Un Presagio de Luz
Capítulo 1
Un Presagio de Luz
Sección 1
――Había una vez un joven maravilloso llamado Fourier Lugunica.
Cuando se conocieron por primera vez, él todavía era solo un niño, y con la impresión agradable que transmitía desde esos días permaneciendo prácticamente inalterada, era una persona infantil.
Era alegre, inocente e ingenuo, con un lado que hacía que uno nunca supiera lo que podría hacer o decir incluso un segundo después, manteniendo siempre a los que lo rodeaban en suspenso.
Pero, sin importar cuánto los preocupara con sus travesuras, él tenía tal encanto que nunca le importaba particularmente.
La suya era una relación que abarcaba una década.
Diez años de segundos acumulados, cada uno de los cuales hacía imposible saber qué podría pasar en el siguiente; había muchísimas cosas que ocurrieron.
Ciertamente, hubo innumerables ocasiones en las que no podía simplemente reírse de las cosas.
Y, sin embargo, al rememorar, incluso esos eventos eran los que recordaba con una sonrisa.
Y justo en el corazón de esos recuerdos recitados con esa sonrisa, estaba siempre esa sonrisa suya, brillante como el sol.
Permitan esta confesión sin pretensiones―― Yo amaba a Fourier Lugunica.
Desde el día en que se conocieron, hasta el día de hoy, ni una sola vez esos sentimientos habían flaqueado.
No importaba qué palabras le dirigiera Fourier, no importaba qué pensamientos él desahogara, no importaba qué tribulaciones compartieran juntos, no importaba qué tiempo pasaran juntos, no importaba con qué futuro él soñara, no importaba a qué amargas y dolorosas traiciones se enfrentara, no importaba qué tragedia desgarrara su corazón en pedazos, ni una sola vez su afecto por él había flaqueado lo más mínimo―― Ni una sola vez.
Ciertamente, si fuera él, podría enfrentar cualquier situación sin que esa sonrisa suya se desvaneciera. Él nunca perdería la esperanza.
De hecho, hasta su último momento, nunca dejó de ser noble, puro de corazón y sincero.
Estimaba eso desde el fondo de su corazón. Lo respetaba profundamente. Lo encontraba encantador.
Es por eso que――,
???: 『 ――Su Alteza, se lo ruego, por favor, perdóneme. 』
Esta decisión, esta resignación, no es de ninguna manera el resultado de que mi amor por usted se haya desvanecido.
Sección 2
???: 『 ――Bueno, ¿acaso no es eso muy propio de esa princesa? Se aferró a hacer las cosas a su manera hasta el mismísimo final. 』
Los ojos de Emilia se suavizaron hacia Felt, quien pronunció aquello mientras sorbía su taza de té negro.
En un sofá utilizado para recibir invitados, con una rodilla recogida bajo su brazo, Felt se sentó frente a Emilia, escuchando su historia en su totalidad sin interrupciones, antes de presentar sus respetos a Priscilla a su propia manera.
Emilia no pensó que fuera cruel que un gran dolor o pérdida no hubiera cruzado los ojos de Felt, los cuales eran de un tono de rojo ligeramente diferente al de los de Priscilla. Simplemente, pensó que aquello era una muestra de su fortaleza.
Esto incluía el hecho de que ella había visitado este lugar por su propia voluntad, con el fin de obtener los detalles de la muerte de Priscilla.
En este momento, Emilia y Felt estaban frente a frente en una habitación de la Residencia Real en la Capital Real de Lugunica. En una sala de recepción de la residencia donde se asignaba la estancia a personas de gran importancia, Emilia recibió a Felt.
No era algo que hubieran planeado de antemano. Felt, que por casualidad se encontraba en la Capital Real, se había enterado de que Emilia había traído noticias al Castillo Real y, por lo tanto, había ido a verla.
Con toda honestidad, ella estaba terriblemente encantada de que Felt le hubiera hecho una visita como esa.
Para empezar, el Campamento de Emilia le debía mucho a Felt―― ella había cuidado muy bien de Meili mientras ellos habían estado ausentes del Reino; así lo escuchó Emilia de Annerose.
Annerose, una pariente de Roswaal y partidaria de Emilia, había sido encargada de manejar las discusiones sobre los diversos asuntos relacionados con la Atalaya Pléyades y Meili. Al parecer, Felt y sus aliados habían ayudado enormemente a llegar a un acuerdo en esas conversaciones.
Por esa razón, Emilia había planeado hacerse un tiempo para expresar su gratitud a Felt personalmente, así que estaba realmente agradecida por la oportunidad de poder verla así.
Sin embargo, en todo caso, deseaba haber podido traer de vuelta una historia más agradable, y aun así――,
Felt: 『 ――Eso es lo que parece estar diciendo la expresión de tu cara, Emilia-neechan. 』
Emilia: 『 ¿Eh?, ¿e-estaba poniendo una cara tan obvia? 』
Felt: 『 Bastante. Si sigues frunciendo el ceño y mirando hacia abajo de esa forma, cualquiera podría darse cuenta, ¿sabes? 』
Imitando el movimiento de Felt de darse golpecitos en la frente con el dedo, Emilia también se frotó el entrecejo.
La gente solía decir que sus pensamientos tendían a mostrarse en su rostro, pero se asombraba de sí misma por lo mucho que se habían mostrado tan abiertamente. Y eso también la preocupaba. Ella ya se había recuperado por completo y estaba bien. Nadie tenía que preocuparse por ella―― esos eran los sentimientos que estaba aparentando.
Emilia: 『 A pesar de todo eso, sigo sin ser buena. Subaru y los demás se enojarían conmigo. 』
Felt: 『 ¿Eso haría que ese tipo se molestara contigo, Emilia-neechan? Aunque no puedo imaginarme que eso ocurra. 』
Emilia: 『 Claro que sí. Incluso Subaru se molestaría si yo no pudiera ser fuerte. Por eso me dice diligentemente en qué estoy fallando. 』
Felt: 『 Je, ¿me pregunto cómo es realmente? 』
Con una sonrisa, Felt apoyó la barbilla en su rodilla levantada mientras su colmillo asomaba.
Ante la sonrisa vagamente burlona de Felt, Emilia continuó con un "Sin embargo,".
Emilia: 『 Parece que pudiste ver a través de mis pensamientos, pero... Felt-chan, ¿tú no estás de acuerdo? 』
Felt: 『 Es un poco complicado, pero si te entiendo bien, ¿estás pensando algo como que ha pasado tiempo desde que nos reunimos así, y que lamentas que el tema sea la muerte de la princesa, o algo por el estilo? 』
Emilia: 『 Umm, sí... así es. Sip, eso es. 』
Felt: 『 Respecto a eso, en realidad me alegra haberlo escuchado de ti, Emilia-neechan. 』
Emilia: 『 ¿De mí? 』
Tras haber dicho algo inesperado, Felt asintió a la pregunta de Emilia con un "Sí". Mientras se rascaba la cabeza frente a la sorprendida Emilia, continuó.
Felt: 『 Honestamente, cuando escuché que la princesa había muerto, pensé que debía ser una broma. Ella era la personificación de una mujer que no moriría ni aunque la mataras. Si las cosas hubieran seguido tal cual, me habría llenado de nada más que dudas sin sentido, y la verdad del asunto habría quedado enterrada. 』
Emilia: 『 ―――― 』
Felt: 『 Así que cuando escuché la historia de ti, Emilia-neechan, pude decidirme ya que tú estuviste allí... No, ¿pude prepararme para decidirme? Tch, mi redacción también se ha vuelto complicada. Mala mía. 』
Emilia: 『 ――. No, siento que entiendo lo que estás diciendo, Felt-chan. 』
Al ser incapaz de explicarlo bien, Felt puso una cara amarga, pero esos sentimientos se transmitieron a Emilia.
Si la situación fuera a la inversa, y Emilia escuchara que alguien que conocía había perdido la vida en algún lugar lejano sin que ella lo supiera, probablemente le daría demasiadas vueltas a las circunstancias que rodearon esa muerte.
Con esas diversas imaginaciones, independientemente de su validez, su cabeza se llenaría de cosas que no podrían verificarse, y se volvería incapaz de captar la verdad.
Por eso, aunque fuera increíblemente doloroso, el hecho de que se borrara ese margen de duda podría ser una salvación.
Emilia: 『 Si es alguien en quien confías quien lo confirma, yo creo que es incluso mejor. 』
Felt: 『 ...¿Supongo que eso significa que yo confío en ti, Emilia-neechan? 』
Emilia: 『 Sí, yo también creo en ti, Felt-chan, y... ¿no piensas lo mismo? ¿No es por eso que viniste a verme así? 』
Felt: 『 ¡Técnicamente, ambas somos candidatas rivales, así que sería raro si dijera que sí! 』
Habiendo bajado el pie del asiento, Felt tenía una expresión de asombro en su rostro. Sin embargo, aun así, como ella no discrepó, Emilia sonrió sin desanimarse.
Pensar en Priscilla todavía hacía que el corazón de Emilia llorara de dolor. Pero se alegraba de no haber dejado enterradas las respuestas turbias de Felt.
???: 『 ―――― 』
Entonces, una tenue exhalación interrumpió el intercambio entre ellas.
Tan pronto como los agudos oídos de Felt lo captaron, dejó escapar un "Oi" con voz huraña y luego,
Felt: 『 Oye tú, ¿de qué diablos te estás riendo? 』
???: 『 ――No. Fue simplemente bastante inusual ver a Felt-sama ser dejada sin palabras de forma tan directa, que se me escapó. 』
Felt: 『 ¿Dejarme sin palabras? ¡Un demonio! ¿Qué clase de Caballero sonreiría mientras observa cómo derrotan a su señora? 』
???: 『 Les ruego que me perdonen. Dudé en intervenir en la conversación entre ustedes dos. 』
Diciendo esto, mientras ponía su mano sobre su pecho e inclinaba la cabeza, estaba el caballero de Felt, con su característico cabello rojo y ojos azules: Reinhard.
Los dos, que siempre estaban juntos y se llevaban bien, habían venido hoy también a visitar a Emilia juntos. Ante el intercambio amistoso entre Felt y los demás, Emilia hizo un puchero con un "Cielos,".
Emilia: 『 No hace falta que seas tan considerado. Incluso nuestro Otto-kun ha estado charlando con nosotras desde hace un rato... ¿eh? ¿No lo ha hecho? 』
Otto: 『 Así es. Gracias por notarlo. Incluso yo tengo el suficiente sentido común como para no interrumpir una conversación entre dos personas de un estatus tan exaltado, de hecho. 』
Al lado de la sorprendida Emilia, Otto, que había estado allí todo el tiempo, esbozó esa sonrisa irónica.
