El Sonido de Cadenas
Capítulo 58
El Sonido de Cadenas
???: 『 ¡Rigel! ――¡¡Natsuki Rigel!! 』
――Este aullido furioso del alma, fue escuchado con certeza por Roy Alphard.
Sencillo y frenético, era una súplica cargada de emoción que golpeaba el pecho de todos los oyentes. De tal manera que, si hubiera sido Gourmet, Ley Batenkaitos, quien amaba las violentas y apasionadas emociones de horror desgarrador de los humanos, y los anhelos melancólicos de deseo que oscilaban entre alegría y tristeza, habría escuchado ese deseo con deleite y, lamiéndose los labios, habría cumplido esa humilde petición sin rechistar.
Roy: 『 Pero no es Ley el que está aquí, sino nosotros. 』
Ley de Gourmet y Roy de Paladar Vulgar, gemelos que compartían el mismo Factor de Bruja de la Gula――para ser precisos, eran trillizos con Rui, quien murió en el vientre de su madre, pero contrario a lo esperado, eran hermanos que no estuvieron en la misma sintonía.
A pesar de ser hermanos de la misma sangre, lo que consideraban importante en cuanto a la comida era completamente diferente entre ellos.
Sin embargo, nunca lamentaron la divergencia en sus hábitos alimenticios. Más bien, que vivieran sin tener que pelearse por la misma presa entre hermanos era algo que los deleitaba. Aunque Rui, incapaz de elegir presas por su propia voluntad, sin más opción que robar comida del Estómago de Almas, parecía encontrarlo irritante――
Roy: 『 No se puede evitar, no se puede evitar. Nuestra hermanita es querida y linda incluso para nosotros, ¿sabes? Pero... pero comer es algo que se hace para uno mismo, ¿sabes? Así que un acto tan hábil como saciar el estómago de alguien más simplemente no se puede hacer. 』
Por ende, aunque se compadeciera de las súplicas de su hermana menor por su hambre, no era más que el hambre de alguien cercano.
Incluso al enterarse de que Ley, efímeramente, había caído en la torre de arena, eso también fue la comida fallida de alguien cercano.
Sobre todo, no lo consideraría algo merecido, ni lamentaría esa forma de terminar la comida. Su pensamiento era singular――la poderosa emoción de que eso fuera un desperdicio.
Roy: 『 Aah~, desde el punto de vista de Ley como Gourmet, alguien como nosotros, con hambre constante, probablemente sería un vándalo fracasado descalificado o algo así, pero... como Paladar Vulgar, nosotros nos habríamos comido a Ley con gusto, ¿eh? 』
Notando extrañamente que había estado manteniendo a Ley y Rui fuera de los objetivos de sus comidas, Roy tuvo el divertido e indecoroso pensamiento, de que su amor familiar sorprendentemente no había sido abandonado. Pensar que Paladar Vulgar, que devoraba al azar e indiscriminadamente todo lo que le llamaba la atención, había estado, entre otras cosas, eligiendo sus platos.
Roy: 『 Aah~, hicimos algo realmente lamentable, ¿verdad? 』
Era una lástima, pero Ley había muerto. Además, la presencia de Rui, desde el tiempo pasado en esa torre de arena, no se sentía en el Estómago de Almas, y se desconocía qué había sido de ella. ――Era muy, muy lamentable. La próxima vez que entrara en contacto con su hermana menor, seguramente le mordería el alma, y aun así,
Roy: 『 Después de todo, somos Paladar Vulgar. 』
No importaba lo desagradable y repulsivo que fuera algo, en cuanto pensaba en comérselo, no podía evitar estirar la lengua.
Aunque Gourmet ni siquiera se girara para mirarlo, aunque estuviera sobre un plato que Saciedad había apartado, él lo comería, sin escatimar nada.
――Sobre todo, no soportaba siquiera pensar en renunciar a un artículo que una vez había deseado comer.
???: 『 ――!! 』
Desde más allá del polvo, clamaba un Aldebarán cuya vida fue acorralada hasta un callejón sin salida――no, el aprieto en el que se hundía parecía ser, de alguna manera, el resultado de ser colocado en una situación exactamente opuesta a eso. Recordar entonces la existencia de Roy, intentar que su Nombre fuera devorado para poder cambiar el rumbo del tablero, fue un acto que provocó considerable indignación y admiración.
Activando la marca de maldición que había grabado para convertirlo en un hombre que siempre decía sí y arrastrarlo, Aldebaràn llamó frenéticamente a Roy. Un dolor inexplicable, como si quemara el alma intangible, asaltó a Roy, su cuerpo temblando al caer al suelo. Un abuso del alma que convertía la amenaza, a través de la agonía, en una señal de que, si quería eludir este dolor, debía obedecer.
Roy: 『 ¡Lo entendemos, lo entendemos, lo entendemos perfectamente, decimos que lo entendemos, y como lo entendemos, aunque lo entendemos, no hay más remedio que entenderlo, verdad!? ¡Porque estamos diciendo que lo entendemos! ¡Beber Glotonamente――! ¡Comer Glotonamente――! 』
Entendió lo que él quería decir. Entendió lo que él quería que hiciera. Incluso entendió que él estaba acorralado.
