Luz Estelar Más Allá del Reino de los Mil Millones
Capítulo 12
Luz Estelar Más Allá del Reino de los Mil Millones
※ ※ ※ ※ ※
[???: ――Expandir Territorio, redefinición de Matrix.]
Una frase fija era una declaración de guerra contra el mundo, así lo había proclamado una vez una『Bruja』
La magia era una técnica que reflejaba la voluntad de uno en la realidad, desafiando las leyes de la naturaleza por medio de encantamientos. Un acto sofisticado y delicado de barbarie que equivalía a reescribir a la fuerza un guión, alterando el final.
Es otras palabras, los encantamientos de los hechizos mágicos no eran más que un saludo cortés que declaraba: "Ahora destruiré el mundo".
Por supuesto, como era un saludo, había momentos en que se ignoraba o rechazaba.
Si la formulación de la técnica no estaba completamente desarrollada, si la activación se estropeaba debido a la falta de maná, o si se disparaba espontáneamente provocando un resultado diferente al deseado; había varias cosas que podían pasar.
Para empezar, esta parábola en sí no era más que una digresión.
Lo que estaba intentando realizar no era magia.
Por ende, si decir una frase clave era una declaración de guerra contra el mundo, su esencia era simplemente la misma.
Exactamente por eso――
[???: ――Expandir Territorio, redefinición de Matrix.]
Eso era una advertencia de asesinato hacia un mundo que no deseaba ser destruido, de alguien que deseaba destruirlo de todos modos.
Matar. Destruir. Desgarrar. Pisotear. Aplanar. Profanar. Partir. Mutilar. Incinerar. Aplastar. Quebrar. Licuar. Saturar.
Cualquier palabra estaba bien. Era lo mismo que la magia. ――Lo que importaba era que la esencia fuera la misma.
Mientras las palabras finales permanecieran sin cambios, emplearía cualquier método necesario.
No importaba lo que pasara, no importaba cómo fueran las cosas, no importaba lo que costara――Natsuki Subaru sería eliminado.
Esa conclusión era lo único que no cambiaría en absoluto.
Por ese propósito――
[???: ――Expandir Territorio, redefinición de Matrix.]
Incluso si esa luz estelar estuviera más allá del reino de los mil millones, definitivamente la alcanzaría.
※ ※ ※ ※ ※
――Cuatro mil sesenta y uno.
El más laborioso de eliminar del tablero había sido el Margrave, con sus inesperadas payasadas jocosas.
El Margrave, muy perceptivo y veterano de los campos de batalla como era, no se dejaría influenciar emocionalmente por ninguna historia triste, especialmente considerando la severidad de su actitud hacia el Campamento――no, hacia todo lo que no lo beneficiara.
Considerando las circunstancias, viéndose incapaz de presentar nada que fuera en beneficio del Margrave, no tuvo más opción que concluir que obtener el acuerdo de este último colgando una zanahoria frente a él era una causa perdida. Pero tener un agudo sentido de las ganancias y las pérdidas a menudo significaba que uno olfatearía los inconvenientes con más éxito que la persona promedio.
Por lo tanto, el camino óptimo sería dar la impresión de que habría pérdidas si el Margrave no seguía su ejemplo. ――Una vez que se dio cuenta de esta dirección, se hizo más fácil deshacer los hilos enredados.
Aunque en última instancia, aprovecharse de la situación en la que se había visto colocado Schult no era nada que no le trajera sentimientos de culpa, por el bien de evitar la discordia en el Dominio Barielle de ahora en adelante, sería necesario pedir prestada la mano de otra persona.
Por supuesto, presenta tu reclamo como quieras, está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Novecientos setenta y dos.
Las que ocupaban el segundo lugar como más difíciles de manejar fueron las hermanas Oni, y la mayor en particular había sido un adversario formidable.
Desde el principio, ya sabía de antemano que la vigilancia era indispensable contra ella.
Evitar su intuición, aguda hasta el punto de la anormalidad, no era una hazaña trivial. Sin embargo, en su caso existía un compromiso claro――la hermana menor desposeída de Recuerdos, con quien finalmente se había reunido, era el mayor punto débil de alguien sin ninguna apertura que encontrar.
Ella deseaba regresar con su preciosa hermana menor a su base lo más rápido posible. ――Como la conciencia de esto siempre había estado presente, poseer un método con el cual impulsarlo sería algo positivo. Pero dado que el acto de equilibrar entre la descaro y la indiferencia había sido de una dificultad verdaderamente diabólica, dirigirse incesantemente hacia una meta que no podía alcanzar en absoluto fue problemático.
Y finalmente, aunque su cautela fue menor en comparación con la mayor, la hermana menor, habiéndose construido sobre sus Recuerdos perdidos a través de muchos giros y vueltas en el Imperio, y habiendo forjado un vínculo que no mostraría abiertamente, seguía siendo un enemigo desalentador también.
Hacer uso de su amor fraternal trae dolor a mi corazón, pero está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Seiscientos treinta y tres.
El más difícil de extraer comprensión emocional había sido el Ministro de Asuntos Internos, implacable con los forasteros como era.
Contrario a su apariencia suave, era dueño de una personalidad dura, y malinterpretarlo como un pusilánime podría llevar a que uno saliera quemado. Era un oponente que obligaba a uno a sentir aprensión similar a enfrentarse a un toro con cuernos.
La forma de ponerlo contra las cuerdas había sido similar a la que se empleó con el Margrave, pero como era mucho más humano en comparación con este último, al plantear un punto común pragmático, se resolvieron las condiciones, obligándolo a dar un sí
Sin armas, un intervalo de tres días y su oficial militar de confianza acompañándolos――todas eran restricciones que, al ser naturales, no dolían. Desear incluso más que eso de él sería peligroso; se hizo consciente de esto cientos de veces. Después de todo, este era un oponente con el que, una vez que se cerrara el diálogo, se esfumarían todas las esperanzas de reabrirlo.
Para él también, el factor decisivo había sido el mismo. ――Hacerle considerar a la persona que se sentiría moralmente responsable por la partida de su inestable yo.
Explotar su amabilidad me amarga, pero está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Noventa y cuatro.
Aunque el número de intentos fue pequeño, omitir a la que tenía『Sangre Rara』de los compañeros de viaje que se dirigían al Mar de Arena era una necesidad absoluta.
La poseedora de『Sangre Rara』impecablemente refinada se ofrecería para acompañar lo antes posible si la dejaban desatendida. No tenía dudas ni sentimientos de aversión hacia su humanidad y habilidades, pero la sangre que fluía por sus venas habría servido para obstaculizar sus objetivos.
Pero el método más rápido y confiable para empujar a alguien profundamente compasivo en la dirección deseada era hacer uso de su compasión. Una vez que conoció su sentido de pertenencia a un grupo, y su considerable aversión por ir contra la corriente, no fue difícil llevarla por un camino fácil de seguir.
En este punto, podía decir que tenía una buena idea sobre la mayoría de las relaciones dentro del Campamento, incluidas aquellas que nunca había conocido. Si le hiciera creer que quedaría una mala pareja como resultado de acompañar al grupo, y que eso se convertiría en una carga para la niña que se sentía sola, ella tomaría la iniciativa y se esforzaría por resolver ese problema.
La idea no era hacer posible lo imposible. Era actualizar esas posibilidades que no son cero.
No tengo palabras de consuelo que ofrecer, pero está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Cinco.
Ya que estaba profundamente familiarizado con la forma de manipular el corazón de "ella", honestamente, había sido pan comido.
Compasiva y benévola, y también desbordante de consideración, "ella" era bastante fácil de engañar, y al no saber cómo dudar de las palabras que venían de él, "su" naturaleza era la de tomar las cosas como francas y veraces. En todos los sentidos, "su" magnanimidad era tal que él no debería haber cometido ningún error ni una sola vez――sin embargo, la razón de sus fracasos no fue ningún problema con "ella", sino un problema con él mismo.
Se trataba de que él había dudado en engañarla, en torcer "sus" pensamientos para adaptarlos a sus preferencias.
Si él hiciera caso omiso de ese crujido de su corazón, sería fácil llenar de dolor "sus" ojos amatista. Para empezar, "ella" era alguien que había estado intentando empatizar con sus heridas. Si él apelara a "ella" con respecto a lo mejor que "ella" podría hacer por su bien, "ella" naturalmente se decidiría por esa resolución.
