No Puedo Vivir Sabiamente
Capítulo 2
No Puedo Vivir Sabiamente
Sección 1
――Estaba dentro de un espacio sombrío y oscuro.
Balanceándose. Vagando. Siendo zarandeado. Siendo violado.
Su memoria era terriblemente confusa sobre lo que había sucedido y lo que había ocurrido, y estaba buscando la razón, la respuesta.
――Nada, nada, le venía a la mente.
No había razón posible para que él estuviera atrapado en un lugar como este, con todo, excepto su conciencia, completamente reprimido.
Si ese fuera el caso, no habría pretexto para que tuviera que estar en un lugar como este, en primer lugar.
???: 『 ――Te amo. 』
Cada vez que un pensamiento de ese tipo cruzaba su mente, una voz débil que lo contenía de pensar llegaba a sus oídos.
La voz era difícil de oír, ya fuera porque sonaba débil o porque estaba distante. Pero era una voz apasionada que instintivamente le hacía querer escucharla con atención, estirando el cuello en esa dirección para oírla.
???: 『 ――Te amo. Te amo. Te amo. 』
Cada vez que oía esa voz, los pensamientos que había tenido hasta ese momento harían reset, volvían a zero.
No estaba claro si debía rendirse, pensando que era molesto o inevitable. Su conciencia se agitaba, considerando que quizás debía resistir sin rendirse.
???: 『 ――Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. 』
Como para interrumpir incluso esa noción, las líneas de esa voz débil y suplicante aumentaron.
Sin embargo, eso fue contraproducente. Ya que desear oír esa voz, estar con el dueño de esa voz, era el pretexto para el nacimiento de ese pensamiento, para que él intentara alcanzar uno, empezando desde zero.
De ahora en adelante――,
???: 『 Alguien... 』
Con todo, excepto su conciencia, aniquilado y toda acción sellada, era incapaz de hacer nada por sí mismo.
Ergo, preferiría depender de la ayuda de quienes lo rodeaban, aquellos que aparentemente podrían hacer algo sobre esta situación.
¿Existía alguien, cualquiera, que pudiera ayudarlo?
Alguien que pudiera ser capaz de echarle una mano, incluso en una situación tan desesperada.
¿Había alguien que lo hubiera tratado bien?
Si ese alguien llegara a su lado, seguramente, también lo haría la solución.
――Basado en eso, por el bien de alcanzar la voz que reverberaba desde tan lejos, él extendería la mano.
Sección 2
Al: 『 ――Hk. 』
Olbart: 『 ¿Oh? Ese fue un golpe bastante enérgico justo ahora. 』
En ese instante, un rugido grande y potente resonó en el aire, los temblores viajando por el suelo y alcanzando a los dos hombres en la posada de viajeros.
Fuera de la ventana, una enorme sombra negra corría desenfrenada, erosionando lentamente la Ciudad Demonio desde su centro hacia afuera, absorbiéndola, digiriéndola, transformándola en algo que nunca había existido en este mundo.
Eso era, con certeza, la peor pesadilla temida por todos los seres del mundo.
Y el único que conocía el horror traído por esa pesadilla, con su propia piel―― O más bien, conocerlo con su alma, más que nadie, era Al.
Abel, Medium y la facción del falso Emperador se estaban movilizando actualmente para calmar la situación.
En lugar de unirse a ellos, él estaba aquí agachado, sosteniendo su cabeza temblorosa en la mano, en este aprieto. ¿Cómo diablos él podría haber dicho que los seguiría y los ayudaría?
¿Los había seguido hasta aquí, solo para darse cuenta dolorosamente de lo impotente que era?
Al: 『 Yo soy... yo, soy... 』
Olbart: 『 Vaya, vaya, vuelvo a toda prisa, ¿y lo único que encuentro es un jovencito cagado de miedo en el suelo? Bueno, también sería un problema si Su Excelencia estuviera aquí. 』
Al: 『 ―――― 』
Olbart: 『 Pero Kafma 'stá luchando contra esa cosa, ¿no? ¿Eso significa que Su Excelencia se lo ordenó y no tiene intención de huir? ¿Tú lo sabes? 』
Habiendo dicho eso, Olbart se acercó y escudriñó el rostro de Al. Su cerebro, entumecido por el miedo, apenas logró procesar el contenido de esa pregunta.
Vincent, el ausente falso Emperador, había llegado a algún tipo de acuerdo con Abel, y――,
Al: 『 E-él está con una pequeña señorita llamada Tanza... 』
Olbart: 『 Tanza, ¿te refieres a la chica ciervo? No sé en qué 'stá pensando… Su Excelencia es un poco corto en palabras, ¿sabes? Estaría bien si al menos hubiera dejao una nota. 』
Al oír las palabras de Al, Olbart frunció el ceño y se levantó. Viendo el estado del monstruoso anciano, Al usó su temblorosa lengua y cerebro para llamarlo, “Espera”.
Mientras Olbart se giraba con una mirada suspicaz en los ojos, Al, jadeando, preguntó,
Al: 『 Vas a luchar contra esa cosa, ¿verdad? 』
Olbart: 『 Oioi, no seas estúpido. 』
Al: 『 Eh... 』
Al se quedó atónito ante la respuesta de Olbart, como si él no tuviera nada que ver con la situación.
Entonces, mientras Al se quedaba mirando, inmóvil frente a él, Olbart señaló por la ventana.
Olbart: 『 Nah, lo pillé a la primera. Esa cosa 's bastante mala. También me quitaron la mano derecha, así que no quiero hacer na' tan peligroso. 』
Al: 『 ―――― 』
Olbart: 『 La razón por la que volví aquí es que tengo que sacar a Su Excelencia si se queda aquí despreocupadamente. Si no 'stá aquí, tengo que encontrarlo... ¿Sabes por casualidad a dónde fue Su Excelencia con esa chica ciervo...? 』
Ante la pregunta del siempre distante Olbart, Al negó con la cabeza, aún confundido.
De hecho, después de presenciar el desbordamiento de aquella sombra, los recuerdos de Al se volvieron fragmentarios y confusos. Apenas podía recordar que Kafma había emprendido el vuelo, que Vincent y Tanza se habían ido juntos, y que Medium se había preocupado por él, el mismo Al que Abel había dejado atrás, hasta el final.
Olbart: 『 Entonces 'stamos en un buen lío, si es así. Parece que la gente de esta ciudad ha sido motivada por la orden de la chica zorro... Busco a Su Excelencia, pero no quiero quedarme en medio de este desmadre por mucho tiempo. 』
Al: 『 ――Hk, ¿q-qué quieres decir con eso? No puede ser, ¿vas a huir? 』
Ante esa conclusión difícil de creer, Al se sorprendió, y Olbart se encogió de hombros diciendo, “¿Qué más puedo hacer?”.
Olbart: 『 No siento que pueda hacer na' sobre esa cosa. Lo que me importa es mi vida y mi sueño. No veo ninguna razón para quedarme. 』
Al: 『 ¡E-el Emperador! Tienes que proteger al Emperador, viejo... 』
Olbart: 『 El hecho de que Su Excelencia 'sté pensando y actuando por su cuenta significa que 'stá haciendo lo que es mejor para sí mismo. Si él piensa que cuenta con mi ayuda aquí, tampoco me entiende. Por eso que lo llamen el Emperador Sabio también queda en entredicho. 』
Al: 『 Ah... 』
Olbart: 『 Aquí tienes un consejo, será mejor que tú también huyas. No conseguirás na' arriesgando tu vida aquí. Es decir, el que vive sabiamente, gana. 』
La filosofía de Olbart, algo que mezclaba el mortífero código de sangre y hierro del Imperio de Vollachia con su larga vida como shinobi, era sangrienta y sólida como una roca.
――Seguramente, los pensamientos de Olbart no podían ser influenciados por nadie.
Por esa razón, este hombre, Olbart Dunkelkenn, reinó como el shinobi más fuerte. Era un shinobi que se había perfeccionado al no tener nada preciado, ni a nadie a quien dedicarle su corazón.
Olbart no le daba importancia a títulos, posiciones o a un sentido del deber.
No libertad. Sino anarquía―― El mayor forajido del mundo, esa era la verdadera identidad del monstruoso anciano.
Al: 『 ―――― 』
Fuerte, firmemente rechinando sus muelas, Al bajó el brazo que había estado presionando contra su oreja.
Los audibles estruendos y retumbos de la tierra, los gritos de los residentes de la Ciudad Demonio mientras se enfrentaban a la sombra negra, resonaban como si la escena fuera una representación del infierno en la tierra, sacudiendo el corazón de Al.
Su corazón, estaba a punto de fracturarse. Su mente, a punto de hacerse añicos. Su alma, cerca de dispersarse.
Pero no lo he hecho. Aún no lo he hecho. Si él no lo ha hecho.
Al: 『 ...Viejo, déjame preguntarte una cosa. 』
Olbart: 『 ¿――? ¿Qué pasa? 』
Al: 『 Esa... Esa masa negra de sombras tiene algo que ver con el hermano, ¿no? 』
Rechinando los dientes hasta el punto de saborear la sangre, Al articuló palabras, ocultando el temblor de su voz solo por un momento.
