Sección 2
Sección 2
Apartando la mano de Julius, Subaru se puso en pie por sí mismo y se enfrentó a la prueba.
Los monolitos duplicados llenaban ahora el espacio blanco, dejando en el centro aquel que Subaru había tocado. Eran tantos que resultaría molesto ponerse a contarlos.
—Así que esta es la prueba… ¿Es eso más o menos, Shaula?
—¿Hay alguna razón para que no lo sea? ¡Déjame ver un poco de tu lado genial, Gran Maestro!
Con el apoyo despreocupado de Shaula empujándolo hacia adelante, Subaru examinó la sala. Aparte de las copias del monolito, no había ningún cambio en el vasto espacio blanco. Y, mirándolos más de cerca, los nuevos monolitos no eran simples copias exactas del original: tenían ligeras diferencias de tamaño.
—Fuera de eso, lo único que podría llamarse pista es esa voz, ¿eh?
—“Toca lo más brillante del héroe destruido por Shaula.”
No había llegado a sus oídos; aquellas palabras, al parecer, le habían sido susurradas directamente al cerebro. Subaru ni siquiera había pensado en quién podría haber sido el dueño de la voz, tal vez porque en realidad no había habido sonido alguno.
Se sentía casi como la voz en mi cabeza cuando leo en silencio.
—Si tuviera que describirlo, diría que era mi propia voz… Supongo que esa es la pregunta del examen, ¿no?
—Lamento interrumpir mientras piensas, pero hay algunos puntos de interés. Probablemente valga la pena escucharlos antes de afrontar la pregunta en sí.
—Así que ahora sí quieres explicar las cosas primero.
Subaru frunció el ceño y miró a Julius, todavía resentido por la pequeña broma. Pero Julius se lo tomó con calma.
—Solo dije que verlo sería más fácil que explicarlo. Eso es todo. No esperaba que te sorprendieras tanto, así que permíteme disculparme por eso.
—¡Está bien, está bien! ¡Perdón por ser un gallina! Entonces, ¿cuáles son esos puntos de interés?
—Muy bien. Intenta tocar la losa de piedra—o MONOLITH, como lo llamaste—justo allí.
—Veo que eso sí te gustó, ¿eh? Bueno, si es así, está bien…
Al parecer, Julius estaba disfrutando de su elección de palabras más de lo que Subaru había pensado. Subaru se encogió de hombros y caminó hacia uno de los monolitos recién creados.
—¿Y si es una trampa que se tragará mi brazo cuando lo toque?
—Está bien, de hecho. Si ocurriera algo así, Betty se convertiría en tu brazo derecho para el resto de tu vida, supongo.
—Ah, entonces yo seré tu brazo izquierdo. Así que no te preocupes.
—¡Eso significaría que me quedé sin ambos brazos!
Impulsado por las firmes garantías de Beatrice y Emilia, Subaru reunió valor y extendió la mano para tocar el monolito. Se negó a sorprenderse sin importar lo que ocurriera—
—¿¡Wow!?
Pero no tuvo ninguna oportunidad. En cuanto la punta de su dedo rozó el monolito, la superficie negra volvió a iluminarse con un destello brillante. Cubriéndose los ojos por reflejo, gritó “¡¿Otra vez?!” antes de abrirlos con cautela.
—¿Eh? ¿Dónde se fue?
—Jujuju, detrás de usted, Gran Maestro.
El monolito que debería haber estado frente a él—y todos los demás que antes llenaban el espacio blanco—habían desaparecido de golpe. Shaula se regodeaba sin motivo mientras Subaru intentaba comprender lo que había pasado.
Girándose hacia donde ella señalaba, vio un único monolito detrás de él. Era el original que había estado allí desde el principio, cuando entró al tercer piso.
—Todos los demás desaparecieron. ¿Eso significa…?
—Ha vuelto a su estado original. Lo que significa que la prueba ha concluido como un fracaso, imagino. Por supuesto…
Pasando junto a un Subaru atónito, Julius se acercó al primer monolito y tocó su superficie, y entonces la voz volvió a resonar en la cabeza de Subaru—
—“Toca lo más brillante del héroe destruido por Shaula.”
Al mismo tiempo que la pregunta volvía a resonar en sus cabezas, nuevos monolitos brotaron del original y se dispersaron a sus posiciones previas por la sala. La prueba se había reiniciado.