Cada vez me vuelvo más incapaz de salvarme a mí mismo, pero está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Cero.
Y, con respecto a Natsuki Subaru, no falló ni una sola vez.
Conocía a Natsuki Subaru de cabo a rabo, asi que no existió ni una pizca de vacilación dentro de él.
Simplemente necesitaba evaluar el momento correcto.
Después de todo――
[Al: ――Ol Shamak.]
Cuando se trataba de requisitos, arrastrar a Beatrice a esta carta del triunfo era una cuestión de máxima prioridad.
[Al: ――――]
Debido al encantamiento desconocido y la formulación de una técnica nunca antes vista, la reacción de Beatrice se retrasó un poco, y dado que ella era la que había estado protegiendo a Natsuki Subaru, surgió una apertura fatal.
Acercar instantáneamente su brazo hacia ella y moverse para intentar una respuesta, podría llamarse un modelo de Espíritu Contratado――y ese había sido el verdadero objetivo de Aldebarán.
[Al: Tres días. Con tres días, habría cierta precaución de que algo pudiera pasar el tercer día.]
――Ol Shamak, una especie de carta de triunfo anti-Brujas, era una técnica prohibida que tenía como objetivo sellar a la fuerza la Puerta de su objetivo, impidiendo incluso sus movimientos a través de restricciones y un sello de hechizo.
En el sentido de que era una técnica cuya existencia había sido prohibida para ser revelada, incluso la『Bruja』que la creó había evitado escribirla, pasándola solo oralmente――y eso también se había limitado solo a Aldebarán.
Tal vez la razón por la que la inventora, la『Bruja』que le había legado exclusivamente a Aldebarán este arte prohibido, capaz de matarla incluso a ella, no había sido por ningún afecto o confianza en su estudiante. Más bien, lo había hecho debido a la creencia lógica de que Aldebarán no se equivocaría en su uso de la técnica, y que no la emplearía de ninguna otra manera que no fuera para cumplir su propósito, y nada más.
[Al: El corolario de eso... es que una persona bajaría la guardia más que nada tras una agradable charla en la tarde del primer día.]
En verdad, Aldebarán nunca había albergado la idea de dirigir esta técnica prohibida contra la Bruja, o contra cualquier otra Bruja, y nunca lo había hecho en realidad. ――Tampoco la había dirigido nunca hacia la persona en la que debería haberla empleado, para ser más precisos.
En otras palabras, la técnica prohibida que ella había ideado y transmitido a él, finalmente había visto la luz del día.
[Al: Lo entiendo, hermano... no, Natsuki Subaru. ――No te mataré.]
En medio de la batalla contra el Gran Desastre, había tratado de usarlo como una carta de triunfo contra Sphinx, que se había proclamado una Bruja, pero hubo un problema derivado del final de Sphinx――debido a la ausencia de un Factor Brujo, no había podido mostrar su verdadera especialidad.
Así que este momento marcó la primera vez que la técnica prohibida, Ol Shamak, se activaba correctamente.
[Al: ――――]
Usó sus dedos para recoger lo que había caído al suelo, algo que parecía ser una esfera de vidrio de tono sable.
Dentro del orbe que no permitía ver su interior, Natsuki Subaru y Beatrice estaban confinados juntos. ――Como ella era un Gran Espíritu del atributo Yin, habría sido problemático que Beatrice analizara la técnica prohibida.
En el momento en que la encerró dentro del rango de la magia, era una apuesta si ella también sería incluida como objetivo del arte prohibido.
Pero él había ganado la apuesta. Contratada por Natsuki Subaru, y compartiendo su Puerta, Beatrice se convirtió en un objetivo de la técnica, y su existencia ahora estaba sellada dentro del orbe.
Construir la situación hasta este punto había sido problemático. Pero se quedó solo en eso: algo problemático.
Ella ya no está entre nosotros. Por eso――
[Al: Está comenzando, Sensei. ――Para que pueda ser yo mismo.]
De hecho, sucedió justo después de que Aldebarán lo declarara con determinación.
[???: ¡¡¡ORAHHHHHHHH!!!]
Lanzando un tremendo grito de batalla, pateando y partiendo en pedazos el suelo de la Biblioteca, una bestia dorada saltó hacia él con una velocidad similar a la de una flecha.
Su brazo levantado, robusto y flexible, estaba cargado con tanta fuerza que pulverizaría a Aldebarán de un solo golpe si lo golpeara, despojándolo por completo de su capacidad de actuar en menos de un segundo.
Era probable que incluso en el caso de que solo le rozara el hombro en lugar de la cabeza, esa fuerza hercúlea sería suficiente para despojarlo de más de la mitad de su conciencia――sin embargo, eso solo sucedería si le lanzara un puñetazo.
[Al: ――Hk.]
[???: ¡¡BASTARDO!!]
La feroz bestia cargó a una velocidad extrema, y aunque los ojos verde esmeralda de Garfiel brillaban con furia centelleante, en lugar de atacar a Aldebarán, lo agarró del brazo y lo inmovilizó contra el suelo de la biblioteca.
Al verse obligado a caer por esa fuerza sin haber tomado una postura defensiva, Aldebarán ahogó un grito de dolor cuando su mandíbula golpeó el suelo. Ignorando ese grito, Garfiel, presionando su rodilla contra la espalda de su oponente, mostró sus colmillos,
[Garfiel: ¿¡Qué diablos les hiciste al Capitán y a Beatrice!? ¿¡Dónde están!? Esa magia de antes――]
[Al: Te equivocaste, Garf-chan.]
[Garfiel: ¿¡AHH!?]
Cuando se enfrentó a los intentos de Garfiel de interrogarlo, Aldebarán respondió en voz baja. Eso hizo que un timbre de enojo saliera de la garganta de Garfiel, pero tal amenaza no tenía ningún significado.
En primer lugar, este diálogo en sí no tenía ningún significado.
[Al: En lugar de inmovilizarme, lo primero que deberías haber hecho es noquearme.]
Proporcionando una respuesta sincera a ese diálogo sin sentido, Aldebarán deslizó su lengua dentro de su boca. Luego, ignorando la reacción perpleja de Garfiel a sus palabras――Aldebarán desenvolvió el paquete de droga que había sido preparado detrás de su muela, y lo tragó.
Entonces, mientras un tremendo calor hacía que la sangre en todo el cuerpo de Aldebarán hirviera――
※ ※ ※ ※ ※
[Garfiel: ¡¡¡ORAHHHHHHHH!!!]
Pateando el suelo con un vigor explosivo, una bestia feroz cargó hacia adelante con una velocidad similar a la de una flecha.
Pero esa bestia feroz no tenía como objetivo golpear a Aldebarán, sino agarrar su brazo y sujetarlo. ――En ese momento, esquivó el brazo que se acercaba y levantó el codo.
[Garfiel: ¿¡Guoah!?]
[Al: Con esto――]
El vigor de su oponente se vería obstaculizado; justo después de que Aldebarán pensara eso, un impacto golpeó su torso.
Garfiel recibió un golpe en la nariz por su propio impulso al chocar con el codo de Aldebarán, y desató una patada a pesar de que su nariz sangraba, su golpe singular demolió el hueso de la cadera de Aldebarán, enviándolo a volar hacia atrás.
Quedar incapacitado habría sido problemático.
[Garfiel: ¡¡BASTARDO...!!]
[Al: Siguiente.]
Se desplomó junto con varias estanterías y desenvolvió el paquete de droga, enterrado en una montaña de libros.
El impacto perforó todo su cuerpo――
※ ※ ※ ※ ※
[Garfiel: ¡¡¡ORAHHHHHHHH!!!]
Una bestia feroz cargó hacia adelante al unísono con un grito de batalla, y mientras esquivaba su brazo, levantó el codo en respuesta.
Suponiendo que solo golpeara la nariz de su oponente de esta manera, entonces el resultado sería el mismo que antes. Y aunque entendía esto, Aldebarán no tenía forma de evadir una patada frontal desatada con esa velocidad.
En ese caso, solo tenía que asegurarse de que no se pudiera realizar ninguna patada frontal.
[Garfiel: ¿¡Gobahkhgahh!?]
