No se Debe Manchar con Sangre
Capítulo 1
No se Debe Manchar con Sangre
1
――Dentro del Distrito Noble de la Capital Real de Lugunica. En uno de sus rincones, la residencia de Miklotov McMahon tenía una apariencia silenciosa que reflejaba la disposición de su señor, conocido por su frugalidad, a tal grado que no parecía la morada del líder del Consejo de Sabios.
Muchos entre la nobleza eran aficionados a las fiestas nocturnas y a los banquetes, celebrando tales eventos para alardear de su propia influencia una y otra vez, pero Miklotov no gustaba de mantener tal conducta típica de la aristocracia.
Habiéndose distinguido como funcionario público del Reino desde sus días de juventud, el anciano sabio, que había sido sumamente valorado por sus habilidades, como si quisiera decir que dedicaría su vida a la nación, nunca tomó esposa y se desgastó incansablemente hasta los huesos por el Reino.
Por lo tanto, la residencia McMahon nunca había estado dominada por una ostentación llamativa a la vista de la gente―― Al menos, no hasta este preciso momento el día de hoy, donde las vidas de tantos habían sido segadas sin piedad, y el hedor a sangre y los cadáveres narran la horrenda escena.
Subaru: 『 ―――― 』
Horrorizado por el increíble espectáculo ante él, Natsuki Subaru se encontró incapaz de moverse.
Aunque había sido invitado a la residencia McMahon, hasta ahora no se había encontrado con una sola persona viva dentro de sus instalaciones. Los trece muertos probablemente habían sido guardias y sirvientes de la mansión―― todos y cada uno de ellos asesinados con un solo golpe; tras cerciorarse de ellos cuyas vidas habían sido robadas, Subaru y los demás habían llegado a esta habitación en lo más profundo.
Por el escritorio y las estanterías que amueblaban la habitación, este lugar probablemente era la oficina de Miklotov.
Una habitación en la que el anciano sabio solía pasar el tiempo angustiándose por el futuro del Reino, estrujándose los sesos y poniéndolos a trabajar para lidiar con varios problemas, era un lugar plagado de historia―― contra su pared interior, el mencionado Miklotov ahora estaba desplomado.
Con las piernas extendidas y la espalda contra la pared, su forma se veía como la de un niño que yace dormido después de haberse agotado jugando. Pero, esta descripción no era del todo incorrecta―― El anciano sabio, cubierto por la bandera cortada de Lugunica, había caído en un letargo. En un letargo del que, nunca volvería a despertar.
Y allí, junto al anciano sabio que había exhalado su último aliento――,
Subaru: 『 ¿Crusch… san…? 』
Sí, al llamarla, la voz de Subaru tembló patéticamente.
Desplomado, los párpados en el rostro profundamente arrugado de Miklotov se habían cerrado. Con él tendido a sus pies, quien se giró a medias hacia él era una hermosa mujer vestida con un traje azul marino que se asemejaba a un uniforme militar, con largo cabello verde y un ojo de tono ámbar―― con su ojo izquierdo oculto por un parche, era Crusch Karsten.
Crusch: 『 ―――― 』
Crusch entrecerró su ojo ámbar ante el vacilante llamado de Subaru. Reajustando el agarre de su esbelta espada, agudizó su mirada mientras abría sus finos labios y,
Crusch: 『 Un viento de miedo sopla a tu alrededor, Natsuki Subaru―― ¿De qué tienes miedo? 』
Subaru: 『 ¿M-miedo…? ¿Miedo… yo? Eso es… 』
Crusch: 『 Para empezar, ¿cuál fue tu propósito al visitar este lugar? ¿Acaso había alguna conexión personal entre Miklotov McMahon y tú? 』
Subaru: 『 Eso es, bueno, fui invitado por él, y tenía cosas que quería preguntar… 』
Crusch: 『 ¿En este día? Incomprensible. ¿Qué es lo que deseabas preguntarle? ¿Algo relacionado con la Selección Real, o tal vez algunas otras discusiones secretas? No parece como si hubiera dado en el clavo, pero tu agitación continúa estimulando al viento. Permíteme preguntártelo una vez más―― Dime, ¿eres tú el “verdadero” que conozco? 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Abrumado por la lluvia de preguntas como olas encrespadas, fue incapaz de continuar con sus palabras de forma adecuada.
Para Subaru, que todavía no terminaba de procesar la información ante sus ojos, las palabras de Crusch cortando de manera mordaz, eran prácticamente cuchillas――,
???: 『 ――Ya es suficiente, supongo. 』
???: 『 Sí, esta no es una vista agradable. 』
Incapaces de quedarse mirando en silencio el intercambio entre Subaru y Crusch, dos personas intervinieron desde un lado. Una de ellas era Beatrice, que se encontraba allí tomada de la mano de Subaru, y la otra era Tiga, quien los había acompañado.
Oculto de la línea de visión de Crusch por Tiga dando un paso adelante en diagonal, y devuelto a sus sentidos por la sensación de la mano de Beatrice, un sudor frío que estalló tardíamente enfrió el fervor de la confusión de Subaru.
Mientras tanto, Tiga, quien se enfrentaba a Crusch, mantenía la espada curva en forma de medialuna en su mano derecha, y bajando el ala de su sombrero con su mano izquierda, la llamó con un "Sabe",
Tiga: 『 Deberías ser consciente de que esta situación es propensa a causar malentendidos en más de un sentido, Duquesa-san. 』
Crusch: 『 ¿Malentendidos? 』
Tiga: 『 Así es, malentendidos. Después de todo, esta es una escena donde tantas personas han perdido la vida, y donde una figura importante del Reino ha fallecido. Si te quedas allí parada con la espada en la mano, cualquiera lo pensaría―― "Aquella que asesinó a las personas de esta mansión, ¿no fue la Duquesa Crusch Karsten?", ¿sabes? 』
Manteniendo su manera típica de hablar sin desviarse, sin embargo, fue una pregunta directa.
Y, era una verdad que Subaru también quería confirmar por encima de todo―― tal como Tiga había dicho, la principal sospechosa de esta tragedia en la mansión McMahon era sin duda alguna Crusch.
Sin embargo, Subaru, quien conocía el carácter de Crusch, deseaba rechazar esas sospechas de plano.
Crusch era una persona virtuosa, una figura sobresaliente capaz de actuar de acuerdo a un juicio sensato.
Incluso después de perder sus Recuerdos y que esa digna nobleza tuviera que ser reconstruida, aun así, su integridad innata que quedó en el núcleo de su ser y su decencia como ser humano nunca pudieron ser devoradas por completo ni siquiera por Gula.
Era inconcebible que alguien como ella se manchara las manos con semejante acto de violencia. Simplemente, no podía ser.
Por lo tanto, Subaru quería escuchar una clara negación de la propia boca de ella.
Quería que Crusch dijera que, al igual que ellos, también había notado que algo andaba mal en la residencia McMahon y había acudido apresuradamente, pero que, para cuando llegó, ya era demasiado tarde. Con ese remordimiento y rabia en el pecho, descubrirían al culpable que había asesinado a Miklotov y a los demás, y cooperarían para hacerle pagar por sus crímenes.
Para poder hacer eso, las palabras de negación de sus labios――,
Crusch: 『 Parece que eres el tipo de persona cuya falta de sinceridad no conoce límites. 』
Indiferente a las plegarias de Subaru, Crusch clavó su mirada en Tiga con un semblante inalterable, y declaró aquello fríamente. En el extremo receptor de eso, Tiga se encogió ligeramente de hombros, y,
Tiga: 『 Una evaluación dura, pero la aceptaré sin quejarme. Así que, ¿qué me dices? 』
Crusch: 『 ―――― 』
Tiga: 『 ¿Fuiste tú quien asesinó al Señor Miklotov McMahon? ――¿Duquesa Crusch Karsten? 』
Crusch: 『 ――Eso es correcto. 』
A la reiterada pregunta de Tiga, formulada directamente esta vez, hubo una breve respuesta.
Era la peor respuesta posible, afirmando sus sospechas y traicionando las esperanzas de Subaru que parecían plegarias―― la garganta de Subaru produjo involuntariamente un sonido ronco mientras la breve respuesta de hace un momento resonaba repetidamente dentro de su cráneo.
Como para exacerbar la ferviente agitación de Subaru, Crusch, bajando ligeramente la barbilla,
Crusch: 『 El personal que estaba aquí en esta mansión, y Miklotov McMahon, fueron asesinados por mi propia mano. Estas personas conspiraron contra el Reino; traidores, todos ellos. 』
Tiga: 『 ――¡Eso, Duquesa, serías tú! 』
Subaru: 『 Espe―― hk. 』
En un instante, Tiga soltó un rugido y acortó la distancia de un solo salto, blandió su espada curva―― su shamshir, y le asestó un fluido ataque a Crusch.
Fue un ataque inicial con tan poca vacilación que ni siquiera le dio tiempo de terminar de decir, “Espera”. Sin embargo, Crusch lo desvió con un movimiento ascendente de la espada que empuñaba, y el nítido sonido del acero chocando con el acero resonó por toda la oficina.
Ante la señal de ese único sonido, estallaron gritos de acero y chispas, y comenzó el feroz choque de espadas de los espadachines.
Subaru: 『 ―――― 』
La espada de Crusch que era empuñada, era la brillantez de la espada que recorría el camino ortodoxo dominada por los excelentes espadachines que Subaru conocía―― aquellos que se habían dedicado fervientemente a la esgrima como Julius, Wilhelm y Cecilus, con la excepción de Reinhard, de quien tenía una impresión más fuerte de golpear con tajos de mano y patadas en lugar de con una espada.
Por otro lado, la espada de Tiga que la enfrentaba era peculiar. Manteniendo una postura baja y girando como un trompo, Tiga usaba no solo ataques de espada, sino también patadas, y convertía el entorno como los escritorios y estanterías circundantes en armas. Por así decirlo, no cortaba a sus enemigos directamente, sino que apuntaba sin piedad a las manos y los pies, mezclaba artificio y honestidad, y daba prioridad a tomar a sus oponentes por sorpresa: la táctica de batalla que dominaba la vía poco ortodoxa de alguien que buscaba la victoria de forma codiciosa――,
Tiga: 『 ¡Seyah――! 』
Sosteniendo el shamshir con un agarre invertido, el golpe de la espada de Tiga, junto con un grito desgarrador, fue disparado.
Una trayectoria inusual, seguida de una patada que se cimbreaba como un látigo, funcionaban como una secuencia de movimientos parecida a una danza, y daban lugar a un vendaval incesante de la espada que se acercaba a Crusch.
Ante ese rápido ataque continuo el semblante de Crusch permaneció inalterable y, manteniendo su distancia con un juego de pies ágil y preciso, cruzó su única espada, y los espadachines del camino ortodoxo y poco ortodoxo lucharon por la iniciativa en el intercambio vertiginosamente rápido.
Crusch: 『 Qué hábil. ¿Acaso la Iglesia del Dragón Divino enseña a empuñar una espada de tal manera? 』
Tiga: 『 Lamento decirlo, pero soy autodidacta. Desde hace mucho tiempo, he tenido malos hábitos tanto con mi juego de manos como de pies. 』
Crusch: 『 Qué viento tan valiente. No parece ser una mentira. 』
Esquivando la patada de Tiga justo frente a su nariz, Crusch lanzó un golpe vertical descendente. Tiga lo bloqueó con su hoja curva en un agarre invertido, y los dos intercambiaron esas palabras tras cruzar espadas.
La marea de la batalla iba y venía, y como ambos eran combatientes magníficamente hábiles, ninguno de los dos podía reclamar el dominio――,
Beatrice: 『 ――¡Subaru! ¡Contrólate, supongo! 』
Subaru: 『 ――Ah. 』
Beatrice: 『 Es natural que estés en shock, de hecho. Pero, ¡no puedes quedarte aturdido, supongo! 』
Beatrice saltó, y al ser golpeado en la mejilla por ella, Subaru abrió los ojos de par en par.
Una vez más había dejado de pensar, y se había quedado petrificado. Estaba profundamente agradecido con Beatrice―― Ciertamente, el shock era grande. No había forma de calmarse. Así que ahora, incluso sin poder calmarse, había algo que podía hacer.
Tiga: 『 My friend. 』
Por un instante, había notado cómo los labios de Tiga, cruzando espadas con Crusch, se movieron de esa manera.
Ese llamado sin un objetivo específico, Subaru percibió su intención.
Subaru: 『 Afuera, sobre esta situación―― 』
Debían informar de la horrenda escena de la mansión McMahon, y detener el desenfreno de Crusch.
Afortunadamente, en la Capital Real actual había un gran número de fuerzas en las que Subaru podía confiar. Estaban Garfiel y Wilhelm, e incluso Reinhard estaba presente. Además, dado que este era el Distrito Noble, debería haber Caballeros y guardias estacionados afuera y en otras propiedades. Con su ayuda, detendrían a Crusch.
Y entonces――,
Subaru: 『 ―――― 』
――Y entonces, ¿Crusch sería castigada? ¿Como una traidora a la nación que asesinó a Miklotov?
