Juntos Hasta el Infierno
Capítulo 15
Juntos Hasta el Infierno
――Cuando el fuego infernal desatado envolvió a Natsuki Subaru, Beatrice había dudado de sus propios ojos.
Beatrice: 『 ¡¿Por qué…?! 』
La expansión de E.M.T. era un movimiento ilegal que se entrometía con cualquier interferencia basada en Maná que se generara dentro de su campo―― principalmente, la composición de hechizos mágicos, en la cual insertaba forzosamente los comandos para cancelar y desensamblar. Era una forma de magia tramposa que, si hubiera nacido en una época anterior, indudablemente habría sido catalogada como un arte prohibido.
Por supuesto, existía la posibilidad de que el E.M.T. fuera superado si descubrían sus mecanismos y lograban tejer una fórmula que siguiera funcionando incluso después de desentrañar la composición de la magia. Sin embargo, una hazaña tan fuera de lo común, similar a tomar una herramienta de Magicreación meticulosamente ensamblada, cambiarle una sola pieza por algo completamente diferente y lograr que siguiera funcionando igual, sería imposible a menos que se tratara de Roswaal o de la Bruja de la Codicia―― Madre.
Excluyendo tales irregularidades, habría sido imposible para cualquiera invocar magia, sin importar quién fuera.
Eso había sido――,
Beatrice: 『 ¿Cómo demonios lo superaste, de hecho? 』
???: 『 ――. No es nada tan impresionante como haberlo superado. Simplemente me devané los sesos y arriesgué el físico. 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Al hacer la pregunta con los ojos entrecerrados, Beatrice vio que quien respondía de esa manera era Tiga Rauleon, incorporándose para apoyar medio cuerpo contra la pared.
En medio del feroz combate, el joven que se suponía había caído abatido tras salir volando contra la pared por una patada de la enfurecida chica del Ojo de Dragón―― Crusch, dejó escapar un suspiro profundo y exhausto. Tiga aferraba su amada espada con una mano, mientras mantenía la otra sobre su costado―― Beatrice se estremeció al ver que, justo alrededor de donde apoyaba su mano, la ropa estaba chamuscada y la piel totalmente carbonizada.
Esa no era una herida que hubiera sufrido por el asalto de Crusch. Por lo tanto, esa herida era precisamente lo que había――,
Beatrice: 『 …Tú, exactamente en qué estabas pensando, supongo. 』
Tiga: 『 Solo hice lo que era necesario, Señorita Beatrice. Así lo dicen las escrituras. “Entretanto que el Dragón surca los cielos, labre el hombre la tierra. Mas aquellos que dejaren pudrir el tiempo concedido en el letargo, no alcanzarán a hollar ni aun la sombra del Dragón en el tiempo de la siega”… o algo así. 』
Sacudiendo lentamente la cabeza, Tiga recitó un verso de las escrituras de la Iglesia del Dragón Divino, evocando profundamente a Filóre. Sin embargo, ante la cuestión de si el hecho de haber estudiado las escrituras hasta el punto de poder recitarlas de memoria justificaba la determinación detrás de su elección, Beatrice no podía asentir con tanta facilidad.
La herida carbonizada en el flanco de Tiga, era algo provocado por la misma llama que había envuelto a Subaru y a Crusch―― sin embargo, esa llama no lo había chamuscado externamente, sino desde adentro.
La eficacia de E.M.T., era desmantelar la composición de la magia que se invocara dentro del campo.
Esta condición de estar dentro del campo, era algo que Tiga había superado por la fuerza.
El método detrás de ello fue――,
Tiga: 『 ――La magia invocada dentro de mi propio cuerpo no se ve afectada por este arte prohibido… No es como si estuviera completamente seguro de ello, pero parece que tenía razón. 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Tiga: 『 Lo noté mientras peleaba. Pensé, "Eh, parece que no puedo usar magia en este momento debido a esto, pero mi Método de Flujo sigue funcionando." Y así―― 』
Beatrice: 『 Aun así, ni abrirte el abdomen, ni usar magia con la determinación de chamuscarte las entrañas a través de esa herida abierta, son decisiones fáciles de tomar, de hecho… Los únicos capaces de realizar tal hazaña, son humanos cuyos corazones están esclavizados a algo mucho más allá de un mero sentido del deber, supongo. 』
Tiga: 『 Vaya, se siente como si me estuvieras llamando loco, lo cual es un tanto ofensivo... Aunque supongo que es comprensible. 』
Aunque su voz sonaba pesada a causa del agotamiento, la respuesta de Tiga en sí fue tan desapasionada, que Beatrice sintió un desagradable escalofrío helando su inexistente hígado.
