Recuerdos de Madre
Capítulo 4
Recuerdos de Madre
1
—Uuun, dos, tres, cuaaatro.
Así, bañándose bajo la luz del sol, flexionaba y estiraba enérgicamente y con agilidad sus extremidades.
Para mantener su GLAMOROUS & DYNAMITE BODY, y también porque se había vuelto una costumbre absoluta, cumplía con su indispensable ROUTINE matutina. Y mientras la cumplía, reflexionaba.
—¿Acaso hago esto de Guardiana de las Estrellas a regañadientes, ah~...?
Lo que daba vueltas y vueltas sin parar en su cabeza era su propio corazón, revelado por Leilani en la habitación de piedra grabada con marcas de conteo: la inesperada frustración que se había ido acumulando en su exuberante pecho tras pasar tanto tiempo a solas en la torre.
A decir verdad, para Shaula las marcas de conteo eran simplemente una prueba del tiempo acumulado junto a sus crecientes sentimientos, algo a lo que no pretendía darle un significado tan profundo.
Sin embargo, según Leilani, aquello era la manifestación del grito a punto de estallar dentro de Shaula.
Al escucharlo dicho de esa forma, comenzaba a sentir que realmente era así, y pensando en cuando el regreso de “él” finalmente se hiciera realidad, esas marcas de conteo hubieran sido presenciadas por él, siento que se me helaría la sangre.
—Si “él” se echara para atrás espantado soltando un “Uwaa”, yo tal vez no podría recuperarme jamás. En ese sentido, le estoy superagradecida a Leilani por haberme señalado primero “eso daba mucho miedín”.
—¡Pero eso no significa que vaya a dejar pasar por alto el hecho de que entraras a esa habitación, ¿eh~?!
—Qué palabras tan severas proferís... más es el fruto de mi propia necedad e ignorancia. Aceptaré de buen grado vuestra ira. Con todo, le ruego que de tal enojo dispense al menos a estas criaturas...
—¡Pfft, ya estás otra vez con esas~! Eso, más que la “fuerza de una madre”, da toda la impresión de ser la “vileza de una madre”, así que sería mucho más sabio de tu parte no usarlo con nadie que no sea yo, ¿eh~?
Apoyando su peso en la barandilla del balcón, cerca de la entrada de la torre, Shaula le sacó la lengua y le lanzó esa advertencia a Leilani, quien la miraba de vuelta mientras se acariciaba el abultado vientre.
Habiendo echado al olvido las instrucciones que le dieron al principio, Leilani se paseaba a sus anchas actuando como toda una residente de la torre, y Shaula llevaba ya unos días lidiando con ella sin tener más remedio.
Mientras accedía a esto y a aquello que Leilani le pedía, usándose a sí misma como escudo por su posición de mujer embarazada, Shaula ladeaba la cabeza y sentía desde el fondo de su corazón:
—De plano que yo no sirvo para nada para ser tan solícita y superservicial~.
Siendo honestos, considerando el propósito con el que Shaula fue creada, pensaba que en cierto sentido era algo inevitable.
Después de todo, quien diseñó la naturaleza, la ecología y todas esas facetas de Shaula fue Madre. Y, por si fuera poco, la madre de Shaula, además de tener grandes carencias a la hora de comprender el corazón y los sentimientos, tenía un marcado lado de loca por la eficiencia. Su belleza estructural era una idea que priorizaba la belleza funcional, lo cual solía provocar constantes conflictos con los que la rodeaban.
—Si el Gran Maestro o Leilani no la hubieran convencido, yo tal vez habría terminado siendo un GROTESQUE MONSTER superdeforme, capaz únicamente de cumplir su objetivo con la máxima eficiencia...
Lo aterrador de Madre era que la posibilidad de que eso ocurriera no era del todo impensable; por lo que, desde la perspectiva de Shaula, estaba inmensamente agradecida de que la hubieran hecho tan hermosa, maravillosa y de buen ver.
