El significado de haber vuelto
Capítulo 3
El significado de haber vuelto
Parte 1
El retorno de Subaru y compañía con los cuerpos de sus compañeros fue un gran impacto para aquellos que se habían quedado en el campamento.
Afortunadamente, nada le había pasado al campamento, pero los reportes del combate y pérdidas en el bosque extendió tristeza entre los rostros de los que esperaban en reserva. Todos compartían la decepción de no haber podido participar en la batalla. Al igual que los demás, ellos también renovaron sus votos de apoyo hacia Subaru.
Y, habiéndose reunido con aliados adicionales, empezaron a discutir el siguiente plan de acción.
Sin embargo, los nuevos problemas y obstáculos que habían salido a la superficie eran todos difíciles de traspasar. La existencia del Arzobispo de la Pereza continuaba parándose delante de la fuerza de expedición como un pared alta impidiendo su progreso.
— Primero, mi reporte después de examinar los cuerpos de la segunda Pereza: Como pueden ver, el cuerpo es algo diferente al de los otros Cultistas de la Bruja. Hay rastros de un extraño ritual.
El primero en ofrecer información fue Ferris, una vez que su examinación del cuerpo de la loca fue completada. La palabra ritual hizo que Subaru hiciera una mueca.
— ¿Quieres decir que hay alguien más además de los Cultistas de la Bruja incrustando cristales mágicos en sí mismos para suicidarse?
— Exactamente. La fusión fue difícil de ver, pero cuando comparé una corazonada, se volvió tan claro como el día… Creo que los cultistas que se parecen a Pereza tienen la misma preparación.
— ¿Así que esta preparación es un activador para eso de la autoridad?
— No se tanto. Pero cuando pienso en algunos cultistas teniendo un tratamiento especial, me hace sospechar que tiene que ver con el extraño poder que los Arzobispos de los Siete Pecados controlan.
La información que está sugiriendo que había múltiples perezas ya había sido compartido con la fuerza de expedición. Dada la examinación de Ferris hasta la fecha, la posibilidad era aún mayor.
— Si es así, el problema es ¿cuántas Perezas, además de estos dos, hay, huh?
— Ha habido dos hasta la fecha, pero considerando lo que tomó para acabar con ellos, la situación es extremadamente peligrosa. En el peor de los casos, debemos asumir de antemano que es posible que todos los individuos conocidos como dedos son Perezas.
— … Ese salto es demasiado, ¿no? Si todos ellos pudieran usar la autoridad, ellos la usarían para devolvernos el golpe, ¿verdad? Pero ninguno ha hecho eso.
— Sería así si los individuos conocidos como dedos fueran como un grupo bajo el mando del arzobispo.
La respuesta de Julius realmente no respondió la pregunta de Subaru. Pero Ferris y Ricardo registraron un acuerdo en sus rostros.
— Ya veo, ya veo. En otras palabras, creo que Julius quiere decir que los dedos son como la mano derecha y la mano izquierda del arzobispo.
— ¿…? ¿No son las manos derecha e izquierda ambas partes del mismo cuerpo?
— Eso no, más en un sentido de tu confidente o el hombre que es tu mano derecha. ¿No fuiste tú el que supuso que los dedos pertenecían al Culto de la Bruja para empezar, Subaru?
— ¡Ah…!
Después de todo eso, Subaru finalmente entendió lo que los tres estaban diciendo. Subaru había visto varias situaciones donde Petelgeuse se había referido a sus subordinados como dedos, pero tenía que suponer mucho sobre los detalles. De hecho, Subaru había pensado que el término dedos era lo que Petelgeuse usaba para referirse a los grupos bajo su comando.
Pero y sí, en lugar de eso, ¿dedos era el nombre usado por varios cultistas, y la misma autoridad de Petelgeuse residía en cada uno de ellos?
— Entonces, ¿eso quiere decir que Petelgeuse es solo una Pereza constituida por el número de dedos?
— Si hay un máximo de diez, y en cada base hay solo una Pereza asignada a ella, eso explicaría por qué hemos sido tan afortunados en no darles una oportunidad de golpear de vuelta. Sin embargo, eso es ser optimista.
— Eso significa que quedan tres bases restantes, y tres dedos también… así que debemos asumir que hay 3 más de ellos.
Uno debería hipotetizar el peor de los casos en cualquier situación. Descartar casualmente la amenaza planteada por el enemigo tuvo un precio muy alto. Subaru había pagado la tarifa de matrícula pesada para esa lección muchas veces.
Y dada la posibilidad del peor de los casos, podrían formular una hipótesis en la actualidad.
— … Lo antes posible, quiero comenzar a evacuar la mansión y la gente de la aldea.
— … Para ser sincero, estaba pensando que, si no lo proponías, lo haría yo mismo. —Acordó Julius, cerrando un ojo.
— Ahora que no estamos seguros de haber eliminado la amenaza de Pereza, nuestra mayor preocupación debería ser su futuro objetivo: hacer daño a Lady Emilia y a los aldeanos, imagino.
— Quedan menos de la mitad de ellos ahora, por lo que deberíamos asumir que saben que estamos tras ellos. Siendo ese el caso, es posible que intenten llevarse a personas con ellos a la tumba.
Con Julius y Ricardo de acuerdo, Subaru asintió también, su preocupación evidente en las arrugas de su frente. No había duda de que el Culto de la Bruja estaba al tanto de la fuerza de expedición. La incursión anterior lo había establecido lo suficientemente bien.
— La segunda Pereza nos estaba esperando. Nos notaron en algún momento. Está bien que estemos expuestos en este punto, pero es malo si nuestro objetivo está expuesto.
