Traidores
Capítulo 14
Traidores
――Ojo de Dragón. Esa fue la expresión que instintivamente le vino a la mente a Subaru.
No había tenido demasiadas oportunidades de conocer a los seres que, a diferencia de los dragones de tierra, los dragones de agua y los dragones voladores, ostentaban con derecho la denominación de Dragón. Aun así, habiendo sido testigo del Dragón Divino Volcanica en la cima de la Atalaya Pléyades y del Dragón de las Nubes Mezoreia en el Imperio de Vollachia, Subaru era probablemente alguien con una cantidad de experiencia bastante amplia con los Dragones.
Sin embargo, las amplias observaciones de primera mano de Subaru no eran la razón por la que tenía tal intuición.
Era más bien una sensación arraigada en sus instintos como criatura viviente.
Al enfrentarse a un Dragón, uno lo sentiría―― La distinción, en la jerarquía de la existencia.
Sentir reverencia hacia un ser en un nivel fundamentalmente diferente como criatura viviente; esa era indiscutiblemente la forma en que los humanos consideraban a los Dragones. Fue precisamente esa sensación misma la que se lo confirmó.
Esa era exactamente la sensación que Subaru había sentido con respecto al ojo izquierdo de Crusch al quitarse el parche.
Subaru: 『 ―――― 』
Un ojo inhumano, irradiando un brillo dorado y emanando una luz aberrante―― un Ojo de Dragón: con aquello que debía ser designado como tal en su cuenca ocular, el corazón de Subaru se estremeció al ver a Crusch.
¿Qué le había pasado a su cuerpo? ¿Qué insinuaba ese ojo izquierdo? ¿Por qué no arrojaba su espada a pesar de que su viento había sido sellado? ¿Cómo habían terminado las cosas de esta manera?
Quizás fue un acto de defensa, temiendo instintivamente la confrontación con la realidad ante sus ojos, lo que agitó sus pensamientos en una vorágine de dudas desprovistas de cualquier respuesta.
Tragándose tales pretextos formales, Subaru de alguna manera logró abrir la boca, y――,
Subaru: 『 ――ah. 』
――Sintió como si su corazón hubiera sido atravesado por su mirada bañada en luz dorada.
Beatrice: 『 ――¡¡Shamak!! 』
En ese instante, Beatrice pronunció el cántico en lugar del petrificado Subaru, con la mano en alto.
Simpatizando con los sentimientos de Subaru, reacia a luchar contra Crusch, eligió la Magia Yin Shamak, la cual arrancaría la conciencia del oponente de la realidad―― en el sentido de dejar a su objetivo impotente, no había nada superior; con una habilidad incomparable a la de Subaru, ella lo desplegó.
Eso envolvió la cabeza de Crusch, y separaría su voluntad de luchar de este lugar―― o eso se suponía.
Sin embargo――,
Crusch: 『 ――Puedo verlo. 』
Crusch ladeó la cabeza, evadiendo pausadamente la bruma negra arremolinada que surgió en el aire sin previo aviso.
Beatrice: 『 ――Hk, ¡Shamak! ¡Shamak, Shamak, Shamak! 』
Tragándose su asombro por el hecho de que su primer ataque hubiera sido evadido, Beatrice hizo surgir sucesivas brumas negras en el aire.
Con sus movimientos rápidos y ágiles, Crusch eludió todos y cada uno de los hechizos incesantemente encadenados entre sí, acercándose para envolverla, tras lo cual finalmente conectó su espada con la iniciación de la magia, interrumpiendo el hechizo.
El bloqueo de la magia antes de su invocación―― Él comprendía la lógica de que, dado que toda magia manifiesta su efecto solo después de darle direccionalidad al Maná recolectado, si se interrumpía esa composición, no llegaría a materializarse, pero…
Tiga: 『 ¡¿Pero ponerlo en práctica no es una historia completamente diferente?! 』
Ella había demostrado la hazaña divina de aniquilar la magia antes de que pudiera convertirse en magia, por así decirlo; con un tinte de asombro en su voz, Tiga saltó sobre Crusch desde un lado.
Crusch, con su espada bailando en el aire, recibió a Tiga, quien exhibió su hábil delicadeza al ser capaz de ejecutar ataques simultáneos por sí solo, tanto con su espada curva como con sus patadas, y la batalla entre ellos se reanudó.
Pero, eso fue――,
Crusch: 『 Creo que lo dije. Que puedo verlo. 』
Los movimientos de Crusch, mientras les informaba tranquilamente de ello, habían cambiado claramente, incluso para el ojo inexperto.