Beatrice solo había conocido a Tiga por una cantidad de tiempo extremadamente breve, apenas un día o dos desde que se conocieron en una capilla de la Iglesia del Dragón Divino. Sin embargo, incluso en ese corto tiempo, era verdad que le había agradado su buena química con Subaru, así como el comportamiento ingenioso que mostraba mientras hablaban.
Le costaba reconciliar esa impresión inicial de él con el Tiga que ahora estaba ante sus ojos―― En particular, la decisión mecánica que ignoraba su propio bienestar con el fin de llevar a cabo la tarea necesaria era un giro completo respecto a la impresión que había tenido de él hasta ahora.
¿Qué lo había impulsado exactamente a llegar a tales extremos?
Una tenacidad aberrante que excedía con creces un mero sentido del deber―― Beatrice conocía a personas que operaban con tal determinación. La tenacidad de Tiga, era de la misma naturaleza que la de Roswaal.
Un hombre que, a lo largo de cuatrocientos años, había descarrilado el destino de muchos y que, aun así, buscaba cumplir su objetivo aspirando a alcanzar el estado de un Brujo―― ¿Estaba Tiga en camino de llegar al mismo lugar que Roswaal?
Tiga: 『 Solo hago lo que es necesario―― Para poder reclamar mi propia vida. 』
A los recelos de Beatrice, Tiga respondió en voz baja con un ligero encogimiento de hombros. Luego, miró más adentro de la habitación, hacia el estruendoso resplandor de las llamas,
Tiga: 『 Si me lo preguntas, Señorita Beatrice, en realidad encuentro que su reacción es la inesperada, o más bien, sorprendente. Honestamente, también estaba preparado para que empezara a dispararme magia. Después de todo, hice lo que hice. 』
Beatrice: 『 … ¿Debo tomarlo como que dices que no fue un error de juicio cometido por dejarte llevar en el momento, de hecho? 』
Tiga: 『 Sí, no te equivocas en eso―― La Duquesa Crusch Karsten se negó repetidamente a aceptar nuestro consejo de rendición. Incluso le di un ultimátum, pero lo rechazó de tajo. 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Tiga: 『 Además de asesinar al Señor Miklotov, también volvió su espada contra nosotros; no estaba en su sano juicio. Por eso, aunque fue una decisión tomada en el acto, me encargué de eliminar la amenaza por completo... ¿Me equivoco en algo de lo que digo? 』


Coloreado realizado por: @112oVic2
Con una absoluta falta de emociones plasmada sobre aquel atractivo rostro que le daba el aire de un elegante galán, Tiga cuestionó a Beatrice sobre la validez de sus propias acciones.
Lo que había allí no era el rostro de un mártir que se arrepentía de sus acciones y buscaba perdón, sino más bien el de un verdugo que comprobaba, de forma desapasionada, si era verdaderamente responsable de la sangre que manchaba sus manos.
En el interior de Beatrice, su impresión inicial hacia Tiga ya estaba mucho más allá de cualquier esperanza de recuperación.
Beatrice: 『 Lo que dices, no es incorrecto, supongo. 』
Enfrentando a Tiga, Beatrice entrecerró sus ojos redondos y asintió.
En realidad, así era. En la cadena de eventos que siguió desde que Beatrice y los demás presenciaron la tragedia en la mansión McMahon y se enfrentaron a su perpetradora, Crusch, no hubo un solo error en las acciones de Tiga. Él hizo todo lo posible por seguir las intenciones de Subaru e intentar cooperar para someter a Crusch, y fue indudablemente la propia Crusch quien rechazó por completo cada una de sus decisiones.
Con el fin de defenderse de un individuo tan peligroso, Tiga tenía el derecho de tomar una decisión despiadada. Incluso si esta implicaba convertir en daño colateral a Subaru, junto a quien había estado luchando, culparlo por ello sin escuchar razones era algo moralmente inaceptable.
Es por eso que――,
Beatrice: 『 Betty no es tan obstinada como para culparte egoístamente por eso, de hecho. 』
Tiga: 『 …Ya veo. Entonces―― 』
Beatrice: 『 ――Sin embargo. 』
Diciendo eso, Beatrice cortó las palabras de Tiga.
Por un momento, lo que destelló a través de los ojos amarillos de Tiga no fue sorpresa, sino un matiz de gélida compostura. Empujando su fuerte sentimiento hacia eso a un rincón de su cabeza, Beatrice continuó.
La conducta de Tiga estaba justificada, pero aun así――,
Beatrice: 『 ――Betty apoyará a quien salvó a Subaru, supongo. 』
――En ese instante, las intensas llamas, que parecían chamuscar cualquier ojo dirigido hacia ellas, fueron partidas en dos desde el lado opuesto.