Gracias a ello, sin lugar a dudas, había resultado ser una buena mujer, justo del tipo que le gustaba a "él".
—Y me encantaría demostrarlo cuanto antes cautivando al Gran Maestro~.
Al parecer, esta larguísima espera le había resultado muy dolorosa, así que, para cobrarse el doble por todo ese dolor y sufrimiento, anhelaba el regreso de "él" mucho más que antes. Y hablando de anhelar...
—También quiero que nazca ya el bebé del vientre de Leilani.
—...Me hallo sorprendida. No tenía ni la menor idea de que usted deseaba conocer a estas criaturas.
—Qué va, los mocosos no me interesan en lo más mínimo. Es solo que, si esa barriga no se deshincha, no podré echarte por más que quiera, así que solo quiero hacer CLEAR en ese asuntillo.
—... ¿Acaso sigo siendo un estorbo para vos, señora Shaula?
Ante la pregunta de Leilani, quien bajó ligeramente el tono de voz y dejó de acariciarse el vientre, Shaula soltó un ligero "Mmm~" y, mientras continuaba con sus ejercicios de torsión...
—Bueno, dándole vueltas al asunto, tampoco es que piense que tu presencia sea un estorbo total; pero si te pones de parto o te acompaño a las afueras del mar de arena después de que des a luz, no se puede descartar que me cruce por accidente con el Gran Maestro, ¿verdad? Como la dificultad del Lapso de Arena es VERY HARD, quiero dejar en cero la posibilidad de pasarlo por alto, de eso se trata.
—...Su determinación es verdaderamente inquebrantable. Y eso a pesar de que ya sabe que soy la Leilani que llenó gran parte de sus recuerdos.
—¿Eh? Eso es eso y esto es esto, ¿no?
Ciertamente, los recuerdos que Shaula compartía con Leilani eran numerosos, y también creía que eran un elemento estructural indispensable para formar a la Shaula de hoy en día.
Sin embargo, en la base de la base, en la raíz de la raíz, el núcleo definitivo que hacía a Shaula ser quien era no tenía ni la más mínima mancha.
Solo eso era absoluto, por más que Leilani acumulara cientos de recuerdos.
—Además, en cuanto a eso, siento que madre siempre hablaba a toda prisa, parloteando sobre...
La Madre que había dado a luz a Shaula era inteligente y poseía una obstinación casi pegajosa. Por lo tanto, al diseñar la ecología de Shaula, las intenciones de Madre debieron haberse infiltrado en todos y cada uno de sus aspectos.
La ideología de Shaula que Leilani describía como inquebrantable, y su inmarcesible amor por "él", todo debía estar en esa misma línea, diseñado intencionalmente por Madre.
—Bueno, aunque Madre era muy lista, también era bastante despistada, así que me da la impresión de que hay muchas cosas que no salieron para nada como ella quería.
—...Usted respeta mucho a su Madre, ¿verdad?
—Decir respeto me da como cosquillas~. Los sentimientos que tengo hacia madre son una mezcla revuelta de amor y odio, gratitud y rebeldía, respeto y desprecio, y un montón de cosas supercontradictorias~.
—Me parece una relación maravillosa y digna de admiración. ...Me pregunto si yo también podré construir una relación así con estos pequeños. Yo, que soy tan incompetente, inexperta, indigna, torpe, ignorante e imprudente...
Quizás su ansiedad iba en aumento mientras hablaba, pues la velocidad con la que Leilani se acariciaba el vientre se volvía cada vez más rápida.
Probablemente a ella no le importaba porque tenía la carne del estómago de por medio, pero si la acariciaban con tanta fuerza, hasta un bebé estaría a punto de gritar GIVE UP.
Además, el pesimismo de Leilani no le cuadraba para nada a Shaula.
—Siendo supersincera, ¿no cree que lo está pensando demasiado? A decir verdad, sin importar lo que piensen los padres o cómo sean, los niños crecen a su propio ritmo y hacen lo que quieren.
—Señora Shaula...