Crusch: 『 Haré que te quedes aquí. Porque aún no ha terminado mi evaluación sobre ti. 』
En el instante en que una duda ineludible había pasado por un rincón de su mente, el viento de su espada salió disparado por encima de la cabeza de Subaru.
Con un “¡¿Whoa?!”, Subaru encogió el cuello instintivamente. El viento de la espada, que pasó hacia el fondo mientras rozaba las puntas de su cabello erizado, impactó directamente en la parte superior de la habitación justo detrás de él, destruyendo el techo alrededor de la entrada, y el colapso resultante bloqueó la entrada de la habitación, sellando su ruta de escape.
Subaru: 『 ――Hk. 』
Apretando los dientes, Subaru enmudeció por la abrumadora escasez de cartas en su mano.
Que su ruta de escape estuviera bloqueada significaba que ya no existía la opción de retirarse de ese lugar.
En esta situación, no había tiempo para limpiar lentamente los escombros. Minya, un hechizo de Magia Yin, carecía de potencia de fuego física, y era imposible volar la entrada bloqueada. En otras palabras, Subaru y Beatrice tenían dos opciones sobre qué podían hacer: quedarse de brazos cruzados, o intervenir―― bajo esas circunstancias, no había absolutamente ninguna forma de que quedarse de brazos cruzados fuera una opción.
Sin embargo, intervenir significaría――,
Subaru: 『 ――¿Tendría que luchar? ¿Contra Crusch-san? 』
El significado de eso, no podía entenderlo.
La realidad de eso, no podía comprenderla.
Lo que había visto con sus propios ojos, no podía aceptarlo.
Después de todo, ¿acaso no era así? Quien estaba allí presente era Crusch Karsten. Subaru la respetaba. A pesar de pertenecer a un campamento opuesto en la Selección Real, era natural reconocer sus virtudes. Crusch era noble e íntegra, una persona de carácter sobresaliente que nunca carecía de esfuerzo ni devoción como estadista, y, sin duda, la primera persona en fascinar a Subaru en el sentido de su calibre como gobernante. Nadie podía negar, ni él dejaría que lo negaran, cuán profundamente significativo había sido para la vida de Natsuki Subaru cuando ella reconoció su logro meritorio en la Subyugación de la Ballena Blanca de su propia boca.
Él dio prioridad a su amor por Emilia. Pero, en aquel entonces, Subaru ciertamente lo pensó.
Que Crusch Karsten era, indudablemente, una persona digna de convertirse en la Monarca del Reino de Lugunica.
Subaru: 『 ――¡Por favor, detén esto ya, Crusch-san! 』
Por lo tanto, debía decirse que la elección que Subaru hizo en ese momento y lugar, fue cobarde al máximo.
Crusch: 『 ―――― 』
Crusch, intercambiando feroces golpes de espada, no respondió a esa súplica temblorosa de Subaru. Su mirada estaba dirigida directamente hacia Tiga, quien la enfrentaba.
Y aun así, creyendo que no le sería posible ignorarlo, Subaru levantó la voz.
Subaru: 『 ¡Baja tu espada! ¡Por favor! ¡No sé qué hacer! ¡No lo sé, pero yo también hablaré! ¡Intentaré hablar para que esto se resuelva de alguna manera! 』
Sin darse cuenta, su mano, opuesta a la que era sostenida por Beatrice, estaba aferrando con mucha fuerza el orbe negro que colgaba de su cuello―― Con muchas de las palabras que necesitaba intercambiar con Al aún sin decirse, no tuvo más remedio que sellar a la fuerza esa intención.
La muerte de Priscilla, que había provocado los actos escandalosos de Al, había grabado en Subaru el peso de la pérdida absoluta de que lo que se había perdido ya no podía ser recuperado.
Sin siquiera poder hablar, podría perder a alguien que conocía―― Para el Natsuki Subaru del presente, eso era algo mucho más aterrador que su propia muerte.
Subaru: 『 ¡No quiero terminar las cosas de esta manera! No quiero este tipo de… ¡sin siquiera entender nada, no quiero separarme de las personas que quiero! 』
Beatrice: 『 Subaru… 』
Subaru: 『 ¡Por favor! ¡Oh, por favor! Te lo ruego… por favor… detén esto… 』
Quién sabe qué tan abatido estaba su rostro mientras suplicaba, pero pudo ver a Beatrice morderse el labio con los ojos temblorosos al observar el perfil de Subaru mientras él forzaba la voz.
Era un inepto. Era patético. A pesar de ser el partner del Gran Espíritu Beatrice, era completamente incapaz de darle ningún uso a ese inteligente y sobresaliente poder; lo único que podía hacer era gritar de esa manera.
Subaru: 『 Por favor… 』
Subaru no podía elegir. Ante la idea de luchar contra Crusch si no podía huir, simplemente no podía ser tan pragmático.
Hasta ahora, ya había ocurrido que sus relaciones con las personas cambiaran drásticamente después de su encuentro inicial.
Sin embargo, la mayoría de esos eran en el sentido de sobrescribir una impresión negativa dirigida a Subaru, con una positiva. Las únicas excepciones a eso, eran los casos de Todd y Al―― La idea de que Crusch se añadiera a esa lista, era simplemente insoportable.
Subaru: 『 ―――― 』
Las súplicas torpes y frágiles de Subaru fueron ahogadas por la pelea de espadas que se volvía cada vez más feroz. En un campo de batalla donde las palabras eran ligeras y solo el peso del acero tenía significado, Subaru era demasiado impotente.
Sin embargo――,
Crusch: 『 ――Parece que no hay mentiras en tus palabras. 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
En efecto, se escuchó un murmullo de comprensión, y Subaru abrió los ojos de par en par por la sorpresa.
Con Tiga interpuesto precisamente entre ellos, Subaru cruzó miradas con Crusch, quien lo miraba desde el otro lado del espadachín poco ortodoxo.
Al enfrentarse a ese ojo ámbar, Subaru albergó un destello de esperanza de que sus palabras hubieran llegado a ella――,
Crusch: 『 En ese caso, pospongamos tu asunto aquí por ahora. 』
――En un instante, un vendaval violento barrió la habitación, emanando de Crusch, quien acababa de pronunciar esas palabras.
Subaru: 『 ¡¿Qu――?! 』
Tan pronto como sintió la presión en todo su cuerpo, perdió el suelo bajo sus pies y, Subaru intuyó que había sido alcanzado por el viento provocado por su arte de espada característico―― Un Tajo, Cien Derribados.
Originalmente, la poderosa espada de viento se dispararía junta en una sola dirección, pero al haberse expandido en todas direcciones sin concentrarse, la presión que generó hizo temblar sin piedad la oficina que había sido arruinada por la batalla, levantando y arrojando libros gruesos, documentos ordenados e incluso el cadáver del anciano sabio.
Sin embargo, hasta ahí llegó la comprensión de las circunstancias por parte de Subaru.
Subaru: 『 Gah―― hk. 』
Su cuerpo, elevado indefenso, se estrelló contra el techo con un impulso violento, cortándole la respiración. En un acto reflejo, retrajo los brazos y abrazó contra su pecho a Beatrice para protegerla, pero eso fue todo lo que pudo hacer.
Mientras abrazaba con fuerza a Beatrice, que gritaba “¡Subaru!”, el cuerpo de Subaru fue arrastrado por el viento, azotado contra la pared y arrojado torpemente al suelo, sin poder amortiguar la caída.
Subaru: 『 ――Uuh. 』
Todo su cuerpo se cubrió de un dolor implacable y crujiente, y mientras un último aliento se derramaba de sus pulmones, de repente sintió una sensación escalofriante en la parte posterior de su cabeza, e instintivamente supo que era malo.
Era diferente de la Muerte. Pero su conciencia se estaba desvaneciendo. Era la retribución por priorizar demasiado la seguridad de Beatrice y descuidar la suya propia. Era como si le hubieran abierto un agujero en la cabeza cuando se golpeó, y su conciencia estuviera brotando a borbotones―― Esto es malo, esto es malo, esto es malo.
Subaru: 『 No está, bien… 』
Si perdiera la conciencia ahora, ¿quién le hablaría a Crusch?
Tiga no lo sabía. Él no conocía la naturaleza de Crusch, que en realidad era una persona con un corazón virtuoso. Era un malentendido. Él debía detener esto. Crusch era una buena persona. Si tan solo pudieran hablar, eso quedaría claro.
Porque era algo que podría entenderse, si tan solo pudieran hablar.
Subaru: 『 …Lo… sé… así que… 』
Así que, te lo ruego, por favor, no cierres tus oídos a mis palabras―― En efecto, a medida que su conciencia se desvanecía mientras continuaba suplicando hasta el final, la mente de Subaru se hundió en una profunda oscuridad.
Se hundió, y――,
2
???: 『 ――Eso es correcto. 』
Subaru: 『 ―――― 』
En el momento del repentino resurgir de su conciencia, Subaru estuvo a punto de perder el equilibrio.
Su cerebro no lograba comprender la disparidad entre su yo que había existido un instante antes y su yo presente que había cambiado instantáneamente, y eso afectó sus extremidades, provocando pánico.
Sus pies estaban posados sobre el suelo. Era natural, pero estaba de pie. De pie. Naturalmente. ¿Era eso realmente así? ¿Estar de pie era su estado natural? Debido a que no era así, lo que experimentó en este momento fue una sensación similar a que el cielo y la tierra se volcaran――,
Subaru: 『 No. 』
Hacia lo que Subaru debía dirigir su atención ahora mismo no era al cielo y la tierra volcados. En su lugar, era al origen de por qué sentía que el cielo y la tierra se habían volcado.
Y, este origen no necesitaba ser explicado con palabras―― El tiempo, había retrocedido.
Subaru: 『 ―――― 』
Con sus rodillas casi desprovistas de toda fuerza, lo que entró en la vista de Subaru fue la oficina de la residencia McMahon antes de ser devastada tempestuosamente, y el cadáver de Miklotov envuelto por la bandera de la nación, cortada en diagonal. Frente a su cadáver había una dama de cabello verde girada a medias, y la espalda de un joven casi a medio paso delante de Subaru.
La confrontación de Crusch y Tiga. Además, este intercambio había tenido lugar cuando――,
Crusch: 『 El personal que estaba aquí en esta mansión, y Miklotov McMahon, fueron asesinados por mi propia mano. Estas personas conspiraron contra el Reino; traidores, todos ellos. 』
Cuando la afirmación fatal e irrecuperable fue otorgada a su pregunta.
Tiga: 『 ――¡Eso, Duquesa, serías tú! 』
Ante Subaru, cuya sangre se heló por el shock, Tiga soltó un alarido de espíritu de lucha y se abalanzó hacia adelante.
La danza de espadas de la espada curva de Tiga con agarre invertido comenzó, la cual Crusch aceptó de frente, un duelo de espadachines del camino ortodoxo y poco ortodoxo―― ante esto, Subaru sintió un ataque de vértigo.
Subaru: 『 No… no puede ser… 』
Con una mano colocada sobre su boca, la voz que reprimía se filtró hacia el exterior. Se sentía como si un impacto imparable como la sangre que brota de la boca de una herida estuviera golpeando estruendosamente la cabeza de Subaru desde el interior.
――Retorno por Muerte. Él había Retornado por Muerte.
Justo antes de que su conciencia cesara, lo que había volado a Subaru fue el viento de Crusch. Tras lo cual, se había estrellado contra la pared y el techo y había sido derribado al suelo, dejándolo inconsciente―― Posteriormente, el hecho de que Subaru ahora hubiera regresado a este momento significaba que había experimentado el Retorno por Muerte antes siquiera de despertar.
Si la vida de Subaru fue segada mientras estaba inconsciente en esa situación, entonces el verdugo debió haber sido――,
Beatrice: 『 ――¡Subaru! ¡Contrólate, supongo! 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Beatrice: 『 Es natural que estés en shock, de hecho. Pero, ¡no puedes quedarte aturdido, supongo! 』
Subaru, petrificado por una razón diferente a la de antes, fue devuelto a la realidad por Beatrice, con la misma forma de animarlo que antes. Con su mejilla abofeteada por su pequeña palma, el dolor y el calor hicieron que Subaru volviera en sí.
Subaru: 『 Mala mía, Beatrice. 』
Acariciando su mejilla abofeteada con el dorso de su mano, Subaru apretó los dientes hasta el punto de hacerlos crujir.
Incluso incluyendo la Muerte en el medio, la confusión y la agitación frente a esta situación no se desvanecieron en absoluto. Sin embargo, aunque se negara desesperadamente diciendo que esto era falso, y gritara que no lo reconocería, los resultados serían los mismos.
Incapaz de reunir el coraje para intervenir en la batalla de Crusch y Tiga, y lloriqueando patéticamente por sus penas, Subaru moriría―― Su propia vida sería arrancada por la mano de Crusch.
Subaru: 『 No está bien. 』
Él no debía, permitir eso.
No debía permitir que Crusch Karsten tomara la vida de Natsuki Subaru. Subaru no podía permitir que su noble pureza fuera degradada debido a su propia debilidad.
No se debía permitir que la mano de Crusch se manchara con la sangre de Subaru.
Subaru: 『 ¡Beako, dame una mano! 』
Beatrice: 『 ¡――! ¡No hace falta que lo digas, de hecho! 』
Las piezas del rompecabezas llamado razón todavía estaban esparcidas por el pánico y el shock.