La resolución mortal de Al―― como eso estaba oculto tras la máscara de tela, Olbart quizás lo entendió por la expresión de los ojos de él, que no se veían, y por su tono. Llevándose la mano izquierda a la perilla, habló,
Olbart: 『 Oh, cierto. A mí me pareció que las sombras salieron del chico. 』
Al: 『 ―――― 』
Olbart: 『 Después de oír eso, ¿has decidi'o lo que vas a hacer? 』
Cerrando los ojos, Al masticó lo que Olbart acababa de decirle.
Era algo que él ya sabía. Natsuki Subaru estaba dentro de esa sombra negra―― No, Natsuki Subaru estaba en el centro de todo.
Si era así, en ese caso, Al tenía que levantar la cara con la resolución de romperse las muelas.
Si Natsuki Subaru estaba allí, Aldebaran necesitaba seguirlo.
Al: 『 Me dijiste que viviera sabiamente, viejo. 』
Olbart: 『 Sí, claro. Eso es lo que creo. 』
Al: 『 Pero yo no estoy de acuerdo. Viejo, tu forma de vida no es sabia, es astuta―― No quiero ser un adulto astuto. 』
Boom, se oyó un ruido potente.
Al golpeó el suelo con el puño y, con el impulso, levantó su cuerpo. Se apoyó contra la pared, logrando ponerse de pie. Las rodillas le temblaban, el corazón le latía con miedo, su espíritu estaba hecho trizas a pesar de no haber combatido siquiera, pero, aun así――,
Al: 『 ¡Si me quedo aquí sentado, no podré mirar a mis padres a la cara...! 』
Apretando la mano contra la pared, Al mostró los dientes dentro de su máscara.
Al oír su tenaz determinación en medio de gritos espeluznantes, Olbart levantó una larga y tupida ceja. Lanzando una mirada aguda por la ventana, y cerrando un ojo a la espalda aullante de Al,
Olbart: 『 Tu entusiasmo 'stá bien y todo, pero ¿de verdá crees que tenemo' alguna posibilidá de ganar contra esa cosa? 』
Al: 『 ¡De ninguna manera! ¡Nadie puede ganar contra eso! ¡Incluso si lo intentara diez mil veces, no podría ganar! ¡Ganar contra esa cosa... Solo Natsuki Subaru puede hacerlo! 』
Con un gran movimiento de su brazo, Al se dio la vuelta golpeando el alféizar de la ventana.
Mirando al monstruoso anciano directamente a la cara, Al dio un paso adelante, con ambos ojos ardiendo en una conflagración,
Al: 『 ¡Viejo! 』
Olbart: 『 Whoawhoa, te 'stás calentando. Solo te voy a decir, si quieres que te eche una mano, tengo que negarme... 』
Al: 『 ¡No la quiero! En su lugar, solo devuélveme a la normalidad, viejo de mierda. 』
Olbart: 『 ―――― 』
Al: 『 ¡Si quieres tiempo para huir, yo lo crearé! ¡Así que devuélveme mi Autoridad! 』
Estirando su rechoncha mano derecha, Al le gritó eso a Olbart.
El aliento de Olbart se quedó atascado en su garganta al oír el grito de Al, una mezcla de un rugido bestial, de un lamento lúgubre y de un ardiente sentido de propósito.
Entonces, negando lentamente con la cabeza, el monstruoso anciano,
Olbart: 『 Bueno, si te vas a tomar la molestia de hacerte el mártir, no puedo discutírtelo. El chico ganó el juego en primer lugar, así que tengo que cumplir mi promesa. 』
Al: 『 ¿El hermano, ganó? 』
Olbart: 『 Así es. Ese chico de verdá me atrapó en un juego de las atrapadas. Fue algo muy impresionante, en mi opinión. 』
Mientras Olbart decía esto, Al salió a su encuentro cara a cara, Olbart saludándolo con un gesto de su brazo izquierdo.
Al oír lo que Olbart tenía que decir, Al sintió una única nota de alivio y admiración resonar por encima de su pulso que latía como una bomba.
En un momento en que incluso el sonido del viento hacía que Al se pusiera rígido de miedo, Subaru había llevado a cabo su tarea, enfrentándose cara a cara con Olbart y logrando finalmente una victoria contra él.
Seguramente, habiendo acumulado derrotas que no podrían haber ocurrido meramente una vez――,
Olbart: 『 Aun así, solo quiero oír una cosa por curiosidad. 』
De repente, una voz ronca interrumpió el latido del corazón de Al, y este miró al otro hombre en silencio.
Mostrando los dientes, Olbart sonrió ante la mirada hostil de Al, tocándolo suavemente con la mano extendida.
Y entonces――,
Olbart: 『 ¿Cómo piensas desafiar a un enemigo al que no puedes vencer ni aunque lo intentes diez mil veces? 』
Al: 『 Cállate, viejo de mierda―― Iré y moriré, aunque sea un millón de veces. 』
Sección 3
Abel: 『 ――La que ha heredado el mandamiento de prevenir el Gran Desastre, la que se convertirá en la nueva Stargazer. 』
En el momento en que esto fue señalado, el mundo de Taritta se sacudió, dramáticamente.
La amenazante amenaza negro azabache―― el Gran Desastre, estaba haciendo temblar la Ciudad Demonio, y rugidos similares a un terremoto dominaban el campo de batalla. Pero la ilusión de que el suelo se estaba colapsando bajo sus pies no era causada por eso.
Fue lo que el hombre de la máscara oni frente a ella―― lo que Abel había señalado, lo que le desgarró profundo el corazón.
Medium: 『 ¿Star... gazer...? 』
De pie junto a Taritta para sostener suavemente su cuerpo inestable, Medium murmuró ese término desconocido como para confirmar qué era.
Era un término desconocido para ella, y uno que no necesitaba saber.
En realidad, si Taritta hubiera seguido viviendo pacíficamente en su pueblo natal en el bosque como una simple miembro de la Gente de Shudrak, nunca habría tenido necesidad de asociarse con él, siquiera.
Pero――,
Taritta: 『 Yo... 』
Medium: 『 ¡Abel-chin! ¡No tengo ni idea de lo que está pasando! ¡¿De qué estás hablando?! 』
En nombre de Taritta, con la voz temblorosa, Medium arremetió contra Abel.
Ella había sido encogida, pero, no había perdido su espíritu de lucha, y miró directamente a Abel.
Medium: 『 ¿Qué es eso de Stargazer de lo que estás hablando? ¿Por qué Taritta-chan se va a convertir en eso? 』
Abel: 『 ――. Un Stargazer es alguien que ha asumido el papel de prever el futuro basándose en la alineación de las estrellas y su guía. No, llamarlo una predestinación, en lugar de un papel, sería más exacto. 』
Medium: 『 ...¿Estás usando palabras tan complicadas a propósito? 』
Abel: 『 Esa no es mi intención. 』
Abel, al oír las palabras de Medium mientras fruncía el ceño y luchaba por entender, dejó escapar un pequeño suspiro.
Abel: 『 La razón por la que fui expulsado de la Capital Imperial en primer lugar está estrechamente relacionado con los Stargazers. Taritta, deberías estar al tanto de ese asunto, ¿verdad? 』
Taritta: 『 P-por lo del asunto, te refieres... 』
Abel: 『 Por supuesto, que la ruina del Imperio fue prevista. Tú lo sabías―― Por eso deseabas asesinarme en la Selva de Buddheim. 』
Taritta: 『 ――Hk. 』
Las mejillas de Taritta se tensaron, y bajó la cabeza ante la declaración directa de Abel, quien se cruzó de brazos.
La conmoción de ser llamada Stargazer casi eclipsó el remarque que Abel había hecho justo antes, el cual no podía pasar desapercibido. Él lo había afirmado con certeza―― Taritta era la cazadora de la selva.
¿Ella se arrepentía de haber perdido la oportunidad de derribarlo de un disparo?
En otras palabras――,
Taritta: 『 Desde cuándo... 』
Abel: 『 ―――― 』
Taritta: 『 ¿Desde cuándo, se dio cuenta...? 』
Medium: 『 ¡¿Taritta-chan?! 』
Con la cabeza baja e incapaz de mirar a Abel a los ojos, las palabras de Taritta hicieron que los ojos de Medium se abrieran de par en par. Era natural. Al oír su pregunta, era evidente ella que no tenía margen para negar la presión de Abel.
Era como si Taritta hubiera confesado que su intención era matar a Abel con su arco y flecha.
Abel: 『 El conocimiento previo de los Stargazers... Los mandamientos son, en su mayor parte, compartidos entre los compañeros Stargazers. Era de esperar que mis perseguidores vinieran a por mí después de escapar de la Capital Imperial, conscientes de ese mandamiento. En adición... 』
Taritta: 『 ¿En adición? 』
Abel: 『 Que yo dependería de la Gente de Shudrak, basándome en el conocimiento del mecanismo del trono, podría conjeturarse. Con toda probabilidad, hay un asesino entre las Shudrak. 』
Taritta: 『 ―――― 』
Abel: 『 Sin embargo, solo obtuve una prueba definitiva de la existencia del asesino porque confundiste a Natsuki Subaru conmigo y lo apuntaste. 』
Al escuchar el razonamiento de Abel, Taritta agarró con fuerza el dobladillo de su ropa.