Sobre el codo que estaba a punto de chocar con la cara que cargaba, colocó un protector de roca; balanceándolo con fuerza, lo estrelló contra la nariz de su oponente.
Golpeado en la cara por un contraataque que usaba su propio impulso, Garfiel fue lanzado de nuevo al aire, su hemorragia nasal se esparció por todas partes mientras volaba más allá del flanco de Aldebarán.
[Al: Con esto――]
Garfiel cayó al suelo y se estrelló contra un estante, lo que provocó que fuera enterrado vivo por los libros que caían de allí.
Mientras captaba eso con el rabillo del ojo, Aldebarán dio un gran salto hacia atrás, confiado en que había logrado evitar el primer ataque.
Entonces――
[???: ――El Shiha.]
Habiendo vuelto al suelo, todo el cuerpo de Aldebarán se volvió lento tras tejerse ese breve encantamiento――no, no se había vuelto lento. Todo su cuerpo fue envuelto por una sensación de inmovilidad.
La fuente de la inmovilidad de Aldebarán era una gran cantidad de agua; algo completamente fuera de lugar en una biblioteca――
[???: Disculpe mis malos modales al hacer deliberadamente tal cosa, sabiendo muy bien que la humedad es el mayor enemigo de los libros.]
[Al: ――Hk.]
[???: Sin embargo, producir una fuente de fuego habría sido irrazonable. El viento devastaría la Biblioteca y la tierra habría ensuciaría los Libros; así que quise evitar usarlos. Quiero que se entienda que tomé una decisión amarga en el calor del momento. Bueno, el razonamiento por el que seleccioné el agua es como acabo de explicar, pero――]
Con estas palabras, el pequeño individuo con su mano levantada hacia él――Ezzo Cadner agitó su capa negra, acercándose lentamente.
En lugar de que se tratara de él dándose aires, la razón era táctica; La estrategia de un Mago para mantener la vigilancia sobre los movimientos de su oponente.
Se sentía honrado de ser tratado con tanta precaución, pero no parecía que pudiera cumplir con esas expectativas.
Después de todo, lo que envolvía a Aldebarán era la cantidad mínima de agua necesaria para cubrir su cuerpo por completo――como si le estuvieran poniendo un traje hecho de agua, lo despojaron tanto de su libertad para respirar como de la libertad para mover su cuerpo.
Contra esa extraordinaria capacidad para la magia, Aldebarán no tenía forma de competir.
Sin embargo, mientras Ezzo mantenía una distancia fija con Aldebarán,
[Ezzo: Al-dono, ¿puedo pedirle una explicación que me ayude a entender su versión de la historia? ¿Qué fue eso de antes, esa magia que es desconocida incluso para mí? Más importante aún, ¿qué les pasó a Natsuki-dono y a la señorita Beatrice? Ambos estaban preocupados de que pudieras caer en la desesperación y descuidarte a ti mismo. A esos dos――]
――Ciento seis.
Ezzo proporcionó rápidamente un razonamiento correcto y sólido, que con razón podría llamarse la perspectiva de un adulto.
Contrario a su apariencia juvenil, Ezzo Cadner era una persona sorprendentemente honesta y sincera. Devolvía la sinceridad con sinceridad y respondía al respeto con respeto; tal era la seriedad arraigada en sus raíces.
Por lo tanto, al enfrentarse a Ezzo, era absolutamente indispensable tener sinceridad y respeto. ――Mientras eso se mantuviera, permanecería pasivo sin importar nada. Su personalidad era la de esperar demasiado de los demás. En ese sentido, su forma de ser difería fundamentalmente de la de Roswaal, a pesar de que ambos eran Magos.
Si fuera Roswaal, quemaría rápidamente las extremidades de Aldebarán, devastaría sus pulmones con viento para robarle su conciencia y le quitaría su libertad encarcelándolo en tierra; todo el tiempo sin prestar atención a cómo estaba impactando a los Libros de los Muertos.
Ezzo no haría eso. Así que,
[Ezzo: ――¡Hk, qué acto tan tonto!]
Cortando sus palabras, mientras Ezzo gritaba con una expresión rígida, el rostro de Aldebarán dentro de la membrana acuosa se nubló con un tono de rojo intenso.
Era evidencia de que había regurgitado sus vísceras tostadas y derretidas, pasando por su garganta y saliendo por su boca.
Sin demora, Ezzo deshizo la restricción mágica e intentó cambiar de marcha a la magia curativa, pero ya era demasiado tarde.
Para cuando lo pensó en su cabeza, ya no pudo alcanzar a Aldebarán――
※ ※ ※ ※ ※
[Ezzo: ――El Shiha.]
[Al: ¡El Donaaa!]
Comparado con el elegante y refinado encantamiento, el suyo era un encantamiento deforme sin un fragmento de elegancia.
Pero activada mientras jadeaba, la torpe armadura de tierra cubrió rápidamente el cuerpo de Aldebarán, y para anular la delicada masa de agua, absorbió todo el líquido.
[Ezzo: ¿¡Qué!?]
La armadura de tierra se convirtió instantáneamente en una armadura de barro, lo que le permitió a Aldebarán volver a pisar el suelo, una acción que debería haber sido obstruida, antes de saltar hacia atrás mientras su armadura se desmoronaba.
Sus talones se deslizaron por el suelo de la Biblioteca, se retiró a una posición más alejada, y obtuvo una línea de visión clara de los dos que dirigían hostilidad hacia él.
Ezzo, permaneciendo vigilante hacia él, y Garfiel, enterrado bajo los libros de un estante derrumbado――
[Garfiel: ¡¡NO ME JODAS!!]
Sacó su brazo de la montaña de libros, Garfiel hizo su regreso empujando el estante derrumbado. Avanzando con grandes zancadas para no pisar los libros caídos, miró fijamente a Aldebarán.
Se limpió la sangre untada en su hocico con el dorso de la mano, el sangrado cesó en solo unos segundos. Desde las mismas raíces de sus existencias, la fuerza de combate de su cuerpo era fundamentalmente diferente a la de Aldebarán.
Arrastrando su corpulento y robusto cuerpo hacia adelante, Garfiel estaba a punto de avanzar más hacia él――
[Ezzo: ¡Por favor espera, Garfiel-kun! ¡Sería peligroso acercarse sin cuidado!]
[Garfiel: ¿¡AHH!? ¿¡De verdad es el momento de decir eso, Sensei-san!? ¡El Capitán y Beatrice fueron derrotados por esa maldita bola incomprensible! Tan pronto como sea posible, tengo que...]
[Ezzo: ¡Es precisamente por eso! ¡Ni siquiera yo tengo conocimiento de ese tipo de magia! ¡Y sobre todo, acaba de demostrar que es capaz de soportar perfectamente nuestros dos ataques! ¡Es anormal!]
[Garfiel: ――Hk.]
[Ezzo: Nunca le he revelado mis cartas. Y sin embargo, fue capaz de lidiar perfectamente con el vínculo del agua absorbiéndolo con tierra. Esto no se puede explicar solo con que él es experto en el arte de la guerra. Actúa con compostura. Tú y yo somos los únicos aquí capaces de contenerlo.]
Manteniendo al impetuoso Garfiel bajo control, Ezzo ajustó su voz a un tono de compostura.
Estaba claro que las palabras de Ezzo eran persuasivas, ya que la rabia y agitación en la expresión de Garfiel se fueron calmando gradualmente.
Por encima de todo, era la perspicacia de Ezzo, al percibir y aludir a un fragmento de la habilidad tramposa de Aldebarán como una sensación de inquietud a través de un solo combate, lo que era anormal.
De hecho, las palabras de Ezzo eran correctas.
No importaba cuánto intentara encontrar una solución ingeniosa, no tenía forma de omitir a Ezzo y Flam, que ya habían llegado a la Torre, o a Garfiel, que los acompañaba como resultado de un compromiso alcanzado con el Campamento Emilia.
Pero al mismo tiempo, se podía decir que había logrado suprimir las fuerzas del oponente, hasta reducirlas a una combinación de un guerrero extremadamente poderoso y un Mago.
[Al: Aun así, sigue siendo cien veces más problemático que cualquier dificultad normal.]
Refunfuñando sus quejas como si fueran maldiciones, Aldebarán examinó cuidadosamente a los dos.