Sin embargo, Subaru tomó tantas piezas como pudo de ese rompecabezas esparcido del cual podía ver una forma definida, y devolvió el fuerte apretón a la mano de su compañera, de la cual no sentía más que fiabilidad.
Con el choque reanudándose ante sus ojos, la batalla de Crusch y Tiga estaba en igualdad de condiciones en cuanto a habilidad, exhibiendo una verdadera imagen de los flujos y reflujos de la batalla.
Desde la perspectiva de Subaru, quien estaba familiarizado con la habilidad de Crusch, quisiera maravillarse ante la destreza de Tiga que demostraba una esgrima que rivalizaba con la de ella, pero en la situación actual, el hecho de que Crusch tuviera el golpe decisivo para imponerse―― Un Tajo, Cien Derribados, era una clara desventaja.
Independientemente de si Tiga era consciente de eso o no, fue gracias a su estilo de batalla que optaba por el combate a corta distancia que a Crusch no se le concedió el tiempo para cargar viento. Pero, Subaru sabía por experiencia propia que Crusch estaba acumulando viento que revertiría la situación en los intervalos entre estos choques de espadas.
Por lo tanto――,
Subaru: 『 ¡No dependas de la magia, my friend! 』
Tiga: 『 ¡Para empezar, no puedo usarla, my friend! 』
Con una voz que respondió así a su llamado, sin saber si era confiable o poco confiable, Subaru levantó los brazos y sostuvo a Beatrice contra su pecho. Y los dos, desde una distancia lo suficientemente cerca como para que sus mejillas se tocaran, capturaron firmemente el mismo duelo en sus ojos――,
Subaru y Beatrice: 『 ――¡¡E.M.T.!! 』
Junto con el cántico superpuesto, un campo invisible se desplegó en la oficina con Subaru y Beatrice en el centro―― deshaciendo los hechizos de Maná construidos y neutralizándolos, la magia anti-Magia “E.M.T.”.
Dentro de este campo, por no hablar de usar magia, incluso los Meteors y las herramientas de Magicreación que usaban Maná como combustible funcionarían mal y se estropearían por completo. Aunque, según Beatrice, parecía que sería una historia diferente si las técnicas fueran construidas para adaptarse a la situación en la que se estropeaban.
Beatrice: 『 ¡Es fácil crear una apertura suficiente para abofetear a un sorprendido Roswaal en un lado de la cara, supongo! 』
Subaru: 『 Sin mencionar que si es la primera vez que lo ve… ¡no sabría qué es qué! 』
La eficacia del campo desplegado se tragó no solo a Subaru y Beatrice, sino también a los dos que intercambiaban golpes de espada, envolviéndolos en su influencia.
E.M.T. no causó ningún efecto en el estilo de batalla de Tiga, quien no podía usar magia según su propio testimonio, pero no ocurría lo mismo con Crusch, quien había estado preparando viento para su carta de triunfo.
Crusch, quien parecía prepararse para que algo sucediera ante el cántico de Subaru y Beatrice, miró con su único ojo hacia ellos una vez que el efecto del campo de E.M.T. se ejerció sobre ella―― Antes de Retornar por Muerte, Subaru también había entrelazado su mirada con la de Crusch.
Aunque con las expectativas de entonces traicionadas, Subaru había perdido la vida trágicamente――,
Subaru: 『 ¡Por favor ríndete, Crusch-san! ¡Tu camino hacia la victoria ha desaparecido! ¡Un Tajo, Cien Derribados no puede ser usado! ¡No dejaré que lo uses! ¡Este es el final! 』
Pintando los temblores de su voz con un farol, Subaru representó una voluntad poderosa e inquebrantable.
Sabía dolorosamente bien que la impotencia, una voz casi llorosa o una súplica taciturna no harían que la realidad correspondiera. Lo que era necesario aquí y ahora era una poderosa Lenguaje del Alma que transmitiera su voluntad.
Debía volcar su alma en el alma de su lenguaje―― Desde lo más profundo de su corazón, engañaría tanto al oponente como a sí mismo.
Hacerle creer que Natsuki Subaru no es un oponente contra el que valga la pena luchar.
Crusch: 『 ―――― 』
Los iris negros de Subaru y el único ojo ámbar de Crusch compitieron directamente con el brillo de sus miradas. Durante ese tiempo, las espadas intercambiaron un poderoso golpe, y los ataques de espada de Crusch y Tiga se detuvieron momentáneamente.
Empuñando la espada curva, con la mitad de su cuerpo preparado, Tiga se mantuvo en posición para defender a Subaru y Beatrice detrás de él,
Tiga: 『 Esa es la advertencia que te está dando mi amigo. Si pudiera añadir algo, supondría que ese amigo tal vez también era un amigo para ti… ¿qué me dices?, ¿qué tal si le prestas oídos? 』
Subaru: 『 Tiga… 』
Tiga: 『 Es lamentable, pero no tengo el poder para someterte de forma unilateral. Para intentar detenerte se requeriría estar preparado para dejar que corten mi carne, y en el peor de los casos, probablemente perdería la vida. Eso es algo que ni yo, ni los dos detrás de mí deseamos. 』
Mientras Tiga comunicaba eso, su mirada estaba fija en el comportamiento de Crusch sin bajar la guardia en ningún momento.
O tal vez él, se habría unido a Subaru con la mentalidad de que, si surgía aunque fuera una sola apertura en Crusch, sería una ganancia. Sin embargo, en este corto tiempo, Tiga evaluó la relación entre Subaru y Crusch, y habló asumiendo que no eran simplemente facciones opuestas.
Él se aprovecharía de la astucia de Tiga―― Atraparía y sometería a Crusch.
Todo lo demás vendría después de someterla. Pensaría en una forma de que todo se resolviera después de eso.
Crusch: 『 Yo―― 』
Beatrice: 『 ――Minya. 』
Mientras lo más profundo del corazón de Subaru estaba inundado en plegarias, en el momento en que Crusch abrió la boca para hablar, Beatrice levantó la mano mientras era cargada por Subaru, y una luminiscencia púrpura azulada perforó a los pies de Crusch.
Un ataque de flechas violetas empalando sus pies cristalizó el piso de la oficina, provocando que se formaran fisuras.
Beatrice: 『 Abstente de hacer movimientos imprudentes, supongo. Incluso dentro de E.M.T., Betty y Subaru son la única excepción que aún puede usar magia, de hecho. ¿Serás capaz de ser nuestra oponente en medio del intercambio de golpes con ese hombre de lengua suelta, supongo? 』
Tiga: 『 Me duele bastante ser evaluado como un hombre de lengua suelta justo ahora, pero ya veo, así que ustedes dos todavía pueden usar magia. Qué juego sucio. 』
Subaru: 『 Ese es el concept después de todo. Pero, así son las cosas. 』
Ante la finta de Beatrice que daba una impresión de superioridad, Crusch frunció el ceño ligeramente. Esa fue la prueba de que, finalmente, ella había evaluado correctamente a Subaru y a Beatrice como objetos de vigilancia.
Ser considerado de tal manera también tenía su propio dolor. Sin embargo, era fortuito ser visto como una amenaza.
Si se encontraba en desventaja, Crusch también debía ser capaz de tomar la decisión correcta――,
Crusch: 『 ――Natsuki Subaru, ¿A qué le tienes tanto miedo? 』
Sin embargo, ante esa plegaria de Subaru, lo que Crusch eligió fue una pregunta.
Una pregunta similar a la primera. Pero, esta vez no se dejó consumir, y la enfrentó de frente.
Crusch: 『 ¿Al resultado de la batalla? ¿A tu seguridad o la de quienes te rodean? ¿Al futuro del Reino? O es. 』
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch: 『 ――O es, ¿a mi propia cordura? 』
Era una pregunta impregnada de matices, que requería consideración.
Incluso en respuesta a esa pregunta, Subaru usó la totalidad de sus músculos faciales para preservar la situación actual. Para no transmitir ni un fragmento de su debilidad, su retroceso o algo por el estilo, forjó una expresión con todas sus fuerzas.
¿Qué habría visto Crusch en ese rostro de Subaru, infundido con toda su alma?
Crusch simplemente, breve y ligeramente abrió los labios,
Crusch: 『 Conque así es. 』
Fue todo lo que susurró.
Tiga: 『 Duquesa, hemos transmitido nuestras demandas. ¿Cómo responderás? 』
Un interludio nació entre Subaru y Crusch, un huracán momentáneo de emociones imposibles de manifestar en palabras. El timbre implacable de Tiga, ignorándolo conscientemente, informaba claramente que este era su ultimátum final.
El aura de la espada resurgió agudamente, y expuesta a ello, Crusch le devolvió la mirada a Tiga.
Crusch: 『 Entiendo sus demandas. Bajo estas circunstancias, con mi viento sellado, soy yo quien está en desventaja. Por lo tanto, debería rendirme; ese es su argumento, ¿verdad? 』
Subaru: 『 ――. Así es. De aquí en adelante, Beako y yo también nos uniremos. Tus posibilidades de ganar son… 』
Crusch: 『 ――Nulas; hacer esa afirmación es precipitado, Natsuki Subaru. 』
Superponiendo sus palabras con dignidad al farol de Subaru, Crusch levantó su mano que no sostenía la espada―― Y esos delgados dedos envueltos en un guante blanco, tocaron el gran parche que cubría gran parte del lado izquierdo de su rostro.
Era la parte que, a pesar de usar el poder curativo del Sacramento de Filóre, ella misma había dicho que aún quedaban los efectos de la Sangre de Dragón―― Al ver el parche que lo cubría ser desprendido como si lo arrancaran, Subaru abrió los ojos de par en par.
Porque――,
Crusch: 『 No es una apariencia que desee mostrar por mucho tiempo―― Después de todo, yo también soy una mujer. 』
Tras decir eso, el ojo izquierdo de Crusch que ahora quedó al descubierto al quitarse el parche, a diferencia de su tono ámbar original, brillaba de color dorado. Una pupila fina como la de un reptil, y líneas de luz que corrían como capilares por su cuenca ocular―― al contemplar esto, una cierta palabra cruzó como un relámpago por la mente de Subaru.
Él no sabía, si eso era correcto o incorrecto.
Simplemente, al presenciar el inhumano ojo dorado de Crusch, tuvo un pensamiento.
Crusch: 『 ―――― 』
――Que el ojo izquierdo de Crusch Karsten, se había convertido en un Ojo de Dragón.

3
――Ojo de Dragón.
Esa fue la expresión que instintivamente le vino a la mente a Subaru.
No había tenido demasiadas oportunidades de conocer a los seres que, a diferencia de los dragones de tierra, los dragones de agua y los dragones voladores, ostentaban con derecho la denominación de Dragón. Aun así, habiendo sido testigo del Dragón Divino Volcanica en la cima de la Atalaya Pléyades y del Dragón de las Nubes Mezoreia en el Imperio de Vollachia, Subaru era probablemente alguien con una cantidad de experiencia bastante amplia con los Dragones.
Sin embargo, las amplias observaciones de primera mano de Subaru no eran la razón por la que tenía tal intuición.
Era más bien una sensación arraigada en sus instintos como criatura viviente.
Al enfrentarse a un Dragón, uno lo sentiría―― La distinción, en la jerarquía de la existencia.
Sentir reverencia hacia un ser en un nivel fundamentalmente diferente como criatura viviente; esa era indiscutiblemente la forma en que los humanos consideraban a los Dragones. Fue precisamente esa sensación misma la que se lo confirmó.
Esa era exactamente la sensación que Subaru había sentido con respecto al ojo izquierdo de Crusch al quitarse el parche.
Subaru: 『 ―――― 』
Un ojo inhumano, irradiando un brillo dorado y emanando una luz aberrante―― un Ojo de Dragón: con aquello que debía ser designado como tal en su cuenca ocular, el corazón de Subaru se estremeció al ver a Crusch.
¿Qué le había pasado a su cuerpo? ¿Qué insinuaba ese ojo izquierdo? ¿Por qué no arrojaba su espada a pesar de que su viento había sido sellado? ¿Cómo habían terminado las cosas de esta manera?
¿Acaso era una manifestación del instinto de defensa, queriendo escapar de la realidad ante sus ojos, lo que invadía su cerebro con dudas desprovistas de cualquier respuesta?
Tragándose tales pretextos formales, Subaru de alguna manera logró abrir la boca, y――,
Subaru: 『 ――ah. 』
――Sintió como si su corazón hubiera sido atravesado por su mirada bañada en luz dorada.
Beatrice: 『 ――¡¡Shamak!! 』
En ese instante, Beatrice pronunció el cántico en lugar del petrificado Subaru, con la mano en alto.
Simpatizando con los sentimientos de Subaru, reacia a luchar contra Crusch, eligió la Magia Yin Shamak, la cual arrancaría la conciencia del oponente de la realidad―― en el sentido de dejar a su objetivo impotente, no había nada superior; con una habilidad incomparable a la de Subaru, ella lo desplegó.
Eso envolvió la cabeza de Crusch, y separaría su voluntad de luchar de este lugar―― o eso se suponía.