Eso era cierto. La única información que Taritta poseía era que el objetivo tenía “cabello negro y ojos negros”. Viviendo en los confines del Imperio, nunca podría haber imaginado que el objetivo era el Emperador de Vollachia.
Además de eso, que dos personas con rasgos tan inusuales aparecieran en el bosque el mismo día…
Abel: 『 Tu reacción al vernos a los dos, a mí y a ese, atrapados en la jaula del pueblo, fue notable... Para ser un peón de los Observadores, tu naturaleza es demasiado honesta. 』
Taritta: 『 ――Ah. 』
Abel: 『 Me acompañaste tanto en la captura de Guaral como en el viaje a la Ciudad Demonio que siguió, pero no estuviste dispuesta en absoluto a seguir el mandamiento. ¿Por qué es eso? 』
Taritta: 『 ―――― 』
Abel: 『 ¿Por qué te niegas a obedecer ese mandamiento? Por lo que he oído, la predestinación de un Stargazer no es algo que se pueda resistir incluso si se es consciente de ello. No creo que tengas la voluntad de resistir esa predestinación. 』
El juicio de Abel era duro, pero correcto. Lo suficientemente correcto como para hacer sangre.
Si ella tuviera ese tipo de voluntad fuerte, de autodisciplina, Taritta no los habría acompañado en este viaje en primer lugar.
Por certeza, ella había oído que si no obedecía ese mandamiento, el Gran Desastre destruiría el Imperio――.
Medium: 『 ――¡En serio! ¡No lo entiendo en absoluto! 』
Taritta continuaba angustiada, mientras Abel seguía presionando.
Atrapada entre los dos, y sin embargo mantenida al margen, Medium explotó. Miró furiosamente a Abel con sus ojos azules, extendiendo ambos brazos para proteger a Taritta a su espalda.
Medium: 『 ¡No sé nada sobre que Abel-chin fuera el objetivo, ni de que fuera Taritta-chan quien apuntara a Abel-chin! ¡En primer lugar, si Taritta se lo hubiera propuesto, Abel-chin ya estaría muerto! ¿Verdad? 』
Abel: 『 Tú, aprende a medir tu lengua. 』
Medium: 『 ¡Cierto! Abel-chin, ¿puedes huir de Taritta-chan? 』
La boca de Abel se torció con aversión después de que Medium pronunciara sus palabras llenas de vigor.
La misma pregunta ya se la había planteado Abel a Taritta. En otras palabras, tal como había dicho Medium, si podía hacerlo, ¿por qué no lo hizo?
Taritta: 『 …E-eso… el significado… No pude encontrarle ningún significado. 』
Abel: 『 ――. ¿Qué razón necesitas, más allá de salvar al Imperio de la ruina? 』
Taritta: 『 ¡Yo! ¡Ni siquiera sabía que eras el Emperador, o cómo te expulsaron de la Capital Imperial...! Eso es porque, para mí, para mí, como Stargazer, soy―― 』
La angustia que había estado encerrada en el fondo de su pecho durante tanto tiempo finalmente comenzó a desbordarse al abrir la boca.
Y lo que había desatado la angustia que durante mucho tiempo no había sabido cómo expresar con palabras, no había sido otra cosa que la presión ejercida por Abel.
Pero antes de que pudiera expresarlo claramente con palabras――,
Medium: 『 ――¡Nooo! 』
Exclamó Medium con los ojos desorbitados, y la atención de Taritta y Abel se desvió rápidamente hacia arriba.
Justo encima, una oscuridad negra cubrió el edificio directamente sobre donde estaban los tres―― No, no era eso. No era solo una oscuridad sable extendiéndose, sino más bien un enorme brazo negro.
Dotado de cinco dedos, se abalanzó sobre el edificio directamente desde arriba, como si intentara aplastarlos a los tres.
Taritta: 『 ――¡Hk, Medium! ¡Abel! 』
En un instante, todos los pensamientos innecesarios desaparecieron de la cabeza de Taritta.
Olvidando la presión del asalto verbal de justo antes, Taritta se movió según dictaban sus instintos, abrazando a Medium frente a ella, cargando a Abel sobre sus hombros y saltando directamente hacia atrás.
Pateando el suelo una segunda vez, una tercera vez, ganando velocidad y distancia, retrocedió, retrocedió, retrocedió――,
Taritta: 『 ――¡Hk, estamos a salvo! 』
Inclinándose hacia atrás como si fuera a caer, esquivó las puntas de los dedos negros, y en lugar de Taritta y los demás, el edificio que servía de apoyo fue arrastrado por el aire, llevándose incluso el espacio a su alrededor. Silenciosamente, fue literalmente arrancado y borrado.
Apenas escapando del brazo gigante, aumentó la distancia, vigilando un posible ataque de seguimiento. Clavando los talones en el suelo, Taritta liberó toda la tensión de su cuerpo, liberando a los dos que cargaba, y――,
Abel: 『 Me has salvado una vez más, Taritta. 』
Como para resucitar los pensamientos que ella había intentado desterrar, la fría voz de Abel golpeó el pecho de Taritta.
Conteniendo el aliento, Taritta miró a Abel con ojos temblorosos. Bajado del hombro de Taritta al suelo, Abel no prestó atención al daño del brazo gigante, sino que simplemente fijó su mirada en Taritta mientras hablaba,
Abel: 『 Si no hubieras extendido la mano, podría haber perdido la vida sin ningún esfuerzo por tu parte. Y, aun así, me salvaste; ¿fue porque no puedes cumplir el mandamiento que has recibido sin ensuciarte las manos? 』
Taritta: 『 ¡E-eso no es cierto...! 』
Abel: 『 ¿Entonces por qué? Tu conducta es inconsistente con―― 』
Medium: 『 ¡Pero lo más importante es dar las gracias por la ayuda, ¿verdad?! 』
Una vez más, Medium acudió al rescate de Taritta, quien se había quedado sin palabras tras la acusación de comportamiento inconsistente.
Medium, con su deslumbrante cabello dorado desordenado, estaba apuntando con el dedo a Abel justo delante de sus ojos. Un enfrentamiento marcado por la diferencia de altura entre ambos, y aun así, Medium no cedía ni abandonaba su reclamo.
Medium: 『 Abel-chin, tú y yo habríamos muerto de verdad si Taritta-chan no nos hubiera salvado, ¿no? Tenemos que darle las gracias, antes que nada. ¡Taritta-chan, gracias~! 』
Taritta: 『 E-eh... 』
Medium: 『 ¡Y sobre lo que acabas de hablar! Abel-chin, ¿qué quieres que haga Taritta-chan? ¡Dilo! 』
Medium miró hacia atrás y le dio las gracias, luego se volvió rápidamente hacia Abel.
Su interrogatorio se retrasó un poco por el intercambio entre Abel y Taritta, con el primero suspirando que Medium no podía seguir el ritmo con su comprensión de la situación.
Abel: 『 Ya se lo he comunicado a Taritta. No requiero que tú lo entiendas. 』
Medium: 『 Si no lo entiendo, seguiré molestándote hasta que lo haga, ¿vale? ¿Qué te parece? 』
Abel: 『 ――. Para sofocar el Gran Desastre, yo debo perder la vida. Ese es el futuro que el Stargazer ha visto, y el mandamiento otorgado a Taritta. 』
Medium: 『 ¿――? No tengo ni idea de lo que quieres decir. ¿Por qué se calmaría esa gran sombra negra después de la muerte de Abel-chin? ¡Eso es muy raro! 』
En respuesta a las persistentes súplicas de Medium, Taritta se mordió el interior de la mejilla.
De acuerdo a lo que predijeron las estrellas, cumplir el mandamiento permitiría en que el Imperio se salvara de la destrucción. Sin embargo, la propia Taritta no sabía cómo se lograría eso exactamente.
Sin embargo, que se señalara eso solo hizo que Medium se diera cuenta de la crueldad de Abel――.
Abel: 『 ――¿No es extraño? 』
Pero la conjetura de Taritta se detuvo por el eco de las palabras de Abel que siguieron.
Mostrando los dientes, Medium exclamó con vehemencia: “¡Extraño!”. Ante ella, Abel frunció el ceño.
Abel: 『 Taritta. 』
Taritta: 『 Ah, ¿q-qué pasa? 』
Abel: 『 El mandamiento que has recibido, de quitarme la vida para evitar la ruina del Imperio. ¿Estás segura de ello? 』
Al ser dirigida una pregunta de nuevo, con vacilación, Taritta asintió con la cabeza.
A ella le habían dicho que el mandamiento que era incapaz de ejecutar, era necesario.