Siendo honesto, incluso al borde de quemarse el alma de esta manera, Roy estaba agradecido con Aldebarán. ――Gracias a que lo sacaron de la Torre de la Prisión, tuvo la oportunidad de una comida que tal vez nunca hubiera ocurrido. No le gustaba que le dijeran qué debía comer, pero como el mérito de Roy era no elegir lo que comía, eso también debió ser conveniente para Aldebarán.
Roy: 『 Pero ya sabes, un malentendido como este... es algo problemático, ¿no es así? 』
Como estaba agradecido, había aceptado cumplir ese rol. ――Pero eso solo llegaba hasta donde Roy estuviera dispuesto a ceder; más allá de eso, Roy haría lo que quisiera.
Y un ejemplo de ello――
Roy: 『 ――Te encontrée~ 』
En cuanto a sus hábitos alimenticios, un oponente al que deseara comer incluso a cambio de su vida, era uno al que se comería sin falta.
△▼△▼△▼△
???: 『 ¡Rigel! ――¡¡Natsuki Rigel!! 』
Como si escupiera sangre, ese grito resonó también en los oídos de la Bruja de la Melancolía
Ocurrió justo cuando, de alguna manera, logró levantarse tras ser sacudida por una onda expansiva que pareció nivelar el suelo, en medio de una explosión y una presión vehemente que surgía de más allá de su consciencia, infligiendo graves daños en el campo de batalla.
???: 『 ――¡Petra! ¿¡Estás bien!? ¡Mierda, qué pasó de repente!? ¿¡Están todos a salvo!? 』
Aunque su mente estaba dominada por el fuerte zumbido en sus oídos, la voz del Subaru Imaginario, preocupado por ella, no tenía conexión con sus tímpanos, así que pudo oírlo con claridad. Lo que la alcanzó en medio de la confusión y ansiedad de "Subaru", preocupado por sus compañeros caídos, fue el grito de Al desde el principio.
Petra: 『 ―――― 』
Entre la densa nube de polvo, la Bruja de la Melancolía tosió las partículas que había inhalado, recibiendo dos impactos distintos del grito de Al mezclado con el viento feroz.
El primero, el cómo Al planeaba usar la Autoridad de Gula para romper este punto muerto. Y el otro, el nombre que Al había gritado como si fuera su verdadero nombre.
Natsuki Rigel. ――El sonido de ese nombre claramente no era ajeno a Natsuki Subaru.
Petra: 『 Ya que él es de otro mundo como Subaru, pensé que Aldebarán era un seudónimo, pero... 』
El nombre que había surgido, Natsuki Rigel, era una coincidencia demasiado extraña.
Rigel era el nombre de una estrella, y el apellido Natsuki era el mismo que el de Subaru. ――Seguramente, los requisitos para ser invocado a otro mundo no podían ser simplemente llevar el apellido Natsuki además del nombre de una estrella.
"Subaru": 『 Ese tipo... 』
Naturalmente, "Subaru" también frunció el ceño con la misma sospecha que la Bruja de la Melancolía
Al estaba lleno de enigmas, así que, aunque la Bruja de la Melancolía y sus aliados lo confrontaban a él y a su determinación de convertirse en enemigo del mundo, desconocían la verdadera naturaleza de sus sentimientos e intenciones. Esto también era una prueba más de ello.
Sin embargo――
Petra: 『 ――Lo siento. Ya me decidí. 』
La Bruja de la Melancolía no era tan niña como para priorizar un misterio sin solución.
Lo que necesitaba priorizar ahora mismo no era un nuevo misterio que Al hubiera sacado a la luz, sino una contramedida contra él, que poseía la capacidad de cambiar por completo el juego incluso ahora, que había gastado casi todas sus cartas.
Si le permitía a Al llevar a cabo su plan, el de que le devoraran su Nombre, ya no habría nada que ella pudiera hacer para detenerlo. ――Recordando lo que había sido olvidar a Rem, su efectividad ya estaba demostrada.
Petra: 『 Por eso... tengo que hacer esto, Subaru. 』
Cuando la Bruja de la Melancolía murmuró esas palabras, "Subaru" no estaba a su lado, sino justo frente a ella. No flotando, sino con ambas piernas apoyadas en el suelo, cara a cara con ella.
"Subaru": 『 ―――― 』
Mirando fijamente esos ojos negros, la Bruja de la Melancolía sintió una extraña y profunda emoción.
La versión de él presente, por mucho que se esforzara, no era más que una ilusión que le mostraba lo que ella quería ver; de ninguna manera el verdadero Natsuki Subaru. Desde una perspectiva externa, seguramente habría sido una ilusión absurda, solo un engaño conveniente para la Bruja de la Melancolía
Petra: 『 Y aun así, sigues sin casarte conmigo. 』
"Subaru": 『 Petra, yo... 』
Petra: 『 Es broma. Solo la broma de una Bruja para molestarte un poco. 』
Sacando la lengua, la Bruja de la Melancolía se disculpó por molestar a "Subaru".