Dado que esta vez Otto era el único que había acompañado a Emilia, inevitablemente, él era quien la atendía a dondequiera que fuera, ya sea dando su informe en el Castillo Real o reuniéndose en la Residencia Real. Como Otto era alguien que infundía seguridad con solo estar allí, ella había terminado dependiendo totalmente de él aun sin que él dijera ni una sola palabra.
Emilia: 『 Lo siento, no me di cuenta. Te encanta charlar, Otto-kun, así que debe haber sido reaaalmente difícil quedarse callado. 』
Otto: 『 ¡Déjeme decirle que solo charlo sobre lo que es necesario y cuando es necesario; realmente no es que me encante charlar, ¿está bien?! 』
Felt: 『 Sí sí, eso no es muy convincente. No creo que puedas decir que un tipo que puede charlar con insectos, dragones de agua y demás, aparte de con humanos, no sea un tipo hablador. 』
Otto: 『 Le agradecería que no confundiera el tema de las Protecciones Divinas con la naturaleza humana. 』
Presionando el sombrero verde sobre su cabeza, Otto le dio una respuesta casual a Felt.
Otto, quien era capaz de hablar con todo tipo de criaturas con su Protección Divina del Lenguaje del Alma, expandía su círculo de amigos con animales e insectos a donde quiera que fuera. Por lo tanto, Emilia pensó que la observación de Felt justo ahora era un gran acierto.
Emilia: 『 Otto-kun, reaaalmente tienes muchísimos amigos. Yo no tengo demasiados amigos, así que admiro que puedas llevarte bien con cualquiera. 』
Otto: 『 A decir verdad, no los llamaría exactamente amigos. De vez en cuando, lo que ofrezco a los demás es algo así como una negociación o transacción, lo cual requiere un know-how un poco diferente al de hacer amigos. Ahora que lo pienso, supongo que tampoco puedo decir que yo sea alguien quien tenga muchos amigos. 』
Felt: 『 La definición de un colega no es algo a lo que debas seguir dándole vueltas. En todo caso, ¿por qué no te haces amigo de nuestro Reinhard? Él también es el tipo de persona que no tiene muchos amigos. 』
Emilia: 『 ¿Eh?, ¿es así? Eso es reaaalmente inesperado. 』
Mientras Felt cerraba un ojo y señalaba hacia Reinhard, quien estaba de pie detrás del sofá, sus palabras hicieron que Emilia mirara instintivamente al Caballero pelirrojo.
Reinhard tenía una buena personalidad, era muy famoso, seguramente cualquier persona del Reino lo conocería si se le preguntara, y era alguien en quien se podía confiar. Para Emilia también, desde la primera vez que se conocieron, él había sido tan consistentemente considerado con ella que pensaba que era más o menos amigo de todos en el Reino.
Al ver el asombro en los ojos de Emilia, Reinhard dijo, "Es desafortunado", antes de continuar hablando,
Reinhard: 『 Parece que a menudo hago que los demás se sientan cohibidos. Por esa razón, fuera de los Caballeros y mis compañeros del campamento... excluyendo a Subaru y a Ferris, quizás tengo bastantes pocos amigos. 』
Emilia: 『 ¿Es eso así? Incluso tú tienes ese tipo de preocupaciones, ¿eh, Reinhard...? Oye, Otto-kun, si no te importa, ¿estarías dispuesto a ser amigo de Reinhard? 』
Otto: 『 ¡Se me está pidiendo que haga algo increíblemente descabellado, pero ¿no sería una desgracia en lo que a Reinhard-san respecta?! 』
Reinhard: 『 Por supuesto que no. De hecho, lo agradecería enormemente. ¿Te gustaría ser mi amigo? 』
Otto: 『 ¿Es esto algún tipo de ataque de pinza o una emboscada? 』
Atrapado entre la mirada de Emilia y la sonrisa de Reinhard, Otto refunfuñó frustrado. Pero, después de agonizar por ello durante un largo momento, exhaló profundamente y dijo,
Otto: 『 Como Felt-sama mencionó antes, justo ahora estamos afiliados a campamentos opuestos. Hasta que termine la Selección Real, deberíamos evitar volvernos excesivamente cercanos el uno con el otro. 』
Reinhard: 『 Ya veo. Es una pena, pero si esa es tu intención, la respetaré. Aunque no es que seamos amigos. 』
Otto: 『 Sí, por favor, hazlo. Ya que no somos amigos. 』
Con esas palabras tan tristes, los hombros de Otto se hundieron, y ante eso, Reinhard esbozó una sonrisa que, curiosamente, no parecía ni herida ni decepcionada. Desafortunadamente, los dos no se hicieron amigos, pero a los ojos de Emilia, de alguna manera desprendían el aire de ser amigos de verdad.
Además――,
Otto: 『 Cielos, el té se ha enfriado por completo. Iré a preparar una tetera nueva. Emilia-sama, usted y los demás sigan teniendo una charla agradable. Yo―― 』
Reinhard: 『 ――. En ese caso, te acompañaré. Puede que no nos hayamos hecho amigos, pero ¿qué tal si te muestro el poder de la Protección Divina de las Ceremonias del Té? 』
Otto: 『 Puede que te sorprenda saber que soy alguien que guarda los rencores, pero que el Santo de la Espada me guarde rencor es verdaderamente inquietante. 』
Mientras mantenían esa conversación, los dos salieron de la habitación.
Emilia observó cómo sus espaldas eran obstruidas por la puerta cerrada y luego se volvió de nuevo hacia Felt.
Emilia: 『 Por alguna razón, parece que son reaaalmente buenos amigos, ¿sabes? 』
Felt: 『 Jeje, sí, yo también lo pensé. Siempre estoy muy cabreada por la actitud de ese maldito Reinhard, pero cuando es otro el que tiene que aguantarlo, es superdivertido. 』
Emilia: 『 Ah, esa es una cara traviesa. Pero hacer que Otto se contenga de ser amigo de Reinhard hasta después de nuestra Selección Real, eso es... 』
Felt: 『 Hmm, ese tipo solo usó lo que dije como una excusa hábil, ¿verdad? No es que no sepa por qué lo hizo, pero... no te tomes tan en serio eso de la Selección Real. 』
Emilia: 『 ¿No necesito... tomármelo tan en serio...? 』
Parecía que Felt estaba bastante satisfecha, y estaba de tan buen humor hasta el punto de que casi tarareaba. Después de pensar por un momento, Emilia soltó un "Está bien" y se puso de pie.
Pensando sobre la Selección Real, Otto había renunciado a hacerse amigo de Reinhard. Ella se sentía culpable por esa decisión y consideración por parte de Otto, pero Emilia ya había tomado una elección.
Después de lo que había pasado con Priscilla, ella no quería tener más remordimientos.
Emilia: 『 Oye, Felt-chan, ¿puedo decir algo? 』
Felt: 『 ¿Oh? ¿Qué pasa? 』
Caminando rápidamente hacia Felt, quien estaba sentada frente a ella, Emilia se sentó a su lado. A una distancia donde sus hombros se rozaban, ella miró directamente a los ojos rojos de Felt.
En retrospectiva, Emilia había conocido a Felt cuando esta robó la insignia que cualificaba a Emilia para unirse a la Selección Real. En ese momento, ella había entrado en pánico y había querido descargar su ira con Puck, quien no se había inmutado en lo más mínimo por tal situación. En cualquier caso, su encuentro con Felt definitivamente no había tenido un gran comienzo.
Aun así, justo ahora, con respecto a Felt, quien también era una candidata para la Selección Real, Emilia se sentía de esta manera.
Emilia: 『 Quiero ser tu amiga, Felt-chan. Y no solo amigas normales, sino reaaalmente buenas amigas. 』
Felt: 『 ...¿Eh? 』
Emilia: 『 En realidad, le prometí a Anastasia-san que cuando termine la Selección Real, seremos amigas. Hablamos mucho mientras viajábamos juntas... bueno, no fue enteramente Anastasia-san todo el tiempo, pero hablamos un montón y luego hicimos esa promesa. 』
Emilia presionó rápidamente a Felt, cuyos ojos bien abiertos brillaban de confusión.
La promesa que había intercambiado con Anastasia era una que seguramente cumpliría, como parte de su fuerte identidad como comerciante. No era como con Subaru, por lo que ella podía estar segura de que la promesa se mantendría.
Emilia: 『 Me preocupo cuando se trata de Subaru, ya que rompe sus promesas con mucha facilidad, pero cuando se trata de Anastasia-san, me siento tranquila. Pero incluso además de las promesas, siento que no podría ser amiga de Subaru, y no siento que quisiera ser amiga de Subaru... ¿eh? ¿Qué estaba diciendo de nuevo? 』
Felt: 『 ¿Que tú y Subaru-niichan no pueden ser amigos, Emilia-neechan? 』
Emilia: 『 Sí, eso es... ¡No, no es así, estaba hablando de ti y de mí, Felt-chan! 』
Emilia sintió un tinte de ansiedad por casi haber perdido de vista su punto principal.
Frente a Emilia, quien apenas había evitado esa situación peligrosa, Felt levantó la vista de repente. Siguiendo ese movimiento, Emilia también miró hacia el techo. Ella no vio nada en particular.
Emilia: 『 ¿Felt-chan? 』
Felt: 『 No estoy mirando el techo. Solo me preguntaba qué demonios debería hacer. 』
Emilia: 『 Umm, sí. Subaru y Petra-chan a menudo me dicen que se sienten reaaalmente revitalizados cuando ven mi cara. ¿Qué tal eso? 』
Felt: 『 ¿Por casualidad estás intentando presumir tus puntos buenos? 』
Emilia: 『 Así es, porque quiero ser tu amiga, Felt-chan. 』
Durante el último año, aproximadamente, Emilia se había acostumbrado a verse en los espejos.
Subaru, Petra y, a veces, incluso Ram elogiaban el rostro de Emilia, así que, si existía la posibilidad de que también tuviera un efecto en Felt, pensó que no había nada de malo en sugerirlo.
Felt siguió mirando hacia arriba en respuesta a ese acercamiento desesperado de Emilia, y entonces,
Felt: 『 ¿Por qué quieres ser mi amiga con tantas ganas? Está bien de la forma en que es ahora... 』
Emilia: 『 Verás, yo quería haberme hecho amiga de Priscilla. 』
Felt: 『 ―――― 』
Emilia: 『 Pero pospuse decírselo. Yo... no soy buena. Debería haber sabido que podría tener que despedirme de repente de alguien importante para mí que estaba bien justo el día anterior, y aun así... 』
Emilia murmuró mientras colocaba su mano sobre su pecho adolorido y tocaba el Cristal Mágico que colgaba de su cuello.