—Ya veo, así que esto es un reinicio. Podemos tomar la prueba tantas veces como queramos.
—Al menos, esa es nuestra observación hasta ahora. Y, para ser claros, ir tocando todos los MONOLITH en sucesión como método de eliminación no se considera una respuesta aceptable.
—Ah, así que ya has intentado resolverlo con fuerza bruta
Subaru leyó entre líneas la delicada explicación de Julius, y Emilia se sonrojó.
—Ya veo. Tratar de tocar todos es definitivamente algo que ella pensaría. Y si eso no funcionó, entonces…
—Parece que nuestro examinador no aprecia las respuestas que se dan al azar.
—Ajá. Es como un profesor que no te da puntos a menos que escribas no solo la respuesta en la columna de respuestas del TEST, sino también la ecuación y todo el procedimiento. Sin embargo, las medidas contra el CHEATING aparecieron rápidamente.
—Considerando el objetivo de un examen escolar, se podría decir que solo dar la respuesta realmente no basta. Aunque en su momento me quejé de lo tiránicos que eran los profesores por usar ese sistema…
—Aunque a estas alturas… creo que el profesor tenía razón…
—Siento entrometerme cuando aún ‘tás absorto en tus pensamientos, Natsuki, pero ahora empieza tu turno. Vamos, vuerve a la reali’ad, vuerve.
—¿Eh?, ah, oh, perdón. Pero ¿a qué te refieres con “mi turno”?
Anastasia se puso una mano en la cadera mientras Subaru ladeaba la cabeza. Sus ojos se dirigieron hacia Shaula.
—Oh… ¿Me estás diciendo que le pregunte a ella cuál es la respuesta?
—Te lo dije antes, ¿no? Contamo’ contigo. Ella no quiso hablar con nosotro’.
—Eso es un poco difícil de creer…
Según ellos, Shaula había estado prácticamente en silencio antes de que él despertara, pero desde el momento en que abrió los ojos, no podría haber sido más amistosa. Incluso demasiado familiar, así que le costaba imaginarlo.
Pero, aunque ella estuviera dispuesta a hablar, había otro gran problema con preguntarle.
—Oye, Shaula, ¿tienes alguna idea de a quién podría referirse eso de un héroe que destruiste?
—Se lo dejo a usted, Gran Maestro. O sea, recordar cosas como cada uno de los nombres de los tipos que he matado es un trabajo de super segunda clase. Para alguien de primera clase como yo, no recuerdo más allá de los cien.
Shaula levantó un pulgar enérgico.
—¡Sabía que dirías eso!
Era prácticamente lo que esperaba.
—No obstante, no progresaremos si no insistimos. Señorita Shaula, ¿realmente no recuerdas nada? Aunque solo sea un pequeño detalle.
—Es más fácil decirlo que hacerlo. Yo simplemente disparaba el HELL'S SNIPE hacia todo el que se acercara a la torre, y sus cadáveres acababan siendo limpiados por las Mabestias de afuera.
—Mmm… ¿no es extraño? En primer lugar, ¿de verdad ese es el Examen para ver si podemos revela’ el conocimiento de la torre? Sería una extraña secuencia de eventos que el Examen nos pida responde’ algo que sucedió después de que Shaula comenzara a protege’ la torre.
Detectando la inconsistencia en la respuesta de Shaula, Anastasia continuó.
Cierto, si la respuesta a la pregunta estuviera basada en algo que pasó después de que la torre estuviera bajo su gestión, todo el orden de los eventos se vendría abajo. En ese caso, la interpretación natural es que el “héroe destruido por Shaula” proviene de antes de que la torre se construyera.
—En otras palabras, eso significa que es de antes de que empezaras a disparar a la gente al azar, de hecho. Vamos, recuerda, supongo. Es como si toda tu alimentación acabara solo en tu culo y tetas, así que tu memoria se ha vuelto pobre, de hecho.
—Esta apariencia fue elegida por mi madre~. Pero, pero, aunque me pida que recuerde, sinceramente no me viene nada a la cabeza. O sea, antes de que se construyera la torre, ¿verdad?
Todos se reunieron alrededor de Shaula, intentando estimular su memoria. Cargada con todas sus expectativas, Shaula solo dejó escapar un quejido. No parecía que aquello fuera a llevarlos a una respuesta.
—Si asumimos que no miente, ella estaba aquí hace unos cuatrocientos años, ¿no? Si simplemente hacemos una lista de gente famosa de entonces, ¿quizá mató a alguno?