Ezzo, que vigilaba atentamente sus movimientos, y Garfiel, que había recuperado la compostura ante las palabras de Ezzo――prepararon una actitud extremadamente pesada.
Por eso――
[Garfiel: ¿¡B-bastardo!?]
[Ezzo: ――¡Hk, qué acto tan tonto!]
Al escuchar las voces conmocionadas de Garfiel y Ezzo, Aldebarán se desplomó de rodillas. Se desplomó hacia adelante en el suelo, toda la fuerza se desvaneció de su cuerpo y cayó por las escaleras de la biblioteca, abundantes cantidades de sangre brotaron de la base de su casco――
※ ※ ※ ※ ※
[???: ¡Por favor espera, Garfiel-kun! Sería peligroso――]
Acercarse descuidadamente, en el momento en que Ezzo gritó para mantener a Garfiel bajo control, Aldebarán agarró la estantería a su lado y la tiró hacia abajo para lanzar un ataque contra Ezzo, que estaba más abajo en los escalones, con un efecto dominó.
Normalmente, las estanterías de Taygeta estarían sujetas por el peso de los Libros de los Muertos y, por lo tanto, no se caerían fácilmente, pero eso cambiaría por completo si hubiera "piedras" escondidas debajo de las estanterías.
――Trescientos noventa y siete.
Desde el principio, había tenido la intención de utilizar este lugar como un campo de batalla, dada la abundancia de obstáculos y la facilidad para hacer preparativos aquí.
Había completado todos sus preparativos hace mucho tiempo. Cada vez que sospechaban, solo tenía que enviarlo a la siguiente oportunidad.
[Ezzo: ――¡Mierda!]
Mientras las estanterías se derrumbaban hacia él, Ezzo rápidamente dio lugar a un vendaval, deteniendo por la fuerza el efecto dominó e intentando evitar que los Libros de los Muertos cayeran al suelo y sufrieran daños.
Esa preocupación por los Libros era bastante admirable, pero――
[Al: Dona.]
Posteriormente, las estanterías a la izquierda, derecha y trasera de Ezzo se derrumbaron, rodeándolo por todos lados.
Con esa ola de estanterías derrumbándose y la avalancha de Libros, Ezzo finalmente renunció a proteger los Libros con una gran cantidad de angustia, y desde allí se montó en el viento para saltar fuera del camino, escapando del daño.
[Garfiel: ¡SENSEI-SAN!]
Entonces Garfiel, que no fue retenido por Ezzo, abrió los ojos y se enfrentó a Aldebarán con una expresión de pura rabia.
Al ver los ojos verde esmeralda que brillaban con indignación frenética, Aldebarán se dobló.
En su mano, entre sus dedos medio, anular y meñique, sostenía un orbe negro, y levantando su casco con los dos dedos que le quedaban, lo metió en el hueco――
[Al: Gulp.]
――Aunque era bastante grande y le daba la peor sensación al pasar por su garganta, lo obligó a bajar hasta su estómago.
[Garfiel: ¡Tú... ¡¡¡BASTARDOOOOOOOOOOOOOOOO!!!]
Habiendo presenciado ese acto, Garfiel se rindió a la erupción de furia y cargó hacia adelante.
Ante esa sensación de un vendaval poderoso y problemático que lo perseguía a velocidades que el ojo no podía seguir, Aldebarán fue enviado a volar por un puñetazo, albergando la convicción de que había cortado con éxito la cooperación de sus oponentes y eliminado la compostura de Garfiel.
Un puño implacable perforó sus órganos internos, la cena se derramó hacia el interior de su casco mientras sentía que estaba a punto de vomitar el orbe que acababa de entrar en su vientre, y se mordió las muelas.
Y entonces――
[Al: ――Expandir Territorio, redefinición de matrix.]
――Una vez más, declaró la guerra contra el mundo.
※ ※ ※ ※ ※
――La ira había pintado la visión de Garfiel completamente de rojo.
Una parte de esa ira estaba dirigida a Al, que había transformado a Subaru y Beatrice en una esfera negra, pero la mayor parte de ella estaba dirigida a su propio patético ser.
Garfiel tenía un papel importante que le confiaron Otto, Emilia y los demás.
Todos estaban ansiosos por estar con Subaru, que finalmente había regresado del Imperio Vollachia.
Sin embargo, todos tenían sus propios roles que cumplir, así que se tragaron sus diversas emociones y le confiaron todo a Garfiel. Por supuesto, Beatrice, Petra y Meili, quienes los acompañaron, también tenían roles que se esperaba que desempeñaran.
Aun así, el papel de Garfiel era garantizar la seguridad de Subaru.
Por eso――
[Garfiel: ¡¡Mi asombroso ser es un MALDITO IDIOTAAA!!]
Sus muelas, rotas por apretarlas intensamente, fueron reparadas por la Protección Divina de los Espíritus de Tierra, solo para luego romperse nuevamente por apretarlas continuamente. Ese, verdaderamente, era el alcance de la ira de Garfiel.
Había estado vigilando de cerca las acciones de Al.
Teniendo en cuenta la opinión de Ezzo, que había escuchado en la cima de la Torre, era muy consciente de que necesitaba vigilar de cerca a Al para asegurarse de que no hiciera nada imprudente con Subaru y compañía.
Pero, al mismo tiempo, Garfiel tenía a alguien más a quien vigilar además de Al.
No era otro que el propio Subaru.
???: [Escucha, Garfiel. Por favor, vigila de cerca a Natsuki-san. Aunque lo más probable es que no actúe imprudentemente por Priscilla-sama... podría hacer inadvertidamente cualquier cosa que esté en su poder por Al-san.]
[Garfiel: ――Hk.]
La precaución inculcada en él por aquel que era como su hermano mayor se vio ligeramente atenuada por la precaución adicional que recibió más tarde. Como resultado, la reacción de Garfiel a la actividad de Al había sido medio paso tarde.
Al aprovechó al máximo ese medio paso, como si lo hubiera visto a la perfección. ――No, no era solo ese medio paso lo que Al había anticipado. También había visto a través de todo el paso más allá de eso.
[Garfiel: ¡¡RUAAAH!!]
El revés del rugiente Garfiel fue esquivado por poco por su oponente, que se había agachado justo a tiempo. El poder del golpe se redujo a él apenas rozando al enemigo con la parte inferior de su dedo meñique, lo que hizo que Garfiel apretara los dientes.
Seguía fallando. No importaba cuántos golpes lanzara, no podía asestar un golpe limpio con uno solo.
En cuanto a su oponente――
[Al: Dona.]
Un breve encantamiento y la sensación de magia interfiriendo con el mundo, hicieron que a Garfiel se le erizaran los pelos mientras su cuerpo se inclinaba hacia delante.
En el momento siguiente, un bloque de piedra que apareció en el aire golpeó la cara de Garfiel con un impacto notable, como si fuera a encontrarse con el ángulo en el que había inclinado la cabeza.
Un gemido de dolor escapó de su boca y su labio se partió. En términos de poder, fue un golpe débil. Para Garfiel, que había luchado contra guerreros de clase alta en el Imperio, que incluso se había enfrentado a un Dragón, estaba lejos de ser suficiente para incapacitarlo, y mucho menos causarle una lesión significativa.
Sin embargo, no creía que esto fuera el resultado de su oponente conteniéndose.
[Al: Huff, huff...]
Respirando pesadamente, Al, que había lanzado el hechizo que golpeó la cara de Garfiel, permaneció en guardia sin un rastro de relajación.
Su aparente agotamiento no era una artimaña para inducir el descuido de Garfiel; estaba genuinamente sin aliento. Era solo una cuestión de rutina. Según la evaluación de Garfiel, la diferencia de habilidad entre ellos era tan significativa que Al podría quedar incapacitado con un solo golpe poderoso.
Tal vez, ni siquiera se necesitaría un golpe poderoso.
Si tan solo uno de los golpes de Garfiel llegara a acertar, la pelea terminaría. En el lapso de un solo respiro, podría desatar docenas de tales golpes finales.
No hace falta decir que enfrentarse a una situación así agotaría tanto la fuerza mental como la física.
Aunque eso debería ser evidente――
[Garfiel: Simplemente... no acierta... ¡Hk!]
Desconcertado, Garfiel no podía entender lo que le estaba ocurriendo.