Pero después de asegurarse de esto, Abel habló una vez más, “Si es así”,
Abel: 『 ¿No sería eso lo que conoces como destrucción? 』
Taritta: 『 Eh... 』
Abel: 『 Sabes de la adivinación que decía que un Gran Desastre traería la ruina del Imperio. Y estás convencida de que esa cosa es el Gran Desastre. ¿Estoy en lo cierto? 』
Ante esa pregunta, la mente de Taritta se llenó de confusión preguntándose qué significado podría tener.
¿Cómo podría llamarse de otro modo a esa entidad, la que seguramente destruiría la Ciudad Demonio y el Imperio, si no el Gran Desastre?
Una y otra vez, se le mostraba una pesadilla. Cada noche, el mandamiento la instaba a no olvidar; ese terrible desastre es su propia manifestación, sin embargo――,
Taritta: 『 Es eso, el Gran Desastre o no... 』
Abel: 『 No has obtenido conocimiento de ello, ¿es así? Entonces quizás algún otro Stargazer lo tenga. 』
Cuando mencionó a otro Stargazer, los ojos de Taritta comenzaron a moverse frenéticamente.
Aunque Abel había declarado que los Stargazers estaban conectados entre sí, Taritta era una excepción―― No, “excepción” no era la palabra correcta. Para empezar, eran diferentes desde el principio.
Por eso Taritta no tenía idea de la existencia de otros Stargazers――.
Taritta: 『 Ah... 』
Si ella tuviera alguna idea sobre ese Stargazer, sería la persona que había encontrado hacía solo unos momentos.
Taritta: 『 ―――― 』
Aquel hombre delicado que no abandonó su actitud despreocupada, ese hombre sospechoso que ni siquiera había dado su nombre, estaba extrañamente bien informado y había llamado a Taritta la “Desgracia de las Shudrak”.
Él conocía el pecado de Taritta. Quizás debido a la conexión entre Stargazers.
¿Qué había dicho él, el Stargazer, al posar sus ojos sobre el Gran Desastre?
Si recordaba correctamente, el hombre había declarado――,
Taritta: 『 Eso, estaba fuera de su responsabilidad... 』
Abel: 『 ――. En verdad, ¿fue eso lo que dijo el Stargazer? Ya veo. 』
Medium: 『 ¿Abel-chin? 』
Al escuchar a Taritta soltar esa expresión, estupefacta, Abel asintió y luego se dio la vuelta.
Frunciendo el ceño ante eso, Medium rodeó a Abel para ponerse frente a él y escudriñar su rostro. Y una vez que lo hizo, los redondos ojos de Medium se abrieron de par en par. Sobresaltada.
La razón de su sorpresa era evidente en la reacción inmediata de Abel.
Abel se llevó la palma a su propio rostro cubierto por la máscara oni, y fijando su mirada firmemente en el corazón de la Ciudad Demonio, donde el Gran Desastre―― o más bien, donde la masa negro azabache que todo lo consumía continuaba su alboroto,
Abel: 『 ――La ruina del Imperio, ¿no es ese Gran Desastre? 』
Con este murmullo, Abel carraspeó ligeramente, dejando escapar una breve exhalación.
Para Taritta, quien no podía ver la expresión de su rostro, casi había sonado como una risa.
Abel: 『 Si es así, no hay razón para tropezar en el camino―― Haré que desaparezcas del tablero, intruso. 』
Sección 4
――Taritta comenzó a ser atormentada por pesadillas relacionadas con un “mandamiento” tres años antes.
Hasta entonces, Taritta había vivido una vida completamente ajena a un “mandamiento”. Por supuesto, ella también ignoraba la existencia de los llamados Stargazers, y se encontraba en una posición en la que no tenía forma de saber de ellos.
――Una vez que la gente oía la palabra “mandamiento”, ¿qué les venía a la mente?
El destino y el sino, las pruebas y obstáculos inevitables en el camino de la vida―― había una clara diferencia entre eso y un mandamiento. Eran cosas inevitables, muy parecidas a la lluvia que cae al caminar por un camino sin refugio.
La Gente de Shudrak, también, tenía una comprensión de algo como los eventos inevitables.
Diciéndolo con palabras honestas, se podría decir que la muerte era el destino más ineludible de todos.
La vejez y la enfermedad, el hambre y las heridas también, las cosas asociadas con la muerte eran el telón del destino que llegaría sin excepción, algo difícil de evitar.
No importa la persona, uno no podía ir en contra de su destino. Ni debían considerar que debían desafiarlo.
Cuando un compatriota suyo moría, rezaban y cantaban para que su alma fuera recibida en paz. Ese era el Camino de las Shudrak, un valor en el que Taritta creía.
Ser una Shudrak era una verdad incuestionable para Taritta.
Desde el principio, nunca había sido buena para pensar. No podía imaginarse buscando preocupaciones por su cuenta a propósito.
Había creído que su vida consistiría en seguir los pasos de su admirable hermana, el ejemplo perfecto de una verdadera Shudrak, y en vivir, desde el principio hasta el fin, junto a sus compañeras de la Gente de Shudrak.
Ese era su destino, su sino, o eso había creído Taritta――,
???: 『 ――Oye, Taritta. Fui elegida para ser una Stargazer, y tengo un mandamiento que cumplir. 』
――Eso fue, hasta que la más cercana a ella, su “hermana del alma”, se lo confió.
Sección 5
Abel: 『 Si es así, no hay razón para tropezar en el camino―― Haré que desaparezcas del tablero, intruso. 』
El hombre de la máscara oni miró fijamente a Taritta, con su resolución tambaleante, inestable sobre sus pies.
La retorcida cosa negro azabache visible a lo lejos era instintivamente reconocible a simple vista como un “Gran Desastre”; sin embargo, el hombre―― Abel, ridiculizó la idea de tenerle miedo y dio un paso adelante.
En ese preciso momento, la pequeña Medium gritó “¡Espera, espera!” desde su lado. Agarrando el dobladillo de la ropa de Abel, ella detuvo sus movimientos con todas sus fuerzas,
Medium: 『 ¡De repente estás muy decidido, ¿no?! ¡Pero, es demasiado peligroso para ti, Abel-chin! 』
Abel: 『 Tonta. Está claro lo que hay que hacer. Si eso fuera probablemente el Gran Desastre, lamentaría que los preparativos fueran más que insuficientes. Sin embargo, si ese no es el caso... 』
Medium: 『 ¿Entonces qué? 』
Abel: 『 Entonces es meramente un espectáculo secundario antes del verdadero evento. No hay tiempo para tal entretenimiento. En lo que a eso respecta, le pondremos fin de inmediato―― Tú también, te darás cuenta de ello si lo observas desde la distancia. 』
Moviendo la barbilla, Abel le indicó el Gran Desastre a Medium, después de su pregunta. Pero, en respuesta a esas palabras, Medium frunció el ceño mientras miraba de un lado a otro entre Abel y el Gran Desastre.
Medium: 『 ¡No entiendo ni una sola cosa de lo que dijiste! ¡Tienes la mala costumbre de darte aires, Abel-chin! 』
Abel: 『 ¿Me estás responsabilizando por tu falta de intelecto? 』
Medium: 『 ¡Como. Dije! ¡Si no puedo entender el punto de esto, entonces me voy a interponer en tu camino! ¡Abel-chin, solo te estás interponiendo en tu propio camino! ¡Si fueras listo, te darías cuenta! 』
Pisoteando el suelo e inflando las mejillas, Medium no dejaba ir el dobladillo de la ropa de Abel.
Aunque la declaración de Medium era un desafío en su máxima expresión, quizás pensando que no tenía tiempo para lidiar con ello, Abel dejó escapar un pequeño suspiro, y entonces,
Abel: 『 Antes, esa cosa se extendió hacia ustedes. 』
Medium: 『 ¿Eh? 』
Abel: 『 Lo más probable es que eso refleje la voluntad de quien se retuerce en su interior. En su búsqueda de salvación, sigue extendiendo las manos una y otra vez. Por eso, las sombras adoptan la forma de brazos. Observa. 』
A las dos que estaban desconcertadas por sus repentinas palabras, Abel extendió la mano y señaló el Gran Desastre.
En el centro de la Ciudad Demonio, ocupando el lugar donde antes se alzaba el derrumbado Castillo de Lapislázuli Carmesí, se asentaba el Gran Desastre, esparciendo una destrucción y una ruina implacables a su alrededor―― Para contenerlo, se estaba librando una encarnizada lucha en la que todas las fuerzas se habían unido.
En medio de esa feroz batalla, lo que las sombras apuntaban activamente no eran edificios o la tierra, sino seres humanos.
Y eso, también――,
Medium: 『 ――¿Solo están atacando a Ruy-chan y Yorna-chan? 』
Taritta tuvo la misma impresión que la contenida en el débil murmullo de Medium.
Mientras observaban la batalla contra el Gran Desastre desde la distancia, podían ver fácilmente el sesgo en la puntería de la sombra.
Los objetivos principales eran la mujer del kimono que libraba una feroz batalla―― probablemente la señora de la Ciudad Demonio, Yorna Mishigure, y Ruy, quien evadía ágilmente los ataques de la sombra.