—¿De verdad piensa eso de mí, Gran Maestro? Soy una doncella a la que le gusta sentir los pétalos en los labios, ¿sabe?
—Eso no es una doncella, sino más bien una oruga.
—Subaru, creo que tu forma de hablar ahora mismo ha sido grosera. Si ella no quiere recordar, entonces no la presiones ni la obligues a hacerlo.
—¡Emilia-tan, tu bondad es tu gran virtud, tu CHARM POINT, pero esta mujer es del TYPE que “cuanto más la mimas, más inútil se vuelve”! ¡Lo sé! ¡Porque yo soy igual!
—Definitivamente no es solo que no quiera recordar. Simplemente tiene una memoria terrible. Es un asunto delicado, ya que las memorias reprimidas pueden traer todo tipo de problemas, pero al menos en su caso, no creo que tenga nada que ver con eso.
—Aun así… aunque supiéramos quién fue el héroe destruido, ¿cómo haríamos para que los MONOLITH lo acepten?
—Cierto, Natsuki. Incluso si conseguimos esa parte, ¿qué significa tocar lo más brillante?
Dado que aprobar o fallar la prueba dependía de tocar un monolito, la manera de responder a la pregunta al final era tocar el correcto. El problema era cómo encontrarlo y cómo dar la respuesta.
¿De verdad todo se reducirá a rebuscar en los recuerdos de Shaula?
—Peeero no vamos a avanzar nada si solo nos quedamos pensando así. La señora medio desnuda está dispuesta a ayudar, así que, si me preguntan, estaría bien pedirle cualquier cosa que podamos averiguar.
Meili sonaba harta de ver a los adultos dando vueltas sin avanzar en absoluto al inicio del problema. Jugaba con el cabello de Shaula mientras miraba sin interés hacia los monolitos.
—No hay animalitos lindos por aquííí, no hay progresooo, y esto no es divertidooo. Avancen rápido, quiero volver a la mansióóón.
Todos se quedaron sin palabras ante la queja mimada de Meili.
—¿Qué? ¿Qué sucedeee?
Meili se acomodó mientras Subaru le acariciaba la cabeza.
—Nada, solo creo que es como dices. Tienes razón. Este lugar es arenoso como el infierno, además, hay un montón de temibles mabestias merodeando afuera. Entonces nos ocuparemos rápidamente de las cosas aquí, resolveremos todos los problemas… despertaremos a Rem, encontraremos un medio para salvar a la gente que lo necesita, y luego saldremos de aquí.
—Dar vueltas y ponerse ansioso sin siquiera intentar nada es una pérdida de tiempo valioso. Seguro que eso es justo lo que la persona sádica que puso este examen quiere que pase.
—Gran Maestro, Gran Maestro. En realidad, hay una cabeza superfácil de acariciar justo al lado de la niña pequeña.
—Como ya he dicho, eres el mismo TYPE de persona que yo, que cuanto más los miman más inútiles se vuelven. Por eso, a partir de ahora, vamos a hacer esto de manera espartana.
—Auuuuuh…
Las mejillas de Shaula se inflaron, y empezó a hacer pucheros de verdad. Aunque, en menos de un minuto, ya se le habría olvidado y estaría tarareando otra vez, así que no era tan difícil lidiar con ella.
—Pues bien, nuestra joven señorita también lo solicita. ¿Deberíamos continuar probando a ciegas y sin titubear las posibles respuestas que tenemos ante nosotros?
—Mmm… Probablemente sea una buena idea. Es un alivio que no pase na’a aunque fallemo’ un montón de veces. En la mayoría de los casos, la vida solo te da una oportuni’ad pa’ ca’a cosa. Así que este es un examen bastante generoso, ¿no creen?
Gracias a que Meili los había puesto en movimiento, Julius y Anastasia también estaban de acuerdo. Era hora de hacer que Shaula recordara qué héroe había destruido.
—Iremos con nombres que conocemos… Es un buen punto de partida. ¿Qué tal Reid, el primer Santo de la Espada? ¿Lo mataste tú?
—¡¡HIIIIIIII!!
—¡Aaah!
Shaula dio un salto hacia atrás con un grito cuando Subaru probó con el primer nombre que se le vino a la cabeza.
Por el movimiento repentino, Meili no pudo seguir sujetándose y comenzó a caer.