La Bruja de la Melancolía interpretó con orgullo el hecho de que "Subaru" no hiciera lo que ella decía como un testimonio de sus nobles sentimientos.
Que la persona que amaba se convirtiera exactamente en lo que deseaba la haría feliz, pero también la dejaría en conflicto.
Petra: 『 Después de todo, me enamoré del Subaru que me dijo que era una idiota. 』
"Subaru": 『 ...Eso sí que es un honor. Porque soy una maldito idiota escandalosamente feliz. 』
Petra: 『 ――Eso no podría ser más cierto. 』
Viendo que "Subaru" respondía a su confesión de esa manera, la Bruja de la Melancolía frunció los labios.
Entonces se giró, dándole la espalda a "Subaru".
Y, tras un momento de quizás reflexión o vacilación, "Subaru" abrazó a la Bruja de la Melancolía por detrás.
Esta fue una puntuación perfecta para sus esperanzas y deseos. Además, dado que el Subaru real, no una ilusión, habría hecho lo mismo por ella, no influyó en la calificación final de la Brujo de la Melancolía
Y así, abrazada por esos brazos――
???: 『 Te encontrée~ 』
También resonó una voz tenaz muy cerca; la amenaza se acercaba desde el otro lado de las columnas de humo.
La punta del dedo de la Bruja de la Melancolía apuntó al cielo――la luz que se disparó fue su señal; el Arzobispo del Pecado de la Gula, Roy Alphard, corrió hacia ella.
Con los colmillos al descubierto, Roy cruzó miradas con la Bruja de la Melancolía
Y――
Petra: 『 ――Es Petra Baumann. 』
Alzando el dedo hacia el cielo, la Bruja de la Melancolía pronunció su nombre.
La reorganización de nombres llevada a cabo entre los Aldebusters como contramedida contra Gula, con la cooperación del señor Roswaal, fue el resultado de la ceremonia de cambio de nombre con validación oficial. Cada uno eligió un nombre a su gusto, y la Bruja de la Melancolía recibió el apellido de la persona que más amaba y respetaba.
Pero revelar el nombre recién cambiado que había mantenido oculto hasta ahora, no podía haber sido por otra razón. ――No podía ser otra cosa que su as en la manga.
"Subaru": 『 ――Petra... 』
Con brazos intangibles, pero aún apretando su abrazo, "Subaru" la llamó. Al oír esa voz y colocar sus manos sobre sus brazos, aunque intangibles, la Bruja de la Melancolía sonrió.
Sonriendo, la joven que lo había ofrecido todo como compensación y se había convertido en la Bruja de la Melancolía, habló.
Petra: 『 ――Subaru... te amo. 』
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Al colocarlo sobre su lengua invocando Eclipse, un entumecimiento excitante que lo inundó al momento de comer recorrió todo su cuerpo.
Roy: 『 ~~!! 』
Este preciso clímax de Eclipse fue el verdadero placer sabroso de la Gula para el cual no se le ocurrió ningún sustituto, ni siquiera a Roy, que había consumido multitud de Nombres y Recuerdos hasta ahora y se había entregado codiciosamente a vidas.
La necesidas de comer, comer y comer tan desmesurada era la razón de ser de la Gula. ――En un momento en el que podía alucinar incluso un fragmento de su satisfacción, podía sentir una suficiencia cruda y fresca.
Realmente, eso fue――
Roy: 『 ――¡Lo mejoor~! 』
El sabor de la Bruja que había cumplido su palabra, embriagó a Roy con un amor máximo mientras se lamía los labios con el regusto.
Cautivo de emociones que superaban sus expectativas, una severidad que superaba sus aprensiones y una pureza que superaba sus aspiraciones, Roy se sació de lo que fue un verdadero Eclipse mientras una sensación de plenitud en su estómago se extendía por todo su cuerpo.
Ciertamente, ciertamente, ciertamente, ciertamente, había estado viviendo para este sabor singular.
――Aunque su alma fuera quemada como indemnización por violar la marca de maldición, no albergaba remordimientos por este Eclipse
A medida que estos Recuerdos fluían, el motivo del antojo de Rui se hizo evidente. Sin embargo, por desgracia, a diferencia de Rui, lo que las papilas gustativas de Roy encontraron sumamente dulce, fueron las oraciones de la joven.
La Bruja que amaba un plato singular de esta envergadura, trascendió espléndidamente las expectativas que había albergado antes de probarlo.
Y así, el Arzobispo del Pecado de la Gula, Roy Alphard, sonrió.
Abrasado por la llamarada azul, símbolo de la violación de la marca de maldición, sonrió.
Roy: 『 ――Gracias por la comidaaa~ 』
Y llegado el momento, la llamarada azul lo abrasaría junto con su alma――
???: 『 ――Es suficiente. 』
Un intenso resplandor carmesí emanó repentinamente sobre el campo de batalla, y destelló sin piedad a través de la llamarada azul.