A nivel de combate, dolía perder cualquier ventaja, pero el mayor problema de la fuerza de expedición era lograr su objetivo de rescatar a Emilia y a los demás. El Culto de la Bruja no debería haber sabido todavía por qué Subaru y compañía habían entrado en el territorio Mathers.
Si el Culto sabía que ambos bandos buscaban la mansión y la aldea, seguramente ambos se convertirían en campos de batalla.
— En este momento, el Culto de la Bruja no se ha dado cuenta de que la llanura todavía está abierta. Si podemos conseguir que Emilia y todos los demás estén en carruajes de dragones, deberían poder hacer un escape limpio.
— Si Lady Emilia y los demás escapan, podemos concentrarnos en subyugar al Culto de la Bruja sin preocuparnos por el futuro. Es realmente difícil luchar con un punto débil como ese en tus hombros, meow. Especialmente para Ferris y Subaru.
— Duele escuchar eso… pero es así.
Habiendo recibido la seca aprobación de Ferris, Subaru preguntó por cualquier objeción a su plan. Afortunadamente, con el tiempo siendo tan preciado, ninguna objeción fue levantada, así que Subaru golpeó su rodilla e hizo su llamado.
— Gracias, son de mucha ayuda. Llevaremos a los comerciantes ambulantes con nosotros e iremos al pueblo. Sin dejarme atrás, ¿está bien?
— Desde ahora, no tenemos forma de decir cuando las Perezas restantes puedan atacar. Tus ojos son irremplazables, ¿entiendes?
Con el asentimiento indirecto de Julius, se estableció el plan de la fuerza de expedición.
— Ohh. Entonces finalmente nos estás llamando. Es un alivio conseguir algo de trabajo.
Al final resultó que, los comerciantes ambulantes estaban inesperadamente ansiosos cuando finalmente recibieron la orden de moverse. Sentarse y esperar les parecía mal.
Todo sobre el Culto de la Bruja estaba, como siempre, envuelto en misterio. Pero con los contratiempos actuales, no había otra opción que confiar en su capacidad de acarreo para cumplir el objetivo retrasado de Subaru.
— Lamento haberte hecho esperar también, Patlash… Oye, no te enfades, cielos.
— …
Patlash, dejada atrás en el campamento mientras Subaru caminaba por el bosque sin ella, estaba bastante molesta con Subaru. El dragón terrestre negro volvió su cara aguda y refinada a un lado, completamente de mal humor cuando Subaru la llamó.
— Er, quiero decir, ¿era el medio de un bosque? Si tropezabas y te rompías una pierna, no volverías, ¿sabes?
— Esta raza de dragón terrestre, conocida como la raza Diana, es la raza más alta de todos los dragones terrestres. Hay dragones específicos para climas desérticos o árticos, pero la excelente raza Diana puede manejar cualquier terreno.
— ¿Eh? ¿Cualquier terreno, qué, te refieres a bosques, también?
— Bosques, desiertos, riberas o glaciares.
La alta valoración de Wilhelm dejó a Subaru asombrado. Había elegido el dragón terrestre basándose en su primera impresión, pero aparentemente, ella sobresalió más de lo que él había imaginado. Quizás eso debería haber sido obvio dada la inteligencia y habilidad de Patlash.
— Después de todo, se necesita una casa noble muy decente para comprar una chica como ella, meow.
— ¡Hey, detente! ¡No hables acerca del precio! ¡Se va a pegar en mi cabeza!
Ferris sonrió mientras Subaru levantaba su voz, sintiéndose casi asustado de subirse al dragón. Pero Subaru pensó que esa sonrisa era más triste de la del Ferris de siempre.
Subaru, en gran medida capaz de comprender la razón, se paró al lado del dragón terrestre y bajo su voz.
— Lo siento, haciéndote actuar consideradamente conmigo de esta manera.
— ¿Qué pasa tan de repente? ¿Comiste algo en mal estado? ¿Debería curarte?
— No lo pases de largo. Tú mismo lo dijiste. No soy el único que no quiere que nadie muera.
— …
Ferris se quedó en silencio con una mirada culpable. Subaru había aparentemente dado en el centro.
Subaru no era el único que se sentía profundamente responsable por la muerte de sus aliados. Tal vez la angustia mental era mucho más fuerte para alguien con los medios directos para salvar a otros tales como Ferris.
Aunque Subaru pensó que Ferris era fuerte por mantener eso dentro suyo y no dejarlo salir a la superficie.
— Tal vez que yo diga esto no tiene mucho valor, pero… tenerte aquí es una gran ayuda. En serio.
— Oh, detente. Sé mejor que nadie que tan inútil he sido. He dejado morir a once personas, y no pude detener a los enemigos de matarse a sí mismos… Soy pura habla.
— Pero salvaste a uno. Él no murió, gracias a ti.
Mientras Ferris se reprendía a sí mismo, Subaru señaló a la víctima que dormía en la parte trasera de un carruaje de dragones. Su resistencia se había agotado y no había recuperado la conciencia. Pero él estaba en una condición estable. Ese fue el logro de Ferris.
Subaru sabía lo difícil que era salvar incluso a una sola persona.
— Eres más importante de lo que crees. No, en serio, lo digo totalmente en serio.
— ¿… Qu…? ¿Estás intentando seducir al lindo Ferris? ¿Viniendo a mi lado de la valla?
— ¡No lo estoy, y tampoco te estoy seduciendo! ¡Estoy intentando ser serio aquí!
Subaru sabía muy bien que no era apto para el papel, pero el contraataque, más duro de lo que había esperado, lo dejó tambaleándose. Sin embargo, los labios de Ferris inmediatamente se relajaron mientras exhalaba profundamente.