Sin embargo――,
Crusch: 『 ――Puedo verlo. 』
Crusch ladeó la cabeza, evadiendo pausadamente la bruma negra arremolinada que surgió en el aire sin previo aviso.
Beatrice: 『 ――Hk, ¡Shamak! ¡Shamak, Shamak, Shamak! 』
Tragándose su asombro por el hecho de que su primer ataque hubiera sido evadido, Beatrice hizo surgir sucesivas brumas negras en el aire.
Con sus movimientos rápidos y ágiles, Crusch eludió todos y cada uno de los hechizos incesantemente encadenados entre sí, acercándose para envolverla, tras lo cual finalmente conectó su espada con la iniciación de la magia, interrumpiendo el hechizo.
El bloqueo de la magia antes de su invocación―― Él comprendía la lógica de que toda magia manifiesta su efecto solo después de darle direccionalidad al Maná recolectado. Por lo tanto, si se interrumpía esa composición, no llegaría a materializarse, pero…
Tiga: 『 ¡¿Pero ponerlo en práctica no es una historia completamente diferente?! 』
Ella había demostrado la hazaña divina de aniquilar la magia antes de que pudiera convertirse en magia, por así decirlo; con un tinte de asombro en su voz, Tiga saltó sobre Crusch desde un lado.
Crusch, con su espada bailando en el aire, recibió a Tiga, quien exhibía su hábil delicadeza al ser capaz de ejecutar ataques simultáneos por sí solo, tanto con su espada curva como con sus patadas, y la batalla entre ellos se reanudó, pero――,
Crusch: 『 Creo que lo dije. Que puedo verlo. 』
Los movimientos de Crusch, mientras les informaba tranquilamente de ello, habían cambiado claramente, incluso para el ojo inexperto.
Ese cambio no solo era perceptible a través de la vista, sino que también era algo evidente para los oídos―― eso se debía a que, a diferencia del conflicto de apenas unos momentos antes, había algo que había desaparecido de la pelea entre los dos. El sonido.
Un duelo de acero golpeando contra acero, con chispas esparciéndose: tales intercambios habían cesado por completo.
Crusch esquivó la hoja blandida y las patadas desatadas por Tiga no con su propia espada, sino meramente con el movimiento de su cuerpo.
Incluso un aficionado podría entender cuál, entre bloquear o evadir, era la conducta que le otorgaba a uno más margen de maniobra. Y, aquello que lo permitía era――,
Subaru: 『 ――El Ojo de Dragón. 』
Con un glup, Subaru se tragó un sentimiento de asombro que no pudo reprimir en su garganta.
Con toda probabilidad, la velocidad de los movimientos de Crusch en sí no había cambiado demasiado. Lo que había cambiado en gran medida no era la velocidad de sus movimientos, sino la rapidez con la que los iniciaba.
En una batalla donde se intercambian vidas en ofensivas y defensivas de un instante, si tan solo una persona obtuviera un “algo” que le permitiera recortar una décima de segundo de esa sucesión de instantes, la superioridad de ese individuo sería incalculable.
Actualmente, lo que Crusch estaba haciendo era eliminar esas décimas de segundo.
Tiga: 『 ¡Guh… kuh! 』
Como para respaldar esa conjetura de Subaru, el estado del duelo en la oficina cambió repentinamente.
La agitación se alojó en la expresión de Tiga, quien, con movimientos dinámicos de todo su cuerpo, vio interrumpida esa danza de espadas que debería haberle permitido cruzar espadas con Crusch directamente. Forzado a estar completamente a la defensiva y resistiendo a duras penas, la sangre corrió de su hombro, de su muslo y, finalmente, la sangre que fluía de un único corte en su mejilla atestiguaba su lucha.
Si esto continuaba, Tiga pronto sería incluido entre las víctimas de la mansión McMahon.
Ese era el peor escenario, uno que no debía ocurrir, ahora que la situación de Miklotov ya se había vuelto irremediable.
Por lo tanto――,
Subaru: 『 ¡¡OHHHHHHHH――!! 』
Mientras Tiga y Beatrice intentaban reprimirla con espada y hechizo respectivamente, el aullante Subaru restalló el látigo que había desenfundado de la parte trasera de su cintura, obligando a la punta de su Guiltywhip a silbar por el aire.
Desde el momento en que había decidido emplear E.M.T., el objetivo de Subaru era someter a Crusch.
La razón por la que había dejado la batalla en manos de Beatrice y Tiga hasta ahora, no se debía meramente a su desorientación ante la transformación de Crusch. Era por el bien de este único ataque sorpresa.
Sin importar el mecanismo detrás del Ojo de Dragón, lidiar con un látigo desconocido, más veloz que la espada o el hechizo, debería――,
Crusch: 『 ――Eso, ya lo he visto antes. 』
Subaru: 『 ――ogh. 』
En ese instante, golpeado por dos impactos, un patético jadeo escapó de los pulmones de Subaru.
El primer impacto fue la facilidad con la que fue bloqueado el ataque sorpresa que tanto había estado preparando. Crusch interceptó el látigo desatado por Subaru con su espada antes de que pudiera extenderse por completo, estrellando su punta contra el suelo―― Pero, la sorpresa ante eso, no era nada en comparación con lo que provocó el segundo impacto.
El segundo impacto fue presenciar en el ojo de Crusch, quien había apartado el Guiltywhip de un tajo―― no su Ojo de Dragón, sino su ojo derecho original de color ámbar, un matiz desgarrador.
Subaru: 『 ――No entiendo… qué significa eso. 』
Para decirlo sin rodeos, ante esa mirada de ella que parecía a punto de echarse a llorar, no sentía más que desconcierto.
Aunque Crusch era quien se estaba comportando de manera extraña, Subaru tenía la sensación de estar siendo tratado como el villano por intentar someterla. Pese a que él incluso ya había sido asesinado una vez, esto iba mucho más allá de algo como decir que las lágrimas de una mujer hermosa era injusto.
Por supuesto, si le dijeran que era una acusación infundada, ahí terminaría el asunto.
La expresión que mostraba esta verdadera Crusch permaneció sin emociones, con los labios fruncidos, solo lanzando una única mirada a Subaru, el portador del látigo que había repelido―― Pero, por alguna razón, él pensó eso. ¿No parece como si ella estuviera a punto de llorar?
――Detendré esas lágrimas.
Subaru: 『 ――Hk. 』
Tiga: 『 ¡No bajes tu――! 』
Dejando de lado a Subaru, quien apretaba los dientes ante la emoción que había cruzado por el ojo de Crusch, Tiga, aunque tal vez malinterpretándolo, encontró una apertura que aprovechar e hizo destellar su shamshir con un movimiento feroz.
La hoja desnuda de la espada curva danzó, aullando como el colmillo de una bestia al abalanzarse sobre el esbelto cuerpo de Crusch――,
Crusch: 『 ¡Dije que puedo verlo! 』
En un instante, girando su cuerpo para seguir la trayectoria de la relampagueante hoja curva, Crusch esquivó el ataque dejando que apenas le rozara la piel, y alzando la voz, le asestó un golpe a Tiga en la mandíbula con un rodillazo ascendente.
Con un grito de dolor, Tiga se inclinó hacia atrás, y relampaguearon destellos de luz cortante de seguimiento. Cuando Tiga, habiendo protegido sus puntos vitales por puro reflejo, retrocedió, una brutal patada se hundió en su torso, estrellándolo contra la pared.
Tiga se desplomó pesadamente, sin embargo――,
Subaru: 『 ¡Yo me encargo desde aquí, my friend! 』
Aprovechando el breve instante que Tiga había ganado, Subaru acortó la distancia con Crusch, y apuntó con su látigo a la mano con la que ella sostenía la espada.
Crusch: 『 Eso también lo veo. 』
Sin embargo, con tal comentario indiferente, Crusch desvió el latigazo con un simple giro de muñeca, y además, convirtió el giro de su espada en una estocada que atravesó el empeine de Subaru, quien se había acercado de forma imprudente, obligándolo a pagar el precio de su temerario avance――,
Subaru: 『 ¡Beatrice! 』
Beatrice: 『 ――¡Hk, eres un partner que siempre pide lo imposible, de hecho! 』
Infiriendo las intenciones de Subaru a partir de ese único grito, Beatrice activó la magia junto con su reprimenda―― en el instante en que la hoja iba a alcanzarlo, Subaru y ella fueron envueltos. En la magia de defensa absoluta, E.M.M.
Al igual que E.M.T., era un hechizo original ideado por Subaru y Beatrice, la defensa más poderosa que rechazaba cualquier interferencia física o mágica al desplazar su existencia medio paso fuera de la realidad. Aun así, era la primera vez que realizaban la maniobra temeraria de superponer E.M.M. durante el despliegue de E.M.T., por lo que su éxito fue un milagro――,
Beatrice: 『 ¡Exigiré Love calls por la mañana, al mediodía y en la noche, supongo! 』
Subaru: 『 ¡Te amo, Beako! 』
Mientras ofrecía el pago que ella había exigido de forma tan adorable como precio de ese milagro, Subaru cambió de enfoque de inmediato tras el hecho de que la estocada no lograra penetrar, fijando su mirada en Crusch, quien ya estaba preparando su siguiente movimiento.
A cambio de una defensa inexpugnable, el defecto de E.M.M. era que prohibía cualquier movimiento. En el momento en que uno diera otro paso, significaría el fin de su período de invencibilidad. La subsiguiente punta de su espada sería clavada sin piedad en él.
Por lo tanto――,
Subaru: 『 ¡Invisible Providence! 』
Antes de que el siguiente golpe pudiera ser desatado, jugó todas las cartas de su mano, una tras otra.
Con la sangre brotando de su nariz, el brazo negro e invisible se extendió desde el pecho de Subaru, agarrando la mano con la que Crusch sostenía su espada y deteniendo a la fuerza su ataque de seguimiento. El brazo invisible apretó la muñeca de Crusch con ferocidad, causando que su mano dejara caer su espada, arrebatándole así su arma.
Agarrando a esa Crusch, sumó su mano mágica para empujarla contra la pared con la fuerza de tres brazos.
Subaru: 『 ¡Crusch-san! ¡Escúchame! 』
Sujetando ambas de sus muñecas e inmovilizando a Crusch por la fuerza, Subaru se acercó bruscamente a ella, quien se retorcía resistiéndose, lo suficientemente cerca como para que pudieran sentir el aliento del otro, sellando sus movimientos.
Justo ante sus propios ojos, mirando de frente a los ojos heterocromáticos ámbar y dorado de Crusch,
Subaru: 『 ¡Esto no importa cómo lo mires, esto está mal! ¡Se ha salido de control! ¡No voy a dejar que las cosas continúen de esta manera! 』
Crusch: 『 Natsuki Subaru… 』
Subaru: 『 ¡Yo… no aceptaré nada de esto! ¡¡NO LO ACEPTARÉ!! 』
Mientras Subaru alzaba la voz, rugiendo desesperadamente, el rostro de Crusch se tensó.
Después de todo, la esencia de sus argumentos era la misma que cuando había gritado sus lamentos antes de su Retorno por Muerte. Aun así, quería creer que podría obtener un resultado diferente al de hace un momento, donde simplemente se había quedado inmóvil gritando, ahora que le había dado a Crusch margen para reflexionar.
Miklotov, ninguna de las vidas de aquellos en la residencia McMahon podría ser recuperada
A pesar de que ese era el caso, seguramente había algo que podía hacer aparte de sentarse y aceptar el peor resultado posible. Con ese fin, era vital que Crusch bajara su espada aquí.
La persuasión para hacer que ella lo hiciera――,
Subaru: 『 ――¿Eh? 』
Con tales expectativas en mente, Subaru, esperando la respuesta de Crusch, dejó escapar un aliento ronco de su garganta.
Eso se debió a lo que estaba ocurriendo ante sus ojos―― los diferentes ojos izquierdo y derecho de Crusch se afilaron de repente y, aprovechando el impulso de su espalda rebotando contra la pared, derribó a Subaru violentamente.
Recibiendo de lleno lo que se había sentido como un ataque sorpresa, Subaru fue derribado de forma patética en el acto―― Sin embargo, ese no fue un contraataque dirigido a Subaru. Más bien, es todo lo contrario.
――Después de todo, en el siguiente instante, una enorme cantidad de fuego infernal envolvió la visión de Subaru con un rojo brillante.
4
――Sintiendo como si pudiera escuchar un sonido distante similar al silbato de un tren de vapor, su conciencia comenzó a resurgir lentamente.
Rompiendo la tensión superficial del despertar, lo primero que experimentó cuando su rostro emergió fue un dolor punzante y doloroso. Al sentir que estimulaba todo su cuerpo, especialmente su brazo derecho, sin darse cuenta emitió un gemido agonizante.
Subaru: 『 ――Ugh. 』
???: 『 ¡――! Subaru, ¿has abierto los ojos, supongo? ¿Estás bien, de hecho? 』
Al escuchar su gemido ahogado, una voz notó inmediatamente el despertar de Subaru. Una voz a la que estaba acostumbrado, era la de su compañera que le daba la bienvenida al despertar de cada mañana junto a él: Beatrice.
Sin embargo, tal despertar acompañado de agonía, era considerablemente diferente a sus saludables despertares de todos los días.