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――Si alguien tuviera que pensar en algo sinónimo del Santo de la Espada Reinhard van Astrea, probablemente lo primero que mencionaría sería la Protección Divina del Santo de la Espada
Sin embargo, si alguien fuera consciente de lo absurdo que realmente era Reinhard, también sabría que uno de los muchos factores que lo convertían en el Santo de la Espada más fuerte de la historia, era la gran cantidad de Protección Divinas que poseía.
En el pasado, cuando Reinhard luchó contra una de las existencias más poderosas de la historia, el Arzobispo del Pecado de la Codicia, Regulus Corneas, quien estuvo presente luchando junto a él, Natsuki Subaru, había valorado la Protección Divina del Fénix como particularmente extraordinaria entre su arsenal de Protección Divinas
El poder de la Protección Divina del Fénix que le permitía resucitar incluso si moría, a pesar de que ya era casi imposible matarlo debido a su abrumadora fuerza, era una habilidad realmente injusta.
Pero, si Natsuki Subaru supiera lo extraordinaria que era la Protección Divina del Fénix realmente, su anterior asombro al considerarla una habilidad tramposa se habría eclipsado aún más.
Reinhard: 『 ――Protección Divina del Fénix. 』
Estrictamente hablando, dado que ya la había usado en la batalla contra el Arzobispo del Pecado de la Codicia, esta era la siguiente Protección Divina del Fénix que recibía, pero ya que el fenómeno que inducían era el mismo, no tenía sentido hacer una distinción.
Lo importante era que, mediante la activación de esta Protección Divina, Reinhard van Astrea, como su portador, resucitaría de su vida perdida, y cuando eso ocurriera, todas sus heridas, fatales o no, se recuperarían por completo.
Por lo tanto, en este momento, todas las heridas que Reinhard había sufrido durante su batalla contra la sombra de la Bruja de la Envidia, durando tres días y tres noches mientras luchaba por evitar la ruina de todo en los confines del mundo, se habían revertido.
Eso también incluía las heridas que Aldebarán y el Dragón Divino le habían infligido en los brazos, dejándolos inutilizables. Incluso limpió su cansancio por luchar continuamente sin dormir ni un segundo.
Eso por sí solo habría bastado para demostrar el extraordinario poder de la Protección Divina del Fénix, pero el verdadero valor por el que Reinhard había recurrido a ella aún estaba por venir.
Gracias a alguna conspiración urdida por Aldebarán, la amenaza de la Bruja de la Envidia había revivido en la época moderna. Al momento en que desapareció tan abruptamente como cuando apareció por primera vez, Reinhard consideró que era el fin de la batalla――y al instante, decidió infligirse una herida mortal.
Si esto hubiera sido solo para curar sus heridas, Reinhard no se habría tomado la molestia de autolesionarse, y probablemente habría esperado a que sus heridas sanaran naturalmente.
En otras palabras, lo que buscaba de la Protección Divina del Fénix no era la curación de sus heridas, sino el otro efecto que esta inducía, que era――
Reinhard: 『 ―――― 』
――En ese momento, envuelto en llamas de un profundo color carmesí, Reinhard resucitó en medio del campo de batalla.
Ese era el otro efecto extraordinario que poseía la Protección Divina del Fénix: las llamas del renacimiento, que permitían al portador fallecido resucitar en cualquier lugar que deseara.
En su batalla contra Regulus Corneas, el poder lo resucitó de las cenizas ante los ojos de Natsuki Subaru, pero en este momento, el lugar donde Reinhard resucitaría era obvio.
Fue junto a quien debería haber estado luchando contra Aldebarán, remediando el fracaso de Reinhard: su ama.
Reinhard: 『 ―――― 』
Apareciendo de entre las llamas que ondeaban en el viento, Reinhard salió al campo de batalla; sus instintos lo calificaron de inmediato como un espacio antinatural en medio de un cataclismo.
Incluso Reinhard no pudo evitar sorprenderse ante la vista, pero――
???: 『 ¡Reinhard! 』
Dándose la vuelta ante la repentina llamada, Reinhard vio a su adorable amigo que tenía un aire serio, y entre sus brazos estaba su ama――Felt.
Percibiendo que se trataba de una situación urgente, Reinhard corrió inmediatamente hacia su ama. En brazos de su amigo, en los de Ferris, la cabeza de Felt colgaba flácida, desprovista de fuerza. Nadie era más apto para esa tarea que Ferris, pero al menos intentaría decirle algo――
???: 『 ――Oi. 』
Reinhard: 『 ―――― 』
Más rápido de lo que Reinhard pudo dirigirse a ella, esa frágil voz áspera se oyó.
En medio del polvo, Felt fue envuelta por un tenue resplandor emitido por Ferris――recibiendo la luz curativa enfocada en su cabeza, levantó lentamente el rostro y, mientras su visión se desenfocaba, sus ojos rojos captaron a su único Caballero.
Entonces, reuniendo todas las fuerzas que le quedaban, ideó una sola frase.
Esa fue――
Felt: 『 ――El resto... te lo dejo a ti. 』
Esas palabras le hablaron a Reinhard, diciéndole que lo que debía hacer ahora mismo era no preocuparse por su ama.
La ama de Reinhard era fuerte. Mucho más fuerte de lo que Reinhard jamás podría soñar.