— Si lo dijiste seriamente, lo tomaré seriamente. No te preocupes, no estoy cuestionando mi propósito en la vida. Crucé ese puente hace mucho, mucho tiempo, meow.
— ¿E-En serio?
— Solo que, bueno, ¿puede que me haga sentir un poco mejor? Se sienten como palabras que he oído antes, así que me siento aliviado, solo un poquito…
Ferris miró de reojo a Subaru, mostrando burlonamente con sus dedos lo pequeño que era ese alivio. A partir de esa reacción, Subaru sintió que había contribuido una pequeña parte a animar a Ferris, lo que también lo dejó aliviado.
— Entonces, este es un buen momento, así que Ferris lo va a decir… Subaru, realmente deberías hacer las paces con Julius tan pronto como puedas.
Ferris cambió de tema tan abruptamente que los ojos de Subaru se abrieron de par en par.
— No es una cosa que sea pronto o no… Lo viste, ¿verdad? No es inventado pero nuestra pelea es agua bajo el puente.
— En la superficie, claro. En el fondo, todavía lo estás golpeando inconscientemente. Por eso, cuando surge algo, lo primero es dejar a Julius de la lista de opciones.
— …
— Puedes confiar en Julius. Aunque te garantizo que es difícil de tratar y difícil de entender, meow.
Agitando la palma para indicar el final de la conversación, Ferris se concentró en examinar los cristales mágicos del Culto de la Bruja. A diferencia de Ferris, esas últimas palabras habían perturbado la mente de Subaru.
¿Estoy alejándolo inconscientemente…?
Cuando lo pensó, no pudo decir de manera concluyente que no había estado. Por supuesto, no había juzgado en base a esos sentimientos personales hasta ese momento. Pero no confiaba en que también tenía su subconsciente bajo control.
— …
Giró su rostro todavía severo hacia adelante cuando, de repente, el dulce aroma de las flores saltó a su nariz.
Una pequeña flor encantadora con pétalos azules florecía en el borde del camino, meciéndose en el viento. Subaru la reconoció y su aroma, lo que provocó el recuerdo de un vívido jardín de flores, el jardín de flores donde él y Emilia habían pasado tiempo juntos.
— Realmente quería poner fin a todo eso y tener un retorno más triunfante, pero…
Emocionalmente, Subaru quería darse prisa y dudar en igual medida. Si continuaban por la carretera y entraban en la Villa Earlham, él comenzaría a instar a los aldeanos a evacuar. Naturalmente, eso también significaba la gente de la mansión; en otras palabras, una reunión con ella.
— Hubiera sido mucho mejor verla de nuevo después de ocuparse de todo…
Parcial. Parcial. Todo estaba a medio camino. La subyugación del Culto de la Bruja estaba a medio camino; así también, el deber que le fue confiado en la capital real. Más que cualquier otra cosa, el corazón de Subaru estaba a mitad de camino preparado para enfrentar el futuro, su mentalidad no había cambiado desde que había expresado sus sentimientos varias horas antes.
Subaru aún no había compensado todo lo que había hecho en la capital real. No podía hincharse el pecho mientras se reunía con Emilia en una situación como esa, y el conocimiento le provocó un fuerte latido en el pecho.
Por supuesto, la incomodidad de Subaru no era algo que pudiera sopesar contra su seguridad y la de los demás.
— … He cometido tres pecados, ¿así dijo Ferris?
Las palabras se le habían dicho justo antes de perecer en un mundo pintado de blanco. Las palabras lo habían condenado como un tonto que había roto su promesa con ella, pisoteado sus sentimientos, e incluso le había privado de su vida. Tal era la maldición dejada de cuando Puck lo había matado en la tercera vuelta.
— ¡Eii, para con eso! ¿Por qué debo sentirme así de todas formas? Estoy yendo a salvarla como un príncipe en un caballo blanco. Mi dragón terrestre es negro y no me parezco mucho a un príncipe, pero debería ser más directo sobre… er.
Pelea. ¿No le había dicho Wilhelm? Ese modo de pensar no era solo para el campo de batalla. Esa mentalidad era una preciada fuerza, apoyando a su espíritu contra cualquier aspecto de la vida intentando derribarlo.
— ¿Así que es así, huh, Wilhelm?
— ¿Hmm? Sí, es así.
Cuando se dirigió a Wilhelm, cabalgando un poco más adelante, para llegar a un acuerdo, el Demonio de la Espada dudó un breve momento antes de dar su consentimiento.
Julius, mirando de reojo en el momento justo para captar el intercambio, suspiró y dijo—: Eso no es algo por lo que debas molestar al Maestro Wilhelm. Es natural que pienses en ciertas cosas, pero ¿no sería mejor si conservaras un poco de compostura?
— … En primer lugar, las cosas en las que estoy pensando no tienen nada que ver contigo.
— Pensé que deberías admitir que estás equivocado en esto para limpiar el aire.
— ¡Bueno, la lógica es diferente del sentimiento! Sheesh, eso es correcto. Es la hora de la verdad, así es como debe ser
— ¿…?
Cuando Subaru se reprendió a sí mismo con una voz irregular, Julius inclinó la cabeza, mirando sin comprender.
En el medio del intercambio, Subaru se dio cuenta de que estaba molestando a Julius, tal como Ferris le había dicho. Incluso si lo aceptaba lógicamente, aceptarlo emocionalmente era un asunto diferente.
Pero como Ferris había señalado, dejar que comprometiera su juicio estaba mezclando sus prioridades.
— Ah, er, sí. Puede que haya algo que necesite… decirte antes de que sigamos.
Sin mirar a Julius mientras cabalgaba a su lado, Subaru rompió el hielo vacilante y cuidadosamente. Subaru se esforzó por elegir las palabras que eliminarían la semilla de la discordia entre ellos lo antes posible.