Los movimientos y contraataques de Al revelaban una brecha significativa en habilidad comparado con Garfiel. Esto no era una cuestión de arrogancia, sino más bien porque, como guerrero, Garfiel era muy superior a Al.
Y sin embargo, los ataques que deberían haber acertado y las evasiones que deberían haber sido exitosas, fallaban por completo.
Los ataques de Garfiel seguían fallando, mientras que los ataques de Al seguían acertando.
Aunque carecían del poder necesario para herir gravemente a Garfiel, los molestos ataques fueron suficientes para detener su movimiento y evitar los siguientes ataques――
[???: ¡Garfiel-kun, hazte a un lado! ¡Te brindaré apoyo!]
Una vez más, el avance de Garfiel se vio frustrado por una fuerza que se hundía bajo sus pies.
Como si estuviera regañando a Garfiel, que no podía continuar su ataque, Ezzo, gritándole y aconsejándole que mantuviera la distancia, llegó en su ayuda con una cobertura mágica desde atrás.
Por un momento, consideró seguir las palabras de Ezzo para evaluar la desconcertante estrategia de Al――
[Al: Sí, eso es, retrocede. Retrocede y corre a llorar con tu hermana y abuela, Garf-chan.]
[Garfiel: ――¡TE APLASTARÉ!]
Justo cuando estaba a punto de retroceder, esos comentarios burlones destrozaron sus pensamientos en mil fragmentos.
La visión de Garfiel se tiñó de rojo por la rabia, agitando los brazos y cargando contra Al. Esta vez, estaba decidido a no detenerse por nada, sin importar la interferencia.
Si esquivaba sus brazos y piernas, simplemente lo embestiría con todo su cuerpo y lo derribaría.
[Al: Sinceramente, eso sería lo más difícil de manejar.]
Sintiendo la intención de Garfiel, Al murmuró con un suspiro pesado.
Garfiel plantó su pie firmemente en el suelo, temiendo cualquier manipulación de la tierra debajo de él. Luego se lanzó hacia adelante con una patada rápida, impulsando su cuerpo hacia adelante.
El cuerpo de Garfiel se acercó directamente hacia Al con una fuerza tremenda――de repente, su visión se volvió borrosa.
[Garfiel: ――¡Gah!]
Una sensación familiar golpeó los ojos de Garfiel, y un gemido escapó de su garganta.
Era la misma sensación que tuvo al encontrarse con el Viento de Arena en el Mar de Arena en su camino hacia la Torre. Pequeños granos de arena volaron hacia los ojos de Garfiel, robándole sin piedad la vista.
Otro de los trucos sucios de Al. Fue suficiente para que se detuviera sorprendido. ――A menos que estuviera decidido a que sus brazos y piernas no vacilarán, sin importar qué.
Al fue muy cauteloso ante este asalto imprudente.
Tan así que, incluso con su vista arrebatada, el mejor curso de acción para Garfiel era aferrarse a él con alguna parte de su cuerpo y robarle su capacidad de combate.
[???: ――¡¡Garfiel-kun!!]
Justo cuando decidió continuar con su ataque, la voz desesperada de Ezzo lo llamó.
Al escuchar la voz de Ezzo advirtiéndole del peligro, Garfiel sintió que algo se acercaba directamente a su nariz――abrió la boca de par en par y lo atrapó con sus colmillos.
Un puñetazo con toda su fuerza tenía como objetivo aplastar la cara de Garfiel justo después de que lo cegaran, con la intención de atraerlo. Pero eso no fue suficiente para romper la determinación de Garfiel de hacer lo que fuera necesario.
[Garfiel: ¡Lo ahegae epue, idioa!]
Con la sensación de sus colmillos hundiéndose en el puño y deteniéndolo, Garfiel apretó la mandíbula, prometiendo curar a Al después de despojarlo de su capacidad para luchar.
Fue una decisión a sangre fría, pero Al era manco. Peleaba solo con su brazo derecho, y si le robaban la función de su brazo restante, ya no podría pelear. Así que Garfiel tenía la intención de desgarrarlo desde la muñeca hasta el codo――
[Garfiel: ――¿Ah?]
Mientras aumentaba la fuerza de su mordida, se dio cuenta de algo.
El puño que Garfiel atrapó en su mordida tenía la forma de la mano izquierda de Al, lo cual no debería tener.
[Garfiel: ――¿¡Bwaagh!?]
En el siguiente instante, el puño de Al en la boca de Garfiel se hinchó violentamente, destrozando su mandíbula bajo la presión y enviando fragmentos de sus caninos superiores e inferiores a volar por el aire.
Además, los dedos que se extendieron hacia su boca se clavaron profundamente en la garganta de Garfiel, provocando un insoportable reflejo nauseoso, una respuesta que se desencadena cuando los dedos se introducen en la garganta de alguien y lo paralizan. ――Entonces, un golpe calculado, duro y pesado golpeó la mandíbula de Garfiel en diagonal.
[Garfiel: ¡Kah... Kh!]
Cegado y arrojado a la oscuridad, Garfiel sintió la sensación de que todo su mundo se ponía patas arriba. Golpeado en la mandíbula, su cerebro se sacudió y su sentido del equilibrio se desvaneció, haciéndole imposible mantenerse de pie mientras sus rodillas se doblaban.
Al estar completamente abrumado de manera unilateral, Garfiel se dio cuenta tardíamente de algo.
El grito desesperado de Ezzo fue una advertencia deliberada, anticipando que si Garfiel recibía el ataque de Al de frente, este sería el resultado.
En otras palabras, todo esto había sido como el cebo de Al――
[Al: ¿Recuerdas cuando dije que la imprudencia es lo más difícil de tratar? Mentí. Los que no piensan no son una amenaza para mí.]
La frustración y humillación de esas palabras burlonas continuaron pintando los pensamientos de Garfiel de un tono cada vez más rojo.
※ ※ ※ ※ ※
Un ataque implacable y sucesivo como una tormenta o un tornado; para una persona a su merced, ser arrastrado como una hoja o una ramita sería el único resultado.
En ese sentido, una batalla así debería haber sido unilateral, pero por el contrario, los resultados favorecieron al bando opuesto.
[???: ¡¡Garfiel-kun!!]
Al presenciar tal anomalía materializándose ante sus propios ojos, Ezzo gritó desde detrás de Garfiel.
Garfiel, agitando los brazos, se lanzó hacia Al para evitar que escapara. Podía ver claramente que su campo de visión estaba siendo robado por un fino velo de arena que se extendió en su camino.
No hubo ninguna reacción mágica. Este simple cegamiento de arena, que provenía del exterior de la Torre, era el resultado de la dispersión de arena tomada de las escaleras que se elevaban desde el Mar de Arena.
Posteriormente, al ver el ataque que siguió a ese cegamiento, Ezzo gritó.
Al había empleado magia para reconstruir su brazo faltante con tierra y lanzó un puñetazo con él.
Garfiel había abierto la boca de par en par, intentando morder el brazo de tierra, pero eso solo terminaría mal. La sombría premonición de Ezzo resultó ser cierta, ya que el brazo de tierra explotó violentamente dentro de la boca de Garfiel.
[Garfiel: ――¿¡BWAAGHHK!?]
El brazo en expansión destruyó el interior de la boca de Garfiel, y siguió un chorro de colmillos y sangre.
Para agregar a eso, después de encerrar su mano derecha en un guante de piedra, Al lanzó un poderoso puñetazo lateral a la mandíbula del estupefacto Garfiel.
Garfiel se desplomó de rodillas. ――Sus sucesivos movimientos fueron eficientes, extremadamente eficientes.
[Ezzo: ¡Algo así no debería ser posible, ni siquiera en un combate organizado de antemano...!]
Mientras Al detenía brillantemente el avance de Garfiel con una andanada de golpes, con ataques que habrían sido imposibles de ejecutar incluso si la secuencia hubiera sido parte de una demostración de artes marciales, la vigilancia de Ezzo siguió aumentando hasta su cenit.
Sin embargo, si Garfiel detuviera sus movimientos, sería bastante fortuito――
[Ezzo: ¡Ya no existe ningún margen para subestimarte como alguien de un rango inferior! ¡Prepárate para perder más que solo ese brazo izquierdo, al menos una pierna se irá! ――¡¡Ul Shiha!!]