—A mí también me pasó lo mismo~. Madre probablemente pensó en un montón de cosas súper complicadas y me diseñó sin pegar ojo. Pero, aunque ella me haya dado una dirección, ¡dudo muchísimo que la pobre IMAGINATION de Madre hubiera podido prever que yo terminaría convirtiéndome en una girl tan amada y con este GLAMOROUS BODY! ¡Yo soy yo, y por lo tanto, soy yo! ¡Algo así~!
Alzando el puño apretado con fuerza, Shaula hizo su declaración de independencia de Madre. Estrictamente hablando, Shaula se había independizado de Madre bastante temprano en su vida, pero se atrevió a afirmarlo de todos modos.
Es cierto que en la forma de vivir y amar de Shaula había influencia del diseño de Madre, pero...
—...La forma en la que amo, la elegí yo misma~.
—...
—¿Mmm? ¿Qué pasa? ¿Acaso te impresionó mi declaración de independencia de madre?
Ante la reacción silenciosa de Leilani, Shaula se dio la vuelta ágilmente sobre la barandilla. Aunque Leilani estaba de pie a cierta distancia, los ojos de Shaula estaban hechos especialmente para ver a kilómetros de distancia.
No pasaría por alto ni el más mínimo cambio de expresión... bueno, tenía el defecto de no recordar muy bien sus expresiones originales, pero, en fin.
De todos modos, a los ojos de Shaula, era evidente que Leilani se había mordido el labio ligeramente.
Sin embargo, Leilani lo disimuló de inmediato y, tras interponer un “Mis más sinceras disculpas”, añadió:
—Parece que el sol me ha afectado un poco. Este cuerpo mío es como el polvo, lleno de defectos.
—¿En serio~? ¿Te afecta la luz del sol? Sabía que eras superdébil y que te costaba vivir, pero esto superó mis expectativas de una manera rarísima. … O sea, a pesar de eso, me das unas palizas como quieres, eres alguien que no hay quien superentienda~.
Por un lado, existía una Leilani contra la que Shaula no podía hacer absolutamente nada; y por otro, había una Leilani que ni siquiera podía caminar por la ciudad sin que Shaula le prestara ayuda.
Era, en verdad, alguien muy difícil de descifrar.
Tambaleándose, Leilani se puso de pie con debilidad, apoyó la mano en la pared e intentó regresar al interior de la torre.
Al verla así, Shaula le preguntó: “¿Te echo una mano?”, pero...
—No hay necesidad de ello. Señora Shaula, por favor, continúe con su rutina diaria. No hace falta que se tome la molestia de ayudar a alguien tan vulgar y estúpida como yo.
—¿Ah, sí~? Entonces, te tomaré la superpalabra. Un, dos, tres, cuaaatro~.
Shaula asintió ante Leilani, quien había respondido con una sonrisa débil, y volvió a su PERFORMANCE sobre la barandilla.
Por un rato, sintió la mirada de Leilani clavarse dolorosamente en su espalda, en su nuca y en su cola de escorpión que se balanceaba; pero al poco tiempo esa sensación desapareció, y Leilani regresó al interior de la torre arrastrando los pies con pesadez.
Sintiendo esa reacción reacia, Shaula recordó algo de repente.
—Ahora que lo pienso, madre también era el tipo de persona que no podía pedir ayuda de forma honesta.
Eso murmuró.
2
—...Bien, Shaula, dejémoslo hasta aquí. Con esto ya deberíamos haber cumplido las condiciones necesarias de sobra.
—¿Haaah~? ¿Otra vez~? ¡Si apenas hemos hecho unos estiramientos suaves~! La debilidad de madre acaba de superar mis expectativas de una manera rarísima~.
Es más, en la segunda ronda del primer ejercicio, los brazos de Madre ya no subían más arriba de sus hombros, así que ni siquiera había logrado completar los estiramientos suaves.
Ante tan patético estado de Madre, Shaula infló las mejillas haciendo un puchero, sintiéndose no solo con la digestión a medias, sino como si ni siquiera hubiera empezado a masticar.