???: 『 ―――― 』
Las llamas, cortadas sin hacer el más mínimo ruido, se separaron ondulando; y, de pie serenamente en el espacio abierto entre ellas, se encontraba la chica con el Ojo de Dragón―― tras lanzar un tajo con su mano derecha para dividir el fuego y cargando al inconsciente Subaru en su brazo izquierdo, allí estaba Crusch Karsten.
Crusch: 『 El calor… no, corté el flujo de poder. Así que, ¿esto es lo que se conoce como el “punto muerto”? 』
Tocando el párpado de su Ojo de Dragón con la mano derecha que había realizado el golpe, Crusch murmuró como si hubiera llegado a una comprensión.
Conmocionada por el hecho de que ella hubiera despejado ese fuego infernal con un solo movimiento de su brazo, Beatrice se cercioró de la seguridad de Subaru en el brazo de Crusch, y sintió una sensación de alivio aún mayor.
――Inmediatamente después de que Subaru fuera envuelto por las llamas, la única razón por la que Beatrice había podido mantener la calma fue porque no había recibido ninguna reacción de amenaza para su vida a través del vínculo que la conectaba a su Contratista.
Debido a ese hecho, y a lo que había visto en los últimos momentos―― el hecho de que, para proteger a Subaru del infierno que se avecinaba, Crusch lo había jalado hacia abajo y había saltado frente a las llamas ella misma, Beatrice había decidido su postura.
Que Beatrice, apoyaría a Crusch Karsten.
Beatrice: 『 Por lo menos, Betty escuchará lo que ella tiene que decir, de hecho. Los juicios más precisos pueden hacerse después, supongo. 』
Tiga: 『 ――. No puedo llamar a eso una decisión sabia, Señorita Beatrice. No debes dejar que te engañen solo porque tu Contratista, Subaru, fue salvado. La Duquesa es peligrosa. 』
Beatrice: 『 No trates a Betty como un Espíritu que ni piensa ni mira hacia el futuro, de hecho. Ah, pero si Betty fuera un Espíritu tan descuidado e indiscriminado, entonces por supuesto sería sumamente natural apoyar a esa chica que salvó a Subaru, supongo. 』
Tiga: 『 ¡¿De verdad es el momento para sutilezas?! En poco tiempo, la gente notará este incendio y vendrá corriendo. Si te equivocas en tu postura, será demasiado tarde incluso si te arrepientes después. ¡¿Qué le pasará a Subaru?! 』
Beatrice: 『 Como la persona que intentó chamuscar a Subaru junto con esa chica, tus palabras no tienen ningún peso en lo absoluto, de hecho. Sin embargo, tal como dices, no parece haber mucho tiempo, supongo. Es por eso que―― 』
Con esas palabras, Beatrice levantó lentamente su mano derecha, ante lo cual Tiga contuvo el aliento.
No eran preparativos para lanzar magia. Era justo lo opuesto. Al percibir las intenciones de Beatrice, quien se preparaba para chasquear los dedos, Tiga entrecerró con agudeza sus ojos amarillos y, apuntándole con su shamshir,
Tiga: 『 Basta, detente. De verdad que ya no podré defenderte. 』
Beatrice: 『 En el pasado, Betty se arrepintió de haber despedido a una amiga sin poder hacer nada más que llorar lastimosamente, de hecho―― No tropezaré con la misma piedra, supongo. 』
Incluso si fuera una situación donde los problemas los inundaran como olas encrespadas, mientras se le permitiera hacerlo, Beatrice continuaría forjando su propio camino.
Nunca más se acobardaría ante lo que era preciado para ella, como cuando había perdido a su amiga pudiendo solo ser zarandeada por las olas sin poder hacer nada.
Con ese propósito――,
Beatrice: 『 ――¡Betty está de tu lado aquí, de hecho, Crusch Karsten! 』
Chasqueando los dedos, Beatrice dio la señal y lo liberó―― Liberó el E.M.T.
En ese instante, el campo invisible que envolvía la oficina desapareció, un cambio que solo podría haber sido percibido minuciosamente por aquellos con sentidos agudos.
Y ni Tiga, ni la poseedora del Ojo de Dragón, fueron excepciones a eso――,
Crusch: 『 ――Un Tajo, Cien Derribados. 』
La corriente ascendente explosiva que se desató hizo temblar la residencia McMahon, con la oficina como su epicentro.