Más adelante, la carretera intercalada entre el bosque a izquierda y derecha se hacía cada vez más estrecha, pero aún pasaría mucho tiempo antes de que la Villa Earlham fuera visible, prácticamente a medida para darles tiempo para hablar.
— Cuando nos conectamos en la carretera, pensé que ya habíamos dejado las cosas como agua debajo del puente… pero, lo siento. Parece que todavía no he podido digerirlo.
— …
— No es que no confíe en ti. Es solo que, supongo que todavía no me agradas en mi mente, y es por eso que he estado dando malas órdenes aquí y allá… Bueno, eso es lo que me dijo Ferris.
— …
— No, esto no se debe a que Ferris me lo dijo, sino que estamos en una situación en la que todos necesitamos trabajar juntos, y estoy de acuerdo con él en que no puedes tener sentimientos de desconfianza entre personas como estos, así que…
— …
Con Julius en silencio, Subaru andaba por las ramas mientras continuaba la conversación. Estaba frustrado consigo mismo tanto como porque el oyente no indica que lo estaba siguiendo. Era más que absurdo si Subaru resultaba ser el único que se sentía incómodo.
— Hey, ¿me has estado escuchando? Solo soy yo hablando como si fuera el único…
Subaru, mirando hacia delante con una mirada de culpa, dejó volar saliva en ese punto cuando se volvió para mirar a Julius. El hecho mismo de que hizo el estallido, con el ceño fruncido cuando se volvió para mirar esa delgada cara, subrayó que había perdido de vista su objetivo original de una conversación para despejar el aire, pero…
— ¡¿…?!
En el instante que Subaru gritó, una repentina ráfaga de viento sopló, haciendo que inconscientemente cubriera su cara con sus brazos. La inesperada ráfaga, combinada con el aroma de flores, agitó sus mechones, y después de un momento de shock, preguntándose qué había pasado, se dio cuenta…
La larga fila de dragones terrestres se había desvanecido, y estaba solo.
Parte 2
— ¡¿Que dem…?!
Inmediatamente se dio cuenta que era una situación de emergencia. Pero no sabía lo que había pasado.
Con los ojos muy abiertos, Subaru revisó el área, con las manos aún agarrando las riendas. El escenario frente a él difería poco del de antes; estaba en el centro de un camino rodeado por árboles. La diferencia era que no había vista de los aliados que habían estado cerca de él unos momentos antes, dejándolo solo.
— No, no estoy solo.
— …
Acercando las riendas, el cuerpo rígido de Subaru aún estaba montando a Patlash. La baja temperatura corporal transmitida a través de la silla estaba intacta; supuso que no se había separado de las cosas con las que estaba en contacto físico.
— Si es así, ¿entonces es algún tipo de distorsión espacial o teletransportación…?
Había sido separado de sus aliados en un parpadeo, así que supuso que el método tenía que estar entre esas posibilidades. El escenario que Subaru estaba viendo no había cambiado. Tal vez fueron todos menos Subaru quienes habían ido a otra parte.
Y naturalmente, solo el Culto de la Bruja se beneficiaba de aislar a Subaru de los otros.
— ¡Mierda! ¡Este no es momento de quedarse parados, Patlash!
Subaru jaló las riendas y envió al dragón de la tierra galopando mientras se reprendía por ser tan lento para comprender la situación. Patlash se bufó, y sus fuertes piernas las impulsaron en un instante. Subaru estaba tratando de usar la velocidad, lo suficiente como para enviar el viento a volar, para sacarlos de su situación aislada. Durante ese tiempo, Subaru entrecerró los ojos, cauteloso de los ataques desde cualquier dirección.
Si su suposición era correcta, las Manos Invisibles podrían venir volando desde otra Pereza.
— …
Pero a pesar de la cautela de Subaru, no hubo signos de Manos Invisibles viniendo. Las dudas surgieron, y simultáneamente, la incertidumbre se formó en los pasos de Patlash. La causa era la misma que estaba deteniendo a Subaru: a pesar de que habían corrido a máxima velocidad por diez segundos, el escenario no cambio para nada.
La simple teletransportación no podía explicar esta situación. Le hizo recordar de una experiencia similar.
— ¿Esto es como el corredor infinito de Beatrice…? ¡Pero no hay puertas aquí!
Solo una vez Subaru había experimentado un fenómeno similar: cuando Beatrice, una pequeña niña viviendo en la mansión de Roswaal, había usado magia para convertir un corredor en un bucle espacial. En ese momento, el agudo juicio de Subaru lo llevó a abrir la puerta correcta e inmediatamente puso fin al asunto.
Sin embargo, no sería tan simple esta vez. Estaban en la naturaleza, y no había puertas correctas o de otro tipo. En otras palabras, la intuición de Subaru era inútil para resolver la situación.
— Maldita sea, justo después de que dejé de preocuparme por las cosas por mi cuenta, ¡esto sucede!
Se lamentó de haber estado de pie y haber enfrentado una dificultad con todo su ser, solo para que esto sucediera de inmediato. Subaru examinó el área, chasqueando la lengua en el paisaje inmutable.
— ¡Heyyy! ¡¿Hay alguien ahí?! ¡¿O solo soy yo?! ¡Respondan! ¡¡Alguien…!!
Subaru desesperadamente levantó su voz. En el peor de los casos, estaría atrayendo a los enemigos a su posición, pero no le importaba. Si podía alejar al menos a uno de sus enemigos de sus aliados, era mejor que no hacer nada. Sin embargo, la idea de Subaru no obtuvo resultados, sin señales de amigos o enemigos respondiendo a sus aliados.