Lo mismo había sucedido con Puck, quien continuaba durmiendo, así como con la querida familia de Emilia que había quedado congelada en el hielo en el Gran Bosque de Elior. Las despedidas podían ser repentinas, y podían llegar incluso para las personas más preciosas en la vida de uno.
Su despedida con Priscilla le había recordado a la olvidadiza Emilia una verdad tan dolorosa.
Emilia: 『 Ya no quiero olvidar eso más. Así que decidí que no me contendré. Decirle a los que quiero que los quiero, y decirle a los que quiero que sean mis amigos eso mismo también. 』
Felt: 『 ――Mierda, esa princesa, realmente hizo de las suyas hasta el mismísimo final, ¿no? 』
Emilia: 『 ¿――? 』
Emilia había puesto sus sentimientos en palabras de la manera más honesta que podía. Mientras seguía mirando hacia arriba y escuchando, Felt bajó lentamente la mirada.
La expresión en el rostro de Felt era una sonrisa que no era ni de frustración ni de amargura aparentes.
Felt: 『 Entiendo, no hay problema. Seré tu amiga, Emilia-neechan. 』
Emilia: 『 ¡¿De verdad?! Quieres decir, después de que termine la Selección Real... 』
Felt: 『 No tiene por qué ser así. Si voy a hacerlo de cualquier manera, Emilia-neechan, seré tu amiga antes que Anastasia-neechan y haré que se arrepienta. 』
Emilia: 『 Oh, no digas eso. Anastasia-san también va a ser mi amiga. 』
Felt: 『 ¿No soy yo, alguien que ya es tu amiga, más importante para ti, Emilia-neechan, que alguien que todavía no es tu amiga como Anastasia-neechan? 』
Emilia: 『 ¡Cielos, no me pongas en un aprieto! 』
Felt se rio alegremente, mostrando su colmillo, y Emilia también esbozó una sonrisa instintivamente.
Felt había dado una respuesta encantadora a su oferta. Ante la experiencia de hacerse amiga de Felt, el corazón de Emilia se llenó de calidez.
Luego, mientras sonreía junto con Felt, Emilia pensó para sí misma―― Pensó en Al, todavía incapaz de aceptar plenamente la muerte de Priscilla, y en Subaru y los demás, quienes lo estaban acompañando.
Emilia: 『 Con Al también―― 』
Algún día. No tenía por qué ser de inmediato, pero algún día.
Desde lo más profundo de su corazón, quería rezar por el día venidero en el que fuera capaz de hablar de Priscilla, alguien con quien había deseado hacerse amiga, sin que las lágrimas inundaran sus ojos.
Ciertamente, mientras apoyaba su hombro contra el de su amiga, Emilia pensó de esa manera.
Sección 3
???: 『 ――Bueno entonces, llegaste incluso a darme una señal con la mirada. Tienes algo que decirme, ¿no es así? 』
Habiendo dejado atrás a Emilia y Felt en la sala de recepción, tras caminar un poco por el pasillo, Reinhard rompió deliberadamente el hielo.
Llevando la bandeja de plata con el juego de té en sus manos, Otto, sin mirar atrás, asintió con un "En efecto".
Otto: 『 Se agradece mucho su comprensión. Parece que la visita de Felt-sama ha permitido que Emilia-sama finalmente vuelva a sonreír con naturalidad, así que no deseaba arruinar esa atmósfera. 』
Reinhard: 『 Como era de esperar, el asunto de Priscilla-sama parece haberle afectado bastante. 』
Otto: 『 Con toda honestidad, probablemente no hubo nadie quien participara en esa batalla que no resultara afectado. Incluso yo, quien carecía de mucho contacto con ella, sentí una sensación de impotencia. 』
Por supuesto, el impacto que había causado en Otto no era nada comparado con el de Emilia, quien sentía afecto por Priscilla, ni con el de Subaru y Al, quienes la habían visto desvanecerse ante sus propios ojos.
Aun así, como Otto había estado trabajando para asegurar que la mayor cantidad posible de los aliados que luchaban junto a él contra el Gran Desastre salieran con vida, la muerte de un individuo involucrado con el Reino―― de una Candidata Real, era algo que le afectaba profundamente. Por otro lado, también había una parte de sí mismo que analizaba con calma la baja de una candidata rival que poseía un carisma extraordinario.
Reinhard: 『 ...Qué sorprendente. 』
Como si hubiera escuchado los pensamientos internos de Otto, Reinhard levantó las cejas con sorpresa. Ante esa reacción suya, Otto torció la comisura de su boca con un toque de autodesprecio,
Otto: 『 ¿Le sorprendió que me doliera la muerte de Priscilla-sama? Ciertamente, mentiría si dijera que no me agrada que una candidata rival haya quedado fuera... 』
Reinhard: 『 No, me pareció sorprendente que admitieras tu debilidad tan abiertamente. No necesitas esforzarte por fingir tal insensibilidad, ¿no? 』
Otto: 『 ―――― 』
Reinhard: 『 ¿O tal vez expresar tus verdaderos sentimientos fue una señal de que habías bajado la guardia... tal vez incluso una señal de que podríamos hacernos amigos? 』
Otto: 『 Parece que he elegido mal mis palabras. 』
Siendo provocado de esa manera, Otto irguió los hombros, controlando sus sentimientos mientras reanudaba sus pasos.
Parecía que estaba en un estado mental peor de lo que se había dado cuenta. Y habiendo notado eso, Reinhard había dejado pasar ese error como un momento de ligereza.
Otto: 『 Contrólate, Otto Suwen. 』
Esto no servirá; se obligó a recuperar la compostura.
Independientemente de lo poco que Felt considerara a Emilia con enemistad, eran inequívocamente candidatas rivales. El mejor curso de acción era siempre abstenerse de mostrar debilidad ante los oponentes. Una situación en la que uno hubiera perdido el equilibrio de su estado mental se encontraba entre los niveles más altos de apariencias que nunca debían mostrarse.
Reafirmando eso en su mente, Otto cumpliría el propósito por el cual había sacado a Reinhard.
Eso era――,
Otto: 『 ――Ahora divulgaré información perteneciente a Heinkel Astrea. 』
Reinhard: 『 ―――― 』
Al plantear el tema, era evidente que la atmósfera en el pasillo había cambiado claramente.
Más seca o más húmeda, la humedad había cambiado. Más alta o más baja, la temperatura había cambiado. Lo único que se podía decir con certeza era que el Santo de la Espada que caminaba justo a su lado era la causa de ello.
Otto: 『 Heinkel-san participó en la batalla en el Imperio como miembro del Campamento de Priscilla-sama, y sobrevivió. Sin embargo, tras la muerte de Priscilla-sama, después de ser visto en un estado de extrema alteración, se desconoce su paradero. 』
Reinhard: 『 ...¿Fue tomado como cautivo en el Imperio? 』
Otto: 『 No, probablemente no. Aunque es un país que puede ser sumamente despiadado para beneficiarse a sí mismo, en su estado actual de agotamiento tras esa batalla, no son personas que fallen en comprender la situación hasta el punto de enemistarse con el Reino―― con el Santo de la Espada, Reinhard van Astrea. 』
Reinhard: 『 Entonces, desapareció por su propia voluntad, ¿eh? 』
Con los ojos ligeramente bajos, Reinhard murmuró débilmente esas palabras para que Otto las oyera.
No había tenido la intención de vengarse, pero el resultado terminó siendo una situación muy parecida al error anterior de Otto, en la que la otra parte había perdido el equilibrio de su estado mental. Sea como fuere, él no estaba de humor en ese momento para aprovecharse de la situación y sondear la debilidad de la otra parte.
Con toda honestidad, se consideraba poco apto para ello, pero――,
Otto: 『 Heinkel-san... su padre, ¿está preocupado por él? 』
Esa fue una pregunta expresada por una preocupación genuina hacia la otra parte.
En realidad, probablemente habría sido una pregunta difícil de responder para Reinhard. Otto no estaba profundamente familiarizado con la relación entre Reinhard y Heinkel, pero ya era de conocimiento común que se trata de una relación padre-hijo que se había fracturado y desmoronado.
Sin mencionar que, en Priestella, Otto se había topado con una escena en la que Heinkel levantaba su espada contra Felt en un intento de impedir los movimientos de Reinhard.
En ese sentido, el hecho mismo de que las tres generaciones de esta familia estuvieran apoyando a diferentes Candidatas Reales decía mucho sobre la disfuncionalidad de la Casa Astrea.
En cualquier caso――,
Otto: 『 No sé si servirá de consuelo, pero según Garfiel, su padre parece haber logrado resistir incluso el golpe de un Dragón. Por lo tanto, supongo que no es muy probable que su vida corra peligro al ser atacado. 』
Mientras transmitía esa información, Otto ocultó intencionalmente la posibilidad de que Heinkel cometiera suicidio.
Por lo que había oído, Heinkel había perdido la compostura tras la muerte de Priscilla, hasta el punto de que había cambiado inmediatamente su apoyo hacia Emilia, aferrándose a ella para que lo aceptara en su campamento. Con Emilia rechazándolo, no se podía afirmar definitivamente que no hubiera posibilidad de que él, habiendo perdido su lugar, se encontrara perdido sobre qué ha――,
Reinhard: 『 ――Eso no sucederá, Otto. Mi padre nunca haría nada parecido a acabar con su propia vida. 』
Otto: 『 ...¿Se me notó en la cara como a Emilia-sama? 』
Con sus pensamientos internos adivinados con total precisión, Otto se masajeó el entrecejo con una de sus manos. Ante eso, Reinhard esbozó una sonrisa amarga y dijo: "No",
Reinhard: 『 Te abstuviste a propósito de mencionar la peor posibilidad, así que supuse que fue por consideración. Solo que, es una preocupación innecesaria. Mi padre tiene una meta que desea cumplir pase lo que pase. Algo como que él elija la muerte mientras la deja sin cumplir es una imposibilidad. 』
Otto: 『 Por un lado, eso es un alivio, pero por otro, refuerza mis aprensiones. Con la espalda contra la pared, ¿qué podría hacer esa persona...? ¿No intentaría entonces ponerse en contacto con Felt-sama a continuación? 』
Para empezar, desde la perspectiva de Heinkel, sería una opción con mucho más mérito que suplicarle a Emilia.
Por supuesto, esa elección eliminaría la única y absoluta ventaja en posesión de Heinkel―― su capacidad de ejercer algún tipo de coerción sobre Reinhard, el Santo de la Espada. Pero, dejando eso de lado, era una opción muy probable que fuera reclutado allí.
Ahora que había perdido a Priscilla y había sido rechazado por Emilia, a Otto le parecía totalmente posible que Heinkel eligiera a Felt como el próximo objetivo de su parasitismo.