Sin embargo, ante semejante reacción de Shaula, Madre cerró un ojo en su rostro excesivamente blanco.
—¿Entiendes? La cantidad de ejercicio necesaria varía de persona a persona, y para empezar, yo estoy en la posición de haber sido arrastrada a la fuerza por ti para acompañarte en ese tal Radio Taisō. Lo que necesito ahora mismo no es completar este ejercicio, sino el historial de haberte acompañado a hacer ejercicio. Eso ya se ha cumplido con creces. Por eso me retiré. Ese es todo el asunto.
—Madre, hablas bien rápido cuando pones excusas en serio, ¿eh~?
—¡Esa también debe ser la mala influencia de alguien! ¡¿Tal vez de él?! ¡¿O de Reid?!
—¿Qué estás diciendo~? La que me diseñó como yo soy fue madre, así que, a fin de cuentas, esto es solo un FULL COUNTER hacia ti y nada más~.
—La forma en la que me arrincona con una lógica que no puedo refutar es bastante exasperante, cielos.
Se lamentó Madre en el suelo, sacudiendo la cabeza lentamente mientras soltaba sus quejas de perdedora.
No poder levantar los brazos ya era malo, pero derrumbarse de rodillas era demasiado patético.
Si se tratara de cualquier otra persona que no fuera Madre, Shaula podría afirmar que todo era una actuación solo para lanzarle comentarios sarcásticos; pero considerando la absurda debilidad física de Madre, daba miedo pensar que existía la posibilidad de que realmente se hubiera quedado sin energías.
—También lo hablé con Alec, pero, ¿cómo es que madre sigue viva?
Shaula rápidamente se corrigió.
—Me equivoqué~. Era "¿cómo es que madre es capaz de mantenerse con vida?", eso era.
—¡Da la sensación de que da igual de todos modos! ¿Tan malo es que yo siga viva?
Madre recuperó la compostura.
—...¿Es malo? Por qué, yo soy una "Bruja" de nacimiento, después de todo.
—Nah, lamento arruinar tu cara de supersuperioridad, pero, o sea, esto es un asunto totalmente distinto~.
—¡Lo sé! ¡Después de decirlo, tuve el presentimiento de que me dirías algo así!
A pesar de su apariencia de hermosa y misteriosa mujer, la Madre que gritaba escandalosamente estaba operando con normalidad.
Un inmenso poder mágico y habilidad, una vasta cantidad de conocimiento que abarcaba todos los tiempos y lugares; muchos buscaban las bendiciones de su belleza y sabiduría, arrodillándose a sus pies como la genuina y sin parangón "Bruja"...
O al menos, esos eran los rumores que se extendían, pero para Shaula, que conocía la realidad, eran rumores que le daban ganas de reírse en su cara.
—La superrealidad es que no puedes completar ni el diez por ciento del Taisō. Y es que así es madre...
—Qué molesta eres. Está bien, ¿no?, no pasa nada con el Radio Taisō. ¿O qué? ¿Acaso eres alguien importante si puedes hacer el Radio Taisō? ¿Acaso el Radio Taisō alberga un poder especial que supera incluso a las Protecciones Divinas y a las Autoridades? No es así, ¿verdad?
—¡Ya es suficiente, madre! ¡Es demasiado superpenoso de ver, así que ya es suficiente...!
Aunque ya era independiente emocionalmente, ver a su propia creadora exponer una figura tan miserable también le causó daño al corazón de Shaula.
Honestamente, si fuera cualquier otra persona, no se sentiría así en absoluto, por lo que, incluso si las circunstancias se desviaban bastante de lo normal...
—Supongo que al final sí somos madre e hija~. Pensar que madre está pasando supervergüenza en alguna parte me hace sentir una picazón insoportable por todo el cuerpo a mí también~.
—¿Por qué asumes que pasar vergüenza es un hecho? Qué ridiculez.
