Interludio - Oro y Oro
Interludio
Oro y Oro
――Ahora bien, ya es hora de que tome una decisión sobre qué diablos hacer al respecto.
???: 『 Para empezar, esperar no va con mi naturaleza. El hecho de que haya esperado todo este tiempo ya es digno de un premio, ¿no creen? 』
Sentada con las piernas cruzadas en un sofá acorde a la lujosa habitación de invitados que le habían preparado, Felt chasqueó la lengua.
Había pasado una cantidad considerable de tiempo desde que Felt fue puesta bajo arresto domiciliario tras ser acusada con todo tipo de pretextos y quejas injustificadas―― Por supuesto, Felt reconocía esto como un ataque dirigido hacia ella y, por extensión, hacia la propia Selección Real.
Oficialmente, se trataba de una protección dentro del Castillo Real velando por la seguridad de las Candidatas de la Selección Real, pero en la práctica era un arresto domiciliario en toda regla. El contacto con otras personas, el intercambio de correspondencia y los medios para obtener información se habían restringido hasta el límite absoluto, haciendo que el tiempo pasara de forma exasperante.
A pesar de todo esto, no había absolutamente ninguna queja respecto a la comida, la vestimenta o el alojamiento, lo que hacía que este trato fuera algo increíblemente absurdo.
Felt: 『 …Ese bastardo de Reinhard seguramente está haciendo algo. 』
Tanto el trato de favor que recibía en estas condiciones como la lamentable situación en la que había sido puesta; le resultaba imposible creer que Reinhard, su primer y único caballero, no estuviera al tanto de ambas cosas. Sin embargo, aunque quería interrogarle sobre la situación, el individuo en cuestión no había asomado la cara ni una sola vez, por lo que esa oportunidad simplemente no se presentaba.
Felt: 『 Y eso que normalmente aparece de la nada con solo mencionar su nombre, incluso si no lo he llamado. 』
Justo en momentos como este, Reinhard, quien normalmente solía cruzar sus límites con bastante frecuencia, volvía a trazar estrictamente esa línea divisoria y se negaba a mostrar sus cartas, lo cual resultaba verdaderamente odioso. Sin embargo, era muy probable que el asunto no fuera un problema exclusivo de Reinhard y que se le hubieran impuesto obstáculos que excedían su capacidad.
Después de todo, no solo no había habido contacto con el inútil de Reinhard, sino que tampoco se había puesto en contacto Rom-jii.
Felt: 『 Estará bien siempre y cuando Rachins y los demás hayan logrado reunirse con Crusch-neechan y su grupo. 』
Habiendo sido convocada al Castillo Real, la única medida que Felt pudo tomar antes del unilateral Consejo de Sabios fue enviar a los suyos como mensajeros, para evitar que la caótica situación escapara por completo de sus manos.
Considerando que tampoco había recibido noticias por parte de ellos, esperar la ayuda de los suyos―― no, la de cualquier persona, sería muy difícil.
Felt: 『 Me gustaría tener al menos algunas herramientas a la mano, pero supongo que no son tan descuidados como para dejar algo así. 』
Hace un momento había afirmado que no tenía ninguna queja respecto a la comida, ropa y alojamiento, pero en realidad sí la tenía. La vajilla estaba estrictamente limitada a madera ligera o cerámica, lo que impedía que se utilizara como armas o herramientas. Por supuesto, los objetos cortantes habían estado prohibidos desde el principio.
La única arma de la que disponía Felt era la información que había recopilado durante su cautiverio. El número de guardias contados por el sonido de sus pasos, los horarios de los cambios de turno de seguridad calculados a partir de las horas de las comidas, la categorización de la personalidad de los soldados asignados a vigilarla―― eso era todo.
Utilizando esto al máximo, Felt planeaba escapar de su encierro―― El escenario ideal sería arrastrar también a Emilia, quien debía estar bajo arresto domiciliario en este mismo castillo.
Felt: 『 Se supone que estamos en el mismo castillo, pero no nos hemos visto ni una sola vez; sí que son exhaustivos con esto… Si yo estoy así, Emilia-neechan es muy capaz de hacer algo mucho más descabellado. 』
Si eso ocurriera, Emilia iría a buscar a Felt sin falta. De eso no tenía ninguna duda, pero resultaba bastante dudoso que hubiera pensado en qué hacer después de eso, por lo que era mucho mejor si ella misma tomaba la iniciativa de actuar.