Beatrice: 『 ――Después de eso, nos quitamos a ese hombre de encima y corrimos a refugiarnos en las alcantarillas, supongo. Habría sido preferible huir más lejos, pero no podíamos excedernos mientras Subaru estaba dormido, de hecho. 』
Al escuchar el relato de Beatrice, quien se había acurrucado a su lado para sostener su cuerpo, Subaru logró organizar la información en su mente desorientada y murmuró a duras penas un “Ya veo…”.
Con toda honestidad, le resultaba patético haber sido el único en dejar que su conciencia se desvaneciera tan rápido en medio de semejante situación. Pero, por ahora, esos pensamientos de autocastigo tendrían que esperar para más tarde.
Subaru: 『 Primero que nada… Beako, fue una decisión nice de tu parte no separarte de Crusch-san. Si nos hubiéramos separado en esa situación, me habría arrepentido infinitamente. 』
Beatrice: 『 Prestar la máxima consideración a los sentimientos de tu partner es algo natural, supongo. Betty confiaba en que Subaru habría hecho lo mismo, de hecho. 』
Subaru: 『 Aunque desde la perspectiva de un tercero realmente parece una decisión irracional, así que no puedo simplemente decir “¡Tienes razón!” sin reservas. 』
La situación era la que era, pero una sonrisa irónica se le escapó al ver la expresión, no obstante presumida, de Beatrice.
Sin embargo, lo que le permitió relajar los labios, aunque solo fuera un poco, fue únicamente esta parte de la conversación―― Mirando las quemaduras en su brazo, que escocían por el dolor, Subaru se mordió el labio.
Subaru: 『 Tiga, de entre todas las personas, hizo esto… 』
Beatrice: 『 No hay duda de ello, supongo. Lo que dijo sobre no poder usar magia en medio del combate era un bluff, o tal vez… no, no es nada, de hecho. 』
Subaru: 『 ¿Qué es? Parece que me daría curiosidad, así que ahora tengo curiosidad. 』
Beatrice: 『 Simplemente pensé que no era algo que valiera la pena analizar ahora mismo, con todos los problemas que tenemos encima, supongo. Como sea, ese hombre usó magia asumiendo que te convertiría en daño colateral, de hecho. La impresión que Betty tenía de él ha caído por los suelos, supongo. 』
Subaru: 『 …Bueno, realmente me amas, así que supongo que tiene sentido. 』
Los sentimientos de Subaru eran sumamente complejos ante la rabia de Beatrice, quien fruncía el ceño y tenía las mejillas infladas.
Por supuesto, no tenía la intención de hacer la vista gorda ante un ataque que muy bien podría haberlo matado. No la tenía, pero aquella fue la ruta de escape que Tiga encontró en el umbral crítico entre la vida y la muerte tras verse abrumados por Crusch. Esa decisión, tomada en medio de una situación de tan alto riesgo, no era algo que pudiera repudiar de buenas a primeras.
En ese momento, la mirada con la que Beatrice observaba a Subaru se volvió más severa.
Beatrice: 『 ¿Subaru? No me digas que vas a… 』
Subaru: 『 No, no voy a hacer la vista gorda. Planeo sacarle una disculpa adecuada por el dolor de estas quemaduras. No cederé en eso sin importar qué. ¿No es obvio? 』
Beatrice: 『 ―――― 』
Subaru: 『 ¿Eh? ¿Por qué me miras con aún más exasperación? ¡¿A pesar de que estoy diciendo que haré que se disculpe?! 』
Ante la mirada firme de Beatrice al escuchar su respuesta, la incomodidad de Subaru solo se profundizó.
Se habían cometido errores en ambos bandos, y ambos simplemente percibían que las faltas del otro eran ligeramente mayores. Pero aun así, Subaru tenía la intención de salir con una actitud bastante resuelta.
Además――,
Subaru: 『 Por lo menos, creo que gran parte de la fricción entre nosotros y Tiga surge de un nivel de desconexión. Si podemos hablarlo con él adecuadamente en algún lugar, podremos aclarar esos malentendidos y―― 』
Crusch: 『 ――Desafortunadamente, no tengo la intención de permitirte hacer eso. 』
Eligiendo sus palabras con cuidado, Subaru intentó persuadir de alguna manera a Beatrice. Sin embargo, quien impuso una interrupción a las palabras de Subaru no fue Beatrice, con el ceño fruncido, sino Crusch, quien había estado caminando delante de ellos.
Mientras guiaba el camino a través de las sombrías alcantarillas con el resplandor de su lámpara de mineral de Lagmite, ella manifestó su total desacuerdo con la conversación de Subaru y Beatrice―― demostrándolo explícitamente al apuntar la punta de su daga desenvainada hacia Subaru.