Era raro. Era extraño. ¿Subaru había sido mandado a otra dimensión por si solo? No estaba completamente versado en las reglas de la magia del mundo; ¿tal cosa era siquiera posible?
— Espera, Patlash. Seamos razonables… Cálmate y piensa…
Aceptando las instrucciones de Subaru, Patlash redujo la velocidad de su carrera y se detuvo. En ese instante, cuando se detuvieron, era el momento perfecto para atacar, pero no había signos de eso tampoco.
El bosque había vuelto a su misterioso silencio, con nada que oír más que el viento y las voces de los insectos. Con tantos seres humanos vivos que se borraron, la desolación dominó aún más el mundo.
La situación era verdaderamente lo que el mundo sería si estuviera bajo el control del Culto de la Bruja.
¿… No? No, esto es diferente.
Una vez que había pensado hasta ahora, una sensación palpable de error hizo que Subaru levantara la cabeza. Miró alrededor del área. El paisaje no había cambiado. Sin embargo, cuando enfocó sus oídos, escuchó su propio latido mezclado con la respiración de Patlash, y algo así como los sonidos de los grillos, sonidos que se habrían extinguido si hubiera sido un mundo gobernado por el Culto de la Bruja.
— No es teletransportación. Entonces, ¿qué demonios es…?
No había sido transferido a un lugar bajo el dominio del Culto. Además, hacer el mismo bucle de paisajes de autopista una y otra vez debería haber sido imposible incluso para magos ultramodernos. Si ese fuera el caso, algo estaba mal con su premisa.
Pensó en lo que había sucedido inicialmente. ¿Qué había sucedido en el instante en que pensó, ¿estoy solo? Primero había sido una ráfaga de viento. Eso fue extraño por sí solo.
La bendición de repeler el viento de Patlash debería estar funcionando. Si no hubiera sentido temblores o viento normalmente, ¿de dónde demonios vino esa ráfaga?
…
Algo pasó en el momento que el viento sopló. No, si algo fue el detonante, sucedió antes de eso. Si esto fuera un ataque, lo que sobresalió fue… ¿el aroma de flores?
El aroma de flores. Sí, el dulce aroma de flores. El espeso aroma se había combinado con la ráfaga de viento, deslizándose por las fosas nasales de Subaru, remojándose en su cerebro. Y en ese mismo momento, el aroma era tan espeso para que hiciera que su pecho se sienta fatal.
¿…? ¿Uh, eh, qué demonios…?
En el instante en que lo pensó, el aroma a flores, el cual había ignorado hasta ese punto, invadió sus fosas nasales. Instintivamente rechazó el aroma claramente anormal, instantáneamente cubriendo su nariz frente al peligroso aroma.
— ¿Hemos estado caminando con este aroma de flores todo este tiempo?
Subaru se estremeció ante el poder indescifrable que se había deslizado sin su aviso. Simultáneamente, se dio cuenta de que, si el olor era la causa de su circunstancia, tenía que haber flores.
Por lo tanto, el aroma provenía de…
— Estas flores están creciendo a un lado del camino.
Subaru desmontó a Patlash y caminó hacia las flores que crecían justo al lado del camino. Las flores, con sus pétalos meciéndose suavemente en el viento, se parecían a las flores conocidas como “violas” en su mundo. Sin embargo, ahora que Subaru había determinado que las flores eran la causa, de repente estaba perdido.
Si las flores fueran la causa, ¿debería arrancarlas? ¿Pisotearlas, tal vez? Sin una idea firme de cómo lidiar con ellos, Subaru decidió primero arrancar una flor con la mano.
— ¡¿Urgh…?!
En el instante en que trató de tocar la flor, las enredaderas se retorcieron como látigos, arremetiendo contra el cuello de Subaru. Con una fuerza increíble, las enredaderas estremecieron a Subaru, el poder del ataque inesperado provocó un grito angustiado.
— ¡Ack… agh…!
Cayendo de espaldas, Subaru rasgó las enredaderas mientras trataban de estrangularlo.
Duras. Las enredaderas eran tan duras que no pensarías que fueran plantas, rechazando sus uñas e intentando matar a Subaru con la sed de sangre de un animal. Subaru se inclinó hacia atrás, extendiendo la mano y pidiendo ayuda a Patlash.
El dragón terrestre negro estaba de pie detrás de Subaru, mirando en silencio su batalla con la flor. Ella simplemente observó, sin ninguna señal de hacer ningún movimiento. Subaru se lamentó con una sensación de desesperación. Pero esa desesperación se vio ensombrecida por la sensación de que algo estaba mal.
— …
Habiendo servido a Subaru tan fielmente hasta ahora, no era natural que Patlash ignorara esta situación. ¿Por qué, entonces, este era el caso? Las posibilidades eran dos: Patlash lo había abandonado, o ella no veía ninguna pelea. Subaru desechó la anterior, concluyendo que tenía que ser la última. Patlash no lo veía. Aroma de flores. Alucinación…
— ¡¡… No… hay… ninguna… flor…!!
Él lo negó: la flor trayendo la muerte justo en frente de sus ojos. Ninguna flor tan peligrosa existía. Subaru estaba viendo un mundo que no era posible. Por ello, era un engaño.
Lágrimas empañaron su visión. No, algo más que lágrimas la empañaron. La forma de Patlash osciló, y el fraude que había pensado que era su compañero desapareció. No había nadie más en el mundo virtual de Subaru.
¡¡Todo era un fraude!!
— ¡… Ahu! ¡Gah-ha! ¡Geh, hnnm haa!
En el instante que lo aceptó, la sensación de las enredaderas retorciendo su cuello desapareció. Con una oportunidad de respirar al final, Subaru tosió mientras el oxígeno llenaba sus pulmones, intentando ver que había pasado con sus ojos llenos de lágrimas.