Subaru: 『 Bea… ko…? ¿Qué me… pasó…? 』
Beatrice: 『 No te esfuerces en levantarte, supongo. Las quemaduras todavía son graves, de hecho… Si tan solo hubiera suficiente Maná, Betty te curaría de inmediato, pero lo siento, supongo. 』
Subaru: 『 No tienes que disculparte por… ¿quemaduras? 』
Mientras sus párpados se abrían temblorosos, pudo ver el rostro abatido de Beatrice asomándose hacia él. Un Gran Espíritu con pupilas grandes y redondas llenas hasta el borde de tristeza; buscó consolar sus lamentos inmediatamente, pero entonces se detuvo.
Quemaduras; al escuchar esa palabra, su cerebro adormecido comenzó a despertar, rezagado respecto a su cuerpo. Cierto. Si mal no recordaba, justo antes de perder el conocimiento, había visto llamas. Y, aún antes de eso――,
Subaru: 『 ――¡Crusch-san! 』
Con la tragedia de la residencia McMahon acudiendo a su mente, el cuerpo de Subaru se enderezó vigorosamente.
Bastó recordar eso para que sus recuerdos más nítidos comenzaran a restaurarse de golpe. Todo sucedió a un ritmo vertiginoso y abrumador―― Sin embargo, la prioridad era Crusch.
Subaru: 『 Es cierto, justo cuando creí que había inmovilizado a Crusch-san, unas llamas con una fuerza increíble... así que el dolor en mi brazo, ¿es por esas quemaduras? ¡Mierda, arde...! Pero, algo como esto... ugh. 』
Beatrice: 『 ¡C-Cálmate, de hecho! ¡La magia curativa aún no se ha aplicado debido a la escasez de Maná, supongo! ¡Debes permanecer en reposo o podrías contraer alguna enfermedad terrible, de hecho! 』
Subaru: 『 ¡No es momento para eso! Ahora mismo, lo de Crusch-san es más importante que yo. Comparado con eso, que me desmaye por la fiebre no importa en lo más―― 』
Mínimo; declarando eso, intentó apartar la inquietud de Beatrice, y sucedió en ese preciso momento.
???: 『 ――Parece que has despertado, Natsuki Subaru. 』
Al escuchar de pronto una voz inesperada, Subaru abrió los ojos de par en par soltando un “¿Eh?”.
Porque de la oscuridad del fondo, Crusch, justo la persona a la que estaba a punto de ir a buscar, hizo su aparición.
Con su ojo izquierdo cubierto nuevamente por el parche e iluminando el entorno con la lámpara de mineral Lagmite que llevaba en la mano, Crusch se acercó a Subaru mientras él debatía con Beatrice y, tomando su brazo derecho,
Crusch: 『 Como pensé, parece que no es una herida que pueda dejarse desatendida. Esto servirá solo como primeros auxilios, pero tómalo. 』
Mientras enunciaba eso, con la lámpara colocada a sus pies, Crusch sacó un pañuelo blanco bordado de su bolsillo del pecho y lo envolvió suavemente alrededor del brazo derecho de Subaru en lugar de vendas.
El pañuelo que tocaba las quemaduras se iba ensuciando por el rezumar y, ante la suavidad del toque de Crusch mientras lo envolvía, Subaru parpadeó estupefacto, incapaz de seguir el ritmo de la situación.
Crusch: 『 ¿――? ¿Qué sucede? Hay un viento de confusión soplando a tu alrededor. 』
Subaru: 『 …Bueno, sí, por supuesto que soplaría un viento bastante fuerte. Por lo que recuerdo, hasta hace un momento habíamos estado, ya sabes, peleando con expresiones desesperadas, ¿verdad? 』
Crusch: 『 Creo que fuiste solo tú quien tenía una mirada de desesperación. 』
Subaru: 『 ¡Hablando de forma general! Entre nosotros dos, si yo estaba poniendo una cara desesperada, entonces eso significaría que el cincuenta por ciento estaba desesperado, ¿no? 』
Crusch: 『 Ya veo. Eso tiene sentido. 』
Su rostro excesivamente serio asintió en concordancia con él, ante lo cual Subaru no pudo evitar quedarse estupefacto, ya que había acumulado frívolamente todo tipo de palabrería.
Tras eso, Subaru finalmente se dio cuenta de que el extraño espacio en el que se encontraban―― era un pasadizo húmedo que no podía calificarse como particularmente higiénico. Sobre lo que lo habían recostado era un suelo frío y duro, el aire húmedo tenía un olor a pescado, y era un espacio con una tremenda sensación a aguas residuales.
Subaru: 『 O más bien, ¿este lugar es tal cual las alcantarillas? 』
Beatrice: 『 Es también por eso que Betty no quiere que hagas locuras por ahora, Subaru, supongo. Si fueras a contraer tétanos o algo así por descuido, curarlo sería bastante difícil ahora mismo, de hecho. 』
Subaru: 『 Así que por eso ustedes dos estaban jugando a ser la pretty doctor y la nurse marimacho... Estoy súper agradecido por eso, pero más importante―― ¿qué está pasando? 』
Mientras mostraba comprensión por las palabras de Beatrice preocupándose por su bienestar, lo que seguía sin lograr comprender era Crusch, quien se mostraba igual de proactiva que su devota compañera en el tratamiento de las quemaduras de Subaru.
Entrecerrando los ojos hacia Subaru mientras él bajaba levemente el tono de su voz, ella dejó escapar un suave suspiro y,
Crusch: 『 Estamos en las alcantarillas, a corta distancia de la residencia de Miklotov McMahon. A juzgar por la distancia recorrida, esto debe estar justo a medio camino entre el Distrito Noble y el Comercial. Incluso utilizando el sistema de alcantarillado, no podemos pasar de largo por los puntos de control que regulan la entrada y salida del estrato superior. Actualmente, ese es nuestro obstáculo. 』
Subaru: 『 Espera, espera, te ruego que esperes. No puedo seguir el ritmo de la conversación en lo absoluto. Para empezar, lo que pasó antes y después de que me desmayara está súper borroso. Es solo que... 』
Crusch: 『 ¿Solo que? 』
Subaru: 『 Basado en lo que dijiste hace un momento… ¿podría ser que, Crusch-san, tú y yo somos actualmente party members? 』
Crusch: 『 Paartee memburrs... 』
Crusch frunció el ceño ante ese término poco familiar; sin embargo, Beatrice, quien propiamente había aprobado el segundo nivel del examen de lenguaje moderno, asintió a esa duda de Subaru con un "supongo".
Beatrice: 『 Hay una variedad de dificultades en juego, pero esa chica no tiene ninguna hostilidad hacia nosotros, de hecho. Quien cargó a Subaru todo el camino hasta aquí mientras estabas desmayado también fue esa chica, supongo. 』
Crusch: 『 Si te hubiera dejado atrás en ese lugar, tampoco habrías podido evitar morir quemado. Por lo menos, no percibí ninguna falsedad en tus palabras. Por lo tanto, tu muerte no es lo que deseo. 』
Subaru: 『 Ya veo. Por eso, gracias... pero aun así. 』
El espectáculo que presenció inmediatamente antes de desmayarse, y las grandes marcas de quemaduras que quedaban en su brazo derecho, probaban a medias que la situación de que Crusch lo había salvado de un peligro era cierta. Además, no era posible que Beatrice llegara al extremo de confabularse con Crusch hasta el punto de engañar a Subaru.
Sin embargo, la razón por la que Subaru no pudo expresar su gratitud sinceramente se debía a cómo Crusch lo había formulado―― la muerte de Subaru, no había sido su deseo. Pero, ¿qué hay de las muertes de Miklotov y los demás?
Subaru: 『 ...Crusch-san, ¿de verdad mataste a Miklotov-san? 』
Crusch: 『 ――. Lo había afirmado en ese lugar también, pero es la verdad. Miklotov McMahon, y el personal de la mansión que él contrató, a todos ellos los asesiné por mi mano. 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Crusch: 『 ¿Necesito explicar la razón también? Esto también será una reiteración de lo que dije en ese lugar, pero Miklotov McMahon y su camarilla eran todos unos traidores, existencias que conspiraban contra el Reino de Lugunica. Por lo tanto, como alguien perteneciente a la alta nobleza, les impuse la pena de muerte por medio de la espada. 』
Subaru: 『 Eso es… eso es lo que no entiendo. Que fueran traidores, que estuvieran conspirando contra el Reino, ¿qué significa siquiera eso? ¿Estaban tramando semejante estupidez como para hacer que perdieras la paciencia, Crusch-san? 』
Crusch: 『 ――Por lo menos, hay una alta probabilidad de que él estuviera utilizando las profecías de la Piedra de la Historia del Dragón para su propia conveniencia. 』
Subaru tragó saliva, habiendo apresurado la conversación para reventar las burbujas de duda que emergían sucesivamente.
La información que Crusch añadió al final trataba sobre la Piedra de la Historia del Dragón, la cual era precisamente lo que Subaru había querido confirmar con Miklotov de primera mano hoy.
El Pacto con el Dragón Divino poseía una poderosa influencia sobre el Reino, y la tablilla profética que asumía una parte de él―― esa era la Piedra de la Historia del Dragón, y un elemento clave que construía la base de la Selección Real en la que Emilia estaba participando.
Sin embargo, era un objeto del que solo había oído hablar y que en realidad nunca había visto por sí mismo. Por eso mismo, de ser posible, Subaru deseaba comprobarlo personalmente con sus propios ojos, e incluso había estado pensando en pedírselo a Miklotov.
Subaru: 『 ¿Esa Piedra de la Historia del Dragón estaba siendo usada por Miklotov-san? 』
Crusch: 『 Es difícil imaginar que la Piedra de la Historia del Dragón, la cual informa de todos los grandes asuntos de importancia para el Reino, no mencionara nada de las sucesivas muertes de los miembros de la Familia Real. Si ese es el caso, entonces lo posible es una situación en la que quien estaba en la posición de custodiar la Piedra de la Historia del Dragón ocultó intencionalmente la profecía que debió haber sido dictada, y no la hizo pública. 』
Subaru: 『 Pero… pero, ¡¿no es demasiado tarde para eso ahora?! Esa duda debió existir incluso antes de que la Selección Real comenzara en primer lugar. Crusch-san, esa fue exactamente la razón por la que tú y Ferris―― 』
Debió haber existido la motivación para investigar a fondo los detalles del gran asunto del fallecimiento de la Familia Real. Especialmente para ellos dos, de quienes se decía tenían una vieja relación con el cuarto príncipe, uno de los miembros de la perecida Familia Real.
Pero, por otra parte, incluso Subaru no era tan insensible como para decir eso en voz alta y presionarla.
Crusch: 『 ――No haber podido tener la opción de desconfiar, es el extremo máximo de mi arrepentimiento de aquel entonces. 』
Conjeturando el final de sus palabras interrumpidas, Crusch reconoció su propio error.
Por supuesto, tacharlo de error era demasiado desalmado. Aún más, según la historia que escuchó de Ferris, la relación entre el cuarto príncipe y Crusch no era una de simple intimidad.
Esa misma debió haber sido la principal motivación de Crusch para enfrentarse a la Selección Real: él.
Pero――,
Subaru: 『 Entonces… ¿por qué de repente, empezaste a dudar de eso…? 』
Crusch: 『 Seguramente lo entiendes sin necesidad de que yo lo diga. Al enviar a la Iglesia del Dragón Divino a mi puerta, y engañar a Ferris con palabras astutas, conspiraron para que me retirara de la Selección Real. 』
Subaru: 『――¡¿Hk?! Crusch-san, eso es… 』
Crusch: 『 Ferris tiene un fuerte sentido del deber. Las preocupaciones también le pesaban por mi culpa. Bajo tales circunstancias, si el hombre llamado el cerebro del Reino le susurraba palabras dulces, es comprensible que se haya equivocado en su juicio. Si no fuera por eso―― 』
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch: 『 ――Si no fuera por eso, ese individuo nunca habría cometido un acto que pisotea el voto entre Su Alteza y yo. 』
Con la mirada baja y la voz apagada, Crusch se esforzó por reprimir sus emociones.
Sin embargo, cuanto más le transmitía ese esfuerzo, menos claro le quedaba hacia qué lado debía inclinar la balanza en el interior del corazón de Subaru.
Sentimentalmente, él por supuesto quería creerle a Crusch. Con las debidas disculpas a Miklotov, pero si él realmente estaba intentando apoderarse del Reino, entonces la rectitud impregnaría las acciones de Crusch. Quizás, si se le concediera un juicio legal adecuado, aún podría ser perdonada dadas las circunstancias atenuantes.
Sin embargo――,
Miklotov: 『 Al menos, él demostró que usted no es esa clase de semielfa que el mundo debería temer―― Tiene a un buen servidor. 』
Subaru aún recordaba que Miklotov lo había valorado como el caballero de Emilia a pesar del espectáculo tan bochornoso con el que se había deshonrado a sí mismo en la Selección Real, y le había dicho eso.
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch era la benefactora de Subaru, y de la misma manera, Miklotov también era su benefactor.
Desear un final tan conveniente, donde las cosas se resuelvan de forma unilateral para alguno de los dos, parecía demasiado difícil.