Ese cambio no solo era perceptible a través de la vista, sino que también era algo evidente para los oídos―― eso se debía a que, a diferencia del conflicto de apenas unos momentos antes, había algo que había desaparecido de la pelea entre los dos. El sonido.
Un duelo de acero golpeando contra acero, con chispas esparciéndose: tales intercambios habían cesado por completo.
Crusch esquivó la hoja blandida y las patadas desatadas por Tiga no con su propia espada, sino meramente con el movimiento de su cuerpo.
Incluso un aficionado podría entender cuál, entre bloquear o evadir, era la conducta que le otorgaba a uno más margen de maniobra. Y, aquello que lo permitía era――,
Subaru: 『 ――El Ojo de Dragón. 』
Con un glup, Subaru se tragó un sentimiento de asombro que no pudo reprimir en su garganta.
Con toda probabilidad, la velocidad de los movimientos de Crusch en sí no había cambiado demasiado. Lo que había cambiado en gran medida no era la velocidad de sus movimientos, sino la rapidez con la que los iniciaba.
En una batalla donde se intercambian vidas en ofensivas y defensivas de un instante, si tan solo una persona obtuviera un “algo” que le permitiera recortar una décima de segundo de esa sucesión de instante tras instante, la superioridad de ese individuo sería incalculable.
Actualmente, lo que Crusch estaba haciendo era eliminar esas décimas de segundo.
Tiga: 『 ¡Guh… kuh! 』
Como para respaldar esa conjetura de Subaru, el estado del duelo en la oficina cambió repentinamente.
Desatando diversas técnicas con movimientos dinámicos de todo su cuerpo, esa danza de espadas de Tiga que, por imperfecta que fuera, debería haberle permitido cruzar espadas con Crusch directamente, fue interrumpida, y comenzó a verse forzado a estar completamente a la defensiva.
Con el arranque de sus ataques frustrado, una espada interponiéndose en las brechas de sus ataques consecutivos, e impedido de moverse a voluntad, Tiga mostró agitación en su perfil antes sereno, mientras resistía a duras penas.
Sin embargo, incluso si se dedicara por completo a la defensa, no podría salir ileso. La sangre corrió de su hombro, de su muslo y, finalmente, de un único corte en su mejilla fluyó el carmesí; esos rastros de sangre goteando atestiguaban su lucha.
Si esto continuaba, Tiga pronto sería incluido entre las víctimas de la mansión McMahon.
Ese era el peor escenario, uno que no debía ocurrir, ahora que la situación de Miklotov ya se había vuelto irremediable.
Por lo tanto――,
Subaru: 『 ¡¡OHHHHHHHH――!! 』
Mientras Tiga y Beatrice intentaban reprimirla con espada y hechizo respectivamente, el aullante Subaru restalló el látigo que había desenfundado de la parte trasera de su cintura, obligando a la punta de su Guiltywhip a silbar por el aire.
Desde el momento en que había decidido emplear E.M.T., el objetivo de Subaru era someter a Crusch.
La razón por la que había dejado la batalla en manos de Beatrice y Tiga hasta ahora, no se debía meramente a su desorientación y asombro ante la transformación de Crusch. Era por el bien de este único ataque sorpresa.
Más veloz que la espada o el hechizo, el golpe del Guiltywhip se acercó a Crusch.
Sin importar el mecanismo detrás del Ojo de Dragón, lidiar con un ataque desconocido debería――,
Crusch: 『 ――Eso, ya lo he visto antes. 』
Subaru: 『 ――ogh. 』
En ese instante, golpeado por dos impactos, un patético jadeo escapó de los pulmones de Subaru.
El primer impacto fue la facilidad con la que fue bloqueado el ataque sorpresa que tanto había estado preparando. Crusch interceptó el látigo desatado desde la mano de Subaru con su espada antes de que pudiera extenderse por completo, estrellando su punta contra el suelo.
Era digno de asombro que lo que debía haber sido el ataque más rápido en ese lugar hubiera sido derribado de un tajo tan fácilmente. Pero, no era nada en comparación con lo que provocó el segundo impacto.
El segundo impacto fue presenciar el ojo de Crusch, quien había apartado el Guiltywhip de un tajo―― no su Ojo de Dragón, sino su ojo derecho original de color ámbar, cargado de un matiz desgarrador.