Al ser incapaz de desatarlo hasta ahora debido a su preocupación por Garfiel, que había estado luchando cuerpo a cuerpo con Al, intentó robarle a su oponente su fuerza de combate con magia poderosa.
De acuerdo con el encantamiento de Ezzo, el maná que se liberó intervino de acuerdo con su fórmula mágica y el mundo se reescribió. Lo que se desató fue un feroz torrente de "viento".
Disfrazado como un encantamiento de clase Shiha que manipula el agua, este era un encantamiento falso que, en la práctica, podía alterar la magia que realmente se había invocado.
Además, al combinar ese encantamiento falso con un Goa encantado sin voz, se preparó una trampa en forma de ataque de pinza, tanto por delante como por detrás.
El lanzamiento simultáneo de dos hechizos diferentes era una técnica muy avanzada, hasta el punto de que se decía que solo era posible si uno tenía dos cerebros para pensarlo, y no había más de cinco individuos en todo el mundo que pudieran lograrlo.
Comparado con Roswaal, que era uno de ellos, la presencia de una brecha momentánea en el lanzamiento simultáneo de Ezzo era innegable; sin embargo, estaba dentro del alcance de lo que se podía compensar mediante el uso combinado de encantamiento falso y encantamiento sin voz.
[Ezzo: ¡Con esto...!]
Incluso si no es decisivo, aún daría un golpe fatal.
Esa fue la evaluación de Ezzo; pero fue completamente eclipsada por las acciones de Al al respecto.
Sin dudarlo, Al le dio la espalda al alboroto del viento invisible que se acercaba frente a él, y mientras recibía la embestida de ese viento sobre su espalda, se sumergió en el infierno ardiente detrás de él.
Por supuesto, esta potencia de fuego no estaba destinada a incinerar, pero si alguien fuera golpeado directamente, las quemaduras graves serían inevitables. En ese caso, Al estaba indefenso――no, él moldeó el guante de piedra en su brazo derecho en un escudo delgado, atravesando ese infierno de frente.
[Al: ¡¡URRRRAAAA!!]
Incluso si pudiera atravesar esa pared de llamas, aún sería atrapado por el viento y volaría.
Inmediatamente, Al fue arrastrado por el viento, y todo su cuerpo se estrelló contra las paredes y el suelo, dejándolo incapaz de moverse.
Sin embargo――
[Ezzo: ...Ridículo.]
Murmurando con voz aturdida, Ezzo no podía creer la escena irreal que estaba ocurriendo ante sus propios ojos.
Arrastrado por el viento, Al estaba realmente indefenso mientras todo su cuerpo se estrellaba contra múltiples lugares dentro de la Torre. ――Pero como si anticipara cada uno de los puntos de colisión, Al creó cojines de barro, matando casi por completo la fuerza del impacto, y escapó del control del viento.
[Ezzo: ――――]
La situación había llegado a tal punto que Ezzo no tuvo más opción que considerar seriamente sus especulaciones más absurdas.
Sus habilidades como guerrero eran claramente inferiores a las de Garfiel, e incluso esquivó el ataque infalible de Ezzo, el mejor Mago del Reino, así que seguramente había algún tipo de técnica para romper las reglas que se escondía debajo.
Si tuviera que adivinar, lo más probable sería――
[Ezzo: Increíble... ¿una observación a muy corto plazo del futuro?]
Ante el hecho de que una posibilidad tan ridícula requiriera un examen serio, Ezzo no pudo evitar sentir un escalofrío en lo más profundo de su ser.
Se decía que, entre los guerreros y artistas marciales destacados, había quienes podían leer la presencia de sus oponentes y discernir intuitivamente su próximo movimiento.
Incluso en el mundo de los Magos, era teóricamente posible predecir el siguiente movimiento de un oponente observando la forma y la naturaleza del maná que fue refinado atentamente justo antes de que se lanzara el hechizo.
Sin embargo, los fenómenos que rodeaban a Al no podían explicarse completamente solo con esas teorías.
Esto no era algo tan simple como la intuición o la experiencia. ――Él tenía la solución óptima para todo.
Con el debido respeto, Ezzo, como educador, tenía el privilegio de tener la oportunidad de impartir conocimientos a otros. Desde esa perspectiva, era muy consciente de que las explicaciones antinaturales iban acompañadas de procesos antinaturales.
Una explicación que se saltaba los procesos necesarios para llegar a una respuesta, a menudo se revelaba como un vistazo subrepticio a la respuesta correcta.
En otras palabras, la misma posibilidad podría aplicarse al fenómeno provocado por Al.
El problema era――
[Ezzo: La posibilidad de magia desconocida, además de la que usó para sellar a Natsuki-dono y a la señorita Beatrice...]
Magia que ni siquiera Ezzo, que había leído toda la literatura disponible y adquirió el conocimiento de casi todas las magias existentes en la actualidad, conocía. Si se trataba de una especie de técnica prohibida que no permanecía en los registros, existía una gran posibilidad de que se ideasen técnicas mágicas que no se ajustaban a los seis atributos básicos.
[Ezzo: ――――]
Podía leer todos y cada uno de los movimientos; teniendo esto en mente, Ezzo elevó su estimación de la amenaza que representaba Al al máximo nivel posible.
Un enemigo formidable, que manejaba magia desconocida con intenciones desconocidas――ya no la consideraba una descripción apropiada para él. El grado de peligro que representaba debería considerarse equivalente al de un Arzobispo del Pecado o una『Bruja』
Por lo tanto,
[Ezzo: ¡Mientras aún me quede maná de sobra, conseguiré la victoria!]
※ ※ ※ ※ ※
Al oír el estruendoso rugido, Petra deseó no creer que fuera real.
Pero――
[Petra: ――Hk.]
Se mordió el interior de la mejilla para despertarse del dolor.
El deseo de creer era peligroso. La gente tendía a desviarse fácilmente hacia las opciones más fáciles, cómodas y seguras. Pero si algo malo sucediera, ¿qué harían?
¿Significaría esto que pondrían algo o alguien importante en peligro por el bien de su propio egoísmo momentáneo?
[Petra: ――¡Meili-chan, por aquí!]
Con eso, Petra atrajo a Meili, que había estado ayudando a limpiar después de la cena, hacia ella.
Como de costumbre, Meili solo estaba estorbando y no ayudando en absoluto, pero era bueno que estuviera allí. Gracias a eso, podría ofrecerle su mano.
Mientras Petra arrastraba a Meili, ella miró hacia el techo, desde donde se escuchó el sonido.
[Meili: ...Petra-chan, parece que algunas personas están peleándosee.]
[Petra: ――¿Puedes decir quiénes son?]
[Meili: No lo sée. Pero Onii-san y el Onii-san con colmillos no tienen ninguna razón para peleaar, así que debe ser Sensei-san o Casco-ojisan, ¿verdaad?]
[Petra: Al-san y Ezzo-san...]
[Meili: Si es Sensei-san, debemos tener cuidado con esa chica Flam también.]
En contraste con la tensión aumentada de Petra, el tono y expresión de Meili permanecieron iguales a los de siempre.
La diferencia entre Meili, que estaba acostumbrada a este tipo de situaciones, y Petra, que no, era clara. Aun así, Petra tuvo suerte de tener experiencia de su tiempo en el Imperio, por lo que no perdió la compostura.
La vida de Petra tenía que beneficiarse de los eventos en el Imperio, aunque fuera solo un poco.
[Meili: ¿Qué deberíamos hacer? ¿Deberíamos subir también?]
[Petra: ...Bueno, no hagamos eso. Si hubiéramos estado presentes desde el principio sería una cosa, pero si tratamos de unirnos ahora, solo nos interpondremos en el camino.]
[Meili: Buenoo, supongo que eso es suficiente. Podría enviar al pequeño Escorpión Carmesí-chan para que haga guardia, peroo...]
Respondiendo a la declaración sin sentido de Meili, el escorpión en cuestión salió de su cabello y chasqueó sus pinzas.
Si bien era bueno que fueran tan agresivos y motivados, no parecía que un escorpión pequeño como ese fuera de alguna utilidad. No sería muy diferente si Petra y Meili fueran.
Petra sacudió la cabeza y puso un freno al entusiasmo del pequeño Escorpión Carmesí.
Además de eso,
[Petra: ――Tenemos que estar preparadas para cualquier cosa que pueda pasar.]