—¡Cuidado!
Por suerte, Subaru se lanzó y la atrapó.
—G-gracias, hermanito…
—No hay problema. Parece que también fue un poco mi culpa… aunque…
Dejando a Meili con cuidado en el suelo, Shaula se había encogido mientras huía a lo lejos.
—¿El primer Santo de la Espada era realmente tan aterrador?
—Imposible. Era el honorable antepasado de Reinhard y del señor Wilhelm, de la familia Astrea. No hay duda alguna sobre la calidad de su técnica con la espada o su buen carácter. En las historias que se han transmitido sobre él, ciertamente parecía tener una personalidad abierta, desenfadada, y ciertas peculiaridades que lo diferenciaban un poco de Reinhard y los demás… Pero, si no hubiera sido de recto carácter, eso significaría que la historia de la familia Astrea hasta el día de hoy se habría torcido.
—Entiendo, justo… pero, al menos en Japón, cuando miras la historia de cerca, incluso los grandes estadistas pueden verse bastante mal desde otros ángulos. Comparado con eso, yo diría que esta es una pregunta bastante suave…
—Bueno, pero no avanzaremos mucho solo especulando. Vamos a dejar que la mujer que fue testigo nos ilumine. Si es tan amable…
Cuando Subaru imaginó en voz alta cómo podía haber sido Reid basándose en la reacción de Shaula, Julius se lanzó con un largo discurso. Y para rematar, pisoteó por completo el intento de Subaru de moderar las expectativas.
—Escuchemos su impresión del primer Santo de la Espada, Reid Astrea, señorita Shaula. Le pido su opinión más sincera y sin reservas.
—Era un ser humano basura, total.
—Le pido su opinión más sincera y sin reservas.
—¡¡No actúes como si no la hubieras escuchado!!
Subaru señaló a Shaula mientras Julius intentaba ignorar la respuesta incómoda que acababa de dar.
—Ahí lo tienes, escucha. La verdadera historia que querías saber está justo ahí.
—… Las personas de gran habilidad, sea mayor o menor, siempre tienen autoconfianza. No es algo por lo que deba culpárseles. De hecho, es algo de lo que enorgullecerse. Para un hombre que dejó su nombre en la historia como el mayor espadachín de su tiempo, ese tipo de comportamiento sería, bueno… considerando el contexto histórico, incluso apropiado—
—Es la primera vez que te veo tan desesperado.
Julius titubeaba, y parecía que ni él mismo estaba convencido.
Ignorando al hombre que parecía sentirse algo decepcionado con la verdad sobre la historia que tanto admiraba, Shaula siguió contando qué clase de persona había sido Reid Astrea.
—Bueno, en cualquier caso, era un tipo superdesagradable. O sea, su personalidad era como la de un mocoso revoltoso en forma de adulto, y le encantaba intimidar a los débiles. O supongo que, si lo miramos desde el punto de vista de esa escoria, casi todos sus oponentes eran débiles, así que intimidaba a los débiles sin importar contra quién luchara. A mí también me lo hizo mucho.
Por muchas memorias amargas que dejara escapar, la oscuridad en el semblante de Shaula no se desvanecía. Era como un niño acosado que relataba todas las injusticias que su abusador había cometido contra él.
—Me acuerdo de ese desgraciado. Es normal que uno olvide lo que hace… pero es imposible olvidar lo que le hicieron a uno…
—Si pudo maltratarte a ti, de entre todas las personas, debía de ser un monstruo. En cualquier caso, parece que no es el héroe al que se refiere esta pregunta, así que déjalo para más tarde.
—… Estoy de acuerdo. Hay otras cosas que deberíamos priorizar ahora mismo.
No estaba claro si era por puro interés académico o por un interés personal, pero Subaru tenía la sensación de que Julius no iba a ser de mucha ayuda por un rato.
Le daba un poco de pena que sus sueños se acabaran de derrumbar, pero tampoco había razón para preocuparse tanto por el ancestro de Reinhard. Por muy impresionante que fuera la línea familiar, Reinhard ya era más que increíble por sí mismo, así que lo veía como un simple adorno extra. Y, al menos en lo que respectaba al carácter de sus padres, estaba seguro de que él había tenido más suerte que Reinhard.
—Entonces, dejemos todas las especulaciones, sobre quién es el héroe, a quien más sabe de todos nosotros.
—Entendido. Me permitiré aceptar humildemente esa labor.