Sin embargo――,
Reinhard: 『 ――Eso también probablemente no. 』
Con una convicción aún mayor que antes, Reinhard cortó el seguimiento de Otto.
Otto: 『 ―――― 』
Aquellos ojos que capturaban la esencia de un cielo azul perfectamente despejado estaban entrelazados con un tono que recordaba al anochecer. Reinhard, habiéndose desvanecido el atisbo de sonrisa que antes se dibujaba en sus labios, caminó junto a Otto mientras este último se quedaba en silencio.
Dos pasos, tres pasos; sin decir ni una palabra, el par acortó gradualmente la distancia hasta la cocina. Y así, Otto asumió que la conversación había llegado a su fin en medio del silencio; sin embargo,
Reinhard: 『 Mi padre desea que renuncie a ser el Santo de la Espada. Por lo tanto, dentro de la Selección Real que debe ganar sin importar el costo, es impensable que ayude a Felt-sama, quien cuenta con mi respaldo. 』
Otto: 『 ...Él quiere ganar la Selección Real. Sin embargo, ¿no desea dejarte ganar a ti, Reinhard-san? 』
Reinhard: 『 Así es. En ese punto, mi padre y yo somos incompatibles. Independientemente de los deseos de mi padre, yo soy el Santo de la Espada―― Tengo que ser... el Santo de la Espada. 』
Cada uno tenía sus propias circunstancias únicas.
Debido a que lo comprendía perfectamente, Otto no intentaría interponer esto y aquello sobre la situación de otra casa. Sin duda, aunque eso le hacía sentir que era una relación distorsionada entre padre e hijo, y ese último comentario sonó como si se lo estuviera diciendo a sí mismo; incluso siendo ese el caso.
Otto: 『 ――. Cielos, esta ha sido una escena bastante descabellada. Nunca pensé que mi vida incluiría un momento de charlar trivialmente con el Santo de la Espada de esta manera. 』
Por lo tanto, Otto dejó clara su propia postura de que no se involucraría en ese asunto.
Era parte de su sabiduría mundana como comerciante ambulante que se había encontrado con personas en una amplia variedad de posiciones a lo largo de muchas regiones diferentes. Sin importar qué circunstancias llegaran a sus oídos, mostraría su inofensividad exagerando sobre cómo no las explotaría.
En la mayoría de los casos, sería capaz de abandonar el pueblo de paso sin incidentes.
Otto: 『 Aunque, a veces el flujo del alcohol hacía que se me escapara información que no debería en absoluto, y había algunas personas atroces que luego escuchaban eso e intentaban silenciarme... 』
Por lo tanto, incluso en las tabernas más óptimas para recopilar información durante los viajes, era necesario que tuviera medidas para evitar adquirir accidentalmente más información seria de la necesaria. El hecho de que su conocimiento de comerciante estuviera resultando tan útil ahora que estaba involucrado en la Selección Real era un testimonio de que uno nunca sabía qué le deparaba la vida.
En cualquier caso――,
Reinhard: 『 Gracias por compartir esta información sobre mi padre. La tendré en cuenta. 』
Una vez más, Reinhard asintió tras recibir la intención de Otto. Y al comprobarlo, Otto se encogió de hombros y continuó con un "Perdone".
Otto: 『 ¿Tal vez he añadido innecesariamente a sus problemas? Con una posición como la del Santo de la Espada, siempre debe tener muchas cosas que le preocupen. 』
Reinhard: 『 Fue por mi propia voluntad que adquirí esta posición y mi Protección Divina. Supongo que debería llamarse mi responsabilidad. 』
Las Protecciones Divinas eran artículos otorgados.
Parecía un poco extraño expresarlo como si fuera algo adquirido por voluntad propia, pero Otto recordó inmediatamente que solo la Protección Divina del Santo de la Espada era algo heredado por un sucesor digno a posteriori.
Como tal, tras la muerte de la anterior Santa de la Espada, Reinhard estuvo en posición de heredarla.
Reinhard: 『 Para las personas con Protecciones Divinas, hay problemas interminables que vienen al lidiar con ellas. Por lo que puedo ver, Otto, tienes bastante dominio sobre la tuya, ¿no es así? 』
Otto: 『 Es descabellado decir que la he dominado. Desde que nací, he estado a merced de esta incontrolable Protección Divina. Si pudiera dársela a alguien, lo haría con gusto. 』
Reinhard: 『 Jaja, no debe decir cosas tan irreflexivas. No faltan personas que envidien a quienes portan Protecciones Divinas. Por supuesto, creo que eso no hace falta decirlo en su caso. 』
Otto: 『 En realidad, no creo que sea nada por lo que valga la pena ser envidiado. 』
Como Reinhard había dicho, los problemas que acompañaban a las Protecciones Divinas no tenían fin.
No solo no podían compartirse con personas que carecieran de alguna Protección Divina, sino que ni siquiera podían compartirse con personas que poseyeran Protecciones Divinas diferentes; era algo parecido a seguir haciéndole frente a un problema difícil sin una solución de ejemplo.
Inequívocamente, la respuesta de Otto al halago de Reinhard era su verdadero sentimiento―― Ni una sola vez había sido tan engreído como para pensar que había alcanzado la maestría sobre la Protección Divina del Lenguaje del Alma. Probablemente, nunca lo haría.
Otto: 『 A diferencia de su Protección Divina del Santo de la Espada, Reinhard-san, la mía no es algo que dejaría su nombre grabado en la historia. 』
Reinhard: 『 Que si Santo de la Espada por aquí, que si Santo de la Espada por allá; desearía que no pusiera tanto énfasis en ese título. Después de todo, todavía me considero inexperto para este puesto bajo el peso de tal título. No tengo la intención de actuar como alguien más importante debido a ello. 』
Otto: 『 Se dice que el puesto hace a la persona. Podría ser simplemente que usted no sea consciente de ello, Reinhard-san, y que su esencia de Santo de la Espada en realidad abrume a quienes están a su alrededor. 』
Reinhard: 『 ¿Abrumar con mi esencia de Santo de la Espada?... ¿tal vez podría contarme más al respecto? Quizás sea la causa de por qué Felt-sama, Rachins y los demás siempre me están diciendo todo tipo de cosas. 』
Otto: 『 ¡Sin embargo, es preocupante lo entusiasmado que está respondiendo a lo que solo era una broma! 』
Al encontrarse inesperadamente con que se habían aferrado a su comentario, Otto gritó ante las preguntas asertivas de Reinhard.
A medida que su intercambio cambiaba a un tono más ligero, Otto redujo un poco su cautela hacia Reinhard, concediendo a su propio corazón algo de margen.
Otto: 『 Por el momento, parece que no hay necesidad de preocuparse por posibles enfrentamientos contra Felt-sama y los demás. 』
Por lo menos, Otto no tenía actualmente ninguna razón para dañar su reputación apresurándose en una lucha política contra Felt y Reinhard. Él tampoco estaba, ni de lejos, en las mejores condiciones.
Por encima de todo, Subaru estaba justo en medio de dedicar cada esfuerzo por el bien de Al en tierras lejanas.
Otto: 『 Incluso yo me sentiría culpable por intrigar tras bambalinas mientras Natsuki-san y los demás están fuera tratando de salvar el corazón de alguien―― No se puede decir lo mismo del Margrave Mathers. 』
A diferencia de Subaru y el resto, quienes habían partido hacia la Atalaya Pléyades junto a Al, Roswaal se había dirigido hacia el Dominio Barielle, el territorio de ella, llevando consigo a Schult, quien era sirviente de Priscilla. Bajo esa preocupación y consideración, no había duda de que su objetivo radicaba en aprovechar la oportunidad para entrometerse en el Dominio Barielle.
Como alguien involucrado en la Selección Real, tal conducta era correcta, diligente y digna de desprecio―― Al mismo tiempo, incluso si significaba que era ingenuo por no rebajarse a tal frialdad, Otto sentía que era mejor de esta manera.
Reinhard: 『 Bueno entonces, ¿preparamos un poco de té? Permítame mostrarle de lo que soy capaz. 』
Otto: 『 Por supuesto, déjeme ver qué puede hacer. 』
Al llegar a la cocina, Reinhard tomó la bandeja con el juego de té y comenzó a hacer los preparativos. Observándolo, Otto se tomó un pequeño respiro mientras consideraba los acontecimientos que estaban por venir.
Solo que, tenía una premonición. Pronto, habría algún tipo de movimiento en la situación: ese tipo de premonición.
Otto: 『 ...Llegando incluso a posponer la audiencia de Emilia-sama y Felt-sama, se le está dando prioridad a alguna discusión en el castillo. ¿De qué podría tratarse? 』
Al lado de Otto, mientras murmuraba, una pequeña silueta acechaba en las sombras de un pilar―― Era el insecto Zodda con el que había hecho un trato para que le informara si había algún acontecimiento en el castillo.
――En dos sentidos, la premonición de Otto en este momento había dado en el clavo.
El primero fue el informe del insecto Zodda, informándole que la discusión en el castillo, que se había esforzado por mantener alejadas a las Candidatas Reales, había llegado a algún tipo de conclusión; y el otro fue el contacto de carácter urgente de la chica del Campamento de Felt―― Grassis, a través de una Protección Divina con su hermana gemela.
Ese era un informe complicado y turbulento: noticias de que habían ocurrido algunos problemas con el lado de Subaru en la Atalaya Pléyades, y las noticias de que, tras haber tomado a Al como cautivo, Subaru y los demás se dirigirían a la Capital Real.
Sección 4
La Iglesia del Dragón Divino era, como su nombre lo sugería, una organización religiosa que mantenía la fe en el Dragón Divino Volcanica, quien había establecido un Pacto con el Reino, y se dedicaban a su poder y gracia.
Su establecimiento se remontaba sin duda a cuatrocientos años atrás, a la era del Pacto que le valió al Reino de Lugunica el apodo de Reino Dragón; por lo tanto, no podía haber objeción en llamarlo un grupo con una historia antigua y distinguida.
De hecho, la Iglesia del Dragón Divino se había moderado contra la expansión de su propia influencia, y había mantenido cierta distancia de aquello que yacía en el corazón del Reino, como la Familia Real y el Castillo Real. Es decir, esto era una prueba de que la Iglesia del Dragón Divino no había buscado más poder del necesario, eligiendo en su lugar definirse simplemente como un cimiento para la fe.
En consecuencia, incluso cuando la Familia Real de Lugunica fue erradicada por una epidemia, y la Selección Real para decidir quién sería el próximo en sentarse en el trono había comenzado, la Iglesia del Dragón Divino no intervino activamente en los asuntos del Reino.