—Pero como en serio me pica y es muy fastidioso, madre, ¿no podrías morirte de una vez por mí~?
—¡¿Esas son cosas que se le dicen a un padre?! ¡No es que yo sea la más indicada para hablar, pero bueno!
Tal como lo dijo Madre abriendo los ojos de par en par, en lo que respecta a decir barbaridades a los padres, tal vez fuera algo hereditario.
En el caso de Shaula, aunque era como una mota de polvo comparado con "él", sus palabras crueles contenían una pizca adecuada de amor hacia Madre.
Sin embargo, cuando Madre decía barbaridades sobre su propio padre, solo se podía sentir un odio con cero por ciento de afecto, lo cual resultaba hasta refrescante.
—Qué padre tan increíblemente tóxico... Pobre madre~.
—Bajo esa lógica, vendrían siendo tus abuelos tóxicos, así que tú también darías lástima.
—¿No será porque madre y los demás no se deshicieron de eso rápido que se está alargando tanto~? Dejando la raíz del mal para las generaciones futuras, el linaje de los padres tóxicos...
—Me gustaría que no me metieras tan fluidamente en el grupo de padres tóxicos. Hasta el momento, aparte de no haber terminado el Radio Taisō, no debería tener ningún punto en contra.
A Shaula le pareció insolente que, en lugar de decir "no puedo terminarlo", dijera "no haber terminado", como si insinuara que podría haberlo logrado de habérselo propuesto.
De cualquier forma, al tratarse de Madre, una "Bruja" que poseía un poder sublime, este tipo de discusiones estériles eran cosa de todos los días, por lo que Shaula ya ni se molestaba en pelear.
—Al fin y al cabo, los conflictos solo ocurren con oponentes del mismo LEVEL~.
—...Eso me da mucha curiosidad sobre cómo estás catalogando nuestros LEVEL en tu cabeza. Tengo muchísima curiosidad. Ya ves, soy la encarnación del deseo de conocimiento, después de todo.
—Tranquila, tranquila. Si te obsesionas con cada pequeño detalle, no solo se te pondrá el pelo blanco, sino que también perderás el color en otras partes~.
—¡Para que lo sepas, el color de mi cabello no se cayó por el STRESS!
Ante Madre, que levantaba la voz ladrando quejas, Shaula le dijo un "Tranquila, tranquila~", y luego se estiró profundamente, contemplando el paisaje que se extendía bajo sus ojos: el vasto mundo que se podía observar desde el castillo flotante.
La magnífica vista desde el castillo flotante, que volaba a la misma altura de las nubes o incluso más alto, era algo excepcionalmente especial en comparación con todos los paisajes que Shaula había presenciado hasta ese momento.
Y la persona que había hecho posible semejante espectáculo era Madre, quien ahora mismo la miraba con resentimiento.
—Hablando en serio, yo también tengo un MAD RESPECT por lo increíble que es madre. Porque aparte de mi madre, no hay nadie capaz de hacer volar un castillo como este~.
—...Agradezco los halagos, pero preferiría que no me sobreestimes. Siempre y cuando se construya la fórmula para hacer flotar objetos, se coloque adecuadamente y se pueda suministrar la cantidad de maná necesaria para mantener la estructura objetivo a flote, esto es algo que se puede lograr, aunque no sea yo. Está muy lejos de ser un milagro.
—Me equivoqué~. Aparte de mi madre, no hay ningún idiota que siquiera piense en hacer volar un castillo como este.
—¡Parece que, pase lo que pase, eres incapaz de no decirme algo en contra!
Shaula quería decir que, en realidad, era Madre la que no le permitía elogiarla honestamente.
Sin embargo, siendo una "Bruja" tan retorcida, Madre no iba a aceptarlo dócilmente. Eran padre e hija. Shaula creía entender al menos eso. Por eso…
—El hecho de que, por una rara vez, madre me haya hecho compañía en mi invitación, ¿es una especie de puesta en escena que da la sensación de ser algo superespecial, verdad~?