Incluso Taritta estaba sorprendida por los increíbles movimientos de Ruy, pero el poder que Yorna ejercía con sus extraordinarias habilidades también era digno del título de una de las Nueve Generales Divinos. Sin embargo, los ataques dirigidos al hombre del Clan Jaula de Insectos, que una y otra vez reducía al mínimo los embates del Gran Desastre mientras demostraba su poder de contención mediante el uso de espinas, así como aquellos que se dirigían a los residentes de la Ciudad Demonio que lanzaban edificios para mantenerlo a raya, no eran más que flechas perdidas.
Medium: 『 Ya que también están atacando a Ruy-chan, no es como si fuera en orden de quién es más fuerte, ¿verdad? 』
Abel: 『 Teniendo en cuenta la fuerza, y solo la fuerza, ella no está muy lejos de Kafma Irulux. Pero, evaluándolo a vista de pájaro, es evidente. Posee una voluntad. Lo que significa que solo tiene sentido que yo me mueva. 』
Taritta: 『 ¿Q-qué te hace, estar tan seguro de eso...? 』
Abel: 『 Es un hecho. No hay forma de que esa cosa me tenga aprecio. Digamos que está extendiendo las manos como si se aferrara a alguien, entonces los de mi calaña no son candidatos aptos para tal cosa. 』
A Taritta le pareció desconcertante la forma desinteresada de hablar de Abel.
Ella entendía la idea de Abel de que el Gran Desastre poseía voluntad y elegía sus objetivos. Sin embargo, incluso teniendo eso en cuenta, resultaba extraño que pudiera discernir los criterios de selección del Gran Desastre.
Era como si Abel supiera a quién pertenecía la voluntad del Gran Desastre.
Medium: 『 Mmm~, ¿esa mala costumbre otra vez? Deberías ser más claro al respecto... 』
Abel: 『 ――Es Natsuki Subaru. 』
Taritta: 『 ――¡¿Hk?! 』
La afirmación de Abel empujó las dudas de Taritta y la falta de comprensión de Medium.
Frente a las dos chicas sorprendidas, entrecerró sus ojos negros mientras fijaba la mirada en el Gran Desastre, y,
Abel: 『 Fue algo que se desbordó desde el interior de Natsuki Subaru. Entonces, no es de extrañar que su voluntad interviniera. Desde el principio, lo había considerado un hombre de numerosos secretos, pero esto supera mis expectativas. 』
Medium: 『 E-espera un minuto, Abel-chin... ¿¡Estás diciendo, que ese es Subaru-chin...!? 』
Abel: 『 Estrictamente hablando, es algo que permite que la voluntad de Natsuki Subaru se refleje. No estoy diciendo que sea él, o algo que le sirva―― De cualquier manera, el resultado es el mismo. 』
Medium: 『 ¡Abel-chin, ¿por qué pareces estar tan tranquilo al respecto?! 』
Con sus ojos redondos muy abiertos, Medium suplicó con una voz que sonaba como si estuviera a punto de llorar.
Ante la súplica de Medium, que le hablaba desde una notable diferencia de altura, Abel la miró como si observase a una niña obstinada, y,
Abel: 『 ¿Te parezco tranquilo? Porque él dejó que esa cosa se desbordara desde su interior, todo mi plan se vino abajo. Se requiere una reconsideración para esto, y sin embargo no poseo el tiempo para eso ahora. ¿Y aun así dices que te parezco tranquilo? 』
Medium: 『 ¡No! ¡No, no es de eso de lo que estoy hablando! No es eso, es... Subaru-chin está pidiendo ayuda, ¿verdad? Pero aun así, estás tan tranquilo con eso, ¿¡por qué?! 』
Abel: 『 ――¿Acurrucarse con esa cosa en su sufrimiento pondría la situación actual bajo control? Desafortunadamente, la realidad no es tan complaciente ni benévola. 』
Las fervientes palabras de Medium, sin embargo, no lograron conmover el corazón de hierro de Abel.
Eso era porque él era un hombre incapaz de entender los corazones de la gente―― no, era un hombre que consideraba el corazón humano como algo sin importancia, pero que al mismo tiempo era un hombre que podía separar sus prioridades.
Para aquellos que estaban en la cima, como políticos y líderes, era una cualidad que debían poseer.
Las mismas cualidades seguramente se le exigiría a Taritta, quien tenía que asumir el puesto de Jefa.
Taritta: 『 Pero, para mí, yo... 』
Ella era incapaz de pensar de la misma manera que Abel, ni de poseer su determinación.
Mucho menos, tampoco era capaz de decir de frente que odiaba algo si ese era el caso, justo como Medium.
Abel: 『 No tengo tiempo para discutir contigo aquí. Me he de retirar. Debo conversar con Yorna Mishigure. 』
Medium: 『 ...¿Con Yorna-chan? ¿Pero cómo? 』
Declarando que no tenía intención de seguir discutiendo, Abel intentó dar un paso hacia adelante. Sin embargo, Medium lo interrumpió, y su mirada hablaba con elocuencia de lo difícil que sería avanzar.
Si Abel pretendía hablar con Yorna, lo que le aguardaba era la primera línea del enfrentamiento contra el desbocado Gran Desastre, un campo de batalla donde incluso para los trascendentes, una sola decisión en un instante podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El propio Abel, antes siquiera de poder dar un paso que alterara el curso de la batalla――,
Medium: 『 ――Yo también voy a ir al frente. 』
Abel: 『 ¿Qué? 』
Medium, compartía las mismas preocupaciones, pero había llegado a una conclusión distinta a la de Taritta.
Al ver a Medium ponerse a su lado justo cuando intentaba dar un paso adelante, los ojos negros de Abel vacilaron, llenos de profunda sospecha.
Abel: 『 Tú, ¿qué estás pensando? Para empezar, ¿siquiera me has estado escuchando? La única razón por la que me he de retirar, es porque creo que esa cosa no me tiene aprecio. Si vas allí... 』
Medium: 『 ¡Ya lo entendí! ¡Así que no voy contigo! ¡Voy a donde Ruy-chan y Yorna-chan están luchando! Quiero que Subaru-chin me encuentre. 』
Abel: 『 ―――― 』
Medium: 『 Si es como Abel supuso, Subaru-chin me buscará, ¿verdad? Si ese es el caso, Ruy-chan y los demás tendrán un poquito menos de problemas, ¿no? Quizás de esa manera Abel-chin tampoco sea el objetivo. 』
Abel: 『 Para empezar, es menos probable que yo sea el objetivo. 』
Medium: 『 ¡Quizás entonces sea aún menos probable! ¿¡Verdad!? 』
Acercándose demasiado, Medium enfatizó su propia propuesta.
Por un momento, fue claro que Abel estaba considerando seriamente la propuesta de Medium. Según sus palabras, si la voluntad de Subaru se reflejaba en el Gran Desastre, entonces era muy probable que Medium fuera el objetivo.
Sin embargo, ¿podría Medium, que había sido encogida y no podía moverse adecuadamente, cumplir el papel de señuelo?
Si ella fuera devorada por el Gran Desastre, Taritta sabía que no sería capaz de mantener la calma.
Energética, llena de vida y sin miedo a estar cerca de los demás, Medium era una de las compañeras favoritas de Taritta. Ella tampoco sería capaz de enfrentarse a su hermano, Flop.
――En ese caso, se preguntó si ella, en su estado actual, sería capaz de enfrentarse a alguien.
Abel: 『 Denegado. 』
Medium: 『 ¡Abel-chin! 』
Abel: 『 Lo consideré por un momento, pero en tu estado, no serías capaz de cumplir el papel de señuelo. El impacto de tu muerte en los que te rodean sería una preocupación mayor. No puedo aceptar tal apuesta. 』
Junto a una Taritta inmóvil, Abel desestimó la propuesta de Medium por esa misma preocupación.
Sin embargo, rechinando los dientes de ira, los ojos de Medium transmitían una falta de satisfacción. En este punto, era muy posible que ella ignorara la opinión de Abel, saltara al campo de batalla y alzara la voz hacia el Gran Desastre.
Y en medio de esa situación peligrosa――,
???: 『 ――Entonces yo protegeré a la Pequeña Señorita Medium. No deberías tener quejas entonces, ¿verdad? 』
La figura que apareció, pasando por encima de los escombros, fue recibida por Taritta y los demás con su propia sorpresa individual.
Del grueso brazo derecho del hombre colgaba un dao, y un feo trapo le cubría el rostro, dándole un aire sospechoso. Taritta nunca lo había considerado especialmente hábil, pero por alguna razón, en ese momento, en ese lugar, ese hombre emanaba una presencia tan abrumadora que resultaba imposible no mirarlo―― Al.
Medium: 『 ¡Al-chin! Te has hecho más grande... ¿¡y has vuelto a la normalidad!? 』
Al: 『 Casualmente me encontré con el viejo que había regresado. No tuve tiempo de volver a la posada a por mi casco, así que tendrás que pasar por alto esta torpe presentación por un momento. 』
Medium: 『 ¡Para nada, qué genial! Pero si el Abuelo está ahí... 』
Aparte de lo que llevaba puesto, Al había vuelto a su forma adulta. La voz de Medium parecía más alegre debido a sus palabras, lo que la hizo buscar con la mirada la figura de Olbart.