Subaru: 『 ――No entiendo… qué significa eso. 』
Para decirlo sin rodeos, ante esa mirada de ella que parecía a punto de echarse a llorar, no sentía más que desconcierto.
Aunque Crusch era quien se estaba comportando de manera extraña, Subaru tenía la sensación de estar siendo tratado como el villano por intentar someterla. Pese a que él incluso ya había sido asesinado una vez, esto iba mucho más allá de algo como decir que las lágrimas de una mujer hermosa era injusto.
Por supuesto, si le dijeran que era una acusación infundada, ahí terminaría el asunto.
La expresión que mostraba esta verdadera Crusch permaneció sin emociones, con los labios fruncidos, solo lanzando una única mirada a Subaru, el portador del látigo que había repelido―― Pero, por alguna razón, él pensó eso. ¿No parece como si ella estuviera a punto de llorar?
――Detendré esas lágrimas.
Subaru: 『 ――Hk. 』
Tiga: 『 ¡No bajes tu――! 』
Dejando de lado a Subaru, quien apretaba los dientes ante la emoción que había cruzado por el ojo de Crusch, Tiga, aunque tal vez malinterpretándolo, encontró una apertura que aprovechar e hizo destellar su shamshir con un movimiento feroz.
La hoja desnuda de la espada curva danzó, aullando como el colmillo de una bestia al abalanzarse sobre el esbelto cuerpo de Crusch――,
Crusch: 『 ¡Dije que puedo verlo! 』
En un instante, girando su cuerpo para seguir la trayectoria de la relampagueante hoja curva, Crusch esquivó el ataque dejando que apenas le rozara la piel, y alzando la voz, le asestó un golpe a Tiga en la mandíbula con un rodillazo ascendente.
Con un grito de dolor, Tiga se inclinó hacia atrás, y los destellos de luz cortante lanzados en rápida sucesión hicieron salpicar su sangre por toda la oficina, aunque alcanzó a proteger sus puntos vitales por puro reflejo.
Mientras sus pies retrocedían instintivamente a trompicones, una brutal patada se hundió en su torso. Saliendo despedido en línea recta, Tiga se estrelló de espaldas contra la pared, desplomándose pesadamente.
Sin embargo――,
Subaru: 『 ¡Yo me encargo desde aquí, my friend! 』
Aprovechando el breve instante que Tiga había ganado, Subaru acortó la distancia con Crusch. Blandiendo su látigo sin detenerse, apuntó a la mano con la que ella sostenía la espada――,
Crusch: 『 Eso también lo veo. 』
Con un comentario indiferente, Crusch desvió el latigazo con un simple giro de muñeca, y con ese mismo movimiento, convirtió el giro de su espada en una estocada, dirigiéndola hacia la pierna de Subaru, quien se había acercado de forma imprudente.
Esa luz plateada le atravesó el empeine, y Subaru se vio obligado a pagar el precio de su temerario avance――,
Subaru: 『 ¡Beatrice! 』
Beatrice: 『 ――¡Hk, eres un partner que siempre pide lo imposible, de hecho! 』
Infiriendo las intenciones de Subaru a partir de ese único grito, Beatrice usó su minúsculo cuerpo en toda su extensión, volcando toda su alma en hacer realidad el deseo de su compañero mientras lo reprendía.
En el instante en que la hoja lo alcanzó, se activó―― La magia de defensa absoluta, E.M.M.
Crusch: 『 ―――― 』
Se activó el hechizo original de Subaru y Beatrice, la defensa más poderosa que rechazaba cualquier interferencia física o mágica al desplazar su existencia medio paso fuera de la realidad. Aun así, era la primera vez que realizaban la maniobra temeraria de usar E.M.M. desde dentro de un E.M.T. ya desplegado, por lo que su éxito fue un milagro――,
Beatrice: 『 ¡Exigiré Love calls por la mañana, al mediodía y en la noche, supongo! 』
Subaru: 『 ¡Te amo, Beako! 』
Mientras ofrecía el pago que ella había exigido de forma tan adorable como precio de ese milagro, Subaru cambió de enfoque de inmediato tras el hecho de que la estocada no lograra penetrar, fijando su mirada en Crusch, quien ya estaba preparando su siguiente movimiento.
A cambio de una defensa inexpugnable, el defecto de E.M.M. era que prohibía cualquier movimiento. En el momento en que uno diera otro paso, significaría el fin de su período de invencibilidad. La subsiguiente punta de su espada sería clavada sin piedad en él.