Por lo tanto, ese día, Felt había tomado la firme resolución de llevar a cabo su plan durante la hora de la comida―― o eso se suponía que haría.
Pero――,
Felt: 『 ――¿Ah? 』
Midiendo la hora a partir de las sombras del patio que se veían desde la ventana, Felt, que se había estado preparando para aprovechar la inminente hora de la comida, escuchó al otro lado de la puerta los gritos de dolor de los guardias a los que ella misma tenía planeado estrangular.
Luego, al mirar a la persona que asomó la cabeza por la puerta que se abría lentamente, abrió los ojos de par en par.
Felt: 『 …Esa es una cara que jamás habría esperado ver. Por cierto, te aviso que hace tiempo que no le veo la cara a tu hijo. 』
???: 『 ――. Ya lo sé aunque no me lo digas. Por mi parte, me lo he cruzado de vez en cuando. 』
Quien le habló mirándola con una expresión de profunda amargura era alguien que poseía cabello rojo y ojos azules; un individuo cuyas características físicas, como era de esperar, eran las únicas cosas que tenía en común con el primer y único caballero de Felt――,
???: 『 ――Heinkel-sama, ¿todo bien? ¿Ya es seguro? ¿No hay nadie? 』
Una voz que llamaba a Heinkel por su nombre y comprobaba la situación se escuchó a sus espaldas. Al reconocer la voz, la confusión hizo que las arrugas en el ceño fruncido de Felt se profundizaran aún más ante aquel giro tan inesperado de los acontecimientos.
Lo que hizo aún más difícil borrar aquellas profundas arrugas de su entrecejo fue la presencia de la persona que, asomándose tímidamente al interior de la habitación a través del hueco de la puerta, cruzó miradas con Felt―― Filóre.
La visita conjunta de Heinkel y Filóre era una situación que le provocaba a Felt un terrible dolor de cabeza.
Felt: 『 Ya son bastante problemáticos cuando no estoy encerrada, ¿y deciden aparecer justo cuando lo estoy…? 』
Heinkel: 『 Tu insolencia no tiene límites. Y eso que Filóre-"sama" se ha tomado la molestia de venir a verte. 』
Filóre: 『 ¡Ya, ya, ya, está bien, Heinkel-sama! Ambas sabemos que discutir con Felt sobre ese asunto es completamente infructuoso. ¡En lugar de eso, deberíamos tener una conversación fructífera! 』
Felt: 『 Hablas muy fuerte. ¿Una conversación fructífera? 』
Heinkel mantenía su mala actitud de siempre, y Filóre recibía un cierto grado de respeto por parte de él.
Si la información que había escuchado antes de ser puesta bajo arresto domiciliario era cierta, Filóre, quien había decidido participar en la Selección Real, había declarado que nombraría a Heinkel como su caballero, sumiendo al Castillo Real en un completo caos.
A juzgar por las apariencias, parecía que ese contrato entre señor y sirviente se había establecido con éxito, pero――,
Filóre: 『 ¡Por supuesto, será una conversación fructífera! ¡Una cosecha abundante! Verás, pensé que ya era hora de que a Felt se le acabara la paciencia. ¡Porque a mí también se me acabó! Dime, ¿acerté? 』
Felt: 『 …Bueno, no lo voy a negar. Pero, eso de que a ti también se te acabó la paciencia… 』
Filóre: 『 ――Hagamos una fuga de prisión. Yo, tú y Emilia, todas nosotras. 』
Masticando cuidadosamente las palabras que le acababan de decir, Felt miró al techo en silencio.
Llamar fuga de prisión a salir del castillo más espléndido del país era, inesperadamente, una forma de decirlo que le gustaba bastante a Felt.
Felt: 『 Tanto Emilia-neechan como Filóre... ¿qué demonios les pasa a las Candidatas Reales? 』
Incluso le daban ganas de quejarse de esa manera.
――Y es que se trataba de una invitación escandalosamente inesperada que le llegaba tras llevar dos meses de vida bajo arresto.
《Fin》