—...
—¿Pensaste que no me daría cuenta~? O sea, madre de verdad no entiende el corazón de las personas. Y como yo no soy humana, pues mucho supermenos~.
Ante la pregunta y el señalamiento, la reacción de Madre, cuyas mejillas se tensaron por ambas cosas, hizo que Shaula sintiera ganas de darse una palmada en la rodilla al confirmar que su deducción era correcta.
No, bueno, la sensación era un poco agridulce.
Después de todo, el que esa deducción fuera acertada significaba que también era un presagio de muerte para Madre.
—Esa típica persona adicta al trabajo que normalmente no tiene a sus hijos ni en una esquina de su mente, interactuando con ellos justo en el último momento posible... Madre, que descanses en paz~.
—¡No estoy muerta, ni tampoco planeo morir! ...Aunque, como dices, no puedo negar que es un plan con una posibilidad de muerte más alta que los anteriores.
—Ah~, a pesar de que eso era algo que no tenías que decir, el hecho de que lo sueltes es muy típico de Madre.
"No te preocupes. Volveré sin falta". Hubiera bastado solo con esa determinación, pero la razón por la que no podía dejar solo una observación optimista era probablemente porque Madre tenía una personalidad pésima para albergar esperanzas.
En ese aspecto, Shaula no se parecía en nada a Madre, y hasta ella misma consideraba que tenía una personalidad afortunada.
—O más bien, ¿Madre me diseñó para que no fuera así~? De ser así, mi forma de ser es el ideal de Madre tras reflexionar sobre su propia vida...
—Bueno, quién sabe. Es innegable que te diseñé optimizándote para tu propósito, pero si se mezclaron o no mis propios sentimientos arbitrarios en ello, es algo de lo que no tengo consciencia. Sin embargo, suponiendo que tu deducción sea correcta... entonces ya no podré confiar en mí misma.
—¿Por qué no~? Madre, que se cubre por completo de pies a cabeza con ZERO exposición, y yo, que muestro mi DYNAMITE BODY sin reservas... La dualidad de madre sale a relucir con todo su esplendor~.
—¡Definitivamente ya no podré confiar en mí misma!
Madre, que había alzado la voz, miraba a Shaula con una expresión que parecía querer decir algo más.
Por cierto, hasta este momento, Madre seguía en la misma postura, arrodillada en el suelo, exhausta por la fatiga corporal que le causaron los ejercicios matutinos—,
—Sería mejor que al menos pudieras decir "dame una mano", madre~.
—Tú eres la que debería tener la inteligencia para darse cuenta rápido y echar una mano.
Ante Madre, que no daba una respuesta linda a pesar de que le tendían la mano, Shaula suspiró y tiró con fuerza del ligero cuerpo de la mujer para ponerla de pie.
Y así, jalando del brazo de Madre, dirigió sus pasos hacia la barandilla del balcón del castillo flotante.
—Desde aquí hay una vista mucho mejor~. Vale la pena que Madre también le eche un vistazo~.
—...No, paso. No me interesa mi propia altitud ni el paisaje que se pueda ver.
—No me digas que estás asustada~. Si es así, eres superpatética~.
—¡¿Esas son cosas que se le dicen a un padre?! ¡No es que yo sea la más indicada para hablar, pero bueno!
Mientras intercambiaba su habitual tira y afloja con una Madre que echaba la cadera hacia atrás negándose rotundamente a avanzar, Shaula se preguntó si Madre habría cumplido el objetivo por el que había venido hasta allí.
Los ejercicios matutinos que normalmente nunca haría, sus comentarios al máximo nivel de un presagio de muerte que no iban nada con ella... Todo eso probablemente eran acciones que Madre había tomado pensando en lo que quería hacer junto a Shaula a su propia manera.
—Madre, yo soy algo que le pertenece al Gran Maestro~. Pero...
—...Así está bien. No te pediré que asumas un rol más allá de la misión establecida. Si por extender la mano terminas descuidando tu objetivo principal, sería contraproducente. Ella tampoco desearía eso.