—Aún no estaba hablando de ti, pero vale; encárgate de eso. Beako, haz FOLLOW.
—Entendido, de hecho.
Dejarle el trabajo a alguien con ganas era lo mejor. Y como asistente, Beatrice encajaba perfectamente gracias a sus cuatro siglos de conocimiento.
—Entonces, ¿qué deberíamos hacer nosotros?
—Supongo que observaremos un poco más minuciosamente los alrededores.
Mientras Julius y Beatrice seguían la pista del héroe junto a Shaula, Subaru optó por otro enfoque. Primero, dirigió la mirada a la disposición del enjambre de monolitos.
—Están esparcidos… pero ¿tendrá algún sentido este desorden? El primero está justo frente a las escaleras.
—El que dio la pregunta.
Aunque no estaban especialmente cerca unos de otros, Subaru se cuidó mucho de no tocar ninguno mientras él, Emilia y Anastasia comenzaban a examinarlos.
—Todos son de tamaños ligeramente distintos… quizá eso tenga algo que ver. No podemos tocarlos para medirlos bien, pero…
—A simple vista… ¿no parece que hay siete… u ocho MONOLITH que tienen el mismo tamaño que el primero?
—¿Puede ser? Sí, yo también lo creo. Los que están muuuuy lejos son todos pequeños, creo yo. Tocarlos seguirá reiniciando la prueba.
—Que lo hayas dicho de una manera que parece un antecedente crimi… Ah, perdón. No pasa nada.
Volviendo al primer monolito, los tres juntaron la cabeza para pensar.
—“Toca lo más brillante del héroe destruido por Shaula” … Da la sensación de que intenta decir algo genial.
—Ciertamente es una forma de hablar bastante abstracta. Pero si para resolverlo hace falta la memoria de Shaula, entonces es un fracaso de prueba, ¿no crees?
—No puedo decir que discrepe.
Para algo que se hace llamar un examen, si la solución dependía de alguien ajeno al participante… y no de cualquiera, sino de la misma persona encargada de administrar la torre, era totalmente injusto.
En ese momento se llevaban bien con Shaula, sin que fuera por mérito propio, y habían logrado entrar a la torre sin pelear contra ella. Pero, de no haber sido así, fácilmente podrían haberse visto en una brutal pelea a muerte. Incluso si hubieran ganado, era muy posible que hubieran tenido que matarla solo para poder entrar a este lugar.
—Eso haría que fuera prácticamente imposible pasar este examen.
—Si quien montó esto no quería que nadie lo superara, esa sería una manera. Poner a un guardián poderoso como primera línea de defensa y luego hacer que el examen fuera imposible de completar si ese guardián era derrotado.
—Pero no crees que esto sea así. ¿O sí?
—Bueno… no.
Subaru sonrió con ironía y asintió mientras Emilia lo miraba con los ojos llenos de expectativa.
Era su punto débil. No tenía defensa contra gente como Emilia o Beatrice cuando le ponían esa cara. Pasaba igual con Rem, Garfiel y Otto. Y con Petra… la lista no tendría fin si lo pensaba bien. Patrasche y Ram eran las únicas que no lo hacían.
—Hmm… Sin contar excepciones, fundamentalmente el enunciado fue creado de manera que pueda ser resuelto. Si realmente quisieran esconder las cosas apropiadamente, sería más inteligente no dejarlas donde haya una posibilidad de encontrarlas.
—Está bien, entonce’ dices que esto es otra cosa.
—¿Qué dijo Shaula, la guardiana de este sitio? Dijo que esta es una Gran Biblioteca en la que puedes adquirir todo el conocimiento que desees. No creo que a Shaula se le pudiera ocurrir una frase tan sofisticada por sí sola, así que creo que está escupiendo palabras que otra persona le dijo. Lo que significa que Flugel, quien construyó esta Biblioteca y se la confió a Shaula, tenía pensado que se le diera ese uso.
Y cuanto más tiraba Subaru de ese hilo, más antinatural se sentía su situación actual.
El creador de la Gran Biblioteca Pleiades debió de querer que fuera utilizada. Eso explicaba el examen y la vigilancia de Shaula.
—¿Significa eso que, de primeras, solo aquellos que se llevan bien con Shaula pueden usar la Biblioteca?
—Pero Shaula dijo que ella atacaba a todo aquél que se acercaba a la torre, ¿verdad?