Por lo tanto――,
Subaru: 『 ¡Invisible Providence! 』
Antes de que el siguiente golpe pudiera ser desatado, jugó todas las cartas de su mano, una tras otra.
Con la sangre brotando de su nariz, el brazo negro e invisible se extendió desde el pecho de Subaru, agarrando la mano con la que Crusch sostenía su espada y forzando el final del ataque de seguimiento que ella estaba a punto de desatar. El brazo invisible apretó la muñeca de Crusch con ferocidad, causando que su mano dejara caer su espada al perder su habilidad marcial.
Crusch vio sus acciones obstaculizadas en rápida sucesión por las cartas de Subaru que ella desconocía; lanzándose con todo su cuerpo sobre el brazo que a ella le quedaba libre, él sumó su mano mágica para empujarla contra la pared con la fuerza de tres brazos.
Subaru: 『 ¡Crusch-san! ¡Escúchame! 』
Sujetando ambas de sus muñecas y acorralando a Crusch contra la pared por la fuerza, Subaru le suplicó.
Mientras lo hacía, Crusch se retorció, intentando clavar su rodilla en el costado de Subaru, pero él empujó su cuerpo cerca por la fuerza, lo suficientemente cerca como para que pudieran sentir el aliento del otro, inmovilizándola.
Justo ante sus propios ojos, los ojos heterocromáticos ámbar y dorado de Crusch miraron a Subaru. Y, mientras la miraba de frente,
Subaru: 『 Esto… no importa cómo lo mires, ¡esto está mal! ¡Se ha salido de control! ¡No voy a dejar que las cosas continúen de esta manera! 』
Crusch: 『 Natsuki Subaru… 』
Subaru: 『 ¡Yo… no aceptaré nada de esto! ¡¡NO LO ACEPTARÉ!! 』
Mientras Subaru alzaba la voz en un rugido, el rostro de Crusch se tensó.
Después de todo, la esencia de sus argumentos era la misma que cuando había gritado sus lamentos antes de su Retorno por Muerte. Aun así, quería creer que podría obtener un resultado diferente al de hace un momento, donde simplemente se había quedado inmóvil gritando, ahora que le había dado a Crusch margen para reflexionar.
Miklotov, ninguna de las vidas de aquellos en la residencia McMahon podría ser recuperada
A pesar de que ese era el caso, seguramente había algo que podía hacer aparte de sentarse y aceptar el peor resultado posible. Con ese fin, era vital que Crusch bajara su espada aquí.
La persuasión para hacer que ella lo hiciera――,
Subaru: 『 ――¿Eh? 』
Con tales expectativas en mente, Subaru, esperando la respuesta de Crusch, dejó escapar un aliento ronco de su garganta.
Eso se debió a lo que estaba ocurriendo ante sus ojos―― los diferentes ojos izquierdo y derecho de Crusch se afilaron de repente y, aprovechando el impulso de su espalda rebotando contra la pared, derribó a Subaru violentamente.
Recibiendo de lleno lo que se había sentido como un ataque sorpresa, Subaru fue derribado de forma patética en el acto―― Sin embargo, ese no fue un contraataque dirigido a Subaru. Más bien, fue todo lo contrario.
――Después de todo, en el siguiente instante, una enorme cantidad de fuego infernal envolvió la visión de Subaru con un rojo brillante.
――Sintiendo como si pudiera escuchar un sonido distante similar al silbato de un tren de vapor, su conciencia comenzó a resurgir lentamente.
Rompiendo la tensión superficial del despertar, lo primero que experimentó cuando su rostro emergió fue un dolor punzante y doloroso. Al sentir que estimulaba todo su cuerpo, especialmente su brazo derecho, sin darse cuenta emitió un gemido agonizante.
Subaru: 『 ――Ugh. 』
???: 『 ¡――! Subaru, ¿has abierto los ojos, supongo? ¿Estás bien, de hecho? 』
Al escuchar su gemido ahogado, una voz notó inmediatamente el despertar de Subaru. Una voz a la que estaba acostumbrado, era la de su compañera que le daba la bienvenida al despertar de cada mañana junto a él: Beatrice.
Sin embargo, este despertar, acompañado de agonía, era considerablemente diferente al que experimentaba todos los días.