Además――,
Subaru: 『 Ferris… 』
Cargando con la determinación de ser aborrecido por Crusch e, incluso, de ser destituido como su Caballero, él había tomado la mano ofrecida por la Iglesia del Dragón Divino, y había seleccionado esta opción previendo la retirada de su ama de la Selección Real.
Incluso si eso significaba convertir el voto concerniente al cuarto príncipe en papel mojado, él había tomado su elección.
Esa decisión, no era algo que deseara etiquetar tan fácilmente como el resultado de los designios de otra persona.
Subaru: 『 …Entiendo tu afirmación por ahora, Crusch-san. Quiero discutirlo a fondo hasta que todo se aclare. También hay algunas otras cosas―― 』
Crusch: 『 Espera, Natsuki Subaru. Tus dudas están justificadas, pero ahora que has despertado, prefiero que demos prioridad a movernos. No sería prudente permanecer en este lugar indefinidamente. 』
Subaru: 『 Ahh, ¿te refieres a estas alcantarillas? Claro, a mí también me gustaría cambiar de ubicación, pero aún hay cosas de las que tenemos que hablar―― 』
Subaru se mostró persistente hacia Crusch mientras ella intentaba dar por terminada la conversación, sacudiendo lentamente la cabeza de lado a lado. Pero, la manga de su brazo izquierdo no quemado fue tironeada por Beatrice.
Con un solo vistazo, pudo darse cuenta de que la expresión de Beatrice albergaba una leve tensión,
Beatrice: 『 En este punto, Betty está de acuerdo con esa chica, de hecho. En cualquier caso, huir es lo primero, supongo. Si nos demoramos, los perseguidores nos atraparán, de hecho. 』
Subaru: 『 No tú también… espera espera, no puedo simplemente ignorar eso. ¿Huir? ¿Perseguidores? No entiendo lo que estás diciendo. Eso hace que suene como si estuviéramos en las alcantarillas porque… 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Subaru: 『 Porque… tenemos que… huir… 』
Mientras Subaru lo articulaba en palabras, el mal presentimiento que se apoderó de él gradualmente provocó un entumecimiento en su lengua.
Mientras tanto, Crusch levantó la lámpara colocada en el pasadizo una vez más, mientras Beatrice, con el ceño fruncido por el desconcierto, abría y cerraba repetidamente sus finos labios en un dilema sobre qué decir.
Por su actitud desprovista de futilidad y su porte rebosante de previsión, él podía suponerlo―― Sin bromas, Subaru y los demás habían sido empujados a una posición de ser fugitivos.
Subaru: 『 ¡No lo entiendo! ¡Todavía hay demasiadas cosas sin explicar! Además… 』
Inspeccionando su entorno mientras pronunciaba eso, Subaru se cercioró de la ausencia de cualquier figura aparte de Beatrice y Crusch y aludió a una clara anomalía―― La ausencia de Tiga.
Subaru: 『 ¿Qué hay de Tiga…? Él también estaba con nosotros en la mansión. Y sin embargo, ¿cómo es que no lo veo por aquí? ¡¿Qué pasó, cómo pasó y por qué terminamos así? Eso es de lo que quiero―― 』
Crusch: 『 ――Tiga Rauleon, ¿era? Es una lástima para ti, pero ese hombre es nuestro enemigo. 』
Subaru: 『 …¿Qué? 』
La voz de Crusch respondió a la duda de Subaru, aunque eso dio a luz a otra duda más en su interior.
Las cosas que no comprendía se acumulaban sobre otras cosas que no comprendía, por lo que era natural que ya no lograra captar la forma completa de aquellos bloques de construcción, ahora convertidos en un cúmulo de cosas que no comprendía.
Con esos como sus verdaderos sentimientos mientras miraba con estupefacción, Subaru observó a Crusch.
Entonces, ante la mirada inquisitiva de Subaru, ella alzó la lámpara y, dejando que aquella luz blanca iluminara su hermoso rostro, cuyo ojo izquierdo estaba cubierto por un parche, prosiguió.
Eso era――,
Crusch: 『 En este momento, ustedes y yo estamos siendo perseguidos por Tiga Rauleon y los soldados del Reino―― bajo los cargos de haber asesinado a Miklotov McMahon y de ser traidores que conspiran para derrocar el Reino. 』
5
――Cuando el fuego infernal desatado envolvió a Natsuki Subaru, Beatrice había dudado de sus propios ojos.
Beatrice: 『 ¡¿Por qué…?! 』
La expansión de E.M.T. era un movimiento ilegal que se entrometía con cualquier interferencia basada en Maná que se generara dentro de su campo―― principalmente, la composición de hechizos mágicos, en la cual insertaba forzosamente los comandos para cancelar y desensamblar. Era una forma de magia tramposa que, si hubiera nacido en una época anterior, indudablemente habría sido catalogada como un arte prohibido.
Por supuesto, existía la posibilidad de que el E.M.T. fuera superado si descubrían sus mecanismos y lograban tejer una fórmula que funcionara bajo la premisa de que desentrañarán la composición de la magia. Sin embargo, eso sería como tomar una herramienta de Magicreación meticulosamente ensamblada, cambiarle una sola pieza por algo diferente y lograr que siguiera funcionando igual.
Una hazaña tan fuera de lo común, sería imposible a menos que se tratara de Roswaal o de la Bruja de la Codicia―― Madre.
Beatrice: 『 ――Eso, ¿cómo demonios lo superaste, de hecho? 』
???: 『 ――. No es nada tan impresionante como haberlo superado. Simplemente me devané los sesos y arriesgué el físico. 』
Al hacer la pregunta con los ojos entrecerrados, Beatrice vio que quien respondía de esa manera era Tiga Rauleon, incorporándose para apoyar medio cuerpo contra la pared.
En medio del feroz combate, Tiga, que se suponía había caído abatido tras salir volando contra la pared, dejó escapar un suspiro profundo y exhausto―― Beatrice se estremeció al ver que, alrededor del costado donde apoyaba la mano contraria a la que aferraba su amada espada, la ropa estaba chamuscada y la piel totalmente carbonizada.
Esa no era una herida infligida por Crusch. Y esa herida era precisamente lo que había――,
Beatrice: 『 …Tú, exactamente en qué estabas pensando, supongo. 』
Tiga: 『 Es algo necesario. Eso también está en las escrituras. “Entretanto que el Dragón surca los cielos, labre el hombre la tierra. Mas aquellos que dejaren pudrir el tiempo concedido en el letargo, no alcanzarán a hollar ni aun la sombra del Dragón en el tiempo de la siega”... o algo así. 』
Recitando de memoria un verso de las escrituras de la Iglesia del Dragón Divino, Tiga le guiñó un ojo. Sin embargo, ante la cuestión de si el hecho de haber estudiado las escrituras a tal punto justificaba su capacidad de decisión, Beatrice no podía asentir.
La herida carbonizada en el flanco de Tiga, era algo provocado por la misma llama que había envuelto a Subaru y a Crusch―― sin embargo, esa llama no lo había chamuscado externamente, sino desde adentro.
La eficacia de E.M.T., era desmantelar la composición de la magia que se invocara dentro del campo.
Para superar por la fuerza esta condición de estar “dentro del campo”, Tiga――,
Tiga: 『 ――La magia invocada dentro de mi propio cuerpo queda fuera del alcance de este arte prohibido... No es que estuviera completamente seguro de ello, pero lo pensé mientras peleaba. "¿Eh? Parece que no puedo usar magia en este momento, pero el efecto de mi Método de Flujo sigue funcionando". Y así... 』
Beatrice: 『 Aun así, ni abrirte el abdomen, ni usar magia con la determinación de chamuscarte las entrañas a través de esa herida abierta, son decisiones fáciles de tomar, de hecho… Los únicos capaces de realizar tal hazaña, son humanos cuyos corazones están esclavizados a algo mucho más allá de un mero sentido del deber, supongo. 』
Tiga: 『 Vaya, se siente como si me estuvieras llamando loco, lo cual es un tanto ofensivo... Aunque supongo que es comprensible. 』
Aunque su voz sonaba pesada a causa del agotamiento, la respuesta de Tiga en sí fue tan desapasionada, que Beatrice sintió un desagradable escalofrío helando su inexistente hígado.
Beatrice solo había conocido a Tiga por una cantidad de tiempo extremadamente breve. Sin embargo, incluso en ese corto tiempo, Beatrice le había agradado por su buena química con Subaru.
Le costaba reconciliar esa impresión inicial de él con el Tiga que ahora estaba ante sus ojos―― Una tenacidad aberrante que excedía un mero sentido del deber y que ignoraba su propio bienestar por el bien de su objetivo, era algo que evocaba fuertemente a Roswaal.
Un hombre que, a lo largo de cuatrocientos años, había descarrilado el destino de muchos y que, aun así, buscaba cumplir su objetivo aspirando a alcanzar el estado de un Brujo―― ¿Estaba Tiga en camino de llegar al mismo lugar que Roswaal?
Tiga: 『 Solo hago lo que es necesario―― Para poder reclamar mi propia vida. 』
A los recelos de Beatrice, Tiga respondió en voz baja con un ligero encogimiento de hombros. Luego, miró más adentro de la habitación, hacia el estruendoso resplandor de las llamas,
Tiga: 『 Si me lo preguntas, Señorita Beatrice, en realidad encuentro que su reacción es la inesperada, o más bien, sorprendente. Honestamente, también estaba preparado para que empezara a dispararme magia. Después de todo, hice lo que hice. 』
Beatrice: 『 … ¿Debo tomarlo como que dices que no fue un error de juicio cometido por dejarte llevar en el momento, de hecho? 』
Tiga: 『 Sí, no te equivocas en eso―― La Duquesa Crusch Karsten se negó repetidamente a aceptar nuestro consejo de rendición. Incluso le di un ultimátum, pero lo rechazó de tajo. 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Tiga: 『 Con el asesinato del Señor Miklotov y demás, ella no estaba en su sano juicio. Por eso, aunque fue una decisión tomada en el acto, me encargué de eliminar la amenaza por completo... ¿Me equivoco en algo de lo que digo? 』

Con una absoluta falta de emociones plasmada sobre aquel atractivo rostro que le daba el aire de un elegante galán, Tiga cuestionó a Beatrice sobre la validez de sus propias acciones.
Lo que había allí no era el rostro de un mártir que se arrepentía de sus acciones y buscaba perdón, sino más bien el de un verdugo que comprobaba, de forma desapasionada, si era verdaderamente responsable de la sangre que manchaba sus manos.
En el interior de Beatrice, su impresión inicial hacia Tiga ya estaba mucho más allá de cualquier esperanza de recuperación.
Beatrice: 『 Lo que dices, no es incorrecto, supongo. 』
Enfrentando a Tiga, Beatrice entrecerró sus ojos redondos y asintió.
En realidad, así era. En los eventos hasta este punto, no hubo un solo error en las acciones de Tiga. Él cooperó con Subaru e hizo todo lo posible por someter a Crusch, y fue indudablemente la propia Crusch quien rechazó por completo todo ello―― Para defenderse de ella, Tiga tenía el derecho de tomar una decisión despiadada.
Incluso si esta implicaba convertir en daño colateral a Subaru, junto a quien había estado luchando.
Es por eso que――,
Beatrice: 『 Betty no es tan obstinada como para culparte egoístamente por eso, de hecho. 』
Tiga: 『 …Ya veo. Entonces―― 』
Beatrice: 『 ――Sin embargo. 』
Diciendo eso, Beatrice cortó las palabras de Tiga.
Por un momento, lo que destelló a través de los ojos amarillos de Tiga no fue sorpresa, sino un matiz de gélida compostura. Manteniéndolo firmemente a la vista, Beatrice sacó ligeramente la lengua,
Beatrice: 『 ――Betty apoyará a quien salvó a Subaru, supongo. 』
――En ese instante, las intensas llamas, que parecían chamuscar cualquier ojo dirigido hacia ellas, fueron partidas en dos desde el lado opuesto.
???: 『 ―――― 』
Las llamas, cortadas sin hacer el más mínimo ruido, se separaron ondulando; y, de pie serenamente en el espacio abierto entre ellas, se encontraba la chica con el Ojo de Dragón―― tras lanzar un tajo con su mano derecha para dividir el fuego y cargando al inconsciente Subaru en su brazo izquierdo, allí estaba Crusch Karsten.
Crusch: 『 El calor… no, corté el flujo de poder. Así que, ¿esto es lo que se conoce como el “punto muerto”? 』
Tocando el párpado de su Ojo de Dragón con la mano derecha que había realizado el golpe, Crusch murmuró como si hubiera llegado a una comprensión.
Conmocionada por el hecho de que ella hubiera despejado ese fuego infernal con un solo movimiento de su brazo, Beatrice se cercioró de la seguridad de Subaru en el brazo de Crusch, y sintió una sensación de alivio aún mayor.
Inmediatamente después de que Subaru fuera envuelto por las llamas, la única razón por la que Beatrice había podido mantener la calma fue porque no había recibido ninguna reacción de amenaza para su vida a través del vínculo del Contrato Espiritual que la conectaba a él.
