Sección 7
Sección 7
――Él sintió como si algo, algo horrible, se arremolinara a su alrededor.
Un vórtice, efectivamente, era un vórtice.
El vórtice giraba una y otra vez, dando vueltas rápidamente, devorándolo todo.
Girando y girando, quién sabe dónde... No, en realidad, giraba alrededor de su núcleo.
Este horrible vórtice negro, tan feroz como una tormenta, tan crudo como un rayo, tan abrasador como el magma, iba a terminar tragándose todo a su paso mientras giraba a su alrededor.
Quizás era la horrible maldición que había estado dormida durante tanto tiempo en lo más profundo de su cuerpo.
Una maldición de “Muerte”, que nunca había sido eliminada, siempre entrelazada, unida, vinculada para siempre.
Una marca maldita propia de la codicia, que no entregaría su vida a nadie, como si dijera: “ya ha sido prometida.”
Estas maldiciones resentidas, que por todos los medios debieron haber devorado su vida, se entrometían unas con otras, se detestaban entre sí, se negaban a entregarlo a la otra, se oponían mutuamente y luchaban entre ellas―― Y como resultado, llegaron a una respuesta en conflicto.
Las maldiciones querían que este recipiente no pereciera.
El vórtice giraba una y otra vez, dando vueltas rápidamente, devorándolo todo.
Justo en el núcleo de este recipiente, que había sido maldita por la Bestia y el Dragón, girando y girando――.