—Exacto. Shaula tenía órdenes estrictas de borrar a cualquiera que se acercara a la torre, sin excepción. Que nos llevemos bien con ella es pura coincidencia.
Es demasiado restrictivo asumir que cualquiera que no tenga la suerte de cumplir esas circunstancias exactas no pueda desafiar esta torre.
—Entonces, ¿lo que se necesita es fuerza, suerte y encanto pa’ po’er entablar amistad con Shaula? Creo que nuestro grupo es bastante ina’ecua’o pa’ ese desafío.
—… Opino igual.
No poder vencer a Shaula ni matarla, o fallar en conseguir su ayuda, significaba perder el derecho a desafiar la Gran Biblioteca Pleiades.
No es precisamente lógico, pero parece la única conclusión posible con lo que sabemos hasta ahora. Y, aun así, Subaru no podía aceptar del todo esa idea.
—N~. Nnn~.
—¿Emilia?
—Me siento muuuy incómoda. Siento un malestar en esta parte del pecho.
—Si algo te molesta, dilo. No es como si mis teorías tuvieran que ser correctas, y verlo desde distintos ángulos casi siempre es buena idea.
—¿En serio? En ese caso… esta prueba me recuerda un montón a las pruebas del santuario.
Subaru y Anastasia guardaron silencio. Por razones distintas: Anastasia porque no entendía la comparación, y Subaru porque sí la entendía.
—Otra vez metiéndose en mi camino, Echidna…
—No creo que Echidna tenga nada que ver con esta prueba… pero sí que la odias un montóóón.
—¡Cuando atravieses una experiencia en la cual tu salvador resulta ser en realidad quien lo maneja todo desde las sombras, te sentirás igual que yo!
Desde lo ocurrido en el Santuario, Emilia y Subaru solo habían hablado de la Bruja una o dos veces. Y cuando él mencionaba el contenido de las pruebas, Emilia se quedaba sin saber qué decir, así que él había evitado seguir preguntando.
Lo único que compartían sobre el tema era que Echidna es una maldita bruja sádica. Emilia lo decía de una forma más suave y educada, pero Subaru lo decía así, sin vueltas.
Se había dado cuenta cuando se mencionó por primera vez el examen, pero sobre todo cuando empezó la prueba: se sentía como las pruebas del santuario. Así que tal vez una parte del sistema, o incluso una gran parte, era la misma que la de esa tumba.
—Ahora que lo pienso, la cantidad de veces que se podía desafiar las Pruebas era prácticamente ilimitada, igual que aquí, ¿verdad?
—Y, además, en cuanto a los Exámenes, hay uno en el tercero, el segundo y el primer piso, siendo un total de tres aquí también, ¿verdad?
Subaru y Emilia se miraron, notando que las similitudes se acumulaban.
La existencia del Sabio y un lapso de cuatro siglos… era natural que eso les hiciera pensar también en las brujas. ¿Qué probabilidades había de que no hubiera ninguna conexión?
—Sí. Aun así, lo siento. Aunque sepamos todo eso, no nos acercará más a la respuesta, ¿verdad?
Emilia cortó pronto esa línea de pensamiento. Incluso si su corazonada era correcta y había una conexión entre la tumba y su situación actual, eso tenía poco que ver con la pregunta que necesitaban responder.
Y todavía tenemos que preguntarle a Shaula el nombre de ese héroe que destruyó…
—… ¿O tal vez no?
—Si suponemos que este lugar es algo que se puede resolver, entonces ¿no es erróneo pensar que no se puede superar a menos que tratemos con Shaula?
Esta es la torre del Sabio; aquella era la tumba de la Bruja. Si hay un punto en común entre ambas, aparte del sadismo de quienes prepararon las pruebas, es que dejan un margen para pensar.
La Bruja probaba a la gente a través de sus Pruebas, pero no ponía un reto imposible. Así que, si el Sabio también está probando a la gente con estos exámenes, el reto tampoco debería ser imposible.
—Una posibilidad de superar la torre sin necesitar a Shaula…
—Natsuki, ¿qué se te ha ocurri’o…?
—Shhh.
Al ver que Subaru se sumía en sus pensamientos, Anastasia estaba por decir algo antes de que Emilia la detuviera.
Poniéndose un dedo sobre los labios para hacer callar a Anastasia, Emilia miró a Subaru con los ojos llenos de confianza. Subaru ni siquiera había notado lo que había pasado; su mente ya estaba trabajando a toda velocidad.