???: 『 Pero ya no estamos en una posición en la que podamos decir cosas así con tanta calma. Desde que me enteré de la violencia del Culto de la Bruja en la Ciudad de las Compuertas, mi paciencia se ha ido acercando a su límite día tras día. 』
???: 『 ―――― 』
???: 『 Por supuesto, esta ira debería dirigirse hacia el Culto de la Bruja que ha tratado a la gente común con tanta crueldad. Pero sería una tarea casi imposible exponerlos y castigarlos a fondo... o mejor dicho, incluso si los castigáramos, no salvaría a aquellos que ya han sufrido. Todas las cosas tienen un orden de prioridad. 』
???: 『 ―――― 』
???: 『 El castigo no debe tener prioridad sobre la salvación. Esto también está en las escrituras. “El castigo sin salvación es cual rayo vano; mas el Dragón primero despliega sus alas y abraza con afecto aun a la más pequeña de las vidas”. ¡Esto es precisamente lo que creo; la solución óptima para la humanidad...! 』
Argumentando enfáticamente de esa manera, la mujer cerró con fuerza las gruesas escrituras que sostenía contra su pecho.
La cantidad de fuerza puesta en esa acción fue tal que el hombre que escuchaba se preocupó de que las páginas del tomo encuadernado pudieran caerse. Afortunadamente, el libro que fue cerrado de golpe con tanta fuerza no se desmoronó, y también se evitó una catástrofe que podría haber causado que la capacidad de persuasión de ese discurso contundente de hace un momento cayera por los suelos.
Mujer: 『 Ejem, ejem. Lo siento. Parece que me apasioné un poco demasiado. Es un hábito mío. Ya sea un buen o mal hábito, eso dependerá de mis acciones a partir de este momento. 』
Y mientras su oyente se preocupaba por cosas tan triviales como el libro, la mujer que había pronunciado ese discurso se aclaró la garganta con un toque de vergüenza antes de decir eso.
A pesar de reflexionar sobre su propia conducta, esa forma de pensar era sorprendente por cómo resultaba extrañamente positiva.
El hombre estaba impresionado por la fuerza para declarar que si era bueno o malo dependería de la propia actitud de uno en adelante; era una forma de pensar hacia la cual él mantenía una impresión favorable―― Aunque favorable, seguía siendo una impresión extremadamente complicada.
???: 『 ―――― 』
Él la examinó con una mirada: una mujer hermosa vestida con un hábito de monja.
La mujer, quien se había presentado como una monja de la Iglesia del Dragón Divino, había visitado la mansión de la Familia Karsten en la Capital Real después de haber mantenido una discusión con el Consejo de Sabios previamente en el Castillo Real.
El propósito de su visita era asombroso, e incluso ahora él aún no se había recuperado por completo de esa conmoción. Pero el impacto que ella había traído consigo no se detuvo simplemente en el propósito de su visita.
Una monja con largo cabello dorado y ojos carmesí que albergaban la luz de su determinación. Esas características físicas suyas, y por encima de todo lo demás, su nombre―― Filóre, y el haberse presentado como tal, trajeron a su viejo cuerpo una conmoción que rivalizaba con el propósito de su visita.
Filóre: 『 ...Me siento incómoda y cohibida diciendo algo como esto, pero cuando me miras de esa manera, me siento desconcertada... Estoy desconcertada. Bastante. 』
???: 『 ――. Le ruego me perdone. Parece que he sido bastante descortés. 』
Filóre: 『 No, no es que te esté culpando. Es solo que, como joven, la mirada tan abrumadora en tus ojos, viniendo del hombre llamado Demonio de la Espada... se sintió aterradora... ¿como si mi vida corriera peligro? Bueno, como sea, no puedo evitar sentir que hay alguna otra expresión que suene mejor. 』
De hecho, hacia Filóre, quien estaba dispuesta a pasar por alto la tosquedad de su mirada, aquel que había sido referido por su epíteto―― Wilhelm, se inclinó silenciosamente en señal de disculpa.
La intención tras su disculpa era doble: tanto por la mirada que la había intimidado, como por el hecho de haberla hecho esperar tanto tiempo. Después de todo, ya había pasado más de una hora desde que Filóre llegó a la mansión.
Mientras tanto, Wilhelm no había sido capaz de pensar en un tema para pasar el tiempo, y Filóre, quien aborrecía el silencio, había estado buscando temas de conversación desde el principio. Ella siguió pidiendo rellenos para su té para evitar la incomodidad, y ya estaba comenzando su sexta taza.
Sin embargo, lo cierto era que la falta de charla no se debía únicamente a la torpeza de Wilhelm al hablar. La razón principal era el doble impacto causado por su visita, el cual había sacudido a Wilhelm hasta lo más profundo, arrebatándole cualquier compostura que hubiera poseído anteriormente.
En verdad, se preguntaba cómo debería tratar a Filóre. Wilhelm miró al individuo que estaba de pie junto a la pared detrás de ella, como si buscara una respuesta allí.
Era un hombre alto y fuerte que había acompañado a Filóre a la mansión――,
Wilhelm: 『 ――Comandante de la Guardia Real, Marcos Gildark. 』
Marcos: 『 Sí. 』
Cuando Wilhelm pronunció ese nombre, el hombre corpulento vestido con una armadura plateada que había permanecido en silencio, Marcos, enderezó aún más su ya erguida espalda y respondió.
Su respuesta no había sido más que una sola palabra, pero se podía sentir una sensación de agitación como si una roca gigante fuera movida, así como una reverencia definitiva dentro de esa voz solemne.
Wilhelm, sacudiendo lentamente la cabeza ante la consideración imbuida en el tono de voz del hombre,
Wilhelm: 『 No hay necesidad de que seas tan formal. Ha pasado más de una década desde que fui el Comandante de la Guardia Real. Solo soy un viejo tonto que no puede compararse con alguien como tú, el actual líder de la Guardia Real. 』
Marcos: 『 ¿Un viejo tonto? Seguramente bromea. 』
Al comentar sobre el comentario de Wilhelm, una leve sonrisa afloró en el rostro pétreo de Marcos.
Pudo haber pensado que era mera modestia, pero, según la propia admisión de Wilhelm, no era mentira. Él se había esforzado por recuperar su antigua habilidad con la espada, pero los resultados que esperaba no se estaban materializando fácilmente con su cuerpo envejecido.
Esto explicaba la razón por la que el viejo veterano nunca podía soltar la espada y, sin embargo, todavía estaba tan lejos de alcanzarla.
Wilhelm: 『 Al menos, me he recuperado hasta el punto en que puedo hacer que el Comandante activo de la Guardia Real lo llame una broma... ¿eh? Supongo que puedo decir que es una suerte en ese sentido. 』
Naturalmente, alguien designado como Comandante de la Guardia Real estaría entre las potencias preeminentes del Reino.
Wilhelm creía que Marcos, al igual que él mismo, poseía el talento digno de ese puesto, aunque no pretendía que eso fuera un elogio propio―― y más allá de eso, era uno de los luchadores más distinguidos de toda la historia. Él había sido eclipsado por Wilhelm, cuyas hazañas siempre habían sido muy difundidas, y por Reinhard, el Santo de la Espada más fuerte de la historia; pero la fuerza actual de los Caballeros se debía al mérito del hombre que los lideraba.
También era por esta razón que Wilhelm valoraba a Marcos como el individuo más cualificado de todos los anteriores Comandantes de los Caballeros. Pero entonces, cualquier evaluación de Wilhelm, quien había puesto los rencores personales por delante de la lealtad y abandonado sus deberes, podría haber sido palabrería sin valor desde su propio punto de vista.
En cualquier caso, el tema que Wilhelm quería sacar a relucir aquí y ahora no era hablar de los problemas de colegas Comandantes de la Guardia Real separados por una generación. Era un tema mucho más serio y urgente.
Y eso era――,
Wilhelm: 『 ――¿Debo concluir que el Consejo de Sabios comprende el estado actual de los asuntos? 』
Marcos: 『 Por supuesto. Están tomando esto como un giro extraordinario de los eventos. 』
Wilhelm: 『 Eso es... inevitable, supongo. 』
Ante la confirmación de Wilhelm, la cual carecía de especificidad, Marcos no fingió ignorancia ni preguntó de qué estaba hablando.
No estaba claro si la respuesta se basaba más en su personalidad o en su posición, pero en cuanto a Wilhelm, pudo confirmar que el Consejo de Sabios debía haber experimentado la misma conmoción que él, y dejó escapar un suspiro.
Wilhelm: 『 Pensar que tiene el mismo nombre que la hija del Príncipe Ford Lugunica-sama... 』
En su murmullo entremezclado con un suspiro, cargado de una emoción que no era ni alivio ni lamento, Wilhelm no podía ordenar sus propios sentimientos. Y como se mencionó anteriormente, eso no se limitaba únicamente a Wilhelm, sino que probablemente también se aplicaba al Consejo de Sabios y a todos los demás que participaron en la discusión en el Castillo Real.
Filóre Lugunica había desaparecido hace quince años―― y una chica con las mismas características físicas de la Familia Real de Lugunica, portando incluso el mismo nombre que ella, había aparecido de repente.
Wilhelm: 『 ―――― 』
Echando un vistazo a Filóre, que ahora bebía de su séptima taza de té para evitar el aburrimiento, Wilhelm buscó un atisbo de la Familia Real de sus recuerdos en su perfil.
Si dijera que lo había, entonces lo había, y si dijera que no lo había, también lo aceptaría; solo existía ese tipo de sensación vaga.
Para empezar, la princesa había desaparecido cuando no era más que una bebé, por lo que era imposible escapar del ámbito de las conjeturas sobre cómo podría haber crecido si hubiera sobrevivido―― Sin embargo, suponiendo que su linaje fuera el que Wilhelm y los demás sospechaban, era un problema grave que sacudiría los cimientos del Reino.
Esto podría poner la continuación de la propia Selección Real en un estado precario y, dependiendo de las intenciones de la Iglesia del Dragón Divino, uno incluso podría llamarlo la semilla de un desastre que bien podría conducir a la división del Reino.
Lo que brotaría de esa semilla, y qué tipo de flores podrían florecer, eran cosas que nadie podría imaginar.
Sea como fuere, había cosas que él podía declarar con certeza en este momento.
Había dos campamentos de la Selección Real que sufrirían el mayor impacto por la existencia de Filóre y su propuesta como representante de la Iglesia del Dragón Divino―― Sobra decir que uno sería el Campamento de Crusch, al que también pertenecía Wilhelm.
Wilhelm: 『 ――Crusch-sama. 』
Cerrando los ojos, Wilhelm pensó en su señora, quien le había tendido una mano amiga.