Justo enfrente de Subaru, las flores que lo habían hecho pasar por una terrible experiencia estaban quemándose. Pétalos, enredaderas, raíces, todo estaba envuelto en flamas carmesí, ennegreciéndose y cayendo en pedazos. Y el que estaba haciendo esto era una luz roja flotando encima de las flores quemados, un espíritu menor.
— Tú de nuevo…
Era el espíritu menor que también había salvado a Subaru antes cuando fue capturado por la loca. Mientras jadeaba por oxígeno, el espíritu que lo había rescatado del peligro se puso frente a sus ojos.
Subaru inmediatamente extendió su mano, recibiendo la calidez de la luz en su palma.
— ¡…! ¡Esto significa…!
Tomó ese calor al mismo tiempo que las flores terminaron de quemarse. Los pétalos se convirtieron en cenizas y el aroma dulce había sido intercambiado por el hedor de algo quemándose; inmediatamente después, el mundo cambió.
La carretera que pensó infinita empezó a oscilar, derramándose en el cielo y en el bosque a la izquierda y derecha. El mundo estaba ondeando como una pintura siendo disuelta por agua. Entonces, en un instante, pareció arreglarse de nuevo.
El mundo se había reconstituid… no, él había sido liberado de la ilusión, y vuelto al mundo real.
— ¡Subaru!
Una voz lo llamó. Levantando su cabeza ante la afilada voz, Subaru volvió al mundo como estaba.
Parado enfrente de él estaba Julius, llamando a Subaru mientras el espíritu rojo descansaba encima de su hombro.
Parte 3
— Así que eras tú…
— No hay error en esa lengua tan abusiva. No creo que nadie podría reproducir tu injuria hacia mí tan fielmente.
Subaru estaba amargado porque la cara de Julius fue lo primero que vio a su regreso; Julius respondió con un leve sarcasmo. Sin embargo, Julius inmediatamente tiró del brazo de Subaru, poniéndolo de pie, e hizo un gesto con la barbilla hacia el área circundante.
Cuando Subaru hizo lo mismo y miró alrededor del área, se quedó estupefacto, mirando boquiabierto el estado de la fuerza de expedición. Todos los miembros de la fuerza de expedición cuidadosamente estaban alineados, tanto el hombre como la bestia montada, estaban completamente parados.
— Alguien nos ha atacado. Un encantamiento de tipo ilusión, pero solo envió mi mente por mal camino durante varios segundos. En la actualidad, solo tú y yo hemos regresado. ¿Cómo volviste?
— ¿Unos pocos segundos? Por mi parte, fueron minutos. ¿Tal vez porque todo estaba en mi cabeza?
— Nunca hubiera pensado que poseías el poder para resistir tal magia. ¿Cómo lograste volver?
— Espera, ¿todos están atrapados en esto? Segundos o minutos, a este paso estaremos atrapados en este lugar y seremos un muy buen objetivo. ¡Tenemos que hacer algo!
— ¡Es por eso que te pregunto cómo volviste!
Con sus dudas mutuas chocando, la falta de progreso despertó la ira de Julius. La rara reacción conmocionó a Subaru. Al darse cuenta de que no era hora de discutir, cambió de marcha.
— Fue quemando las flores dentro de la ilusión que lo causó todo. Er, cuando digo quemar, no fui yo quien las quemó, pero, de todos modos, las flores son el detonante. Entonces, al deshacerse de ellas.
— Flores… flores, ¿dices? Ya veo… un encantamiento de sugerencia llevado por el aroma de una flor… Pero…
Julius dejó que sus palabras se apagaran mientras inspeccionaba a sus camaradas aún bajo el hechizo. Luego, frente a Subaru, con los ojos muy abiertos y sin saber qué hacer, levantó lentamente los brazos. Mientras lo hacía, sus brazos sirvieron casi como una percha cuando varias luces aparecieron a la vista. Brillaban en diferentes colores, seis en total; entre ellos estaba la luz roja que había salvado a Subaru.
— ¡Tú! Entonces eso es…
— Este es el resplandor emitido por mis pequeños amigos. De ahora en adelante informaré a todos como romper la ilusión ¡In! ¡Nes!
Julius, respondiendo indirectamente a Subaru, separó los dedos de sus manos extendidas. Las luces que aparentemente se deslizaban sobre las yemas de sus dedos eran de color blanco y negro. Las dos luces se entremezclaron, aumentando su intensidad, y ante los asombrados ojos de Subaru, sus luces envolvieron el mundo a su alrededor.
— ¿Q-qué está…?
¿Pasando? Subaru estaba a punto de decirlo, pero el cambio entró en el cerebro de Subaru más rápido de lo que pudo decir las palabras.
— ¡Nn! ¡Choiya! ¡Choiya! ¡Huh, nadie está aquí! ¡¿Qué es este lugar?!
— ¿Huh?
Escuchó el débil discurso de la niña que expresaba incomprensión de su situación… no, estrictamente hablando, no era un discurso. Esta no era una voz, sino pensamientos; no sonido, sino emoción, su voluntad transmitida no llegó a los tímpanos de Subaru, sino directamente a su cerebro. Tampoco eran solo los pensamientos de ella.
— “Me he perdido… no, separado. Esto es malo, a este paso…” “Maldición, esto es lo peor. Sigo corriendo a través del bosque y no cambia nada” “¡Este tipo de truco en un momento como este! ¡Lady Crusch…!” “¡Hermana! ¡Hermana! ¡¿Dónde estás?!” “¡TB puede que esté llorando ahora mismo!”
— ¡Gaaaa…!