Debido a ese hecho, y a lo que había visto en los últimos momentos―― el hecho de que, para proteger a Subaru del infierno que se avecinaba, Crusch lo había jalado hacia abajo y había saltado frente a las llamas ella misma, Beatrice había decidido su postura.
Que Beatrice, apoyaría a Crusch Karsten.
Beatrice: 『 Por lo menos, Betty escuchará lo que ella tiene que decir, de hecho. Los juicios más precisos pueden hacerse después, supongo. 』
Tiga: 『 ――. No puedo llamar a eso una decisión sabia, Señorita Beatrice. No debes dejar que te engañen solo porque tu Contratista, Subaru, fue salvado. La Duquesa es peligrosa. 』
Beatrice: 『 No trates a Betty como un Espíritu que ni piensa ni mira hacia el futuro, de hecho. Ah, pero si Betty fuera un Espíritu tan descuidado e indiscriminado, entonces por supuesto sería sumamente natural apoyar a esa chica que salvó a Subaru, supongo. 』
Tiga: 『 ¡¿De verdad es el momento para sutilezas?! En poco tiempo, la gente notará este incendio y vendrá corriendo. Si te equivocas en tu postura, será demasiado tarde incluso si te arrepientes después. ¡¿Qué le pasará a Subaru?! 』
Beatrice: 『 Como la persona que intentó chamuscar a Subaru junto con esa chica, tus palabras no tienen ningún peso en lo absoluto, de hecho. Sin embargo, tal como dices, no parece haber mucho tiempo, supongo. Es por eso que―― 』
Con esas palabras, Beatrice levantó lentamente su mano derecha, ante lo cual Tiga contuvo el aliento.
No eran preparativos para lanzar magia. Era justo lo opuesto. Al percibir las intenciones de Beatrice, quien se preparaba para chasquear los dedos, Tiga entrecerró con agudeza sus ojos y, apuntándole con su shamshir,
Tiga: 『 Basta, detente. De verdad que ya no podré defenderte. 』
Beatrice: 『 En el pasado, Betty se arrepintió de haber despedido a una amiga sin poder hacer nada más que llorar lastimosamente, de hecho―― No tropezaré con la misma piedra, supongo. 』
Incluso si fuera una situación donde los problemas los inundaran como olas encrespadas, mientras se le permitiera hacerlo, Beatrice continuaría forjando su propio camino.
Nunca más se acobardaría ante lo que era preciado para ella, como en aquella vez en que perdió a su amiga pudiendo solo ser zarandeada por las olas sin poder hacer nada.
Con ese propósito――,
Beatrice: 『 ――¡Betty está de tu lado aquí, de hecho, Crusch Karsten! 』
Chasqueando los dedos, Beatrice dio la señal y lo liberó―― Liberó el E.M.T.
En ese instante, el campo invisible que envolvía la oficina desapareció, un cambio que solo podría haber sido percibido minuciosamente por aquellos con sentidos agudos.
Y ni Tiga, ni la poseedora del Ojo de Dragón, fueron excepciones a eso――,
Crusch: 『 ――Un Tajo, Cien Derribados. 』
La corriente ascendente explosiva que se desató hizo temblar la residencia McMahon, con la oficina como su epicentro.
6
Beatrice: 『 ――Después de eso, nos quitamos a ese hombre de encima y corrimos a refugiarnos en las alcantarillas, supongo. Habría sido preferible huir más lejos, pero no podíamos excedernos mientras Subaru estaba dormido, de hecho. 』
Al escuchar el relato de Beatrice, quien se había acurrucado a su lado para sostener su cuerpo, Subaru logró organizar la información en su mente desorientada y murmuró a duras penas un “Ya veo…”.
Con toda honestidad, le resultaba patético haber sido el único en dejar que su conciencia se desvaneciera tan rápido en medio de semejante situación. Pero, por ahora, esos pensamientos de autocastigo tendrían que esperar para más tarde.
Subaru: 『 Primero que nada… Beako, fue una decisión nice de tu parte no separarte de Crusch-san. Si nos hubiéramos separado en esa situación, me habría arrepentido infinitamente. 』
Beatrice: 『 Prestar la máxima consideración a los sentimientos de tu partner es algo natural, supongo. Betty confiaba en que Subaru habría hecho lo mismo, de hecho. 』
Subaru: 『 Aunque desde la perspectiva de un tercero realmente parece una decisión irracional, así que no puedo simplemente decir “¡Tienes razón!” sin reservas. 』
La situación era la que era, pero una sonrisa irónica se le escapó al ver la expresión, no obstante presumida, de Beatrice.
Sin embargo, lo que le permitió relajar los labios, aunque solo fuera un poco, fue únicamente esta parte de la conversación―― Mirando las quemaduras en su brazo, que escocían por el dolor, Subaru se mordió el labio.
Subaru: 『 Tiga, de entre todas las personas, hizo esto… 』
Beatrice: 『 No hay duda de ello, supongo. Lo que dijo sobre no poder usar magia en medio del combate era un bluff, o tal vez… no, no es nada, de hecho. 』
Subaru: 『 ¿Qué es? Parece que me daría curiosidad, así que ahora tengo curiosidad. 』
Beatrice: 『 Simplemente pensé que no era algo que valiera la pena analizar ahora mismo, con todos los problemas que tenemos encima, supongo. Como sea, ese hombre usó magia asumiendo que te convertiría en daño colateral, de hecho. La impresión que Betty tenía de él ha caído por los suelos, supongo. 』
Subaru: 『 …Bueno, realmente me amas, así que supongo que tiene sentido. 』
Los sentimientos de Subaru eran sumamente complejos ante la rabia de Beatrice, quien fruncía el ceño y tenía las mejillas infladas.
Por supuesto, no tenía la intención de hacer la vista gorda ante un ataque que muy bien podría haberlo matado. No la tenía, pero aquella fue la ruta de escape que Tiga encontró en el umbral crítico entre la vida y la muerte tras verse abrumados por Crusch. Esa decisión, tomada en medio de una situación de tan alto riesgo, no era algo que pudiera repudiar de buenas a primeras.
En ese momento, la mirada con la que Beatrice observaba a Subaru se volvió más severa.
Beatrice: 『 ¿Subaru? No me digas que vas a… 』
Subaru: 『 No, no voy a hacer la vista gorda. Planeo sacarle una disculpa adecuada por el dolor de estas quemaduras. No cederé en eso sin importar qué. ¿No es obvio? 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Subaru: 『 ¿Eh? ¿Por qué me miras con aún más exasperación? ¡¿A pesar de que estoy diciendo que haré que se disculpe?! 』
Ante la mirada firme de Beatrice al escuchar su respuesta, la incomodidad de Subaru solo se profundizó.
Se habían cometido errores en ambos bandos, y ambos simplemente percibían que las faltas del otro eran ligeramente mayores. Pero aun así, Subaru tenía la intención de salir con una actitud bastante resuelta.
Subaru: 『 Además, por lo menos, creo que gran parte de la fricción entre nosotros y Tiga surge de un nivel de desconexión. Si podemos hablarlo con él adecuadamente en algún lugar, podremos aclarar esos malentendidos y―― 』
Crusch: 『 ――Desafortunadamente, no tengo la intención de permitirte hacer eso. 』
Subaru intentó persuadir de alguna manera a Beatrice. Sin embargo, quien impuso una interrupción sobre él no fue Beatrice, con el ceño fruncido, sino Crusch, quien había estado caminando delante de ellos.
Mientras guiaba el camino a través de las sombrías alcantarillas con la luz de su lámpara de mineral de Lagmite, ella manifestó su total desacuerdo con la conversación de Subaru y Beatrice―― apuntando claramente hacia él su puñal desenvainado.
Subaru: 『 …¿C-Crusch-san? 』
Crusch: 『 No autorizaré ningún contacto con Tiga Rauleon. No solo crucé espadas con él, sino que ese hombre es la causa de que nos persigan en este preciso instante. Si te reunieras descuidadamente con él, solo serías capturado. 』
Subaru: 『 Eso es… pero… con la posición en la que está Tiga, como que no tiene otra opción, o más bien, siendo la situación la que es, ya sabes… 』
Crusch: 『 ―――― 』
Bajo la mirada del único ojo ámbar de Crusch, quien llevaba el izquierdo oculto por un parche, Subaru titubeó en sus palabras.
Primero los atroces crímenes en la residencia McMahon, y el hecho de que ella le estuviera apuntando con su puñal justo aquí―― Hablar con la Crusch actual requería de suma cautela. Si Subaru llegaba a provocarla inadvertidamente con algún comentario incauto, esta vez sí que haría que ella se manchara las manos de sangre.
Con ese pensamiento, su tenso duelo de miradas se prolongó por un rato――,
Crusch: 『 …Para mi sorpresa, no sopla ningún viento intentando engañarme. 』
Declarando eso, Crusch fue la primera en bajar su puñal.
Aunque Subaru instintivamente abrió los ojos de par en par, Crusch devolvió el puñal a la vaina en su cinturón, y,
Crusch: 『 Ningún viento de engaño sopla de tu parte. Ha sido así desde nuestro encuentro en la mansión de Miklotov McMahon, hasta este mismo instante. Por lo tanto, permití que Beatrice te acompañara. 』
Subaru: 『 ...Oye, al final, ¿qué es lo que quieres hacer con nosotros, Crusch-san? 』
Subaru intercambió una breve mirada con Beatrice que estaba a su lado, y le preguntó esto a Crusch directamente.
El viento de engaño―― como la poseedora de la Protección Divina de la Lectura del Viento, Crusch podía detectar los pensamientos e intenciones del oponente como viento, funcionando como una especie de detector de mentiras, por así decirlo.
Cuando Subaru la conoció por primera vez, ella había visto a través de los engaños que él ocultaba en su interior, haciéndolo plenamente consciente de su propia y retorcida naturaleza―― Y ahora, se había convertido en la base de las palabras y acciones de Crusch.
Su creencia en Subaru, era igualmente un fruto producido por la Protección Divina de la Lectura del Viento. Por lo tanto, ¿significaba eso que su acto de asesinar a Miklotov, así como a las trece personas en su mansión, también era un resultado de la Protección Divina de la Lectura del Viento?
Subaru: 『 Dime, Crusch-san. Sobre nosotros… no, primero hablemos de ti. ¿Qué es lo que quieres hacer para estar actuando de esta manera ahora mismo? 』
Crusch: 『 ――. Lo que quiero hacer… no, lo que debo hacer sin importar el costo, es salvar a este Reino de Lugunica de las manos de los traidores. Ese será mi último acto al servicio del Reino. 』
Subaru: 『 Traidores… y… cuando dices que este es el último… 』
Crusch: 『 ¿Acaso insistirás en que me equivoco? Sucumbí ante la malicia del Culto de la Bruja, quedé postrada en cama y desperdicié un largo período de tiempo en la más absoluta inactividad. Por si fuera poco, logré levantarme gracias a las manos de la Iglesia del Dragón Divino, en completa contradicción con mi promesa a las masas de abolir el dominio del Dragón. ¿Y aun así afirmas que todavía tengo posibilidades de victoria? 』
Subaru: 『 Eso es… hk. 』
Crusch: 『 Un viento de comprensión sopla a tu alrededor―― Eres un hombre sincero. 』
Crusch bajó la mirada y grabó una sonrisa burlona hacia sí misma en sus labios.
A los ojos de Crusch, quien esbozaba una frágil sonrisa, debió resultarle evidente a través de su Protección Divina: el sentimiento de impotencia de un Subaru incapaz de negar sus palabras o de concebir alguna solución prometedora.
Que eso fuera llamado su sinceridad tampoco podría inspirar ningún deleite en él.
Beatrice: 『 Ya es suficiente, de hecho. Betty ya no pasará por alto la forma en que finges ser una heroine trágica solo para gruñirle a Subaru, supongo. 』
Subaru: 『 Beatrice… 』
Beatrice: 『 Subaru, tú también eres un caso difícil, de hecho. ¿Qué haces sintiéndote tan deprimido por algo de lo que no tienes absolutamente ninguna responsabilidad, supongo? Si esto sigue así, te estarás culpando incluso por algún niño que se acaba de caer al borde del camino, de hecho. Si eso sucede, estarás tan ocupado que ya no tendrás tiempo para mimar a Betty, supongo. Vehementes objeciones a eso, de hecho. 』
Poniendo las manos en sus caderas, Beatrice dejó que una ira fuera de lugar asomara. Dándose cuenta de que esta era su manera de tener consideración para disminuir los problemas entre Subaru y Crusch, él dejó escapar un suspiro.
Crusch, también, asintió con un “Correcto” en una expresión dócil,
Crusch: 『 Tal como dices, Beatrice, este no es lugar para mostrar obstinación por reservas triviales. Cuanto más tiempo cedamos a nuestros oponentes, mayor será nuestra desventaja. Por lo tanto, Natsuki Subaru, a ti―― no, a ti y a Beatrice, deseo pedirles su cooperación. 』
Subaru: 『 …¿Cooperación? 』
Crusch: 『 Correcto. Actualmente, estamos en medio de una crisis con la supervivencia de la nación en juego, provocada por las maniobras oscuras de una multitud de traidores, infestados hasta el mismísimo núcleo del Reino. Es precisamente en esta situación, que deseo tomar prestada tu fuerza―― tú, que una vez uniste fuerzas con mi casa y prestaste un servicio monumental en la Subyugación de la Ballena Blanca, Natsuki Subaru, es tu fuerza a la que recurro. 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Devolviendo el puñal a su vaina, Crusch le presentó su mano vacía y se expresó de tal manera, ante lo cual Subaru tragó saliva inconscientemente, fijando una mirada firme directamente sobre ella.