Subaru: 『 Bea… ko…? ¿Qué me… pasó…? 』
Beatrice: 『 No te esfuerces en levantarte, supongo. Las quemaduras todavía son graves, de hecho… Si tan solo hubiera suficiente Maná, Betty te curaría de inmediato, pero lo siento, supongo. 』
Subaru: 『 No tienes que disculparte por… ¿quemaduras? 』
Mientras sus párpados se abrían temblorosos, pudo ver el rostro abatido de Beatrice asomándose hacia él. Un Gran Espíritu con pupilas grandes y redondas llenas hasta el borde de tristeza; buscó consolar sus lamentos inmediatamente, pero entonces se detuvo.
Quemaduras; al escuchar esa palabra, su cerebro adormecido comenzó a despertar, rezagado respecto a su cuerpo. Cierto. Si mal no recordaba, justo antes de perder el conocimiento, había visto llamas. Y, aún antes de eso――,
Subaru: 『 ――¡Crusch-san! 』
Con la tragedia de la residencia McMahon acudiendo a su mente, el cuerpo de Subaru se enderezó vigorosamente.
Bastó recordar eso para que sus recuerdos más nítidos comenzaran a restaurarse de golpe. La muerte de Miklotov, Crusch confesando que ella misma lo había matado, la escena en la que intentaron someterla, y el Ojo de Dragón que residía en el ojo izquierdo de Crusch mientras se resistía―― todo sucedió a un ritmo vertiginoso y abrumador.
Sin embargo, la prioridad era Crusch. Al final, usando E.M.M. y Providencia Invisible, Subaru había logrado someterla. Después de eso, vio unas llamas repentinas――.
Subaru: 『 Es cierto, estallaron unas llamas con una fuerza increíble… así que el dolor en mi brazo, ¿es por esas quemaduras? ¡Mierda, arde…! Pero, algo como esto no es... 』
Beatrice: 『 ¡C-Cálmate, de hecho! ¡La magia curativa aún no se ha aplicado debido a la escasez de Maná, supongo! ¡Debes permanecer en reposo o podrías contraer alguna enfermedad terrible, de hecho! 』
Subaru: 『 ¡No es momento para eso! Ahora mismo, lo de Crusch-san es más importante que yo. Comparado con eso, que me desmaye por la fiebre no importa en lo más―― 』
Mínimo; declarando eso, intentó apartar la inquietud de Beatrice, y sucedió en ese preciso momento.
???: 『 ――Parece que has despertado, Natsuki Subaru. 』
Subaru: 『 ¿Eh? 』
Al escuchar de pronto una voz inesperada, Subaru abrió los ojos de par en par. Ante su vista apareció Crusch emergiendo de la oscuridad, justo la persona a la que estaba a punto de ir a buscar.
Con su ojo izquierdo cubierto nuevamente por el parche e iluminando el entorno con la lámpara de mineral Lagmite que llevaba en la mano, Crusch se acercó a Subaru mientras él debatía con Beatrice y, tomando su brazo derecho,
Crusch: 『 Como pensé, parece que no es una herida que pueda dejarse desatendida. Esto servirá solo como primeros auxilios, pero tómalo. 』
Mientras enunciaba eso, con la lámpara colocada a sus pies, Crusch sacó un pañuelo blanco bordado de su bolsillo del pecho y lo envolvió suavemente alrededor del brazo derecho de Subaru en lugar de vendas.
El pañuelo que tocaba las quemaduras se iba ensuciando por el rezumar y, ante la suavidad del toque de Crusch mientras lo envolvía, Subaru parpadeó estupefacto, incapaz de seguir el ritmo de la situación.
Crusch: 『 ¿――? ¿Qué sucede? Hay un viento de confusión soplando a tu alrededor. 』
Subaru: 『 …Bueno, sí, por supuesto que soplaría un viento bastante fuerte. Por lo que recuerdo, hasta hace un momento habíamos estado, ya sabes, peleando con expresiones desesperadas, ¿verdad? 』
Crusch: 『 Creo que fuiste solo tú quien tenía una mirada de desesperación. 』
Subaru: 『 ¡Hablando de forma general! Entre nosotros dos, si yo estaba poniendo una cara desesperada, entonces eso significaría que el cincuenta por ciento estaba desesperado, ¿no? 』
Crusch: 『 Ya veo. Eso tiene sentido. 』
Su rostro excesivamente serio asintió en concordancia con él, ante lo cual Subaru no pudo evitar quedarse estupefacto, ya que había acumulado frívolamente todo tipo de palabrería.
Tras eso, Subaru finalmente se dio cuenta del extraño espacio en el que se encontraban―― estaban conversando en un pasadizo húmedo que no podía calificarse como particularmente higiénico. Sobre lo que lo habían recostado era el suelo frío y duro, el aire era húmedo con un hedor a pescado y, al concentrarse en ello una vez más, era un espacio rebosante de una sensación a aguas residuales difícil de ignorar.