Una de las Candidatas a la Selección Real, una de las mujeres con más talento del Reino y heredera del Duque Karsten: para Wilhelm, quien había seguido persiguiendo a la Ballena Blanca para vengar a su esposa, ella era su benefactora insustituible. Pero la razón por la que seguía creyendo firmemente que ella misma era digna del trono, incluso ahora, no era simplemente por gratitud.
La actitud de Crusch, su carácter y su forma de ser―― ese sentido heroico de los valores y su porte como una espada pulida eran las razones por las que Wilhelm deseaba que ascendiera al trono con todo su corazón.
Incluso después de caer en las garras de Gula y perder sus Recuerdos, eso no fue capaz de arrebatarle la nobleza y sinceridad que impregnaban el núcleo de su ser.
En otras palabras, él creía que era la brillantez innata de su propia alma.
En consecuencia, que esa señora sufriera más desastres le causaba a Wilhelm un gran dolor, y se sentía asaltado por su propia impotencia que amenazaba con destrozarlo; tal era esta amarga experiencia suya.
Sin embargo, podría decirse que era preferible al menos poder arrepentirse y lamentar los propios errores, las insuficiencias y los fallos de juicio.
Wilhelm: 『 ――Ferris. 』
El nombre que pronunció a continuación fue el de su admirable y único Caballero, quien, por lo que Wilhelm sabía, era probablemente el individuo más atormentado por sus más profundos pesares y su sentido de impotencia desde que comenzó la Selección Real.
La razón por la que Wilhelm estaba haciendo esperar a sus visitantes, Filóre y Marcos, era nada menos que por Ferris. Mientras Wilhelm y los demás pasaban el tiempo estancados en el salón, Ferris pasaba tiempo con Crusch en su dormitorio, solo ellos dos.
Wilhelm apretó los dientes; ¿cuán desgarrador, cuán agonizante debía ser ese momento?
Un sufrimiento que le hacía querer rezar para que, si pudiera ocupar el lugar de Ferris y concederle algún alivio, lo haría.
Sin embargo, Wilhelm no podía servir de sustituto―― No, no solo Wilhelm; nadie más podía reemplazar a Ferris en su papel actual.
Era una decisión que nadie más que Ferris podía tomar, una elección que a nadie más que a Ferris se le podía permitir hacer; eso era lo que tenía ante sí.
Wilhelm, Filóre, Marcos; todos ellos solo podían seguir esperando pacientemente a que se tomara esa decisión y esa elección, y nada más.
No había necesidad de ser impaciente. Todos tenían el presentimiento de que no tardaría mucho.
Y, de hecho, no fue así.
???: 『 ――Lamento haberlos hecho esperar. 』
Diciendo eso con una voz dolorosamente rota, Ferris entró en el salón.
Él estaba seguro de que había hecho lo mejor que pudo. Sin embargo, había rastros de lágrimas en las pálidas mejillas de Ferris, y en sus vacilantes ojos ambarinos aún permanecía profundamente marcado un conflicto interno que no podía borrarse.
Wilhelm dudó en decir algo; los delgados hombros de Ferris estaban caídos, y sus orejas y cola de gato, que hacían evidente su ascendencia semihumana, estaban desgastadas y exhaustas.
Él no podía hacer una pregunta tan transparente como "¿Qué pasó?". "No es tu culpa", ¿quizás? ¿Cómo diablos podría atreverse a decir algo así? Por no hablar de si dijera: "No se pudo hacer nada", pues querría cortarse su propia cabeza.
No había palabras que decir. Cualquier palabra imaginable sería solo una hoja cortando a Ferris en este momento. Entre todo lo que podía elegir, era el silencio la hoja más corta y menos horrible con la que apuñalarlo.
Filóre: 『 No me importa cuánto tiempo te tomaste. Soy consciente del peso de la responsabilidad que recae sobre tus hombros... Aunque probablemente eso no sea más que un mero consuelo. 』
Ferris: 『 ...Sí. Pero un mero consuelo ayuda. Porque estoy completamente abrumado ahora mismo. 』
En lugar de a Wilhelm, quien permaneció en silencio, Ferris respondió a Filóre, quien había hablado.
Su habitual travesura infantil mezclada con frivolidad se había desvanecido, y su débil sonrisa parecía que se desmoronaría al menor contacto, quebradiza, como si estuviera hecha de caramelo.
Probablemente consciente de ello en gran medida, Filóre continuó con sus palabras.
Para escuchar esas necesarias palabras de decisión por parte de Ferris, quien parecía estar a punto de desmoronarse.
Filóre: 『 Por favor, déjame escuchar la respuesta―― Tu respuesta. 』
Filóre preguntó; ante esa mirada carmesí, los delgados labios de Ferris temblaron.
La vacilación que surgió, sin embargo, no tuvo poder para frenar la devoción del Azul――,
Ferris: 『 ――Por favor. Yo... no soy suficiente. Por favor, salve a Crusch-sama. 』
Hacia la mano extendida de Filóre, de la Iglesia del Dragón Divino; esa fue la respuesta del primer y único Caballero de Crusch Karsten, el Azul, Felix Argyle―― de Ferris.
Sección 5
???: 『 ――¿Es eso cierto? 』
Justo en medio de un momento de paz, habiendo intercambiado una promesa de amistad con Felt, fue cuando Emilia escuchó que en la Villa Karsten de la Capital Real, donde Crusch estaba convaleciendo, se estaban tomando medidas para salvarla.
Otto: 『 Mi conocimiento en el asunto es escaso, pero parece que ha tenido lugar una discusión en el Castillo en la que ha participado la Iglesia del Dragón Divino. Al parecer, la Iglesia ha dicho que tiene una contramedida para la anomalía en el cuerpo de la Duquesa Karsten, quien sufrió daños en Priestella. 』
Emilia: 『 Una contramedida... quieres decir, ¿pueden curar el cuerpo de Crusch-san? ¿Es de una forma diferente a la que hizo que la mano de Subaru se volviera negra? 』
Otto: 『 Desafortunadamente, para más detalles... 』
Felt: 『 Bueno, no tiene caso darle más vueltas―― Reinhard, ve al Castillo un momento y averigua de qué estaban hablando. 』
Reinhard: 『 Entendido. 』
Ante lo que dijeron Otto y los demás, quienes regresaron tras interrumpir la preparación del té, Reinhard se dirigió inmediatamente hacia el Castillo tras la instrucción y el rápido juicio de Felt; el Santo de la Espada hizo una reverencia y salió volando por la ventana. Mientras observaba cómo su espalda se hacía pequeña, Emilia murmuró, "La Iglesia del Dragón Divino..."
Emilia: 『 Esas son las personas que reaaalmente creen en Volcanica. Pero, había escuchado que, para no involucrarse en la política del Reino, no se acercarían al Castillo... 』
Felt: 『 Rompieron ese acuerdo y asomaron la cara en el Castillo... Estaría genial si esos tipos pudieran hacer algo por el cuerpo de Crusch-neechan, pero si ese es el caso, deberían haber dicho alguna maldita cosa antes. 』
Otto: 『 No entiendo las intenciones de la Iglesia. Por el momento, hay demasiadas cosas que todavía no han sido confirmadas. Es solo que―― 』
Durante esta conversación, que se volvía cada vez más marcadamente desconcertante, Otto cerró la boca, aparentemente sumido en sus pensamientos. Al ver esto, Emilia ladeó la cabeza y preguntó, “¿Otto-kun?”, y con un movimiento de cabeza, él respondió.
Otto: 『 No, mientras la situación siga siendo incierta, debería abstenerme de decir nada. Por ahora, esperemos el regreso de Reinhard-san. 』
Emilia: 『 ...¿Está bien? Entiendo. Cuando quieras hablar de ello, dímelo apropiadamente. 』
Felt: 『 Sin importar si el verde-niichan quiere hablar de eso o no, el bastardo de Reinhard no nos va a hacer esperar tanto tiempo. Joder, él es tan irritante. 』
Con los brazos cruzados, Felt golpeó el suelo con la punta del pie y refunfuñó con impaciencia.
Estando al lado de Felt mientras ella miraba por la ventana y acercando suavemente su cabeza, Emilia no miró hacia el Castillo al que Reinhard había partido, sino que se enfocó en la Residencia Crusch dentro del Distrito Noble.
Desde que se habían separado en Priestella, no habían podido determinar directamente la condición de Crusch. Su corazón dolió de culpa por no haber podido regresar con información útil de inmediato desde la Atalaya Pléyades. Si, como Otto había escuchado, la Iglesia del Dragón Divino era capaz de salvar a Crusch, entonces――,
Emilia: 『 Incluso si no es gracias a nosotros, está totalmente bien. Así que... 』
Felt: 『 ――¡Ya volvió! 』
Justo cuando Emilia estaba a punto de murmurar una oración, Felt la interrumpió con su voz asertiva.
Al igual que cuando partió hacia el Castillo, Reinhard regresó a la Residencia Real de un solo salto. Se apresuró hacia la ventana ante Emilia y los demás, aterrizando suavemente para no perturbar el césped del jardín.
Y entonces――,
Reinhard: 『 Felt-sama, la situación es urgente. ¿Podría por favor acompañarme al Castillo? 』
Felt: 『 ¿Ahh? ¿Por qué al Castillo? Más importante, sobre nuestra conversación de hace un momento... 』
Reinhard: 『 ――Felt-sama. 』
Interrumpiendo a Felt, Reinhard pronunció su nombre con brevedad. Felt entrecerró sus ojos carmesí ante su actitud cortante y, con un “Tch” al chasquear la lengua,
Felt: 『 Entendido. Yo, hacia el Castillo. ¿Qué pasa con Emilia-neechan y su compañero? 』
Reinhard: 『 La información del informe de Otto ha sido corroborada. De hecho, parece que la Iglesia del Dragón Divino se está dirigiendo a la residencia de Crusch-sama. Allí―― 』
Emilia: 『 Iremos nosotros. ¡Ya no puedo quedarme quieta! 』
Al escuchar que el informe de Otto era correcto, Emilia se dio un fuerte golpe en el pecho.
Ella debía estar muy preocupada por Crusch, pero si Felt no tenía más remedio que ir al Castillo, entonces Emilia tenía la intención de cargar con parte de sus ansiedades y realizar la visita.
