado que había encontrado valor en mi propia vida, también empecé a volverme codiciosa por lo que vendría después.
Hombre: 『 ¿Estás motivada, tienes ganas de hacerlo? ¡Descarada y egoísta, me parece perfecto! ¡Vale mucho más la pena agitar las cosas contigo que tenerte lloriqueando deprimida y embriagada de tragediaaa! 』
Incluso con el comportamiento y las palabras de aquel hombre tan difícil de comprender, una vez que te acostumbras y aprendes cómo tratarlo, puedes relacionarte con él de forma sorprendentemente flexible.
Desde el principio, siempre fui buena cruzando los muros, los límites con los demás―― Independientemente de si lo deseaba o no, hasta el punto de incluso arrastrar a la vida de una persona valiosa como daño colateral.
Y el hecho de que no pudiera considerarlo como algo unilateral, era una bendición divina que no me merecía.
Hombre: 『 Y bien, ¿qué vas a hacer, qué haremos? Ya que te ha surgido la voluntad de vivir, ¡por todos los medios, muéstrame el camino! ¡Si parece interesante, te seguiré! Si es aburrido, ¡pues hasta ahí llegamos! 』
Lamentablemente, no tengo intención de adular a este hombre. Pero, de alguna manera lo entiendo.
El hecho de no adularlo de esa manera, es el método para ponerlo de mejor humor.
Además, aún no sé qué debo hacer, pero al menos ya tengo decidido qué es lo que quiero.
Hombre: 『 ¡Kuhahahaha! ¿Qué pasa con esa mirada, tan bien lograda? ¡Son los ojos de una mujer dispuesta a destruir el, mundo! 』
Riéndose a carcajadas, el hombre dijo algo totalmente descabellado.
Pero, tal vez, no se equivocaba. No es que quiera destruir el mundo activamente ni nada por el estilo, pero si, por alguna casualidad, eso fuera necesario...
Mujer: 『 Hagamos lo que sea necesario―― Para poder recuperar mi vida. 』
――Porque estoy segura de que, para obtener lo que quiero, si no tengo la determinación de destruir el mundo, ni siquiera podré subir al escenario para luchar por ello.