Subaru: 『 O más bien, ¿este lugar es tal cual las alcantarillas? 』
Beatrice: 『 Es también por eso que Betty no quiere que hagas locuras por ahora, Subaru, supongo. Si fueras a contraer tétanos o algo así por descuido, curarlo sería bastante difícil ahora mismo, de hecho. 』
Subaru: 『 Así que por eso ustedes dos estaban jugando a ser la pretty doctor y la nurse marimacho... Estoy súper agradecido por eso, pero más importante―― ¿qué está pasando? 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Mientras mostraba comprensión por las palabras de Beatrice preocupándose por su bienestar, lo que seguía sin lograr comprender era Crusch, quien se mostraba igual de proactiva que su devota compañera en el tratamiento de las quemaduras de Subaru.
Entrecerrando los ojos hacia Subaru mientras él bajaba levemente el tono de su voz, ella dejó escapar un suave suspiro y,
Crusch: 『 Estamos en las alcantarillas, a corta distancia de la residencia de Miklotov McMahon. A juzgar por la distancia recorrida, esto debe estar justo a medio camino entre el Distrito Noble y el Comercial. Incluso utilizando el sistema de alcantarillado, no podemos pasar de largo por los puntos de control que regulan la entrada y salida del estrato superior. Actualmente, ahí radica nuestro obstáculo. 』
Subaru: 『 Espera, espera, te ruego que esperes. No puedo seguir el ritmo de la conversación en lo absoluto. Para empezar, lo que pasó antes y después de que me desmayara está súper borroso. Es solo que... 』
Crusch: 『 ¿Solo que? 』
Subaru: 『 Basado en lo que dijiste hace un momento… ¿podría ser que, Crusch-san, tú y yo somos actualmente party members? 』
Crusch: 『 Paartee memburrs... 』
Crusch frunció el ceño ante ese término poco familiar; sin embargo, Beatrice, quien propiamente había aprobado el segundo nivel del examen de lenguaje moderno, asintió a esa duda de Subaru con un "supongo".
Beatrice: 『 Hay una variedad de dificultades en juego, pero esa chica no tiene ninguna hostilidad hacia nosotros, de hecho. Quien cargó a Subaru todo el camino hasta aquí mientras estabas desmayado también fue esa chica, supongo. 』
Crusch: 『 Si te hubiera dejado atrás en ese lugar, tampoco habrías podido evitar morir quemado. Por lo menos, no percibí ninguna falsedad en tus palabras. Por lo tanto, tu muerte no es lo que deseo. 』
Subaru: 『 Ya veo. Por eso, gracias... pero aun así. 』
El espectáculo que presenció inmediatamente antes de desmayarse, y las grandes cicatrices de quemaduras en su brazo derecho, sirvieron en parte como prueba de que era verdad que Crusch lo había salvado de una situación peligrosa. No era posible que Beatrice llegara al extremo de confabularse con Crusch hasta el punto de engañar a Subaru.
Sin embargo, la razón por la que Subaru no pudo expresar su gratitud sinceramente se debía a cómo Crusch lo había formulado―― la muerte de Subaru, no había sido su deseo. Pero, ¿qué hay de las muertes de Miklotov y los demás?
Subaru: 『 ...Crusch-san, ¿de verdad mataste a Miklotov-san? 』
Crusch: 『 ――. Lo había afirmado en ese lugar también, pero es la verdad. Miklotov McMahon, y el personal de la mansión que él contrató, a todos ellos los asesiné por mi mano. 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Crusch: 『 ¿Necesito explicar la razón también? Esto también será una reiteración de lo que dije en ese lugar, pero Miklotov McMahon y su camarilla eran todos unos traidores, existencias que conspiraban contra el Reino de Lugunica. Por lo tanto, como alguien perteneciente a la alta nobleza, les impuse la pena de muerte por medio de la espada. 』
Subaru: 『 Eso es… eso es lo que no entiendo. Que fueran traidores, que estuvieran conspirando contra el Reino, ¿qué significa siquiera eso? ¿Estaban tramando semejante estupidez como para hacer que perdieras la paciencia, Crusch-san? 』
Crusch: 『 ――Por lo menos, hay una alta probabilidad de que él estuviera utilizando las profecías de la Piedra de la Historia del Dragón para su propia conveniencia. 』
Subaru tragó saliva, habiendo apresurado la conversación para reventar las burbujas de duda que emergían sucesivamente.