Por lo tanto――
Reinhard: 『 ――Es suficiente. 』
Confiando a su ama que había cumplido con su deber a su amigo, y empujando hacia adelante, Reinhard avanzó hacia el campo de batalla.
En ese instante, localizó todas las presencias que salpicaban la región, se dirigió hacia el enemigo entre ellos con el que debía lidiar, y en un destello solitario, redujo a Roy Alphard de Gula envuelto en una llamarada azul, a la nada, borrándolo del mundo de los vivos.
Roy: 『 ――Gracias por la comidaaa~ 』
Lo que abrasó al sonriente Roy Alphard fue una llamarada azul encendida sobre la leña de su alma, para nunca disiparse. Así, Reinhard ayudó a su suicidio para no permitirle sufrir mucho tiempo.
Y entonces――
Reinhard: 『 ――Al-dono, me aseguraré de detenerlo esta vez. 』
Pateando el suelo, Reinhard se elevó hacia Aldebarán, de pie en medio de la tormenta de polvo. Incluso sin necesitad de tomar prestado el poder de Compresión, fue un movimiento tan rápido que pareció aplastar el espacio.
Entre Reinhard y Aldebarán, una chica extendió rápidamente los brazos. La chica pelirroja se había movido lo más rápido posible para proteger a Aldebarán. Haciéndola a un lado, Reinhard le asestó un golpe de karate en el cuello sin permitirle ninguna reacción, devolviéndole la consciencia al más allá en un abrir y cerrar de ojos.
Entonces, hacia el indefenso Aldebarán, Reinhard retiró el brazo una vez más――
Reinhard: 『 ――Este... es mi deber. 』
――Al instante, un golpe implacable del Santo de la Espada impactó el torso de Aldebarán.
△▼△▼△▼△
A lo lejos, un infierno azul se dispersó tras el polvo, y al instante siguiente, vio cómo la delgada espalda de Yae se desmoronaba ante sus ojos.
Estuvo a punto de extender la mano hacia ella cuando cayó abruptamente, pero, ¿qué partes de su mente habían estado trabajando para provocarlo? Sea como fuere, la mano de Aldebarán no la alcanzó. Igual que siempre.
Entonces, sin siquiera tiempo para pestañear, un destello blanco atravesó el torso de Aldebarán――
Al: 『 ――Oh. 』
Dos. Sin duda, cuando el golpe de la mano atravesó su cintura, Aldebarán quedó partido en dos.
Pero la regeneración comenzó en el mismo instante en que fue dividido, y la carne de Aldebarán se restauró con un vigor como si un video se reprodujera al revés, recomponiendo instantáneamente las mitades de su cuerpo bisecado.
Esa era la potencia trascendental de la magia curativa lanzada sobre Aldebarán por el Azul, y el "truco de magia" de cortar el cuerpo humano logrado por el corte de la mano del Santo de la Espada, mucho más afilada que cualquier espada preciada común y corriente.
Sin embargo――
Al: 『 ¡No puedo morir...! 』
Una afirmación, o una refutación: ¿cómo había resonado esa súplica?
Un golpe de Reinhard; sí, de Reinhard. Él, que debería haber sido neutralizado por la invocación de la Bruja de la Envidia, había aparecido, y aunque Aldebarán fue bañado en su implacable golpe de karate, no murió.
Dado que le había dividido el torso, Reinhard seguramente lanzó ese ataque con el objetivo de matar a Aldebarán. Pero las artes curativas del Azul superaron incluso la intención asesina del Santo de la Espada, impidiendo la activación de su Autoridad.
Al: 『 ―――― 』
Por un momento, ignorando el dolor que no estaba seguro de si existía o no, Aldebarán reflexionó.
Reinhard estaba aquí. Problemas. Muchos problemas. Todos sus cálculos volvían a empezar desde cero. Además, si el motivo de su presencia no era simplemente porque había abandonado al mundo, significaba que la Bruja de la Envidia debía haberse retirado.
Y si la Bruja de la Envidia se había retirado, sería porque aquello que necesitaba silenciar se había perdido. ――En otras palabras, era la prueba de que Roy había roto el Juramento de su marca de maldición y había usado su Autoridad sobre la Bruja de la Melancolía. Y lo había hecho consciente de que pagaría ese castigo con su vida.
Como venganza por haber sido obligado a someterse, ¿había sacrificado el Arzobispo del Pecado hasta su propia vida? Solo una cosa era segura――cualquier posibilidad de que Aldebarán superara esta situación por sí solo, se había esfumado.
Al: 『 ――Hk. 』
La posibilidad de Gula se le había escapado de los dedos.
Reconociendo ese hecho, Aldebarán desató sus pensamientos mientras apretaba los dientes, decidiéndose a usar hasta la última de sus acciones a partir de ahora para superar este punto muerto.
Cada respiración, cada pulso, cada gota de sudor de sus dedos; no había lugar para el desperdicio.
Con esa firme advertencia a su alma, Aldebarán abrazó a la Yae que caía. ――¿Él... abrazó a Yae?