Subaru: 『 …¿C-Crusch-san? 』
Crusch: 『 No autorizaré ningún contacto con Tiga Rauleon. No solo crucé espadas con él, sino que ese hombre es uno de los individuos que encabeza a nuestros perseguidores. Si te reunieras descuidadamente con él, solo serías capturado. 』
Subaru: 『 Eso es… pero… con la posición en la que está Tiga, como que no tiene otra opción, o más bien, siendo la situación la que es, ya sabes… 』
Crusch: 『 ―――― 』
Subaru: 『 ―――― 』
Al cruzar miradas exclusivamente con el único ojo ámbar de Crusch, quien llevaba el izquierdo oculto por un parche, Subaru dudó enormemente sobre qué decir a continuación.
Primero los atroces crímenes en la residencia McMahon, y el hecho de que ella le estuviera apuntando con su puñal justo aquí―― Hablar con la Crusch actual requería de suma cautela. Si Subaru llegaba a provocarla inadvertidamente con algún comentario incauto, esta vez sí que haría que ella se manchara las manos de sangre.
Con ese pensamiento, su tenso duelo de miradas se prolongó por un rato――,
Crusch: 『 …Para mi sorpresa, no sopla ningún viento intentando engañarme. 』
Declarando eso, Crusch fue la primera en bajar su puñal.
Subaru abrió los ojos con un “¿Eh?” ante sus palabras, pero Crusch devolvió el puñal a la vaina en su cinturón, y,
Crusch: 『 Ningún viento de engaño sopla de tu parte. Ha sido así desde nuestro encuentro en la mansión de Miklotov McMahon, hasta este mismo instante. Por lo tanto, permití que Beatrice te acompañara. 』
Subaru: 『 ――. Al final… al final, ¿qué es lo que quieres hacer con nosotros, Crusch-san? 』
Subaru intercambió una breve mirada con Beatrice que estaba a su lado, y le preguntó esto a Crusch directamente.
El viento de engaño―― como la poseedora de la Protección Divina de la Lectura del Viento, Crusch podía detectar los pensamientos e intenciones del oponente como viento, funcionando como una especie de detector de mentiras, por así decirlo.
Cuando Subaru la conoció por primera vez, ella había visto a través de los engaños que él ocultaba en su interior, haciéndolo plenamente consciente de su propia y retorcida naturaleza―― Y ahora, se había convertido en la base de las palabras y acciones de Crusch.
Su creencia en Subaru, era igualmente un fruto producido por la Protección Divina de la Lectura del Viento.
Por lo tanto, ¿significaba eso que su acto de asesinar a Miklotov, así como a las trece personas en su mansión, también era un resultado de la Protección Divina de la Lectura del Viento?
Subaru: 『 Dime, Crusch-san. Sobre nosotros… no, primero hablemos de ti. ¿Qué es lo que quieres hacer para estar actuando de esta manera ahora mismo? 』
Crusch: 『 ――. Lo que quiero hacer… no, lo que debo hacer sin importar el costo, es salvar a este Reino de Lugunica de las manos de los traidores. Ese será mi último acto al servicio del Reino. 』
Subaru: 『 Traidores… y… cuando dices que este es el último… 』
Crusch: 『 ¿Acaso insistirás en que me equivoco? Sucumbí ante la malicia del Culto de la Bruja, quedé postrada en cama y desperdicié un largo período de tiempo en la más absoluta inactividad. Por si fuera poco, logré levantarme gracias a las manos de la Iglesia del Dragón Divino, en completa contradicción con mi promesa a las masas de abolir el dominio del Dragón. ¿Y aun así afirmas que todavía tengo posibilidades de victoria? 』
Subaru: 『 Eso es… hk. 』
Crusch: 『 Un viento de comprensión sopla a tu alrededor―― Eres un hombre sincero. 』
Crusch bajó la mirada y grabó una sonrisa burlona hacia sí misma en sus labios.
A los ojos de Crusch, quien esbozaba una frágil sonrisa, debió resultarle evidente a través de su Protección Divina: el sentimiento de impotencia de un Subaru incapaz de negar sus palabras o de concebir alguna solución prometedora.
Que eso fuera llamado su sinceridad tampoco podría inspirar ningún deleite en él.
Beatrice: 『 Ya es suficiente, de hecho. Betty ya no pasará por alto la forma en que finges ser una heroine trágica solo para gruñirle a Subaru, supongo. 』
Subaru: 『 Beatrice… 』
Beatrice: 『 Subaru, tú también eres un caso difícil, de hecho. ¿Qué haces sintiéndote tan deprimido por algo de lo que no tienes absolutamente ninguna responsabilidad, supongo? Si esto sigue así, te estarás culpando incluso por algún niño que se acaba de caer al borde del camino, de hecho. Si eso sucede, estarás tan ocupado que ya no tendrás tiempo para mimar a Betty, supongo. Vehementes objeciones a eso, de hecho. 』
Poniendo las manos en sus caderas, Beatrice dejó que una ira fuera de lugar asomara. Dándose cuenta de que esta era su manera de tener consideración para disminuir los problemas entre Subaru y Crusch, él dejó escapar un suspiro.
