Prólogo – La Noche del Destino



Prólogo
La Noche del Destino
――Esta fue la noche en la que el destino de muchos se vio trastornado.
???: 『 ――Aaaaahh. 』
Un grito que no podía ser silenciado, aunque se intentara reprimir, se desbordaba; un gruñido desesperado que parecía maldecir todo en este mundo resonaba en la profunda oscuridad de la noche.
Retorciéndose, con espuma escapando por la comisura de su boca y lágrimas de sangre fluyendo a raudales, su alma era tajada sin piedad por un calor abrasador que desgarraba la carne, agrietaba los huesos y quemaba los vasos sanguíneos.
Había cometido, un pecado. Un pecado imperdonable. Eso lo admitía. Se arrepentía desde lo más profundo de su corazón.
Entonces, al menos, que hubiera una recompensa acorde al pecado cometido y al castigo recibido.
???: 『 AaaaaaaAAA. 』
Estaba vacío. Sus manos estaban vacías.
Aquello que se suponía que había obtenido se le escapó entre los dedos, hacia un lugar que nunca podría alcanzar por toda la eternidad. Si simplemente hubiera desaparecido habría sido mejor; la realidad era mucho más irremediable y difícil de abandonar.
Está aquí. Sin duda alguna, se encuentra dentro de este, el recipiente de vida más estúpido de este mundo.
???: 『 ―――― 』
Ese cuerpo que sufría, sollozaba, apretaba los dientes y forcejeaba estaba siendo observado por un pequeño "algo"―― No, eso era imposible. No era más que una paranoia provocada por su sentido de culpabilidad.
Después de todo, lo había arrullado. Prometiéndole el fin de una larga pesadilla, asegurándole que la próxima vez llegaría una mañana brillante y llena de esperanza, acarició esa cabeza pelirroja hasta que se durmió.
Por eso, nadie lo estaba mirando―― La noche de pesadilla no terminó. La promesa de que llegaría una mañana de esperanza no se cumplió.
――No se le permitía albergar el deseo de, simplemente, querer morir.
La pesadilla no había terminado. La esperanza no había sido satisfecha. La promesa no había sido cumplida.
Para que su amada familia pudiera alcanzar el futuro, no podía rendirse.
???: 『 ――aaaaAAAA. 』
Apretó los dientes hasta que parecieron romperse, soportando el sufrimiento. Soportando, el dolor.
No había otra opción que aguantar, aguantar y resistir ese dolor del que ni siquiera sabía si tendría un final.
???: 『 ―――― 』
――La existencia de ese pequeño "algo" que lo observaba no era más que una ilusión mostrada por la culpa.
???: 『 ――Haa, haa, haa... 』
Con sus grandes plantas de los pies descalzos pisando el suelo húmedo, miró hacia atrás una y otra vez.
No había perseguidores. No había forma de que enviaran perseguidores. Después de todo, la existencia que daba órdenes a tales plebeyos era quien movía todos los hilos desde el reverso de esta noche.
Dicho eso, jamás diría que eso fuera un motivo para estar completamente tranquilo.
???: 『 Maldita sea, qué historia tan absurda... 』
Su voz temblaba de irritación, y su cuerpo gigante miraba con fijeza a la penumbra con una expresión amarga.
Un espacio oscuro, el subsuelo―― Un pasaje cuya existencia casi nadie conocía y, por lo tanto, no había nadie patrullando; un camino que sería fatal si un extraño llegara a conocerlo.
Él, que recorría ese lugar, él, que era sin duda un extraño, ¿quién demonios era ya?
???: 『 ――Mierda. 』
Apretó los dientes con frustración, conteniendo desesperadamente el deseo de golpear la pared con su gran puño. No era porque no quisiera hacer ruido. Era porque en sus brazos cargaba con algo innecesario.
El peso de ese objeto innecesario lo enfurecía, lo irritaba y lo llenaba de odio cada vez más――,
???: 『 ――a. 』
De repente, sus ojos se encontraron con los de aquello que cargaba en sus brazos, y un gruñido escapó de su boca.
Eran esos ojos rojos que tanto odiaba y le resultaban tan irritantes, los que más detestaba en este mundo―― Incluso en esta oscuridad, esos ojos captaron su rostro, y pudo ver cómo sus pupilas se estrechaban.
Deseó que, por el contrario, soltara un grito estruendoso y que tanto este pasaje oculto como él mismo, por haber obedecido dócilmente la orden de recorrer este lugar, terminaran destruidos por completo.
Ese deseo destructivo, autopunitivo y desesperado――,
???: 『 ――u. 』
Una pequeña mano se extendió para tocar su rostro y, finalmente, le sonrió, haciendo que su deseo se desvaneciera.
La desesperación, la autopunición y la autodestrucción, todo junto, empezó a parecerle una estupidez.
???: 『 No tienen límites, ustedes, malditos humanos, son detestables. 』
Sabiendo o no sus sentimientos, esos ojos rojos no se equivocaron en su juicio hasta el final.
Aunque hubo muchas oportunidades para abandonarla, para tirarla, para rendirse y para terminar con todo, las evitó todas y cada una de ellas, y sus pies llegaron al final del pasaje.
Si subía desde el pasaje, le esperaba una noche interminable―― Este era el único momento para renunciar al Pacto intercambiado y abandonar un futuro sin final a la vista.
???: 『 Si vas a arrepentirte, entonces hazlo de forma grandiosa, tanto como te sea posible. 』
Sin embargo, rechazó esa última oportunidad, apostando por sus viejas creencias y su escaso orgullo.
???: 『 No te creas que pudiste atarme con un Pacto. Ya lo verás―― Erradicaré a los humanos y arrojaré sus cadáveres enteros a la Gran Cascada. 』
Cargando con un odio que había madurado hasta el punto de ebullición durante mucho tiempo, el gigante avanzó―― Mientras se recordaba a sí mismo que el poder disuasorio de esos ojos inocentes en sus brazos no era, en absoluto, una razón para detener sus pasos.
――Eso fue lo que sucedió en aquella noche en la que el destino de muchos se vio trastornado.
