Sección 3
Sección 3
Despertar era como el momento en que tu cabeza atraviesa la superficie desde debajo del agua.
Sacar tu cuerpo de la inconsciencia de los sueños, dejar que la realidad circule por él al respirar. Y poco a poco la conciencia regresa, y atraviesas la superficie, naciendo de nuevo.
Si uno quisiera ponerse poético, podría decir que dormir es morir, y despertar es nacer.
De cualquier modo, dejando a un lado ese aire poético, a medida que su conciencia iba despertando…
—¡Subaru! Oye, Subaru, ¿estás bien?
—¿Eh? ¡¿Pero qué—?!
Cuando abrió los ojos, Subaru se sorprendió al encontrar un rostro bonito justo frente a él, y rodó hacia un lado.
El suelo desapareció bajo él, cayó un pequeño tramo y se golpeó el hombro.
—¡Ngya!
—¡Kyah! ¡Subaru, ¿estás bien?! ¡¿Por qué has rodado tan repentinamente?!
—N-no, no es que haya decidido rodar por cuenta propia o algo así…
Frotándose el hombro, Subaru negó con la cabeza y se incorporó lentamente, y tras parpadear varias veces, quedó confundido.
Estaba en una Sala Verde.
Dentro del cuarto, las enredaderas cubrían todo, ocultando por completo las paredes. Eran tan densas que uno podría creer si le dijeran que la sala había sido construida a partir de ellas.
Y, aparentemente, Subaru había terminado en el mismísimo centro de la habitación, durmiendo sobre una cama de hojas. Y luego, al rodar fuera de la cama, acabó en la situación actual.
Lo analizó con calma, pero había una razón para ello.
—Mmm… parece que no te has golpeado muy duro en ningún lugar. Menos mal. Pero me preocupé muuucho, así que no deberías darme esos sustos.
—Emilia, si sigues siendo tan amable con él, Subaru no recapacitará sobre sus acciones, supongo. Debes ser más dura con él para que entienda cuánto preocupa a todos, de hecho.
—Tienes razón. Oye, tú también lo dirías, ¿no, Beatrice? Porque, tras haber entrado en pánico cuando no podíamos encontrar a Subaru, estuviste a punto de llorar cuando lo encontramos allí en el suelo…
—¡No hacía falta que mencionaras eso, supongo!
Justo frente a sus ojos había una conversación cómica.
Asintiendo estúpidamente ante la alegre discusión, Subaru se dio la vuelta. Justo detrás de él había algún tipo de enorme criatura sentada en el suelo y respirando.
—…
Había un lagarto gigante. Era del tamaño de un caballo y su piel entera estaba cubierta por escamas negras. Lo más extraño era que se acercó a Subaru y empezó a acariciar suavemente la nuca de Subaru con el hocico.
Viendo que era amigable, Subaru acarició suavemente al lagarto en la cabeza.
Y entonces, exhaló lentamente.
—En otras palabras, esto es eso.
Con calma y serenidad, lentamente dejó salir aquellas palabras.
Al ver el comportamiento de Subaru, las dos chicas frente a él ladearon la cabeza.
—¿¿Subaru??
Y al igual que dos hermanas hablando al mismo tiempo, llamaron simultáneamente el nombre de Subaru.
Una chica de cabello plateado tan hermosa que sus ojos querían explotar, y una niña similar a un hada con un vestido bonito.
Una hermosa chica de cabello plateado, una niña pequeña con tirabuzones, un lagarto gigante y una sala hecha de hiedra… Subaru abrió mucho la boca y procedió a gritar bien alto.
—¡¿ME HAN INVOCADO A UN MUNDO PARALELOOOOO?!

Nota de Tappei Nagatsuki en la Web Novel: Por fin hemos llegado. Aquí comienza la historia principal del Arco 6: La Galería de Los Recuerdos.