Al: 『 ――¿Ah? 』
Esto fue justo después de que Aldebarán decidiera lo que debía hacer.
Aprovechando al máximo cada fracción de cada instante a partir de ese momento, superaría este accidente, eso es lo que había decidido en su corazón; y a pesar de eso, ¿por qué se había acercado a Yae, y la abrazó?
Había perdido el conocimiento, y las probabilidades de que se estuviera haciendo la muerta con maestría eran nulas. Incluso si sostenía a Yae, no podría superar esta situación.
Y sin embargo, ¿por qué razón, Aldebarán――
Reinhard: 『 En el fondo, tú también lo sabes. ――Ya es suficiente. 』
Mientras Aldebarán permanecía atónito, sin comprender ni siquiera el significado de sus propias acciones, la voz de Reinhard, inimaginablemente sana para alguien que había estado enfrascado en un ballet de la muerte contra la Bruja de la Envidia, le llegó a los oídos.
Reinhard simplemente le estaba diciendo: que se rindiera, que ya era suficiente.
Él... se lo estaba diciendo.
Al: 『 Bueno, seguramente tú también llevas mucho peso sobre tus hombros, Santo de la Espada, pero... no es como si hubiera empezado esto con una resolución tan débil como para renunciar a ella en un abrir y cerrar de ojos. 』
Reinhard: 『 ―――― 』
Al: 『 ¡Aún no... aún no ha terminado! ¡Esto... esto no es nada! ¡No creas que me rendiré tan fácilmente! 』
Poniendo una fachada valiente, Aldebarán miró a Reinhard con enojo.
Al superar a su oponente en intensidad, deseó al menos algo que sus dedos pudieran agarrar. Pero, en respuesta al vigor de Aldebarán, Reinhard levantó la mano que había usado para cortarlo en alto, y respondió.
El golpe de karate que el Santo de la Espada había realizado para partir a Aldebarán en dos, esa misma mano agarraba algo.
――Algo que no debería estar allí, un orbe negro tejido por magia.
Reinhard: 『 ¿Incluso con esto? 』
Sin palabras, mirando inmóvil con los ojos abiertos, Aldebarán se dio cuenta de que el destello del Santo de la Espada no había apuntado a su vida, sino específicamente a la bisección de su torso.
Con eso como objetivo, Reinhard lo había logrado. ――Creyendo en el poder del Azul, literalmente le abrió el estómago.
Y partiéndole el estómago a Aldebarán, lo recuperó.
Lo que debería haber sido arrojado al Gran Géiser Mogolade, al agujero que conducía más allá de este mundo――
Al: 『 ¿¡Qué importa!? ¡¡No se romperá!! 』
La conmoción no había desaparecido. Aun así, él aún poseía la iniciativa.
Ideado por la Bruja, era un arte prohibido que sellaba con seguridad a cualquiera que haya recibido poder de un Factor de Bruja. Ni con el poder absurdo de Reinhard, ni con el aliento desgarrador de un Dragón, podía romperse.
Por lo tanto, pasara lo que pasara, Aldebarán no levantaría ese sello――
Reinhard: 『 No, es Subaru el que está sellado aquí, ¿verdad? ――En ese caso, se puede extraer. 』
Instantáneamente, un torrente de poder que sobrepasaba toda normalidad sacudió la atmósfera, y un escalofrío recorrió el mundo.
Así de trascendental fue el desenvainamiento de esta espada, hasta el punto de que ni siquiera el mundo pudo ignorarlo.
Esa era――
Reinhard: 『 ――La Espada del Dragón Reid. 』
Con ese destello de resplandor imposible, el pequeño orbe mágico en la mano del Santo de la Espada se partió en dos.
△▼△▼△▼△
???: 『 ――Nadie puede derrotar al tú que yo creé. 』
Esas fueron las palabras de la Bruja que le enseñó a Aldebarán todo lo que sabía, la que le otorgó el nombre de la Estrella Seguidora
???: 『 ――Mira eso, es mi victoria otra vez. 』
Esas fueron las palabras de la Princesa del Sol que le dio sentido a la vida de Aldebarán más allá de ser una Estrella Seguidora
Al: 『 ―――― 』
El insensato e impotente Aldebarán las había perdido a ambas, así que, a pesar de ser alguien que poseía una Autoridad que debía rectificar decisiones equivocadas, al final, siguió eligiendo el camino más desganado.
Él no debía permitir el nacimiento de la Bruja que acabaría con el mundo. ――Todo había sido por ese propósito.
Recibiendo las enseñanzas de la Bruja y actuando según sus deseos, había intentado matar a la Bruja. ――Fracasó.
Conociendo a Priscilla y actuando para convertirla en Reina, había intentado matar a la Bruja. ――Fracasó.
Volviendo a su resolución inicial, y actuando para eliminar a Natsuki Subaru, había intentado matar a la Bruja. ――Fracasó.
Al: 『 ...Ah. 』
Mientras una luz cegadora se derramaba, sintiendo que sus ojos se quemaban incluso tras su casco de acero, Aldebarán fue testigo del milagro de la fuerza bruta que se desarrollaba ante sus ojos, y del resultado de ese poder que desafía las reglas.