Pero, Al añadió un “Lo siento” respecto a la reacción de Medium,
Al: 『 No pude traer al viejo conmigo. Él dijo que quería ser sabio al respecto. 』
Medium: 『 Umm~, ya veo. ¡Pero me alegro, aunque solo sea Al-chin quien haya vuelto! ¿Has dejado de tener tanto miedo ahora? 』
Al: 『 ...Tener miedo, eso es algo que no va a parar en el resto de mi vida. 』
Medium se recompuso al instante tras bajar la mirada por un momento, mientras se le arrebataba la esperanza. Al oír sus palabras, Al negó con la cabeza y le respondió con una voz teñida de ansiedad y miedo.
Ante ese Gran Desastre, era natural sentir miedo. Nadie podía condenarlo por ello.
Sin embargo, mientras que Al no albergaba un miedo fingido de ese tipo――,
Al: 『 Aun así, tengo que hacerlo... Tráelo, oh inevitable destino. 』
Medium: 『 Al-chin... 』
De repente, Al levantó el dao empuñado por encima de su cabeza; Medium pareció impresionada por su determinación.
Mientras tanto, un pequeño resoplido interrumpió su conversación.
Abel: 『 Para ser una abominación temblorosa y marchita, hablas mucho. Ese Olbart Dunkelkenn no debería tener la capacidad de inspirar a otros. 』
Al: 『 Y tendrías razón. El viejo solo dijo un montón de cosas que me cabrearon. No fue ese pequeño mierda el que me hizo levantarme. 』
Abel: 『 ¿Entonces qué fue? Después de haberte quedado inmóvil, ¿cómo me convencerás de que puedes ser incluido en mis planes futuros? 』
Abel, retenido así por Medium quien le agarraba el dobladillo de la ropa, le preguntó eso a Al.
Abel, quien probablemente aún hacía fríos cálculos en pos de la victoria. Solo con ser mirada por él, Taritta se sentía sofocada; ni siquiera podía imaginar cómo Al lo convencería.
Al, siendo observado por Taritta, Abel y Medium――,
Al: 『 Lo siento, pero no voy a gastar mis palabras para convencerte, Abel-chan. 』
Abel: 『 Jo. 』
Al: 『 Mi única ama es la Princesa ero-kawaii. Estoy aquí para darle una mano al hermano... Haré lo que me plazca. Puedes simplemente incluir eso en tus ecuaciones como quieras, Abel-chan. 』
Echándose el dao al hombro, la actitud refrescantemente confiada de Al hizo que las mejillas de Abel se tensaran ligeramente.
Pero incluso si la respuesta no era acorde a sus propios pensamientos, Abel no tenía el poder para alejar a Al ni una relación lo suficientemente valiosa como para retenerlo. Exactamente como Al había predicho.
Sin importar qué, Abel tendría que formular un plan asumiendo la presencia de Al.
Abel: 『 Si tu cordura ha regresado, entonces lo que simplemente ha regresado es solo un payaso molesto. ¿Cómo planeas combatirlo? 』
Al: 『 Secreto comercial―― Bueno, no voy a dejar que mueras, Pequeña Señorita Medium. Y no te preocupes, también te protegeré a ti, Abel-chan. 』
Medium: 『 ¡Al-chin...! 』
Al observar el alboroto del Gran Desastre, la respuesta de Al fue demasiado contundente.
Los ojos de Medium se abrieron de par en par ante sus palabras, y, mostrando respeto por Al al haberse levantado, asintió con todo su pequeño cuerpo.
Medium: 『 ¡Daré lo mejor de mí con Al-chin! Abel-chin, ¿te parece bien? 』
Abel: 『 ――. Desde el principio, la presencia de ustedes dos no era parte del plan. 』
Medium: 『 Muchas gracias. El simple hecho aparente de que seamos una fuerza de combate inesperada me hace sentir como si estuviéramos recibiendo un trato especial y me sube el ánimo. 』
Encogiéndose de hombros ante la respuesta de Abel, Medium se alineó con Al mientras él daba un paso adelante. Solo entonces, liberado del agarre de Medium en su dobladillo, Abel suspiró y se volvió para encarar al Gran Desastre.
Y entonces――,
Abel: 『 ――Taritta. 』
Taritta: 『 Ah... 』
Abel: 『 Si prefieres apuntar a mi espalda, que así sea. Pero ten en cuenta―― En última instancia, no tendrás más remedio que tomar la decisión de seguir o no tu mandamiento por ti misma. 』
En lugar de volverse hacia Taritta, él le dejó oír eso por encima de su espalda; y entonces, los pasos de Abel procedieron en dirección al campo de batalla.
Medium y Al, ambos mirando en la misma dirección que él, también parecían acompañarlo en su avance.
Taritta: 『 ――Hk. 』
Solo Taritta fue incapaz de avanzar o retroceder. Ella solo pudo observar con la mirada las espaldas de esas tres personas.
Las palabras que Abel le acababa de decir seguían resonando en su mente una y otra vez, como un recordatorio para sí misma. Si tan solo llegara a dispararle una flecha a la espalda de Abel con el arco que tenía en las manos, sería un asunto sencillo.
Pero si ella pudiera lanzarse a un asunto sencillo sin pestañear, Taritta no estaría tan preocupada.
Taritta: 『 Obedecer o desobedecer, el mandamiento... Yo... Yo... 』
Mordiéndose el labio con fuerza, Taritta bajó la cabeza mientras contenía el calor que subía lentamente por su cuerpo.
Ella no era capaz de reunir la resolución para apuntar con la flecha que tenía en su mano, ni el coraje para escupir los pensamientos arraigados en su corazón.
En medio de la demolida Ciudad Demonio, dominada solo por los continuos y violentos temblores y rugidos, Taritta miró hacia abajo.
――Justo como aquella vez, las estrellas parecían burlarse de la indecisa Taritta.
Sección 6
Blandiendo su kiseru, el humo púrpura producido sirvió como una Barrera que detuvo la ofensiva del Gran Desastre, y en los intervalos, lanzó partes de la ciudad como balas de cañón, impidiendo simultáneamente la expansión de la amenaza y mermando su fuerza.
Repitiendo esto una y otra vez, lidiando con las sombras que se extendían y que le arrebatarían la vida con solo un roce, Yorna dedicó todo lo que tenía a la defensa y el contraataque―― Incluso consciente de que estaba en desventaja y avanzando hacia la derrota.
Yorna: 『 ――Hk, ¿por qué te estás acobardando tanto? 』
Para oponerse a la timidez que había entrado en su propio corazón, Yorna curvó sus hermosos labios.
Independientemente de si la situación era desfavorable, no tenía intención de retirar las palabras cáusticas que le había dejado a Abel. Esta ciudad pertenecía a Yorna, y quienes vivían en ella estaban bajo su protección.
El último bastión de los desamparados, no podían permitirse perderlo.
Ruy: 『 ¡¡Uuaaauuuu!! 』
Yorna: 『 ¡Niña...! 』
Un agudo rugido desgarró el campo de batalla, y una chica de cabello dorado danzaba por el aire como una pelota.
Era Ruy, enseñando los dientes y rugiendo, quien lanzó un audaz asalto a corta distancia contra el Gran Desastre, al que era peligroso tan solo acercarse. Una corrupción negra, tomando forma de brazos, atacaba sin cesar su pequeño cuerpo.
Evitando todos ellos, la contribución de Ruy para prevenir la propagación del daño fue inconmensurable.
Era imposible creer que hubieran podido enfrentarse al Gran Desastre y contenerlo hasta este punto sin ella.
Kafma: 『 ¡Usa eso! ¡Chica! 』
Ruy: 『 ¡Au! 』
Asistiendo a Ruy en su distracción estaba Kafma, quien blandía espinas que se extendían desde ambos brazos.
Con su aparentemente inagotable poder de supresión de espinas, creó plataformas y apoyó hábilmente a Ruy. En el proceso, las espinas que no lograban retirarse a tiempo eran engullidas por el Gran Desastre, pero su magistral actuación apenas se vio afectada.
Detrás de su batalla, la desesperada resistencia de los residentes de la Ciudad Demonio también alcanzaba al Gran Desastre.
Todos ellos tenían sus habilidades físicas mejoradas por la Técnica del Matrimonio del Alma de Yorna. Por su naturaleza, la técnica de Yorna favorecía a los más débiles, por lo que sus fuerzas se igualaron temporalmente.
Era, en efecto, un combate que mostraba el aspecto de una guerra total por la Ciudad Demonio. Pero――,
Yorna: 『 ――Y aun así, solo han pasado unos pocos minutos. 』
Parecía como si hubiera pasado una cantidad extraordinariamente larga de tiempo, pero solo habían pasado unos pocos minutos desde que el Gran Desastre engulló el Castillo Lapislázuli Carmesí, cuando Yorna y los demás comenzaron su batalla total.
