Interludio – Zikr Osman
Interludio
Zikr Osman
Sección 1
――Zikr Osman, General de Segunda Clase del Imperio de Vollachia, era conocido por el apodo de El Mujeriego.
Había muchas palabras para describirlo, como obseso sexual, lascivo y lujurioso, y para un Soldado Imperial que debía ganarse el respeto de los oficiales y soldados, era un conjunto de apelativos sumamente deshonrosos.
Sin embargo, el propio Zikr Osman estaba complacido con este apodo de El Mujeriego.
――No, no sería una exageración decir que se enorgullecía de ello.
La razón era que él odiaba de corazón el apodo que tenía antes de ser llamado El Mujeriego.
Para un soldado, ser llamado con tal apodo, era una humillación insoportable. Así, exhibió con orgullo el título de Mujeriego, lo que hizo que sus compañeros soldados olvidaran ese otro apodo.
De todos modos, aunque se le llamara así, el significado de que Zikr fuera etiquetado como El Mujeriego difería del de los llamados Casanovas o de los típicos malos hábitos de los hombres que menospreciaban a las mujeres.
La casa de los Osman había producido un linaje de soldados durante generaciones, pero en la generación de Zikr la sangre se había desequilibrado y, por alguna razón, la familia solo había engendrado mujeres. Nacido y criado en un entorno con cuatro hermanas mayores y seis menores, Zikr pasó su infancia sin un solo hermano.
En ese entorno, él había adquirido milagrosamente un conjunto de valores que lo llevaban a ver a todas las mujeres como sagradas.
Tras separarse de sus muchas hermanas, entristecidas por tener que dejar ir a su adorable hermano pequeño y a su amable hermano mayor, comenzó a una edad temprana su carrera como Soldado Imperial, entrando en contacto por primera vez con mujeres de fuera, y se quebró.
Desde ese entonces, las mujeres habían sido como un sueño efímero para Zikr Osman, una existencia entre el ideal y la realidad, una fruta prohibida mezclada con amor y odio.
A diferencia de muchos de los hombres dominantes del Imperio, el principio de Zikr era servir a las mujeres y aceptaba ser servido por ellas. Esa postura, combinada con la envidia y el desprecio por su hábil despliegue de tropas y sus constantes victorias, dio origen al apodo de El Mujeriego―― Sin embargo, Zikr se enorgullecía de ese apodo.
El Mujeriego, ¿no era bastante espléndido? Después de todo, había más hombres a los que les gustaban las mujeres que a los que no, lo que brindaba oportunidades para hablar con muchos oficiales.
La postura de Zikr era clara y no dejaba lugar a dudas, y sus subordinados, conociendo el gusto de su oficial superior, naturalmente lo admiraban como el Mujeriego, y lo respetaban.
――Aquel que, aunque era llamado El Mujeriego, obtuvo el rango de un General de Segunda Clase del Imperio, Zikr Osman.
Con el Emperador expulsado de su trono, para acabar con su vida, sus oponentes políticos habían elegido lo mejor dentro de los límites de su dominio, quien no era otro que él.
Seguramente era el amenazante General llamado El Mujeriego, Zikr Osman.