Por supuesto, puede que ellos estén muy ocupados y terminen siendo rechazados, pero,
Otto: 『 Una visita debería estar bien, al menos. Déjenoslo a nosotros... Parece que nosotros también podríamos tener que ir al Castillo después. 』
Reinhard: 『 De acuerdo. Será mejor que lo piensen de esa manera. Felt-sama. 』
Felt: 『 Ya lo sé, no hace falta que me llames una y otra vez. 』
Resoplando a Reinhard mientras este le extendía la mano, Felt saltó ligeramente sobre el alféizar de la ventana y, dándose la vuelta para decir “Emilia-neechan” mientras saltaba a sus brazos,
Felt: 『 La noche antes de la devastación en Priestella, le prometí a Crusch-neechan que hablaríamos más. Así que... 』
Emilia: 『 ¡――! ¡Sí, déjamelo a mí! ¡Le haré saber a Crusch-san que Felt-chan está reaaalmente preocupada! 』
Felt: 『 Jah. Sigo pensando que no es una buena idea estar rodeada de amigos en la Selección Real. 』
Encogiéndose de hombros ante la firme determinación de Emilia, Felt saltó a los brazos de Reinhard.
Mientras él la atrapaba con reverencia, ajustando su posición entre sus brazos, Reinhard miró brevemente a Emilia y Otto―― inmediatamente después, con otro único salto, salió disparado de regreso hacia el Castillo.
Otto: 『 Vaya, él realmente es anormal. Nosotros, los humanos, tendremos que darnos prisa con nuestros propios pies. 』
Emilia: 『 Si me esfuerzo al máximo, tal vez pueda sostener a Otto-kun en mis brazos y saltar con un “pyon”... 』
Otto: 『 Eso tiene sus pros y sus contras, pero por favor haga eso por Natsuki-san, no por mí―― Démonos prisa. 』
Emilia: 『 ¡Entendido! 』
Asintiendo ante la urgencia de Otto, Emilia también se apresuró rápidamente, internándose en las calles de la Capital Real.
Su destino era la residencia Karsten―― Previamente, cuando Crusch y compañía resultaron heridos en un ataque tras la Subyugación de la Ballena Blanca, se habían apresurado por esta misma ruta por preocupación. Su impaciencia ahora los impulsaba mucho más rápido que antes.
Y entonces――,
Sección 6
???: 『 ――¡Ferris! 』
Jadeando por el esfuerzo de haber corrido hasta allí, cuando Emilia fue testigo de la figura de Ferris arrodillado como si estuviera rezando, lo llamó con una voz que bordeaba el grito.
Su voz hizo que sus orejas de gato color lino temblaran, Ferris giró tímidamente la cabeza.
Ferris: 『 ...¿Emilia... sama? 』
Emilia: 『 Sí, así es. No lo he escuchado todo, pero entiendo lo básico. Siento que hayamos tardado tanto en llegar. 』
La voz débil de Ferris era sumamente agonizante para Emilia, y le dolía en lo más profundo de su corazón.
Él siempre había desprendido un aire de ternura y vivacidad y, sin embargo, al reencontrarse, Ferris se sentía tan lastimoso y efímero que parecía que simplemente se desvanecería en cualquier momento.
Como para evitar que eso sucediera, Emilia abrazó esa delgada figura sin ninguna duda.
Ferris: 『 ――S-se va a llenar de lágrimas y mocos. 』
Emilia: 『 No hay nada de qué preocuparse. No me importa. Dejarte así sería mucho, mucho más doloroso, Ferris. 』
Ferris: 『 ――Hk. 』
Teniendo cuidado de no apretar demasiado con sus brazos, Emilia esperaba que el calor de su propio cuerpo, así como su preocupación por Ferris, quien estaba justo ante sus ojos, y por Crusch, le fueran transmitidos.
Detrás de Emilia y Ferris, llegando con retraso, estaban Otto y Wilhelm. Otto miró de reojo el perfil de Wilhelm, quien no rechazó a Emilia y a los demás que habían llegado a toda prisa, sino que los dejó entrar a la mansión.
Otto: 『 Sé que somos nosotros los que le hacemos la visita, pero ¿está bien? En esta situación... 』
Wilhelm: 『 Es mi propio juicio, pero fue precisamente debido a la situación actual que lo hice. En este momento, cuantas más personas haya rezando sinceramente por el bienestar de Crusch-sama, más tranquilizador es. 』
Otto: 『 ...Ciertamente es verdad que, en ese aspecto, el poder de Emilia-sama es de verdad grande. 』
Ese intercambio de Otto y los demás no llegó a Emilia, quien abrazaba a Ferris.
En ese momento, quería dedicar toda la energía que podía reunir a Ferris. Sosteniendo su débil y lastimoso cuerpo tembloroso, Emilia le acarició la espalda con un gesto suave,
Emilia: 『 Ferris, ¿Crusch-san está...? 』
Ferris: 『 ――Ella está... dentro. Dentro de esa habitación, ahora mismo, la están tratando... 』
Emilia: 『 ―――― 』
Firmemente dentro de su abrazo, Ferris indicó con la mirada la puerta ante la cual había estado arrodillado y rezando―― en las memorias de Emilia, recordó que era un dormitorio.
Sin duda, era la habitación donde Crusch había sido llevada a descansar y donde se estaba llevando a cabo el tratamiento.
Y, sin embargo, Ferris estaba fuera de la habitación de esta manera――,
???: 『 ――Es un sacramento de la Iglesia del Dragón Divino, esotérico y que no debe mostrarse a extraños. 』
Emilia se sorprendió cuando la gran figura que permanecía como una estatua junto a la pared respondió con esa contestación. Ahora que lo veía bien, era el Comandante de la Guardia Real, a quien había visto varias veces en el Castillo Real.
Se preguntó si el Comandante de la Guardia Real también se había preocupado por Crusch y se había apresurado a venir. O tal vez era un buen amigo de Ferris, y esa era la razón por la que estaba presente.
En cualquier caso――,
Emilia: 『 Un sacramento... entonces, ¿puede usarse para salvar a Crusch-san? 』
Ferris: 『 N-no lo sé... p-pero no hay otra forma... Y-yo, s-soy un in-inútil... hk. 』
Emilia: 『 Eso no es... ¡hk! 』
…Cierto, es lo que ella había querido decir en voz alta. De hecho, si esta hubiera sido la Emilia de no hace mucho tiempo, ciertamente lo habría dicho sin pensar en nada.
Sin embargo, ahora se daba cuenta de que simplemente decir eso por impulso, sin reflexionar, no alentaría ni consolaría a Ferris en ningún sentido real.
Ferris era increíble. Poseía un poder inmensamente especial e increíblemente amable.
Sin embargo, Ferris no podía usar ese poder que Emilia respetaba desde el fondo de su corazón por el bien de Crusch, la persona más importante del mundo para él. Estaba llorando y temblando de esta manera, enfrentándose a una realidad realmente ardua y agonizante sobre la cual no podía hacer nada; no había forma de que ella pudiera decir aquello sin pensar.
Emilia: 『 Está bien, está bien. 』
Por lo tanto, Emilia se tragó las palabras que había comenzado a decir y abrazó tiernamente a Ferris. Continuó abrazándolo. Continuó abrazándolo y continuó manteniéndolo cerca.
Cuando Emilia se había sentido congelada por su propia impotencia, eso fue lo que la hizo más feliz; así que ella hizo lo mismo por él.
Emilia: 『 ――Resiste, Crusch-san. 』
Sosteniendo al lloroso y tembloroso Ferris, Emilia rezó.
Emilia sabía que Otto y Wilhelm, junto con el Comandante de la Guardia Real, también estaban rezando por ella, justo detrás de donde ella y Ferris se mantenían unidos en oración por el bienestar de Crusch.
Detrás de esa puerta, alguien cuyo rostro y nombre no conocía, de la Iglesia del Dragón Divino, estaba luchando.
Luchando por salvar a Crusch, quien sufrió una herida horrible peleando por la gente.
Deseando que esa tenacidad diera sus frutos, rezó, y rezó, y rezó, y finalmente――,
???: 『 ――Pueden entrar ahora. 』
De repente, se escuchó una voz desde el otro lado de la puerta, y Emilia levantó la cabeza de golpe.
Era una voz femenina completamente exhausta, cuyo mensaje hizo que Ferris se estremeciera en los brazos de Emilia mientras la miraba con incredulidad.
Sus oraciones de todo corazón se detuvieron abruptamente; la mente de Ferris era incapaz de alcanzar la realidad.
Emilia: 『 ¿Puedes ponerte de pie? 』
Ferris: 『 S-sí, p-puedo p-ponerme de p-pie... 』
Ofreciendo su brazo a Ferris, Emilia lo ayudó a levantarse. Sus delgadas rodillas temblaban de forma poco fiable, pero Ferris dirigió sus ojos redondos hacia la puerta y exhaló, caminando paso a paso.
Sosteniendo el hombro de Ferris mientras lo hacía, Emilia también se dirigió hacia la puerta. Luego, giró el picaporte por él, mientras todo su cuerpo continuaba temblando.
La puerta hizo un sonido al abrirse y, al otro lado, estaba el dormitorio. Había una cama colocada en el centro de la habitación, y una mujer había sido recostada sobre ella. Esa figura era――,
Ferris: 『 ――Ah. 』
Soltando un suspiro ronco, Ferris dio un paso adelante como si estuviera en un trance. Sus piernas, que no poseían una fiabilidad particular, parecían que se enredarían de inmediato y lo harían caer.
Sin embargo, eso no sucedió. Ferris sacudió inconscientemente la mano de apoyo de Emilia y se dirigió hacia la cama donde yacía Crusch con tanto impulso que parecía que se desplomaría sobre ella.
Ferris: 『 Crusch-sama... Crusch... sama... Crusch-samaaa... hk. 』
Al escuchar esa voz entrecortada y llorosa llamando repetidamente el nombre de su amada, Emilia también dio un paso hacia el centro de la habitación, dirigiendo su mirada hacia Crusch, en quien Ferris estaba absorto.
Habiendo pasado tanto tiempo postrada en cama, la belleza de Crusch se había vuelto demacrada y su piel estaba pálida como la de una inválida―― Sin embargo, aquellos negros patrones que habían echado raíces, extendiéndose por su rostro, cuello y cuerpo, no se encontraban por ninguna parte en su piel visible. Habían desaparecido, se habían esfumado.
???: 『 Las oraciones... pueden ser respondidas. 』
Emilia: 『 ――¿Tú eres? 』
Emilia, quien estaba de pie junto a Ferris mientras este se aferraba a la cama, levantó la vista, notando la figura de una mujer rubia al otro lado de la cama, estirando las piernas mientras se sentaba en el suelo.
Era una miembro de la Iglesia del Dragón Divino que había estado probando un método para salvar a Crusch. Su respiración estaba marcadamente fatigada y, a pesar de la cantidad de sudor que cubría su frente, la mujer esbozó una sonrisa.