Quien se enfrentará a esta prueba seguramente tenía que pasar por Shaula para entrar a la torre. Su presencia no podía ser crucial para superarla.
—Creímos erróneamente que las hazañas de Flugel habían sido las de Shaula. La hazaña del Sabio es que él selló a la Bruja con la ayuda del primer Santo de la Espada y el Dragón Divino. Sin embargo, la Bruja de la Envidia no es alguien a quien llamaríamos héroe, ni tampoco fue destruida en ningún momento.
—Puedo descartar la posibilidad de que nuestras suposiciones estén equivocadas con eso. Existe la chance de que hubiera alguna otra historia de un héroe que el Sabio Flugel atribuyó a Shaula, pero si ese fuera el caso, sería raro que ni Julius ni Beatrice lo hayan pensado ya.
E inevitablemente, otra posible explicación salió a la superficie.
—¿Y si hay una Shaula que ni la misma Shaula conoce?
Ya habían mencionado esa posibilidad antes en otra situación.
Pero los pensamientos de Subaru no estaban dando vueltas en círculo; era lo contrario. Descartar una hipótesis se estaba convirtiendo en evidencia para otra, que era que—
—¡Beako! ¡Ven un momento!
Julius estaba hablando con Shaula, esforzándose por abrir la puerta de sus recuerdos junto a Beatrice. Cuando escuchó el llamado de Subaru, sus orejas se movieron.
—Esa es la cara de Subaru que más le gusta a Betty, supongo.
—¿No deberían ser todas tus favoritas?
—Especialmente esta, de hecho.
Subaru le tendió la mano mientras ella decía eso sin un ápice de vergüenza. Beatrice tomó su mano y lo miró con sus lindos y redondos ojos azules. Dejaba claro que le estaba preguntando qué debía hacer.
Subaru asintió y dijo:
—Es muy sencillo. Me gustaría saltar un poco más alto con Murak.
—… No me digas que te has rendido y quieres romper el techo para subir de esa manera, supongo.
—No estés tan sorprendida. Por supuesto que no. Tan solo quiero observar los MONOLITH desde arriba.
—¿Observar los MONOLITH desde arriba?
Detrás de Subaru, Emilia murmuró mientras miraba de reojo al monolito.
Beatrice no entendía la razón, pero no preguntó nada más. Exhalando suavemente, apretó la mano de Subaru con más fuerza.
—Murak.
Una tenue luz violeta surgió en respuesta al encantamiento de Beatrice y envolvió el cuerpo de Subaru. Era un hechizo que reducía el efecto de la gravedad y aumentaba drásticamente la agilidad. Un pequeño salto bastaba para elevarse casi un metro, y con toda su fuerza—
—¡Ahí… vamos…!
Aun sosteniendo la mano de Beatrice, el cuerpo de Subaru se impulsó alto. Estaba a unos seis o siete metros de altura, pero no se estrelló contra el techo que debería haber estado ahí.
Era como si el techo no existiera en el infinito espacio blanco, como si todo el piso de la torre se hubiera expandido. Gracias a eso, Subaru podía ver toda la sala desde arriba.
—… Es como pensaba.
—¿Lograste encontrar lo que buscabas, supongo?
—Por supuesto. Este lugar es absolutamente cruel.
Las mejillas de Subaru se torcieron mientras asentía ante la pregunta de Beatrice. Cayendo suavemente, Subaru cargó a Beatrice en brazos como a una princesa hasta tocar el suelo.
—Sé cuál es el nombre del héroe.
—¡¿De verdad?!
Subaru compartió su seguridad con Emilia, que había observado su salto de principio a fin. Emilia se quedó asombrada, y los ojos de Anastasia se abrieron de par en par.
—No voy a duda’ de ti ahora, pero… ¿cómo llegaste a la respuesta, Natsuki?
—No es nada especial. Que ustedes no lo hayan resuelto no es porque sean malos o porque se les haya pasado algo. Simplemente hay muy poca gente que tendría una mínima posibilidad de contestar.
Por eso había dicho que era absolutamente cruel.
Superar el obstáculo de Shaula, entender el contenido real de la pregunta y tener la capacidad básica de conocer la respuesta… con todo eso junto, la cantidad de personas que podrían lograrlo ya estaba muy limitada.