Estaban fluyendo, fluyendo hacia él. La corriente turbia de pensamientos era despiadada, se deslizaba por las orejas hasta el cráneo, atravesaba el cráneo hasta el cerebro y presionaba sobre ese cerebro con un peso más allá de lo que podía soportar. La gran ayuda de múltiples pensamientos y emociones, púas y todo, saltó dentro del cráneo de Subaru, dejándolo gimiendo de angustia.
Realmente no podía decir si era dolor o sufrimiento. No fue realmente dolor. Realmente no estaba sufriendo. Fue simplemente… pesado.
— ¿Era la sensibilidad demasiado alta? Lo siento. Por favor, respira profundamente y aguanta.
— ¡Aarrghh, idiota…!
— En este momento no tengo tiempo para calibrar únicamente para ti. Recuperar a todos tiene prioridad.
Eso fue todo lo que dijo Julius antes de cerrar los ojos y dejar de moverse para concentrarse en su encantamiento.
En medio de su agonía, Subaru le maldijo al apuesto joven responsable de ese sufrimiento. Incluso cuando hizo lo que le dijeron y respiró hondo, ni siquiera apareció una pizca de alivio. Entonces, como antes, su cerebro se llenó de una multitud de pensamientos. A este ritmo, pronto se licuaría y saldría de sus oídos. Tengo que ordenar estos pensamientos, pensó Subaru.
La confusión de los pensamientos y la agitación de las mentes era cosa de Julius. Había usado algún tipo de magia para producir esa situación, permitiéndole transmitir los medios para romper la ilusión. Piensa. Alguien extendió las flores dentro de la ilusión. Varias personas están libres de la ilusión y están rompiendo el vórtice del pensamiento. Todavía hay muchos. Tantos aún capturados.
Las ondas cerebrales se entremezclaron una y otra vez. Pero al igual que al quitar las espinas o al extraer los dientes, la cantidad de pensamientos disminuía. La gente regresaba de la mano malvada de la ilusión al mundo real.
— A este ritmo, todos serán liberados, y…
Subaru siguió rascándose su sudor espeso, soportando las ondas cerebrales irregulares que incluso el zumbido en sus oídos no podía borrar. Se limpió bruscamente el sudor frío que humedecía su frente, jadeando mientras miraba hacia el cielo. El siguiente momento…
— ¡…!
Escuchó una leve respiración. La fuente era el cielo, justo encima de las cabezas de Subaru y Julius. Hubo una ruptura en el dosel del bosque en el que el sol flotaba en el cielo, y con ese sol detrás, una figura en blanco aterrizó al lado de Subaru.
Con Julius enfocado en romper la ilusión y mantener los ojos cerrados, la figura procedió a arrastrar a Subaru por el brazo.
— ¡Oh, espe…!
Julius, vertiendo toda su energía en el encantamiento, no se movió cuando Subaru, atrapado por la figura blanca, casi se cae. La figura en blanco, con la cara oculta por la túnica blanca que la cubría de la cabeza a los pies, estaba dispuesta a arrastrar a Subaru sin preguntar. Instantáneamente, se dio cuenta instintivamente de que la persona ante sus ojos era el lanzador de la ilusión. Por supuesto, el Culto de la Bruja tenía que estar involucrado. Si Subaru fuera arrastrado, la fuerza de expedición perdería sus medios para resistir las Manos Invisibles.
— ¡Mierda! Espera, no hay forma de que alguien te deje hacer lo que sea que tú… ¡¿Uu?!
En el instante en que Subaru se preparó, tratando de resistir, su pie plantado fue empujado, enviando a Subaru a dar una vuelta en el aire, incapaz incluso de llorar. La habilidad de artes marciales fuera de las listas ni siquiera le permitió hablar.
A ese paso, la figura en blanco intentaría arrastrar a Subaru fuera de ese lugar.
— ¡Duaaa…!
Pero un grito desgarrador y la liberación de un brillo plateado interrumpió el intento.
Dando un paso adelante y atacando con la espada fue Wilhelm, el primero de los otros en librarse de la ilusión. Con una velocidad divina, el Demonio de la Espada atacó con su espada, como si descargaría su furia a la persona que lo había atrapado en el hechizo. El arco trazado por el corte no tuvo piedad, dispuesto a atravesar directamente la delgada figura en blanco. Sin embargo…
— ¡¿Wbah?!
La figura en blanco lanzó a Subaru violentamente al pasto y, con una destreza aterradora, apenas logró evadir el golpe de la espada. La evasión, realizada con un mínimo absoluto de movimiento físico, hizo que Wilhelm, quien había estado seguro de un golpe mortal, abriera grande sus ojos en shock.
— ¡Fulla!
Como para dejar de lado esa admiración, la figura empujó un bastón hacia adelante con una magia de explosión. El objetivo era el suelo debajo de los pies de Wilhelm, sacando la superficie en un círculo, ralentizando al Demonio de la Espada.
Cundo Wilhelm saltó hacia su enemigo, haciendo un corte hacia arriba, algo lo agarró por el pecho.
— ¡Guh…!
El abdomen bien pulido de Wilhelm crujió cuando su cuerpo fue mandado a volar por la impensable fuerza del tamaño de la diminuta figura. La punta del bastón estaba apuntando hacia el Demonio de la Espada mientras el aire se retorcía a su alrededor. El torrente resultante de aire estaba a punto de cortar al Demonio de la Espada, pero un corte de acero lo detuvo primero, causando que el maná explotara.
— …
En un instante, Wilhelm pasó de escapar estrechamente de la muerte a ir al ataque, cerrando la distancia con la figura de blanco. Rango medio era la distancia en la cual el enemigo podía usar magia. Wilhelm estaría en desventaja durante el tiempo necesario para acercarse. Pero la desventaja del Demonio de la Espada fue sobrescrita por otro factor: la ventaja de números superiores.