Crusch, también, asintió con un “Correcto” en una expresión dócil,
Crusch: 『 Tal como dices, Beatrice, este no es lugar para mostrar obstinación por reservas triviales. Cuanto más tiempo cedamos a nuestros oponentes, mayor será nuestra desventaja. Por lo tanto, Natsuki Subaru, a ti―― no, a ti y a Beatrice, deseo pedirles su cooperación. 』
Subaru: 『 …¿Cooperación? 』
Crusch: 『 Correcto. Actualmente, estamos en medio de una crisis con la supervivencia de la nación en juego, provocada por las maniobras oscuras de una multitud de traidores, infestados hasta el mismísimo núcleo del Reino. Es precisamente en esta situación, que deseo tomar prestada tu fuerza―― tú, que una vez uniste fuerzas con mi casa y prestaste un servicio monumental en la Subyugación de la Ballena Blanca, Natsuki Subaru, es tu fuerza a la que recurro. 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Devolviendo el puñal a su vaina, Crusch le presentó su mano vacía y se expresó de tal manera, ante lo cual Subaru tragó saliva inconscientemente, fijando una mirada firme directamente sobre ella.
Lo que sorprendió a Subaru no fue meramente la petición que Crusch había vocalizado. Por supuesto, también estaba inmensamente asombrado por su petición, pero lo que fue un shock aún mayor fue la forma en que relató la gran batalla que una vez había desatado contra la Ballena Blanca como algo que había experimentado por sí misma con total certeza.
Ante esto, Subaru finalmente articuló la incesante pregunta que había residido en su pecho desde que se topó con Crusch en la residencia McMahon, hasta ahora.
Esa era――,
Subaru: 『 Dime, solo una cosa―― ¿Tus Recuerdos… regresaron? Crusch-san. 』
Crusch: 『 ――. Por supuesto. ¿Acaso sientes en mi yo actual los vestigios de esa Crusch Karsten despreciable y enervada de cuando carecía de Recuerdos? Esa pregunta por sí sola equivale a una afrenta. 』
Subaru: 『 ―――― 』
Mientras Crusch afirmaba irrefutablemente la restauración de sus Recuerdos, las mejillas de Subaru se tensaron.
El creciente impacto fue algo complicado, una mezcla de deleite e indignación. El regreso de los Recuerdos de Crusch, eso por sí solo era verdaderamente motivo de alegría desde el fondo de su corazón. Sin embargo, mostrar tal odio despectivo por la Crusch durante el período en que estuvo desprovista de sus Recuerdos era――.
Crusch: 『 Un viento de disgusto. ¿No me digas que tienes la intención de respaldar a mi yo que estaba desprovista de Recuerdos? 』
Subaru: 『 No es algo tan simple. Tanto ahora que sí tienes tus Recuerdos, como en aquel entonces cuando no tenías tus Recuerdos, ambas son Crusch-san para mí. 』
Crusch: 『 ――No, te equivocas. Es inconcebible que alguien como una Crusch Karsten desprovista de Recuerdos, pudiera alguna vez ser Crusch Karsten. ¡Es por eso! 』
Subaru: 『 ――Hk. 』
Crusch: 『 …Es por eso… que incluso Ferris… le dio la espalda a Crusch Karsten. 』
Subaru: 『 ¡Al――! 』
Ante una Crusch que rechinaba los dientes y temblaba incontrolablemente, Subaru intentó declarar con firmeza, "¡Al menos en eso te equivocas!"
No solo en este momento; había pensado exactamente lo mismo incluso antes de ponerse en marcha.
Crusch estaba malinterpretando el significado de la decisión que Ferris había tomado, y el alcance de su resolución.
Ferris ciertamente había reducido el voto de Crusch, el voto por la difunta Familia Real, a papel mojado.
Habiendo solo escuchado al respecto, Subaru solo podía imaginar lo importante que debió haber sido para Crusch. Sin embargo, lo mismo también era cierto para Ferris.
Ferris, también, amaba al difunto cuarto príncipe. Y aun así, él había tomado esta elección.
Su amor por los vivos, por encima de su amor por los muertos―― Subaru no deseaba que eso fuera negado.