La información que Crusch añadió al final trataba sobre la Piedra de la Historia del Dragón, la cual era precisamente lo que Subaru había querido confirmar con Miklotov de primera mano hoy.
El Pacto con el Dragón Divino poseía una influencia potente y poderosa sobre el Reino, y los detalles relacionados a este estaban grabados en una tablilla profética―― esa era la Piedra de la Historia del Dragón, y también un elemento clave que construía la base para el inicio de la Selección Real en la que Emilia también estaba participando.
Sin embargo, era un objeto del que solo había oído hablar y que en realidad nunca había visto por sí mismo, por lo que, de ser posible, Subaru deseaba cerciorarse de su existencia personalmente con sus propios ojos, eso era todo.
Subaru: 『 ¿Esa Piedra de la Historia del Dragón estaba siendo usada? ¿Por Miklotov-san? 』
Crusch: 『 Es difícil imaginar que la Piedra de la Historia del Dragón, la cual informa de todos los grandes asuntos de importancia para el Reino, no mencionara nada de las sucesivas muertes de los miembros de la Familia Real. Si ese es el caso, entonces lo posible es una situación en la que quien estaba en la posición de custodiar la Piedra de la Historia del Dragón ocultó intencionalmente la profecía que debió haberse hecho, y no la hizo pública. 』
Subaru: 『 Pero… pero, ¡¿no es demasiado tarde para eso ahora?! Esa duda debió existir incluso antes de que la Selección Real comenzara en primer lugar. Crusch-san, esa fue exactamente la razón por la que tú y Ferris―― 』
Ellos dos debieron tener la motivación para investigar los pormenores relacionados con la catástrofe del fallecimiento de la Familia Real. Después de todo, el cuarto príncipe, un miembro de la perecida Familia Real, tenía una relación especialmente cercana con ella.
Pero, por otra parte, incluso Subaru no era tan insensible como para decir eso en voz alta y presionarla.
Crusch: 『 ――No haber podido tener la opción de desconfiar, es el extremo máximo de mi arrepentimiento de aquel entonces. 』
Conjeturando el final de sus palabras interrumpidas, Crusch reconoció su propio error.
Por supuesto, tacharlo de un mero error era demasiado desalmado para una persona que soportaba la reciente pérdida de un ser querido. También había escuchado de Ferris que simplemente "una relación cercana" sería una descripción inadecuada para la relación entre el cuarto príncipe y Crusch.
Esa debió haber sido precisamente la razón principal de Crusch para desear el trono.
Pero――,
Subaru: 『 Entonces… ¿por qué de repente, empezaste a dudar de eso…? 』
Crusch: 『 Seguramente lo entiendes sin necesidad de que yo lo diga. Al enviar a la Iglesia del Dragón Divino a mi puerta, y engañar a Ferris con palabras astutas, conspiraron para que me retirara de la Selección Real. 』
Subaru: 『――¡¿Hk?! Crusch-san, eso es… 』
Crusch: 『 Ferris tiene un fuerte sentido del deber. Mi situación era la que era, y él estaba siendo atormentado por ansiedades persistentes. Bajo tales circunstancias, si el hombre llamado el cerebro del Reino le susurraba palabras dulces, es comprensible que Ferris se haya equivocado en su juicio. Si no fuera por eso―― 』
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch: 『 ――Si no fuera por eso, ese individuo nunca habría cometido un acto que pisotea el voto entre Su Alteza y yo. 』
Con la mirada baja y la voz apagada, Crusch se esforzó por reprimir sus emociones.
Sin embargo, cuanto más le transmitía ese esfuerzo, menos claro le quedaba hacia qué lado debía inclinar la balanza en el interior del corazón de Subaru.
Sentimentalmente, él por supuesto quería creerle a Crusch. Con las debidas disculpas a Miklotov, pero si Miklotov realmente fuera un traidor usando al Reino para sus propias intenciones, entonces una rectitud legítima impregnaría las acciones de Crusch. Quizás, si se le concediera un juicio legal adecuado, aún podría ser perdonada dadas las circunstancias atenuantes.
Sin embargo, Subaru aún recordaba aquel comentario de Miklotov durante la Selección Real, valorándolo como el caballero de Emilia a pesar del espectáculo tan bochornoso con el que Subaru se había deshonrado a sí mismo.