—El héroe destruido por Shaula… Su nombre es Orión.
—¿Orión…?
Todos miraron a Shaula con duda cuando Subaru dijo ese nombre. Pero ella negó con la cabeza con fuerza.
—Nonono, no tengo ni idea de quién es. E incluso si por un momento asumimos que yo sí le maté, ¿a qué clase de persona que ni siquiera es capaz de llegar aquí se le llama héroe? Eso es superridículo. Así que, no creo que sea yo a quien haya que echarle la culpa. ¿Cómo? se preguntarán; ¡pues con el argumento teórico que acabo de decir! ¡Soy superlista!
—Como pueden ver, esta mujer no es nada lista. Al principio sospeché que tal vez de verdad se le hubiera olvidado, pero ese no es el caso. El motivo es que, para empezar, la Shaula de este enunciado no es esta mujer.
—¡Soy la superúnica Shaula! ¡El Gran Maestro me puso este nombre!

—Lo que digo es que hay una historia detrás del nombre que te dio tu Gran Maestro.
Poniéndole un dedo en la nariz, Subaru empujó a Shaula hacia atrás cuando ella intentó replicar. Luego caminó hasta colocarse frente al primer monolito.
—El origen del nombre de Shaula… ¿Acaso Subaru vuelve a ser el único que lo conoce?
—No soy el único que lo conoce, aunque supongo que no todo el mundo lo sabría. En mi lugar de origen hay una estrella llamada Shaula. Su nombre significa aguijón, pero si tuviera que especificar qué clase de aguijón, entonces sería un aguijón de escorpión.
Insistía en que su peinado era como una SCORPIONTAIL. Si eso era una pista o solo parte de su despiste natural era discutible, pero en cualquier caso había un par de cosas que unían a Shaula, el escorpión y la aguja.
—Según cuenta la leyenda, al héroe Orión le picó un escorpión al que habían enviado para acosarlo por su fanfarronería, y dicha picadura lo mató. Tras su muerte, se convirtió en una estrella. Así que, el escorpión que mató a Orión también se convirtió en una estrella debido a su hazaña, y se dice que incluso ahora en el firmamento Orión vive atemorizado del escorpión.
—Ahora que la has explicado, esta leyenda también me da una sensación bastante deprimente, de hecho.
—En cualquier caso, piensen en ello como si fueran constelaciones en las que las estrellas forman figuras de animales y personas y cosas así. Pueden incluso pensar en ello como si fuera un asterismo. Y así se ve cuando se mira a los MONOLITH desde arriba.
Por eso había usado la magia de Beatrice para aligerar su cuerpo y conseguir ese punto de vista crucial.
Los puntos negros de los monolitos en un mar blanco… Normalmente, los colores estarían invertidos, pero en ese mundo blanco, las estrellas negras se conectaban formando un asterismo que Subaru conocía muy bien.
Había otros siete monolitos del mismo tamaño que el original, sumando un total de ocho.
El número y la distribución coincidían con las estrellas principales de la constelación de Orión. Y si eso se conectaba con el “toca’ lo má’ brillante”…
—El MONOLITH original se encuentra justo en el medio. Bueno, solo tengo que mantener la mirada sobre Alnilam, y si continúo siguiendo la forma de la constelación… Si continúo siguiendo a Orión, entonces…
—¿Entonces?
—La frase “lo más brillante” es un poco engañosa. En realidad, las estrellas brillan de muchas formas diferentes, algunas veces son siempre brillantes, y otras veces solo brillan con fulgor muy de vez en cuando. Considerando que tan solo hay dos estrellas que se ciñen a la definición de la más brillante en Orión…
Visto desde arriba, estaba Betelgeuse en la parte superior izquierda, el hombro derecho de Orión, y Rigel en la parte inferior derecha, la pierna izquierda de Orión.
Rigel era constante, pero Betelgeuse tenía una luz variable.
Responder con ambas no sería una solución limpia, pero—
—Si fuera yo, elegiría Rigel.
Tenía malos recuerdos con un nombre similar a Betelgeuse
Así que Subaru tocó el monolito que representaba a Rigel.
El instante siguiente, la sala se llenó de una luz blanca brillante.
El sonido, el color y todo lo demás desapareció, y finalmente—
—… Ohhhhh…
Cuando la luz se disipó, estaban de pie en un espacio labrado en piedra, en medio de la torre, rodeados de enormes paredes repletas de libros.