Basándonos en lo que Meili había dicho, era muy probable que alguien estuviera peleando en un piso superior, en la biblioteca donde se guardaban los Libros de los Muertos. Había gente que se dirigió allí a trabajar después de la cena, y naturalmente, las dos personas que Meili mencionó estaban incluidas.
Y una de ellas era――Natsuki Subaru.
[Petra: Subaru...]
Como si estuviera rezando, Petra deseó por su seguridad.
A su lado estaban Beatrice y Garfiel. Con esos dos a su lado, esperaba que estuviera mucho más seguro que si ella misma estuviera allí.
Justo ahí――
[???: ――¡Petraaa!¡Meili!]
[Petra: ――¡Hk, Garf-san!?]
Sin previo aviso, Petra se puso de pie de un salto al oír la atronadora voz de Garfiel.
Al oír la respuesta de Petra, Garfiel se apresuró a entrar en la habitación donde se encontraban Petra y Meili.
Petra estaba encantada de ver un rostro familiar, pero no podía permitirse el lujo de expresarlo.
[Petra: ¡Estás gravemente herido...! ¿Qué pasó? ¡Necesitas tratamiento médico de inmediato...!]
[Garfiel: ¡Ahora, date pria y laa u makia Yang soje mí! ¡De inmeago!]
[Petra: ――¡Hk!]
Garfiel, con el rostro cubierto de sangre y varios dientes faltantes, hizo su súplica, y Petra se tensó momentáneamente antes de fortalecer de inmediato el cuerpo de Garfiel con magia Yang.
Su magia Yang sin refinar era algo bastante inestable para usar en alguien que no fuera ella misma, pero la expresión feroz de Garfiel no le dejó otra opción. En ese caso, Petra no tuvo más opción que superar su inmadurez aquí y ahora.
[Garfiel: ¡RAAAAAH!]
[Meili: ¿¡Kyaaa!?]
Mientras estaba bajo el efecto de la magia Yang de Petra, Garfiel empujó con fuerza sus manos hacia el piso de la habitación y destrozó el piso de piedra con fuerza bruta.
Un grito escapó de los labios de Meili ante las incomprensibles acciones de Garfiel, y luego le preguntó: "¿Q-qué estás haciendoo?", mientras él levantaba el piso que acababa de quitar.
En respuesta, Garfiel se dio la vuelta hacia la entrada de la habitación y,
[Garfiel: ¡DHISH!]
Tras rugir indistintamente, Garfiel bloqueó la entrada a la habitación con el pedazo de piso que había arrancado.
Petra quería preguntarle qué había pasado, pensando que estaba tratando de evitar que alguien entrara. Perp rápidamente se dio cuenta de que ese no había sido el problema en cuestión.
La razón por la que Garfiel bloqueó la entrada se hizo evidente por lo que se podía ver a través del espacio debajo de la puerta sellada.
[Meili: ――¿¡Aguaa!?]
Una vez más, Meili gritó, y el pequeño Escorpión Carmesí en su cabeza también estiró sus pinzas y cola hacia los cielos con sorpresa.
Los ojos redondos de Petra se abrieron de par en par cuando miró más allá de la entrada bloqueada por Garfiel, y pudo escuchar y sentir la presencia de un torrente de agua que inundó el pasillo del Cuarto Piso de la Torre con una fuerza tremenda.
¿Por qué se había hecho, con qué propósito y por quién?
[Garfiel: ¡Si estás leyendo má aja... entonces qué al u aaque que no puejes bloqueag aunque sepas que viee...!?]
Apoyando sus pies contra el suelo, soportando continuamente la fuerza del agua furiosa, las mejillas de Garfiel se contrajeron.
Petra estaba horrorizada por la sonrisa viciosa y beligerante de Garfiel mezclada con ira. ¿Con quién exactamente estaba luchando Garfiel con esa expresión en su rostro?
¿Y por qué había corrido solo hacia Petra y Meili?
[Petra: ――¡Ánimo!]
Reprimiendo las muchas preguntas que llenaban su pecho, Petra extendió la mano para sostener la espalda de Garfiel.
[Garfiel: ――Hk.]
Con la mano de Petra en su espalda, todo el cuerpo de Garfiel se tensó con fuerza.
Por supuesto, los delgados brazos de Petra nunca podrían aumentar la fuerza de Garfiel. Sería mucho más útil si se concentrara en su magia Yang.
Pero en ese momento, Petra confió todas sus preocupaciones y su fe a Garfiel.
Y Garfiel, creía ella, hizo todo lo posible por responder a esa confianza con todas sus fuerzas.
Finalmente, el sonido de la enorme corriente de agua que corría por el pasillo comenzó a disminuir, convirtiéndose gradualmente en un leve goteo, como las últimas gotas de agua que caen de una canaleta después de una tormenta.
Garfiel, que se había mantenido firme, relajó las piernas y empujó hacia un lado la losa de piedra que usó para bloquear la entrada, dejando escapar un profundo suspiro.
Entonces comenzó a darse la vuelta para encarar a Petra, que seguía tocándole la espalda――
[???: ¡Garfiel-kun, ven aquí! ¡Arriba, no al lado de Taygeta!]
Quizás esto también fue una aplicación de magia, pero la voz de Ezzo era tan fuerte que era difícil saber qué tan lejos estaba, y Garfiel, que fue llamado, miró hacia arriba como si se hubiera puesto en movimiento.
Sus colmillos, normalmente afilados, estaban rotos, y por un momento, se preguntó si debería explicarles la situación a Petra y Meili.
Garfiel: [Meili y tú... ¡Se log explicaje má tarde...!]
[Petra: ...¿Es Al-san?]
[Garfiel: ...Sí.]
Sin decir mucho, solo logró compartir quién lo había empezado, y luego Garfiel salió corriendo al pasillo mojado para encontrarse con Ezzo.
Observó hasta que su espalda desapareció, y Petra dejó escapar un suspiro tembloroso y se cubrió la cara con las manos.
[Petra: No llores... no llores no llores no llores no llores no llores...]
Tratando desesperadamente de disipar el creciente temor dentro de ella, Petra repitió las palabras una y otra vez.
Pero aun así, no pudo evitar que la sensación brotara dentro de ella.
[Meili: Petra-chan.]
Meili, gentilmente y sin previo aviso, colocó una mano sobre la cabeza de Petra, que todavía estaba enterrada en sus palmas.
Luego le revolvió el cabello; Petra pensó que eso era molesto, pero luego se dio cuenta de que Meili era terrible acariciando las cabezas de las personas.
Y mientras consolaba torpemente a Petra, Meili dejó escapar un pequeño suspiro.
[Meili: Tal vez sea mi culpaa... No todos pueden ser salvados por la amabilidad de Onii-san y Onee-saan.]
[Petra: Eso no es...]
Cierto, deseaba decir ella, negarlo por completo. Pero en cambio, un sollozo vino primero, y se encontró incapaz de reunir la confianza para rechazar por completo las palabras de Meili.
※ ※ ※ ※ ※
Al ser asaltado por la avalancha de agua que inundó el pasillo, sus oponentes descubrieron una estrategia verdaderamente óptima, carente del efecto de cualquiera de sus provocaciones y excusas, y Aldebarán fue golpeado por una sensación de impotencia.
A pesar de poseer tal técnica trampa, a pesar de poseer tal ventaja, estaba siendo perseguido tan intensamente por personas que dominaron el arte de contrarrestarla.
En cuanto a esa fuerza, no pudo evitar estar impresionado, todas las excusas a un lado.
[Al: ――Ubububu.]
El torrente de agua no le dejó escapatoria, prohibiéndole plantar sus piernas o agarrarse de algo, por lo que el cuerpo de Aldebarán fue arrastrado, robándole sin piedad su fuerza y temperatura corporal.
Cuanto más intentaba luchar contra el agua, más le quitaban su fuerza, agotándose implacablemente. El agua que se derramaba por los orificios de todo su cuerpo lo lavaba todo a fondo, sin que él pudiera hacer nada.
A diferencia del viento, que tenía un cierto grado de dirección, lidiar con el flujo de agua a través de paredes y estructuras hechas de tierra era una hazaña imposible.
De ahora en adelante, lo que Aldebarán podía hacer era ser arrastrado por el agua, ser empujado por el agua, ser asesinado por el agua, y nada más allá de eso. En realidad, no tenía idea de cuánta agua había terminado tragando.