Sin embargo, el desgaste de Yorna y su grupo no era insignificante.
――Se podía decir que era una prueba de que había subestimado el entorno de un campo de batalla donde uno siempre debe estar en guardia por una herida mortal.
Quizás esa diferencia de percepción era la que separaba a los verdaderos guerreros de Yorna Mishigure, una mujer que simplemente tenía la suerte de estar dotada de poderes.
Y si eso fue lo que la llevó a guiar a sus amados hijos a un campo de batalla sin esperanza…
Yorna: 『 Yo―― 』
¿Habré cometido un error de juicio?, se preguntó, justo cuando la debilidad que había logrado reprimir comenzaba a aflorar de nuevo――,
???: 『 ¡¡Uoryaaaahhh!! 』
Con una fuerza capaz de destrozar los pensamientos de Yorna, una enérgica exclamación irrumpió en el campo de batalla.
Una chica que había saltado con un impulso tal que las palabras “lanzarse en” servían como un descriptor adecuado. Blandiendo una espada bárbara en sus manos, cargó, dejando a todos en el campo de batalla, incluida Yorna, estupefactos.
Además, no era la única intrusa extraña.
???: 『 ¡Allá vamos, ataquemos, Pequeña Señorita Medium! ¡Los salvadores han hecho su entrada triunfal! 』
Así ladró un hombre enmascarado que aterrizó detrás de la chica, llevando el dao.
Él era uno de los mensajeros que había visitado el Tenshukaku el día anterior, pero a diferencia de esa vez, lo que ocultaba su rostro no era un casco, sino una máscara de tela, y la forma en que sostenía su dao, era única.
Por alguna razón, tenía la hoja del dao apoyada contra su propio cuello mientras arrancaba a correr en una postura tan precaria.
Un solo error, y así sin más, podría acabar cortándose la cabeza sin querer.
Por un breve instante, la atmósfera del campo de batalla se congeló ante la irrupción de los dos, cuya sola presencia desató una intensa confusión.
Sin embargo, esa congelación no afectó al Gran Desastre. A diferencia de Yorna y los demás, cuya mente quedó en blanco por un instante, los brazos de sombra no dejaron de moverse ni un instante―― Directo hacia la chica que corría con la espada bárbara.
No era Yorna ni Ruy, sino una nueva chica la que se convirtió en objetivo, y fue devorada por la sombra――,
Al: 『 ¡A la derecha! ¡Pisa el andamio y salta! ¡Engancha las puntas de tus pies en los escombros, y desde ahí, directamente hacia arriba! 』
Medium: 『 ¡Urya! 』
Siguiendo el desconcertante grito del hombre enmascarado, la chica hizo rebotar su cuerpo y su voz.
Haciendo lo que le había indicado el hombre, la chica saltó a la derecha, pisó un trozo de escombro y avanzó en un gran salto. Cuando su pie alcanzó el escombro frente a ella, concentró toda su fuerza en las puntas de los dedos y se impulsó hacia arriba
La sombra acarició, raspó y envolvió los lugares por donde la chica se había movido, siguiendo el rastro de su imagen residual.
La chica, apenas logró esquivarlo, asegurando así su supervivencia.
Yorna: 『 Eso es... 』
Esta era la misma escena que ella había presenciado en la torre el día anterior; cuando los mensajeros habían participado en un combate propuesto por Yorna, y fueron atacados por el Emperador―― o más bien, por el grupo comandado por un impostor que se hacía pasar por el Emperador.
Aquel hombre enmascarado había logrado superar incluso los ataques de Kafma y Olbart. Y ahora estaba haciendo lo mismo contra ese Gran Desastre. Aparte de eso, el hombre no parecía tener ninguna habilidad especial.
¿Era solo una intuición tremendamente buena, o había alguna otra razón distinta?
Aunque ella consideraba que esto último era lo más probable, no podía llegar a una conclusión sobre por qué sería exactamente.
Aun así, la situación había cambiado.
Medium: 『 ¡Al-chin! ¡¿Qué sigue?! 』
Al: 『 ¡No me apresures, soy un manojo de nervios! ¡Oye, hermano tatuado de allí, échame una mano! ¡Te diré qué hacer! ¡Obstruye los movimientos de esa cosa! 』
Kafma: 『 ¡Me niego! ¿Por qué debería seguir a alguien tan sospechoso como... 』
Al: 『 ¡Ahí arriba! ¡Extiende las enredaderas! 』
Tal como cuando la niña le habló, el hombre enmascarado―― llamado Al, ahora llamó a Kafma.
Kafma naturalmente rechazó la petición, pero enseguida dejó escapar un gruñido, “¿¡Muh!?” al presentir el inminente ataque de las sombras. De inmediato extendió sobre su cabeza una maraña de espinas, y la enorme ola de oscuridad pasó por encima de ellas, desviando su trayectoria.
Por supuesto, las enredaderas de espinas no pudieron resistir esas sombras que todo lo consumían, pero el único segundo ganado salvó la vida de Kafma.
Irrumpiendo en un hueco y habiendo escapado de ese peligro, Kafma se volvió hacia Al, quien había dado la instrucción.
Kafma: 『 ¡Usted...! ¿Puede leer los movimientos de ese Gran Desastre? 』
Al: 『 Tenemos un poco de conexión. ¿Estás listo para escuchar lo que tengo que decir? 』
Kafma: 『 ――. Es inevitable, si es por el bien de reducir el daño. ¡Pero no toleraré palabras irreflexivas! 』
Al: 『 Eres más flexible de lo que pensaba, gracias. 』
Con Kafma admitiendo abiertamente su superioridad, Al soltó una risa sarcástica y dio un paso adelante.
Luego se subió a un montón de escombros y, con el dao todavía apuntando a su propio cuello, respiró hondo.
Al: 『 ¡Todos! ¡Asegúrense de que puedan oír mi voz! Si lo hacen... 』
Yorna: 『 ―――― 』
Al: 『 ¡¡Pondré mi vida en juego para asegurarme de que nadie muera!! 』
Era el disparate de una sola persona, pero en su voz latía una convicción tan poderosa que no permitiría que se rieran de él como tal.
Después de gritar eso, Al asintió a la chica y a Kafma, y comenzó a tomar el mando en la primera línea contra el Gran Desastre. La chica y Kafma, siguieron su ejemplo y comenzaron a resistir la sombra.
Y poco a poco, muy poco a poco, los que los rodeaban también fueron influenciados, se volvieron uno, y el curso de la batalla empezó a cambiar.
Mientras Yorna observaba esto con incredulidad, a su lado――,
???: 『 ――Yorna Mishigure. 』
Yorna: 『 Usted es... 』
Junto a la inmóvil Yorna, tras pasar por encima de los escombros, apareció una máscara oni―― Abel.
Aún estaba el asunto de su separación anterior. Él no era un hombre tan afable como para dejarse conmover por la escena ante sus ojos. Su pensamiento no había cambiado, y como para respaldar ese pensamiento de Yorna――,
Abel: 『 Abandonar la Ciudad Demonio; ¿te has calmado lo suficiente como para considerar esa sugerencia? 』
Fría y despiadadamente, Abel lanzó una vez más una propuesta a Yorna que había sido descartada una vez antes.
Apenas habían pasado unos minutos; nada había cambiado. Así como Abel no había cambiado, la respuesta de Yorna tampoco había variado. Por ello, Yorna ignoró al Emperador de sangre fría e intentó dirigirse ella misma al campo de batalla.
Abel: 『 Dijiste que este era el último lugar para aquellos que no tenían adónde ir ni dónde quedarse. 』
Yorna: 『 ―――― 』
Abel: 『 Mi noción de ello como sentimentalismo inútil permanece. Pero permíteme corregir tu malentendido. 』
Yorna: 『 ¿Mi, malentendido? 』
Con ese argumento inexcusable, el intento de Yorna de regresar al campo de batalla fue detenido.
Era imposible que Yorna se equivocara aquí, en la Ciudad Demonio de Chaosflame. Esta era la ciudad de Yorna. Todos sus residentes eran los amados hijos de Yorna. Es imposible que haya habido alguna percepción equivocada.
Yorna: 『 ¿Entonces, en qué me estoy equivocando exactamente? 』
Abel: 『 No es a esta ciudad a la que se aferran y en la que confían los que no tienen a dónde ir. Eres tú. 』
Yorna: 『 ―――― 』
Abel: 『 La Ciudad Demonio fue construida originalmente en tierras desoladas, una ciudad compuesta por los restos de la guerra. El Castillo Lapislázuli Carmesí fue erigido como un símbolo, pero el verdadero símbolo siempre ha sido su torre. Es decir, tú. 』
Ante las palabras repetidas, la sinceridad que las acompañaba y la mirada que la atravesaba, las mejillas de Yorna se tensaron.
Ella entendió la lógica. Pero era en gran medida palabrería.
Incluso si Yorna pudiera ser su apoyo emocional, el hecho seguía siendo que, cuando llovía, necesitaban refugio, y cuando tenían hambre, necesitaban algo que comer. Lo que una ciudad podía ofrecer, Yorna no podía proporcionarlo por sí sola.