— ¡¡Doraaa!!
Una gran hacha voló en el aire, cayendo sobre la parte posterior de la figura blanca en un asalto feroz. Acompañado por un rugido, el golpe de Ricardo tuvo el poder suficiente para romper incluso la piel de roca de la Ballena Blanca. El ataque, que solo podía volar a su objetivo, se estrelló contra la indefensa figura vestida de blanco, enviando su esbelto cuerpo volando ferozmente.
— ¡¿Qué demonios?!
Pero Ricardo, habiendo dado un golpe de muerte segura, gritó no con victoria, sino conmocionado. La causa de ese shock fue la figura blanca enviada volando… no, el enemigo girando por el aire por su propia voluntad. Aterradoramente, la figura en blanco se había movido con el ataque de Ricardo, disminuyendo el poder de su impacto.
Subaru solo podía adivinar el nivel de habilidad requerido para tal hazaña, que solo podría llamarse divina.
— Tu habilidad es espléndida, pero…
— ¡Estás cometiendo un gran error si crees que puedes huir de esto!
Entre la alabanza del Demonio de la Espada y el rugido del gran lobo, el enemigo giró el bastón corto en sus palmas y entró en combate.
La gran hacha furiosa y verticales y horizontales cortes plateados saltaron hacia delante, creando una zona de muerte segura. La figura blanca parecía bailar mientras se deslizaba entre ellos, tejiendo magia al mismo tiempo para enfrentarse a los dos guerreros.
Era una increíble buena pelea contra los dos que conformaban el principal poder de ataque de la fuerza de expedición. Pero mientras la batalla se libraba entre combatientes más allá del conocimiento del hombre, la tercera espada intervino para decidir el combate.
— …
— Aunque eres nuestro enemigo, estoy cautivado por tu habilidad. Sin embargo, esto ha llegado suficientemente lejos.
La figura en blanco contuvo su aliento mientras la espada de Julius descansaba contra su cuello.
Durante la batalla, toda la fuerza de expedición había sido liberada de la ilusión. Perdiendo toda oportunidad de comprar tiempo y escapar, la figura blanca dejó de resistir. No era solo Julius, sino también Wilhelm y Ricardo, de derecha a izquierda, manteniendo a la figura bajo control.
— La batalla… ha sido decidida.
No había donde correr, un hecho que su oponente entendía.
— … Mátenme. No me someteré.
Rodeada de hostilidad, la figura blanca aceptó su propia muerte con apatía extrema. La voz era aguda; los hombros bajo la túnica eran delgados. Por el tono de voz, Subaru sabía que era una chica.
Los ojos de Wilhelm se abrieron ante la orgullosa declaración; los ojos de Julius y Ricardo se encontraron. El disturbio se extendió mientras la fuerza de expedición, ahora de vuelta a la realidad, comprendía las circunstancias.
— ¡E-espera! ¡Espera, espera! ¡Espera un segundo, por favor!
Fue entonces que Subaru, cubierto de pasto por su caída, levantó su mano y voz.
Después de ser lanzado al suelo, Subaru había observado la batalla, incapaz de ayudar de alguna manera, pero con el encuentro decidido, el sonido de la chica aceptando su derrota lo hizo correr al lugar.
Él no lo hizo porque su oponente era una chica, sino porque conocía esa voz. Y cuando Subaru saltó hacia adelante, el oponente lo reconoció también.
— … Barusu.
— Ahhh, ha pasado un tiempo desde que me llamaron así. Espera, ¿en serio eres tú?
Desanimado por la identidad del asaltante inesperado, Subaru dejó escapar un suspiro muy largo. Ante la reacción de Subaru, la persona de la túnica blanca se bajó la capucha.
Y así, apareció la hermosa y severa cara de la niña, con cabello rosado y ojos rojo pálido.
— … Ram.
Era Ram, sirvienta de Roswaal Manor.
Parte 4
— Ahora supongo que explicaras el significado de todo esto, Barusu.
Después de sumergir a la fuerza expedicionaria en una crisis sin precedentes y de darle una espectacular vuelta a Wilhelm y otros, Ram sacudió la suciedad de su cuerpo mientras sus ojos extremadamente disgustados miraban como dagas a Subaru.
— ¿El significado de todo esto? ¿No es esa nuestra línea…?
Retorciéndose bajo la mirada severa, Subaru examinó el lamentable estado de las cosas a lo largo de la carretera. A lo largo de la carretera y el bosque había rastros de la batalla reciente, junto con aliados ahora liberados de la ilusión. Afortunadamente, los efectos posteriores del encantamiento se limitaron a dolores de cabeza leves y no hubo heridos, incluida Ram. Sin embargo, la falta de víctimas no significó de ninguna manera que se resolviera el problema.
¿Cómo habían llegado a esto? Pensó Subaru, conteniendo un suspiro mientras miraba a Ram.
— La esencia es, lanzarte a un ataque preventivo y las personas pelearon de vuelta. Pelear contra tu propio lado en serio apesta… Wilhelm, ¿no estás herido?
— Un pequeño corte por magia de viento. Le pediré a Ferris que lo cure después. Más importante, estoy aliviado de no adelantarme y cortarle la cabeza. No habría forma de recuperar eso.
Wilhelm levantó un brazo, mostrando su muñeca cortada con una sonrisa adolorida. Respondiendo a su gesto, Subaru puso una mano en su propio pecho en alivio.
— ¿Wilhelm… Wilhelm van Astrea?
Ram, con los brazos cruzados mientras escuchaba a Subaru y a Wilhelm hablar, murmuró eso cuando escuchó el nombre del viejo espadachín. Llamado por su nombre completo, el Demonio de la Espada se volteó hacia ella.