Lo que sorprendió a Subaru no fue meramente la petición que Crusch había vocalizado. El hecho de que ella relatara la antigua gran batalla contra la Ballena Blanca como algo que le había sucedido a ella misma con total certeza, fue lo que tuvo el mayor impacto.
Ante esto, Subaru finalmente articuló la incesante pregunta que había residido en su pecho desde que se topó con Crusch en la residencia McMahon, hasta ahora.
Esa era――,
Subaru: 『 Dime, solo una cosa―― ¿Tus Recuerdos… regresaron? Crusch-san. 』
Crusch: 『 ――. Por supuesto. ¿Acaso sientes en mi yo actual los vestigios de esa Crusch Karsten despreciable y enervada de cuando carecía de Recuerdos? Esa pregunta por sí sola equivale a una afrenta. 』
Subaru: 『 ―――― 』
Mientras Crusch afirmaba irrefutablemente la restauración de sus Recuerdos, las mejillas de Subaru se tensaron.
El creciente impacto fue algo complicado, una mezcla de deleite e indignación. El regreso de los Recuerdos de Crusch, eso por sí solo era verdaderamente motivo de alegría desde el fondo de su corazón. Sin embargo, mostrar tal odio despectivo por la Crusch durante el período en que estuvo desprovista de sus Recuerdos era――.
Crusch: 『 Un viento de disgusto. ¿No me digas que tienes la intención de respaldar a mi yo que estaba desprovista de Recuerdos? 』
Subaru: 『 No es algo tan simple. Tanto ahora que sí tienes tus Recuerdos, como en aquel entonces cuando no tenías tus Recuerdos, ambas son Crusch-san para mí. 』
Crusch: 『 ――No, te equivocas. Es inconcebible que alguien como una Crusch Karsten desprovista de Recuerdos, pudiera alguna vez ser Crusch Karsten. ¡Es por eso! 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Crusch: 『 …Es por eso… que incluso Ferris… le dio la espalda a Crusch Karsten. 』
Subaru: 『 ¡Al――! 』
Ante una Crusch que rechinaba los dientes y temblaba incontrolablemente, Subaru intentó declarar con firmeza, "¡Al menos en eso te equivocas!"
No solo en este momento; había pensado exactamente lo mismo incluso antes de ponerse en marcha―― Crusch estaba malinterpretando el significado de la decisión que Ferris había tomado, y el alcance de su resolución.
Ferris ciertamente había reducido el voto de Crusch, el voto por la difunta Familia Real, a papel mojado.
Habiendo solo escuchado al respecto, Subaru solo podía imaginar lo importante que debió haber sido ese juramento para Crusch. Sin embargo, lo mismo también era cierto para Ferris.
Ferris, también, amaba al difunto cuarto príncipe. Y aun así, él había tomado esta elección.
Su amor por los vivos, por encima de su amor por los muertos―― Subaru no deseaba que eso fuera negado.
Crusch: 『 ――Parece que, retrasar la decisión termina aquí. 』
Sin embargo, antes de que Subaru pudiera expresar sus ardientes pasiones, la situación no le permitió continuar.
El significado detrás del murmullo de Crusch, mientras miraba hacia las profundidades de las alcantarillas detrás de Subaru y Beatrice por las que habían pasado, fue desmitificado por voces y pasos audibles desde muy atrás―― Sus perseguidores.
Subaru: 『 Pero, si tan solo pudiéramos hablar apropiadamente... 』
Crusch: 『 Ya te lo dije. A estas alturas, ya se te considera mi cómplice. A pesar del hecho de que Tiga Rauleon, quien debía conocer tus verdaderas intenciones, estaba presente. La espada que me arrebataste con tu peculiar técnica también quedó abandonada en la escena. Habiéndola cotejado con las heridas de los cadáveres, mi participación debe haberse dado por segura. 』
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch: 『 El resto es una elección que recae sobre ustedes dos. Si creen que no merezco su fe, entonces pueden buscar refugio con los perseguidores que llegarán aquí más tarde―― Adiós. 』
Dicho eso y expresando todo lo que deseaba decir, Crusch apagó la luz de la lámpara y arrancó a correr con paso regio. Su espalda se fundió en la oscuridad, y solo las notas solitarias de sus pasos que se distanciaban presionaron la elección sobre Subaru como si fuera una cuenta regresiva.
Rechazar la postulación de Crusch, confesarles todo a los soldados que los perseguían y buscar refugio con ellos. O perseguir la espalda de Crusch, quien se esforzaba por luchar contra una gran conspiración sola; una de estas dos.
Subaru: 『 ¡Mierda! ¡Quiero creerte! Quiero creerte, pero para empezar, ¿siquiera existe ese tipo de conspiración...! 』
Su estado mental era uno en el que había malinterpretado las verdaderas intenciones de Ferris, y había vuelto su espada contra Subaru sin ninguna vacilación.
El peor de los casos sería uno en el que, haber asesinado a Miklotov y todo lo demás, fuera un arrebato impulsivo de una Crusch sumida en la paranoia; también se temía la posibilidad de semejante e irremediable situación.
Bajo estas circunstancias, ¿qué era exactamente lo correcto?――,
Beatrice: 『 Subaru, cálmate y escucha, supongo. Sin importar lo que elijas, sin importar con quién te alíes, Betty es aliada de Subaru y siempre estará a tu lado, de hecho. 』
Subaru: 『 Beako… 』
Beatrice: 『 Paso por completo de estar separados como aquella vez en el Imperio, supongo. Subaru debe permanecer dentro de la vista de Betty, o los latidos y palpitaciones de su corazón se volverán asfixiantes, de hecho. 』
Articulando eso, Beatrice le dijo a Subaru, incapaz de discernir la respuesta correcta, que independientemente de lo que eligiera, ella lo convertiría en la respuesta correcta―― no, ellos lo convertirían en la respuesta correcta juntos. Con eso, su indecisión se disipó.
Era cierto, era exactamente como decía Beatrice. ¿Acaso no era el punto fuerte de Natsuki Subaru luchar e intentar convertir cualquier elección que tomara en la respuesta correcta?
Subaru: 『 No puedo dejar que Crusch-san se vaya sola. ¡Haré que me acompañes hasta el infierno, Beatrice! 』
Beatrice: 『 Mientras sea junto con Subaru, a Betty ni siquiera le importaría ser sellada por cuatrocientos años, ¡supongo! 』
Subaru: 『 ¡A mí definitivamente sí me importaría, así que podrías dejar de decir cosas tan aterradoras! 』
Bromeando así, Subaru sostuvo a su confiable y amada compañera en sus brazos y persiguió los pasos que se desvanecían, lanzándose a una carrera enérgica en medio de la tenue luz.
Sin importar si era correcto o incorrecto, no podía dejar que Crusch se fuera sola.
Sin importar si la detendría o la ayudaría, no debía separarse de Crusch.
Subaru: 『 Ah, mierda, ¡me duele el brazooo! 』
El dolor punzante de las quemaduras en su brazo pulsaba como si castigara la estupidez de Subaru.
Aun albergando eso, más que lamentarse por su propia situación que tan repentinamente lo había arrastrado y acorralado, Subaru se preocupó mucho más por cómo se sentirían Emilia y los demás una vez que se enteraran de esto.
Les causaría problemas, pero la amargura de causarles preocupación superaba a lo primero.
Por Emilia, por Rem, por Ram, por Petra, por Meili, por Garfiel, por todos. Por lo tanto, mientras soportaba la agonía de su cuerpo y mente, Subaru enfocó seriamente sus ojos en medio de la tenue luz,
Subaru: 『 ¡Por favor, encárgate de esto de alguna manera, Otto! 』
Y así, arrojando este torrente de problemas a su amigo que no estaba presente aquí, se lanzó hacia adelante.
7
――Simultáneamente, en la Residencia Real de la Capital Real de Lugunica.
Este día, para el Reino de Lugunica, y para el campamento de la Candidata Real Emilia, debería haber sido un día que pusiera en marcha eventos que tuvieran un significado verdaderamente profundo.
Era la oportunidad de oro para extirpar las raíces malignas de la desgracia que el Culto de la Bruja había provocado en la Ciudad de las Compuertas de Priestella.
Con la ayuda de la Iglesia del Dragón Divino, todo llegaría a buen término, y con Emilia y todos los demás igualmente presentes en ese momento, serían testigos de cómo la impotencia de varios meses por fin llegaba a su fin―― o al menos, ese había sido el plan.
???: 『 ――Y sin embargo, ¿qué clase de situación tenemos exactamente aquí? 』
Habiendo completado sus preparativos para partir, todo lo que quedaba era aguardar el regreso de Subaru y Beatrice, quienes se habían aventurado fuera de la residencia por algún asunto.
Entre los miembros del campamento que hasta entonces habían disfrutado de la hora del té en la sala de estar, Otto Suwen interrogó a los visitantes repentinos de la manera más serena posible.
Quienes habían marchado ruidosamente hacia la Residencia Real, eran soldados equipados con la armadura oficial que mostraba su afiliación al Reino―― debido al aire denso de tensión que los rodeaba, Otto se interpuso al frente para escudar a las mujeres.
Por supuesto, parado aún más adelante que Otto,
???: 『 ¿Acaso la cosa no se 'stá poniendo un poco violenta por ahí? No importa cuán entrañablemente agraciada pueda ser Emilia-sama, eso no significa que todos ustedes de repente tengan permiso para actuar de manera grosera. 』
Otto: 『 Garfiel, no hay necesidad de actuar de manera tan amenazante. Estos son invitados―― Por ahora. 』
Garfiel: 『 Ahh, entendido, Otto-nii. 』
De pie a la vanguardia del campamento, Garfiel rechinó sus afilados colmillos, calmándose superficialmente, mientras que Otto luego creó un intervalo para que la otra parte divulgara el motivo de su visita.
Aunque era la táctica de crear el problema para luego ofrecer la solución, al cederle un movimiento a la otra parte, él estaba orquestando la ilusión de hacerles un favor.
Como mínimo, si fuera capaz de averiguar sus motivos――,
???: 『 ――Todos ustedes, cesen sus actitudes amenazantes. ¿Tienen alguna idea de ante quién están parados? 』
――En el momento en que se pronunció esa voz profunda, los soldados reales que se habían esparcido por toda la sala de estar enderezaron la espalda al unísono.
Allí, pasando a través del cerco de soldados erguidos, dando lugar a pasos fuertes y pesados, hizo su aparición un hombre enorme y robusto al que cualquiera en la habitación tendría que mirar hacia arriba para verlo.
Blindado de pies a cabeza con el brillo del azul acero, era un hombre que poseía un rostro que era como una roca que había cobrado vida, el Comandante de la Guardia Real del Reino de Lugunica―― es decir, el hombre que se erguía en la cúspide de los Caballeros del Reino, Marcos Gildark.
Emilia: 『 Marcos-san… 』
Marcos: 『 Por esta abrupta visita, le ofrezco mis más sinceras disculpas, Emilia-sama. 』
Mientras Marcos se adelantaba al frente, Emilia parpadeó con sus ojos amatista. En contraste con su apariencia brusca, Marcos respondió a su reacción con una reverencia que se ajustaba a la etiqueta perfecta.
Luego, alzando su rostro, y mientras mantenía una cuidadosa vigilancia sobre Emilia y todos los miembros de su campamento que la rodeaban, especialmente en Otto y Garfiel, quienes lo miraban con miradas severas,
Marcos: 『 El propósito de esta visita, Emilia-sama, es solicitar su asistencia en el Castillo Real. Hay dudas que necesitan confirmación urgente. 』
Emilia: 『 Esto es muy repentino, totalmente salido de la nada. ¿Dudas? ¿De qué se trata exactamente…? 』
Marcos: 『 ――Con respecto a los antecedentes de su Caballero, Natsuki Subaru. 』
Emilia: 『 ¿Sobre Subaru? 』
Con modales perfectos y prestando el debido respeto, Marcos exhibía, sin embargo, una actitud perentoria e intransigente.
Al escuchar que las dudas que pronunció estaban relacionadas con Subaru, Emilia respondió con palabras, mientras que Otto y todos los demás mostraron sus respectivas reacciones a través de sus expresiones y actitudes.
El hecho de que esas reacciones hubieran dado lugar a un intervalo para que Marcos continuara con sus siguientes palabras, fue algo de lo que Otto se arrepintió.
Después de todo, aquello que Marcos había declarado, las dudas respecto a Natsuki Subaru eran――,
Marcos: 『 El Caballero Natsuki Subaru está bajo sospecha de mantener fuertes vínculos con el Culto de la Bruja―― y de ser algo no muy diferente a un Arzobispo del Pecado. 』
――La encrucijada que definiría si Natsuki Subaru sería tildado, o no, como un enemigo del mundo.