Yorna: 『 ¿O cree que estos niños dirían que soportarían pasar hambre o mojarse bajo la lluvia con tal de que yo esté allí? 』
Abel: 『 ――¡Lo harían! 』
Yorna: 『 Eh... 』
Abel: 『 ¿Crees que todo bajo tu ala es un bebé lactante? ¿Un bebé, quejándose por consuelo, esperando ser alimentado con leche? ――Esa no es mi opinión. 』
Debido a la figura de Abel mientras respondía, Yorna tragó saliva en silencio.
Inmediatamente después, un violento estruendo estalló detrás de ellos, y trozos de escombros envueltos en la vorágine del Gran Desastre volaron hacia Yorna y Abel. Uno de los fragmentos aterrizó justo al lado de Abel, quien se quedó quieto, mientras el impacto golpeaba al delgado hombre, arrancándole la máscara oni de la cara.
Yorna: 『 ――Hk. 』
Su pálido rostro había quedado al descubierto, y sangre estaba corriendo por su frente, habiendo sido ligeramente rozado por una astilla, sin embargo, su semblante no vaciló en lo más mínimo. El apuesto hombre recogió la máscara oni que había caído a su lado, apretándola en sus manos.
Mostrando su verdadero rostro, Abel―― No, Vincent Vollachia, miró fijamente a Yorna.
Abel: 『 La población es necia. Si no les duele, se olvidan de resistir, si no tienen enemigos, ni siquiera se arman. No saben cómo unirse sin un desastre, y tienen tanto miedo a la muerte que apartan la vista de ella. 』
Yorna: 『 ―――― 』
Abel: 『 Y a pesar de todo, es esa debilidad y estupidez lo que los hace ser, ellos. El Imperio gobierna a su población por medio del hierro y la sangre, y, en la Ciudad Demonio, tu forma de ser ha servido como guía para la de los habitantes. En consecuencia... 』
Cortando sus palabras allí, Abel desvió la mirada en alguna otra dirección. El lugar hacia el que sus ojos habían sido atraídos, era hacia aquellos que tenían el amor de Yorna encendido en sus ojos; la forma de los habitantes oponiéndose al Gran Desastre.
Resueltamente, continuaron luchando valientemente para proteger esta ciudad.
No――,
Abel: 『 ¡Por tu bien, soportarán el hambre y la lluvia. Y, por el día en que el sol vuelva a salir, por el día en que su estómago esté lleno, ellos eligen desear contigo! 』
Por lo tanto――,
Abel: 『 Abandona la Ciudad Demonio. Su destino es el mismo que el tuyo. Y el único lugar al que ellos pueden recurrir, eres tú misma. 』
Yorna: 『 ――Ah. 』
Abel: 『 ¿O lamentas no poder hacer eso? ¿Acaso tus propios deseos y los de quienes luchan por ti no se superponen? 』
Mientras expresaba esto, Abel se limpió la sangre de la frente con la manga, poniéndose de nuevo la máscara oni en la cara.
Una vez más, su expresión fue ocultada por la alteración cognitiva, pero las palabras declaradas justo antes penetraron profundamente en las profundidades del corazón de Yorna, convirtiéndose en una espina que no se desprendería.
Desde el momento en que Yorna leyó la misiva, entendió que Abel sabía lo que ella deseaba.
Pero que eso saliera a la luz y se usara como referencia en esta coyuntura, era demasiado carente de compasión. Y ese vacío de compasión era una cualidad deseada en el Emperador de Vollachia de la generación actual.
Fue por esa razón, que tomar todas las medidas necesarias era――,
Yorna: 『 Si abandonamos la Ciudad Demonio y escapamos de ese Gran Desastre, ¿qué hará usted? ¡Aquella cosa puede que se beba esta ciudad hasta secarla, pero puede que no se detenga ahí! 』
Abel: 『 ¿Intentas evaluarme a estas alturas del juego? Entiendes perfectamente lo que estoy diciendo. 』
Abandonar la Ciudad Demonio, y permitir que el Gran Desastre hiciera lo que quisiera, ¿cuál era el verdadero significado de esas palabras?
Abel respondió a la pregunta de Yorna con hosquedad, moviendo la mandíbula. Ese gesto suyo indicaba el Gran Desastre en sí mismo―― o más bien, la base debajo del furioso Gran Desastre.
Dicho de otro modo, allí, yacía el sitio del Castillo Lapislázuli Carmesí, donde el Gran Desastre había hecho su primera aparición――,
Abel: 『 Haz lo mismo que hiciste cuando esa cosa se tragó el Castillo, pero ahora, para la Ciudad Demonio―― El Castillo tragado no fue suficiente para volarlo por los aires, pero tu amada Ciudad Demonio será un asunto completamente diferente. 』
Sección 7
???: 『 ―――― 』
Desde la distancia, el viento agitaba el dobladillo de su atuendo, unos penetrantes ojos negros contemplando el Gran Desastre que asolaba la ciudad.
El plan de Yorna para minimizar la propagación del daño tanto como fuera posible, junto con Kafma, los habitantes de la ciudad y otras contribuciones inesperadas de fuerza militar, parecía estar manifestando algún efecto.
Sin embargo, eso tampoco duraría mucho.
En una medida innegable, la amenaza que era la mismísima oscuridad del Gran Desastre, era abrumadora.
En tiempos antiguos, la gente probablemente se resignaba al fin del mundo al ver con sus propios ojos tales cosas, dejando atrás leyendas para transmitir su temor a aquellos que sobrevivieran.
La más extrema de estas fue la Bruja de la Envidia. Este Gran Desastre era otro, justo como el anterior.
Pero――,
???: 『 ――El Gran Desastre que destruirá el Imperio, ¿es un desastre de un tipo diferente? 』
???: 『 Lo es, lo es. Oh nooo~, esto podría ser un problema, ¿no? Que esto sucediera así no estaba previsto, siento ganas de olvidar mi lugar y quejarme a las estrellas yo mismo. 』
Con los brazos cruzados, de pie en un lugar elevado, estaba un hombre―― Vincent; y mirando la misma escena a su lado, estaba el Stargazer de túnica azul agachado.
A lo largo de su viaje, el hombre ni siquiera había piado para darles una advertencia anticipada, pero había gritado “En~ cuaaal~ quiee~ eer~ caa~ so~, eso está fuera de mi responsabilidad” con respecto al violento Gran Desastre, como para esquivar toda la culpa.
Sin embargo, una de las pocas virtudes del Stargazer era que no mentiría sobre lo que había visto.
Así que, para que un Stargazer fuera tan audaz, este desastre, y la ruina del Imperio prevista por el Stargazer, tenían que ser un problema diferente.
En otras palabras――,
???: 『 Oh, llegando, llegando. Caramba, me estaba apurando bastante. 』
Ubilk: 『 Vaya, vaya, Anciano Olbart. 』
Detrás de Vincent, quien entrecerraba los ojos pensativo, apareció un anciano con una presencia tenue. El Stargazer fue el primero en llamar el nombre del anciano―― de Olbart, quien asintió con la cabeza diciendo “Sí, sí”.
Lanzando una mirada de reojo a Olbart, alineado a su lado, las cejas de Vincent se fruncieron en un ceño.
Vincent: 『 Tú, ¿has dejado tu brazo derecho en alguna parte? 』
Olbart: 『 Tal como esperaba, es usted muy perspicaz, Su Excelencia. En realidá, guardo mi mano derecha metida en el bolsillo del pecho de Su Excelencia... Bueno, al menos sería gracioso si lo hiciera. Fue tragada por esa gran sombra. 』
Ubilk: 『 Yaaa veo~. Suena como una experiencia bastante dolorosa. 』
Olbart: 『 Sííí, fue doloroso. Incluso a mi edad, 'staba a punto de llorar y quejarme como un niño pequeño. Vergonzoso, vergonzoso. 』
Con un aleteo, Olbart despotricó mientras agitaba su mano derecha, que faltaba desde la muñeca hacia abajo.
Dejando a un lado la farsa de Olbart y el Stargazer, Vincent volvió a contemplar el campo de batalla.
En el antiguo sitio del Castillo Lapislázuli Carmesí, el Gran Desastre se agitaba. Además, estaba la fuerza de la ciudad empujando para mantenerlo a raya.
Las medidas necesarias para repeler el Gran Desastre ya estaban siendo transmitidas a Yorna.
Así que después de esto――,
Olbart: 『 ¿Pero 'stá bien que Su Excelencia se quede por aquí tan tranquilamente? 』
Vincent: 『 No tiene importancia. 』
A las palabras de un Olbart que ladeaba la cabeza, Vincent respondió en voz baja.
Era el papel de él transmitir el plan a Yorna y persuadirla. A cambio, Vincent tenía que desempeñar el papel como lo haría Vincent.
Por lo tanto――,
Vincent: 『 Ese movimiento ya se ha hecho―― El movimiento que debe hacerse como Vincent Vollachia, Emperador de Vollachia. 』