Mujer Rubia: 『 Esto también está en las escrituras. “La salvación de uno solo se cumple por la oración de muchos. Pues solo en comunión la gracia del Dragón reinará suprema”. 』
Emilia: 『 ――¡Hk, gracias! 』
Mujer Rubia: 『 Esto es pan comido... quiero decir, por supuesto. 』
La expresión de la mujer con una sonrisa valiente en su rostro se tensó e inmediatamente corrigió su forma de hablar. Mientras sentía una sincera gratitud por sus esfuerzos, Emilia se agachó y puso sus brazos alrededor de los hombros de Ferris.
Mientras apoyaba a Ferris en medio de sus temblores y llanto, se regocijó con todo su corazón al saber que sus oraciones habían sido escuchadas.
Emilia: 『 Crusch-san, cuando despiertes, reaaalmente hay tanto de lo que quiero hablar contigo. Tengo un mensaje de Felt-chan y mucho más que quiero decirte. 』
Sin rastro de esa espantosa y vil anomalía en su rostro, Crusch dormía, con los ojos todavía cerrados.
Deseando profundamente el momento en que ese rostro dormido despertara, Emilia le habló así.
Cuando ella despertara, habría mucho de lo que Emilia quería hablar. Entre eso estaban sus propios deseos egoístas, impulsados por Anastasia y Felt.
Por lo tanto――,
Emilia: 『 Reaaalmente, reaaalmente, muchas gracias por resistir. 』
En efecto, los ojos de Emilia se suavizaron mientras expresaba su gratitud a todas y cada una de las personas presentes.
Otto: 『 ―――― 』
Posando sus ojos sobre los resultados mostrados por el sacramento de la Iglesia del Dragón Divino, Otto contempló a Ferris, quien estaba aferrado a su señora postrada en cama, y a Emilia, quien lo apoyaba.
Wilhelm: 『 Crusch-sama, qué verdaderamente... qué verdaderamente... 』
De la misma manera, siendo testigo de la misma escena, Wilhelm se vio superado por la emoción, con la voz temblando.
Era la prueba de que incluso él, famoso por su legendaria esgrima bajo el nombre de Demonio de la Espada, había seguido sintiendo su corazón desgastado por su incapacidad para ser de utilidad a su señora durante su tiempo de angustia.
Aunque era incomparable a la devoción de su único Caballero, Ferris, quien se había dedicado a ella durante muchos largos años, seguía siendo evidente que el pecho de Wilhelm se había llenado de alivio y gratitud.
Y en gran medida, Otto sintió lo mismo.
Justo antes de esto, como había recordado junto a Reinhard, Otto también se había sentido conmocionado por la muerte de Priscilla. Por lo tanto, ante el hecho de que Crusch hubiera sido salvada después de sufrir una profunda herida durante la batalla en la Ciudad de las Compuertas, sentía un alivio definitivo.
Eso lo hizo alegrarse. Verdaderamente, estaba alegrado.
Pero al mismo tiempo, se convenció de la posibilidad de la que se había abstenido de informar a Emilia.
Eso era――,
Otto: 『 ――La Selección Real de la Duquesa Crusch Karsten termina aquí. 』
Era una convicción que no necesitaba ser compartida con nadie presente en este momento, en este lugar donde había personas llorando de alegría por la seguridad y recuperación de Crusch; fue susurrada solo dentro de su propia boca.
Sección 7
――Cada vez que Felt ponía un pie en el Castillo Real, siempre tenía que soportar una sensación similar a la de atravesar una resistencia, una tan fina como una sola capa de piel.
Para Felt, quien se había criado en los Barrios Bajos de la Capital Real antes del comienzo de la Selección Real, el Castillo Real de Lugunica no era más que un símbolo de desconexión absoluta; uno que permanecía en la esquina de su visión, pero que no guardaba relación alguna con su propia vida.
Era un lugar con el que, mientras estuviera allí, ella no tendría ninguna participación en absoluto.
Brumoso, como un espejismo cuya existencia no poseía un valor perceptible; esa era la impresión que dejaba.
Y es por eso que, incluso ahora, cada vez que tenía la oportunidad de visitar el Castillo como Candidata Real, sentía como si estuviera entrando en un sueño o en una ilusión.
Y así――,
???: 『 ――¿Felt-sama? 』
Al escuchar que la llamaban por su nombre, Felt se detuvo en seco y levantó la cabeza.
Su mirada carmesí le devolvió la atención a los ojos azules de su Caballero mientras él se giraba hacia ella, con las manos sobre la puerta; con un breve resoplido, ella respondió secamente, “No es nada.”.
Sí, no era nada. Nadie podía detener sus pasos ahora.
Felt: 『 Vamos. 』
Manteniéndose firme sobre la determinación que esta declaración les otorgaba, Felt rompió esa resistencia fina como la piel y procedió a avanzar.
Cuando el Caballero―― Reinhard, dio un asentimiento y se asomó por la puerta abierta, al otro lado se encontraba un lugar que, como siempre, estaba abarrotado de gente sin dejar apenas espacio; un lugar lleno de una extraña tensión.
Era un espacio donde las agendas individuales se entremezclaban caóticamente, intercambiándose en forma de miradas y palabras. Sin embargo, en el momento en que Felt puso un pie dentro, esas intenciones dispersas se unificaron inesperadamente.
Es decir, se unificaron en una sola voluntad sin reservas para evaluar a Felt en favor del futuro del Reino.
Felt: 『 Bueno, no es como si me importara. Al estar cara a cara con alguien, no es que yo misma no tenga ganas de andar evaluándolos. 』
Dejando de lado la Selección Real, esto era un principio básico de Felt para sobrevivir en los Barrios Bajos. En verdad, esta desconfianza la había ayudado con frecuencia incluso después de convertirse en Candidata Real.
Después de todo, ahora se reunía con mucha más gente de la que jamás conoció en los Barrios Bajos, y es que estaba inundada de oportunidades en las que tenía que discernir sus verdaderos motivos. Si se hubiera visto obligada a reconstruir ese sentido del juicio desde cero, no se sabía cuánto habría tenido que sufrir.
Dicho eso――,
Felt: 『 Aunque hay personas como Emilia-neechan que no tienen nada que ver con ese tipo de cosas. 』
Emilia quien, a pesar de ser una compañera Candidata para la Selección Real, continuaba siendo milagrosamente despistada.
Detrás de ello se encontraban probablemente los esfuerzos extraordinarios de su Caballero, Natsuki Subaru, y de otros como Otto, que también la habían acompañado en esta ocasión. Sin embargo, ni la Selección Real ni el entorno que la rodeaba eran lo suficientemente sencillos como para que alguien llegara hasta aquí siendo protegida como una mariposa o una flor. A pesar de todo eso, Felt evaluaba que Emilia también poseía un ojo sólido para las personas y la intuición para captar sus intenciones.
Felt: 『 Es por esa actitud suya que es tan difícil de tratar... Al final, terminó convirtiéndome en su amiga. 』
Reflexionando sobre la decisión que ella misma acababa de tomar, Felt exhaló un profundo suspiro.
No se arrepentía de haber aceptado la oferta de Emilia, pero no había duda de que se habría ahorrado muchas preocupaciones si solo fueran Campamentos rivales mirándose con hostilidad. Al menos, si fuera solo el otro bando el que guardara un afecto unilateral por ella, entonces la única en desventaja sería la otra parte.
Felt: 『 Supongo que Anastasia-neechan también pensaba así, por eso intentaba hacernos un favor para que estuviéramos en deuda con ella en Priestella. Bueno, parece que falló al ser doblegada por el ritmo de Emilia-neechan. 』
Al pensar en ello, el constante aire de despiste de Emilia resultaba de lo más satisfactorio.
Sea como fuere――,
Felt: 『 Por mí está bien, no lo odio. Ha pasado un tiempo desde que tuve esas miradas evaluadoras dirigidas hacia mí. 』
Esto no era un alarde, sino una total aceptación del escrutinio dirigido hacia ella misma, mientras Felt torcía las comisuras de su boca en una sonrisa.
Dentro de la sala del trono en la que entró―― el mismo lugar donde se había declarado el inicio de la Selección Real, se encontraban reunidos numerosos oficiales del Castillo Real de Lugunica; entre ellos estaba el Consejo de Sabios, quienes cargaban con el peso de la administración de la nación.
Esa mirada que le dirigían era sumamente similar a la de cuando comenzó la Selección Real, cuando veían a aquella niña abandonada de los Barrios Bajos como a una herética o a una extraña. El otro día, Felt había acompañado a Meili, quien se había presentado como capaz de guiar el camino a la Atalaya Pléyades, y se había encargado de garantizar que sus palabras no eran mentira; sin embargo, la pesadez de la atmósfera era diferente a la de aquella sesión de informe.
Y así――,
Felt: 『 Ustedes, con esas caras de "¿quién, yo?", podrían ser la razón de esto. 』
Pisando con fuerza sobre la alfombra roja, Felt caminó directamente hacia el centro de la sala del trono.
Cerrando un ojo, miró con fijeza al hombre y a la mujer que ya estaban de pie allí―― un hombre de aspecto gentil con cabello verde brillante, y una hermosa mujer con el cabello púrpura corto, que recordaba a las flores que florecen en la temporada de lluvias.
Ambos parecían tener apenas unos veinte años de edad, pero se mantenían dignos incluso en esta atmósfera.
De hecho, incluso ante la apertura de Felt, hecha deliberadamente como un intento de tomar la iniciativa, los dos permanecieron inalterables. El hombre de aspecto gentil esbozó una sonrisa irónica, mientras que la mujer agitó su mano suave y ondulantemente, con un, “Vaya, vayaaa,”.
Mujer de Cabello Púrpura: 『 Jejeje, ¿no fuiste demasiado repentina? Incluso aunque esta es la primera vez que nos conocemos de esta manera, Felt-chan realmente es tan espinosa como dicen los rumoreees. 』
Felt: 『 Rumores, ¿eh? ¿Qué clase de rumores son esos exactamente? 』
Mujer de Cabello Púrpura: 『 Pequeña y adorable, pero majestuosa y digna; de voluntad fuerte e inquebrantable ante cualquiera, avergonzando incluso a los hombres... la reputación es que la brecha en su encanto es suficiente para marear a cualquieeraaa. 』
Felt: 『 Esos sí que son un montón de rumores no deseados... 』
Mientras Felt expresaba su desaliento ante esa respuesta, la mujer rio entre dientes con un brillo seductor.
Con ropas teñidas de un carmesí profundo como una fruta madura y un sombrero de tono similar ladeado sobre su cabeza, la mujer ostentaba una apariencia y atmósfera que recordaba a la de una escriba, o quizás a la de una sirvienta al servicio de alguien de alto estatus. Sin embargo, la forma en que acortaba la distancia con los demás sin reservas, y sus ojos rojos soñolientos y aletargados, hacían difícil clasificarla.