Solo――
[Al: Uh... Buh... Abahh... Hk.]
Mientras gorgoteaba, vomitando el agua que había tragado, Aldebarán respiró profundamente.
Con el cuerpo desprovisto de fuerza, se apoyó y se levantó con su único brazo, haciendo todo lo posible para librar su cuerpo del agua que lo había llenado, tanto que había estado al borde de estallar como un globo de agua.
De su nariz, boca, ojos y oídos, sentía como si saliera agua a borbotones. Ya no podía sentir la parte inferior de su cuerpo, y tenía demasiado miedo de determinar si se había orinado o ensuciado.
Y luego, después de expulsar, expulsar, vomitar tanta agua como pudo――
[???: ――Bueno, no deberías tener más fuerzas para resistir, pero déjanos escuchar tus explicaciones.]
Habiendo ascendido lentamente la escalera, el Mago y el guerrero miraron hacia Aldebarán.
Sin poder detenerlo, Aldebarán fue golpeado mientras era arrastrado escaleras arriba; aunque los dos que subieron imponentemente esas escaleras estaban fatigados, permanecieron con más que suficiente voluntad para luchar.
Por el contrario, Aldebarán estaba empapado como una rata harapienta y ahogada, todo su cuerpo cubierto de heridas.
[Al: Ehffhhh.]
Lánguidamente, Aldebarán se derrumbó. Relajando el brazo que sostenía su cuerpo, ahora estaba boca arriba.
En el cielo donde el sol se estaba poniendo, donde la cortina de la noche comenzaba a caer, el resplandor de las estrellas esparcidas alrededor era visible. Sintiendo como si las estrellas parpadeantes de arriba lo estuvieran mirando, Al odiaba los cielos desde el fondo de su corazón.
Las estrellas... eran algo que él odiaba.
Las estrellas, mirando hacia abajo sobre la superficie desde lo alto, simplemente brillando como les placía, eran algo que odiaba.
[???: ¡Devueghve al Capitan y a Beatrice...!]
Así lo declaró Garfiel, al que le faltaban algunos colmillos, a Aldebarán, que miraba hacia arriba.
Su actitud de priorizar a Natsuki Subaru y Beatrice en lugar de quejarse por el desastre que él había hecho con su boca era admirable, y algo que Aldebarán casi quería apoyar, pero desafortunadamente, sus puntos de vista eran diametralmente opuestos entre sí.
Realmente lo encontró triste. Aldebarán no odiaba particularmente a Garfiel.
No odiaba a ninguno de ellos.
No odiaba ni a Garfiel, ni a Ezzo, contra quienes acababa de luchar, ni odiaba a Petra, ni a Meili, ni a Flam, presentes en esta Torre, ni odiaba a ninguna de las personas contra las que probablemente terminaría luchando de aquí en adelante.
Los únicos a los que odiaba eran a sí mismo, y a Natsuki Subaru.
[Garfiel: ¡OI, BASTAHDO! ¿¡NO ECUCHAGHTE!?]
[Ezzo: Por favor, cálmate, Garfiel-kun. Incluso si consideras su silencio como una provocación, Al-dono no puede evitarlo. Además, la provocación no tendría sentido. Él ya debería entenderlo.]
[Garfiel: ――――]
[Ezzo: Parece que de alguna manera posees la habilidad de utilizar una magia desconocida... un tipo de arte prohibido, pero eso no quiere decir que sea omnipotente. Ya sea yo, o probablemente alguien más, lo contrarrestará. No importa cuán hábil seas en el arte de la guerra, no puedes ganar todas tus batallas.]
Manteniendo al emocional Garfiel bajo control, Ezzo habló, racional hasta el amargo final.
Esas palabras fueron bastante persuasivas para Al, con quien Ezzo había hecho lo que quería hasta el momento actual. A través de su definida fuerza y percepción, Ezzo derrotó a la Autoridad de Aldebarán.
En este momento, ya que Aldebarán ni siquiera podía mover un solo dedo, no podía poner excusas.
Pero――
[Al: ――Ezzo-dono, es precisamente como dice. No puedo ganar todas las batallas.]
Todavía acostado de espaldas, Aldebarán afirmó las palabras de Ezzo.
Ante ese comentario, Garfiel y Ezzo mostraron cada uno sus propias reacciones únicas. Garfiel mostró frustración y Ezzo mostró una vigilancia cada vez mayor.
El hecho de que no perdieran la concentración incluso después de que él declarara eso, lo molestó.
Me molesta, pero está bien. Después de todo, ella ya no está entre nosotros.
――Setecientos cuarenta y ocho.
Ese fue el número de intentos en los que se había dejado llevar sin rumbo, todo mientras experimentaba una sensación de impotencia por no poder hacer nada en particular.
La única variable que había podido probar fue el lugar hacia el que la corriente lo arrastraría. Después de ser arrastrado por el agua, no había nada que el pequeño Aldebarán pudiera hacer.
En cambio, hasta que sacara el boleto ganador, una y otra y otra y otra vez, fue arrastrado sin fin.
Y entonces, por fin, lo sacó.
[Al: No puedo ganar todas las batallas. ――Por eso... solo tengo que ganar la última.]
[Ezzo: ¿Qué estás...?]
[Al: Quería venir aquí. Este lugar es mi única condición de victoria.]
Ignorando a Ezzo y Garfiel mientras los signos de interrogación flotaban sobre sus cabezas, Aldebarán continuó así.
No tenía tiempo para esperar una respuesta. Incluso ahora, solo estaba soltando cualquier tontería que se le ocurriera para evitar perder el conocimiento.
Ni estaba alardeando de éxito, ni tenía la intención de molestarlos con una declaración de victoria.
Simplemente... deseaba que entendieran. ――Solo una parte de todo el polvo de estrellas que Aldebarán había acumulado, deseaba que lo entendieran.
[Al: ――――]
Mientras la pareja daba señales de desconcierto, Aldebarán, todavía tendido en el suelo, levantó el brazo y señaló en cierta dirección.
Al darse cuenta de que algo había caído en el lugar hacia el que Aldebarán señalaba, las gargantas de Ezzo y Garfiel se ahogaron, eso estaba claro.
Incluso si no comprendían el significado de que eso estuviera aquí, probablemente adquirieron una sensación de inquietud.
Eso era――
[Garfiel: ¿¡Eso egh... un Libro de los Muertos...!?]
[Ezzo: ¿¡De quién!?]
A pesar de haber estado sumergido, ese Libro de los Muertos era uno que aún mantenía la forma de un libro.
Mirando sus páginas empapadas, que yacían en el suelo en un estado abierto, los ojos de los dos se abrieron en estado de shock, sus voces temblaron.
Aún no habían llegado a comprender. Y francamente, incluso suponiendo que escucharan la respuesta, probablemente no entenderían su significado.
Pero, desde el principio, Aldebarán había venido a la Torre para buscar ese Libro y ponerlo en uso.
Después de todo, sabía que no habría otra forma de hacer los preparativos para eliminar a Natsuki Subaru.
El título de ese Libro de los Muertos, inscrito allí, era――
[Al: ――Es mi nombre.]
[Ezzo: ――――]
[Garfiel: ――――]
Cuando se les reveló la respuesta correcta, Ezzo y Garfiel se sintieron abrumados por una pausa momentánea.
Si bien esa era una apertura clara, desafortunadamente, Aldebarán no tenía la fuerza para aprovechar sus beneficios. Esta oportunidad única en la vida, no era algo que Aldebarán pudiera aprovechar.
Por lo tanto, el acto de aprovechar esta oportunidad única en la vida, se lo confiaría a "Aldebarán".
Mirando las páginas empapadas del Libro de los Muertos que estaban en el suelo, había ojos; esos ojos se levantaron lentamente y miraron hacia el frente.
Y entonces, vestida con escamas de un azul pálido, la forma de vida considerada la más fuerte del mundo entero, extendió sus alas y pronunció,
???: [――Tus estrellas fueron malas.]
Al instante siguiente, apuntando al Mago y al guerrero, ambos congelados en el lugar, el aliento del『Dragón Divino』Volcánica――no, del『Dragón Divino』Aldebarán, se desató sin piedad.


Coloreado realizado por: @112oVic2