El fenómeno provocado por un poder suprarracional fue interrumpido por otro poder suprarracional, así que cuando lo que había sido sellado se liberó, lo único que Aldebarán pudo hacer fue apretar su abrazo alrededor del delgado cuerpo que lo abrazaba, como si estuviera teniendo una rabieta.
Y entonces――
???: 『 ――!! 』
Una respiración débil, una que de ninguna manera debería haber podido oír, raspó la conciencia de Aldebarán.
Le pertenecía a la chica de cabello plateado detrás de él, que había estado usando su fuerza para defenderse de la inundación, emitiendo un aire tremendamente frío para evitar que el campo de batalla fuera tragado por la corriente fangosa.
Si eso hubiera sido un lamento por no poder contener por completo la avalancha de agua, podría haberlo soportado.
Si eso hubiera sido un suspiro de alivio por la llegada de Reinhard, podría haberlo soportado.
Si eso hubiera sido satisfacción por haber acorralado al aborrecible Aldebarán, podría haberlo soportado.
Pero no fue por nada de eso. ――Aquello en lo que sus ojos amatista fijaron su mirada, fue solo una persona.
Después de todo, sin importar el momento, Aldebarán jamás se reflejaría en esos ojos suyos.
Al: 『 ――¡¡NATSUKI SUBARUUUUU!! 』
Gritó. Chilló. Aulló
Con una voz ronca que literalmente parecía escupir sangre, Aldebarán gritó ese nombre.
De entre esa luz emergió un chico de cabello negro abrazando a un Gran Espíritu con un vestido――ese inconfundible individuo, con el impulso de haberse liberado del orbe negro, cayó sobre una rodilla en el suelo
Entonces, al abrir los labios, lo primero que salió de su boca fue un grito.
???: 『 ――¡¡Rem!! 』
Como si respondiera a ese llamado, el sonido de cadenas rechinó en los tímpanos de Aldebarán.
△▼△▼△▼△
――Rem amaba a Natsuki Subaru.
Esta era una verdad inquebrantable, una que Rem, incluso antes de recuperar por completo sus Recuerdos, habría tenido que admitir con reticencia.
O mejor dicho, tuviera Recuerdos o no, era inevitable que Rem se sintiera atraída por Subaru, así que, francamente, ¿qué había estado conteniendo exactamente?
Rem: 『 No, no es cierto. Eso sería exagerar un poco, o mejor dicho... Primero que nada, eso haría parecer que me enamoraría de esa persona aunque nunca hiciera nada por mí, ¿verdad? 』
Rem creía que sus propios sentimientos no eran nada convenientes.
Más bien, Rem se veía a sí misma como una mujer quisquillosa y desconfiada que no abría su corazón fácilmente. Incluso si se lo decía a ella misma, se estremecía al pensar en lo inaccesible que debe haber sido.
Era muy diferente a la honesta y compasiva Ram, o a la adorable Katya, cuyos verdaderos sentimientos eran dolorosamente evidentes a pesar de su actitud brusca.
De hecho, la Rem "original" había sido una chica inaccesible, de mal carácter y personalidad desagradable.
Su perspectiva era estrecha, su mundo pequeño, demasiado preocupada en proteger su propio santuario autoimpuesto como para pensar en los demás. ――Y sin embargo, Natsuki Subaru había entrado en él.
Entrando, pisoteándolo, tomándola de la mano y llevándola de allí, Rem se había enamorado perdidamente de él.
De este modo, quienes fueron así, y quienes serían así, solo seguirían creciendo con el tiempo.
Rem: 『 Aun así, entre todos ellos, el hecho de que Rem fue la primera nunca cambiará. 』
Rem fue la primera en reconocer la grandeza de Natsuki Subaru.
Emilia podría haber sido una contendiente digna para eso, pero en términos de profundidad e importancia, Rem insistiría en que ella fue la primera. Eso también era algo inquebrantable. ――Algo preciado, ligado a Natsuki Subaru.
Rem: 『 La mansión, la Capital Real, y el Gran Árbol de Flugel. 』
El camino que Rem, que amaba a Natsuki Subaru, recorrió junto a él antes de perder sus Recuerdos.
Rem: 『 La jungla, la Ciudad Fortaleza, la Capital Imperial y los carruajes de dragón acoplados. 』
El camino que Rem, que había comenzado a amar a Natsuki Subaru, recorrió junto a él después de perder sus Recuerdos.
Rem: 『 El pasado, el presente y el futuro. 』
El camino que Rem, que de nuevo se había enamorado de Natsuki Subaru, recorrería junto a él ahora que había recuperado sus Recuerdos.
Incluso sin necesidad de que Yae se lo dijera tantas veces, Rem entendió que era demasiado simplista agrupar todo eso bajo la única palabra de "amor".
Sin embargo, si le preguntaban el nombre de lo que la impulsaba, la fuerza impulsora de la esperanza que le decía que, pasara lo que pasara, no se arrepentiría, no podía pensar en nada más que "amor".
Por amor, Rem podía creer en Natsuki Subaru.
Por amor, Rem podía dedicarse a Natsuki Subaru.