Y mucho menos que dos personas que albergaban sentimientos mutuos sean incapaces de compartirlos a causa de un simple malentendido. Semejante tragedia――.
Crusch: 『 ――Parece que, retrasar la decisión termina aquí. 』
Sin embargo, antes de que Subaru pudiera expresar sus ardientes pasiones, la situación no le permitió continuar.
El significado detrás del murmullo de Crusch, mientras miraba hacia las profundidades de las alcantarillas detrás de Subaru y Beatrice por las que habían pasado, fue desmitificado por voces y pasos audibles desde muy atrás―― Sus perseguidores.
Los perseguidores que buscaban a Subaru, Beatrice y Crusch, habían formado un escuadrón y habían descendido a las alcantarillas.
Subaru: 『 Si tan solo pudiéramos hablar apropiadamente… 』
Crusch: 『 Ya te lo dije. A estas alturas, ya se te considera mi cómplice. La espada que me arrebataste con tu peculiar técnica también quedó abandonada en la escena. Si cotejan eso con las heridas de los cadáveres, mi participación resultará evidente. Y, sumado a ello. 』
Subaru: 『 ¿Sumado a ello? ¿Qué? ¿Acaso queda algo peor por decir? 』
Crusch: 『 A pesar del hecho de que Tiga Rauleon, quien conocía tus intenciones, estaba presente, también se te ha considerado como partícipe del asesinato de Miklotov McMahon. Ese hombre debe haberlo reportado de esa manera. 』
Subaru: 『 ―――― 』
Crusch: 『 El resto es una elección que recae sobre ustedes dos. Si creen que no merezco su fe, entonces pueden buscar refugio con los perseguidores que llegarán aquí más tarde―― Adiós. 』
Expresando todo lo que deseaba decir y transmitiendo que no tenía la menor intención de continuar con la conversación, Crusch les dio la espalda antes de arrojar la lámpara a las aguas residuales y arrancar a correr con un paso regio.
A medida que el tenue resplandor de la luz que se hundía en el agua biliar se desvanecía lentamente y oscurecía su espalda, las notas solitarias de los pasos que se distanciaban presionaron la elección sobre Subaru como si fuera una cuenta regresiva.
Rechazar la postulación de Crusch, encontrarse con los soldados que perseguían a Subaru y los demás, confesarles todo y buscar refugio con ellos. O, perseguir la espalda de Crusch, quien se fundía en la oscuridad, esforzándose por luchar contra una gran conspiración completamente sola; una de estas dos.
Subaru: 『 ¡Mierda! ¡Quiero creerte! Quiero creerte, pero para empezar, ¿siquiera existe ese tipo de conspiración…! 』
Su estado mental era uno en el que había malinterpretado las verdaderas intenciones de Ferris, y había vuelto su espada contra Subaru sin ninguna vacilación. Tomando en cuenta también sus arrebatos emocionales, el temperamento de Crusch se encontraba en un estado de inestabilidad.
El peor de los casos sería uno en el que Crusch, después de asesinar a Miklotov y todo lo demás, pudiera entrar en un estado de locura sin ninguna rectitud justificable tras caer en un estado mental donde todo le pareciera sospechoso.
Bajo estas circunstancias, ¿qué era exactamente lo correcto?――,
Beatrice: 『 Subaru, cálmate y escucha, supongo. Sin importar lo que elijas, sin importar con quién te alíes, Betty es aliada de Subaru y siempre estará a tu lado, de hecho. 』
Subaru: 『 Beako… 』
Beatrice: 『 Paso por completo de estar separados como aquella vez en el Imperio, supongo. Subaru debe permanecer dentro de la vista de Betty, o los latidos y palpitaciones de su corazón se volverán asfixiantes, de hecho. 』
Articulando eso, Beatrice le dijo a Subaru, incapaz de discernir la respuesta correcta, que independientemente de lo que eligiera, ella lo convertiría en la respuesta correcta―― no, ellos lo convertirían en la respuesta correcta juntos.
Su indecisión se disipó. Era cierto. Era exactamente como decía Beatrice.
¿Acaso no era el punto fuerte de Natsuki Subaru luchar y esforzarse para convertir cualquier elección que tomara en la respuesta correcta?
Subaru: 『 No puedo dejar que Crusch-san se vaya sola. ¡Haré que me acompañes hasta el infierno, Beatrice! 』
Beatrice: 『 Mientras sea junto con Subaru, a Betty ni siquiera le importaría ser sellada por cuatrocientos años, ¡supongo! 』
Subaru: 『 ¡A mí definitivamente sí me importaría, así que podrías dejar de decir cosas tan aterradoras! 』
Bromeando así, Subaru sostuvo a su confiable y amada compañera en sus brazos y persiguió los pasos que se desvanecían, lanzándose a una carrera enérgica en medio de la tenue luz.