—...ROGER, enterada y comprendida~.
Shaula no se opuso a las palabras de Madre, quien entornaba sus oscuros ojos mientras su cabello blanco ondeaba al viento.
No se opuso, pero sí lo pensó. Madre había mencionado "el deseo de ella".
"Entonces, el deseo de Madre es..." ¿Cuál era? Shaula no se molestó en indagar sobre ello.
Su curiosidad, comparada con la de cualquier otra persona, era inmensa. Y, aun así, Shaula no pudo preguntar.
Probablemente fue porque Madre, la inigualable "Bruja", la había diseñado de esa manera.
3
—Sería mejor que al menos pudieras decir "dame una mano", Leilani~.
Alcanzando por la espalda a la pequeña mujer que caminaba tambaleándose apoyando la mano en la pared, Shaula la tomó suavemente del brazo y sostuvo delicadamente su cuerpo, que parecía demasiado frágil.
Al hacer esto, Leilani abrió los ojos de par en par y miró a Shaula fijamente.
—¿Querías decirme algo superparecido~?
—...Justamente, estaba a punto de pronunciar esas mismas palabras. Y la que iba a retirarse de la presencia de la señora Shaula tras haber soltado unas palabras tan insinceras y deshonestas era yo.
—Si de verdad tuvieras esa intención, tu espalda me estaría llamando a gritos, Leilani, y no solo tienes problemas con tu fuerza vital, sino también con tus habilidades de actuación~.
Con la mano opuesta a la que la sostenía, Shaula señaló con el pulgar hacia su orgullosa cola de escorpión.
La actitud de Leilani, que parecía querer decir que no había sido su deseo que le tendieran la mano, era muy propia de ella.
Sin embargo, ya de por sí era una forma de vida a la que le costaba sobrevivir si no dependía de los demás; y, para colmo, en ese momento albergaba otra vida en su vientre.
Si se comparaba con las palabras de "él", quien le había enseñado a Shaula a tratar con cuidado a las mujeres embarazadas, esta forma de ser tan obstinada de Leilani no era para nada deseable. Por lo tanto…
—Aunque te resistas va a ser inútil, así que me gustaría que no lo hicieras~.
Haciendo esa advertencia previa, ignoró la sorpresa de la mujer ante el contacto y rodeó con sus brazos el cuerpo de la embarazada para levantarla.
Cargándola al estilo nupcial —o más bien, a lo que también podría llamarse un PRINCESS HOLD—, Shaula se asomó a mirar el rostro de Leilani, quien se había quedado con los ojos muy abiertos por la impresión.
—¿No hay algo que tengas que decirme~?
—...Se lo agradezco mucho.
—Oh, pudiste decirlo honestamente~. Me pregunto si tener un bebé en la barriga te hace tener un carácter más dócil~.
Riendo a carcajadas, Shaula comenzó a caminar con Leilani sostenida en ambos brazos.
Tímidamente, los brazos de la otra mujer se extendieron y rodearon el cuello de Shaula, aferrándose a ella para no caerse.
Shaula sintió una profunda admiración en su interior por lo verdaderamente dócil que estaba siendo.
Si iba a portarse así de dócil, hasta se le pasaba por la cabeza el pensamiento de que ojalá, Leilani, estuviera embarazada las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año.
Sin embargo, se encogió de hombros.
—Eso es lo que menos se parece a Leilani~.
La Leilani que Shaula conocía era prepotente, implacable, rebosante de curiosidad, amada por todos, una ermitaña consciente de su propio egoísmo, una creadora pésima para vivir a pesar de ser tan capaz...
Era una existencia irreemplazable en la historia, importante, y con un porcentaje demasiado alto de pura complicación.
—Qué decir, es alguien simplemente superenredadísima~.
Ese extraño sentimiento no perduró por mucho tiempo dentro de Shaula, quien caminaba cargando cuidadosamente aquel ligero peso.