Por amor, Rem podía anhelar el mismo futuro que Natsuki Subaru.
???: 『 ――Rem-neesama, hay algo que quiero preguntarte. 』
Esa fue una conversación que Rem tuvo antes de ir a la batalla con una chica que, al igual que ella, estaba enamorada de Natsuki Subaru.
Rem comprendió que ella también había conocido a Natsuki Subaru y se había desviado de su yo "original". Ella había encontrado la felicidad en ese hecho, y decidió acompañarlo en su espinoso camino.
Ella también conocía esos ojos fijos al frente, mirando a alguien más que a ella misma, la mirada de su amado que no podía evitar desear que se volviera hacia ella.
???: 『 Rem-neesama, ¿harías lo que fuera por ayudar a Subaru? 』
Después de eso, Rem reflexionó sobre ello.
¿Cuánto coraje necesitó para hacer esa pregunta?
¿Cuánta deliberación le tomó para expresar las palabras que había preparado para ese momento?
E hipotéticamente, si Rem diera una respuesta que no cumpliera sus expectativas, ¿cuánta determinación, cuántos ideales, tendría que soportar mientras recorría ese camino sola?
Rem: 『 Sí, por supuesto. ――Porque soy la Rem de Subaru-kun. 』
Por eso, poder responder a eso sin dudar era algo de lo que Rem estaba inmensamente orgullosa.
En cierto modo, era una competencia para ver qué sentimientos por Natsuki Subaru eran más fuertes. Y era una promesa oculta que jamás podría confiarle a Emilia, de quien él se enamoró.
¿Qué pasaría si esa promesa se cumplía? La verdad era que Rem no tenía ni idea.
Lo único que sabía era que ayudaría a Natsuki Subaru――no, al contrario. Que le permitiría ser la primera entre los muchos sentimientos que Natsuki Subaru, ese chico bondadoso, albergaría.
Desear más sería un lujo. Sin embargo, ahora que sus Recuerdos habían regresado, se había vuelto codiciosa, y aun sabiendo que era un lujo, anhelaba solo un poquito de lo que había más allá.
Por ejemplo, una vez que ese chico fuese empujado hacia adelante por Rem y los demás hacia el camino que recorría, deseó que él sintiera la devoción de Rem y esa chica, no solo como una simple onda en la superficie de su corazón, sino como mucho más, una gran ola.
Eso fue solo de Rem――
???: 『 ――¡¡Rem!! 』
En el momento en que su figura apareció tras esa luz blanca, los entrañables sentimientos de Rem se hicieron añicos.
En ese instante, arrastrada por un torrente de emociones incesantes que surgían de su interior, Rem sintió un impulso irresistible de dejarlo todo a un lado y correr a sus brazos. Lo soportó.
Inmediatamente después, la tierra bajo sus pies explotó hacia arriba, y la pared de roca que se había alzado amenazó con engullir todo su campo de visión――solo para ser barrida en un instante por el Santo de la Espada, dejando el resplandor persistente de las llamas sobre su figura y despejando el camino.
Justo enfrente, justo frente a ella, Rem y los ojos del chico que amaba se encontraron.
Rem: 『 ―――― 』
Decidido a morir, pero incapaz de deshacerse de la bondad que lo embargaba, los ojos negros del joven se encontraron con los de ella.
Mil palabras anhelaba transmitir, diez mil sentimientos deseaba expresar, cien millones de oraciones deseaba ofrecer; tragándoselas todas, Rem dijo:
Rem: 『 Una vez más, haz que mi yo actual... haz que Rem se enamore de ti otra vez. 』
En ese instante, agitó su brazo con todas sus fuerzas. ――La bola de hierro voló certeramente, atravesando el cielo.
△▼△▼△▼△
――El sonido de cadenas... resonó.
En ese momento, su propio grito espeluznante, las protuberancias del suelo causadas por la magia extrema que había desatado en trance, la negación de ese cataclismo por el destello supremo del Santo de la Espada que cortó incluso la atmósfera gélida, el hecho de que pareciera que el hombre que apareció abrazando al Espíritu había estado usando la Autoridad de Codicia para comprender la situación, el hecho de que inconscientemente estrechara su abrazo sobre la calidez de la chica en su brazo; absolutamente todo eso, a Aldebarán no le importó en lo más mínimo.
Simplemente, con temerario abandono, extendió las manos. ――No, solo intentó extenderlas. No lo logró.
Su brazo derecho abrazaba a la mujer que lo había traicionado, y su brazo izquierdo se quedó atrás hacía mucho tiempo junto con las expectativas de la Bruja, por lo que Aldebarán no logró extender sus manos.
En cambio――
???: 『 ――Al... 』
El hombre, habiendo captado la atención de todos los presentes, fijó su mirada en él y lo llamó.
Las emociones reflejadas en esos ojos negros, el color de Natsuki Subaru, que parecía desear salvar incluso a Aldebarán si pudiera, era el más, el más, el más――
Al: 『 Te odio, maldito v―― 』
――El sonido de cadenas... resonó.
△▼△▼△▼△
――Te amo.


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