Crusch era la benefactora de Subaru, y de la misma manera, Miklotov también era su benefactor.
Desear un final tan conveniente, donde las cosas se resuelvan de forma unilateral para alguno de los dos, parecía demasiado difícil.
Además――,
Subaru: 『 Ferris… 』
Cargando con la determinación de ser aborrecido por Crusch y, por consiguiente, ser destituido como su Caballero, él había tomado la mano ofrecida por la Iglesia del Dragón Divino, y había seleccionado esta opción previendo la retirada de su ama de la Selección Real.
Incluso si eso significaba convertir el voto concerniente al cuarto príncipe en papel mojado, él había tomado su elección.
Esa decisión, no era algo que deseara etiquetar tan fácilmente como el resultado de los designios de otra persona.
Subaru: 『 …Entiendo tu afirmación por ahora, Crusch-san. Quiero discutirlo a fondo hasta que todo se aclare. También hay algunas otras cosas―― 』
Crusch: 『 Espera, Natsuki Subaru. Tus dudas están justificadas, pero ahora que has despertado, prefiero que demos prioridad a movernos. No sería prudente permanecer en este lugar indefinidamente. 』
Subaru: 『 Ahh, ¿te refieres a estas alcantarillas? Claro, a mí también me gustaría cambiar de ubicación, pero aún hay cosas de las que tenemos que hablar―― 』
Subaru se mostró persistente hacia Crusch mientras ella intentaba dar por terminada la conversación, sacudiendo lentamente la cabeza de lado a lado. Pero, la manga de su brazo izquierdo no quemado fue tironeada por Beatrice.
Con un solo vistazo, pudo darse cuenta de que la expresión de Beatrice albergaba una leve tensión,
Beatrice: 『 En este punto, Betty está de acuerdo con esa chica, de hecho. En cualquier caso, huir es lo primero, supongo. Si nos demoramos, los perseguidores nos atraparán, de hecho. 』
Subaru: 『 No tú también… espera espera, no puedo simplemente ignorar eso. ¿Huir? ¿Perseguidores? No entiendo lo que estás diciendo. Eso hace que suene como si estuviéramos en las alcantarillas porque… 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Subaru: 『 Porque… tenemos que… huir… 』
Mientras Subaru lo articulaba en palabras, el mal presentimiento que se apoderó de él gradualmente provocó un entumecimiento en su lengua.
Mientras tanto, Crusch levantó la lámpara colocada en el pasadizo una vez más, mientras Beatrice, con el ceño fruncido por el desconcierto, abría y cerraba repetidamente sus finos labios en un dilema sobre qué decir.
Por su actitud desprovista de futilidad y su porte rebosante de previsión, él podía suponerlo―― Sin bromas, Subaru y los demás habían sido empujados a una posición de ser fugitivos.
Subaru: 『 ¡No lo entiendo! ¡Todavía hay demasiadas cosas sin explicar! Además… 』
Inspeccionando su entorno mientras pronunciaba eso, Subaru se cercioró de la ausencia de cualquier figura aparte de Beatrice y Crusch y aludió a una clara anomalía―― La ausencia de Tiga.
Subaru: 『 ¿Qué hay de Tiga…? Él también estaba con nosotros en la mansión. Y sin embargo, ¿cómo es que no lo veo por aquí? ¡¿Qué pasó, cómo pasó y por qué terminamos así? Eso es de lo que quiero―― 』
Crusch: 『 ――Tiga Rauleon, ¿era? Desafortunadamente, ese hombre es nuestro perseguidor. 』
Subaru: 『 …¿Qué? 』
La voz de Crusch respondió a la duda de Subaru, aunque eso dio a luz a otra duda más en su interior.
Las cosas que no comprendía se acumulaban sobre otras cosas que no comprendía, por lo que era natural que no lograra captar la forma completa de aquellos bloques de construcción, ahora convertidos en un cúmulo de cosas que no comprendía.
Con esos como sus verdaderos sentimientos mientras miraba con estupefacción, Subaru observó a Crusch.
Entonces, ante la mirada inquisitiva de Subaru, ella alzó la lámpara y, dejando que aquella luz blanca iluminara su hermoso rostro, cuyo ojo izquierdo estaba cubierto por un parche, prosiguió.
Eso era――,
Crusch: 『 En este momento, ustedes y yo estamos siendo perseguidos por Tiga Rauleon y los soldados del Reino―― bajo los cargos de haber asesinado a Miklotov McMahon y de ser traidores que conspiran para derrocar el Reino. 』