Sin importar si era correcto o incorrecto, no podía dejar que Crusch se fuera sola.
Sin importar si la detendría o la ayudaría, no debía separarse de Crusch.
Subaru: 『 Ah, mierda, ¡me duele el brazooo! 』
El dolor punzante de las quemaduras en su brazo pulsaba como si castigara la estupidez de Subaru.
Aun albergando eso, más que lamentarse por su propia situación que tan repentinamente lo había arrastrado y acorralado, Subaru estaba mucho más preocupado por cómo se sentirían Emilia y los demás una vez que se enteraran de esto.
Les causaría problemas, pero la amargura de causarles preocupación superaba a lo primero.
Por Emilia, por Rem, por Ram, por Petra, por Meili, por Garfiel, por todos. Por lo tanto, mientras soportaba la agonía de su cuerpo y mente, Subaru enfocó seriamente sus ojos en medio de la tenue luz,
Subaru: 『 ¡Por favor, encárgate de esto de alguna manera, Otto! 』
Y así, arrojando este torrente de problemas a su amigo que no estaba presente aquí, se lanzó hacia adelante.
――Simultáneamente, en la Residencia Real de la Capital Real de Lugunica.
Este día, para el Reino de Lugunica, y para el campamento de la Candidata Real Emilia, debería haber sido un día que pusiera en marcha eventos que portaran un significado verdaderamente profundo.
Era una oportunidad de oro que les permitiría extirpar las raíces malignas de la desgracia que el Culto de la Bruja había provocado en la Ciudad de las Compuertas de Priestella. Con la ayuda de la Iglesia del Dragón Divino, todo llegaría a buen término, y con Emilia y todos los demás igualmente presentes en ese momento, serían testigos de cómo la impotencia de varios meses por fin llegaba a su fin―― o al menos, ese había sido el plan.
???: 『 ――Y sin embargo, ¿qué clase de situación tenemos exactamente aquí? 』
Habiendo completado sus preparativos para partir, todo lo que quedaba era aguardar el regreso de Subaru y Beatrice, quienes se habían aventurado fuera de la residencia por algún asunto. Entre los miembros del campamento que hasta entonces habían estado disfrutando de la hora del té en la sala de estar, Otto Suwen interrogó a los visitantes repentinos de la manera más serena posible.
Con una horda de pasos, marchando ostentosamente hacia la Residencia Real, había un grupo de soldados reales, todos ellos equipados con la armadura oficial que mostraba su afiliación al Reino―― debido al aire algo denso de urgencia que los rodeaba, Otto se interpuso al frente para escudar a las mujeres del campamento, incluida Emilia.
Por supuesto, parado aún más adelante que Otto,
???: 『 ¿Acaso la cosa no se 'stá poniendo un poco violenta por ahí? No importa cuán entrañablemente agraciada pueda ser Emilia-sama, eso no significa que todos ustedes de repente tengan permiso para actuar de manera grosera. 』
Otto: 『 Garfiel, no hay necesidad de actuar de manera tan amenazante. Estos son invitados―― Por ahora. 』
Garfiel: 『 Ahh, entendido, Otto-nii. 』
De pie a la vanguardia del campamento, Garfiel rechinó sus afilados colmillos, calmándose superficialmente, mientras que Otto luego creó un intervalo para que la otra parte divulgara el motivo de su visita.
Aunque era la táctica de crear el problema para luego ofrecer la solución, al cederle un movimiento a la otra parte, él estaba orquestando la ilusión de hacerles un favor.
Como mínimo, si fuera capaz de averiguar sus motivos――,
???: 『 ――Todos ustedes, cesen sus actitudes amenazantes. ¿Tienen alguna idea de ante quién están parados? 』
Soldados: 『 ―――― 』
En el momento en que se pronunció esa voz profunda, los soldados reales que se habían esparcido en formación por toda la sala de estar enderezaron la espalda al unísono. Luego, pasando a través del cerco de soldados erguidos, dando lugar a pasos fuertes y pesados, apareció un hombre tan grande y tan enorme que era necesario mirar hacia arriba para verlo.
Blindado de pies a cabeza con el brillo del azul acero, era un hombre que poseía un rostro que era como una roca que había cobrado vida, el Comandante de la Guardia Real del Reino de Lugunica―― es decir, el hombre que se erguía en la cúspide de los Caballeros del Reino, Marcos Gildark.
Emilia: 『 Marcos-san… 』
Marcos: 『 Por esta abrupta visita, le ofrezco mis más sinceras disculpas, Emilia-sama. 』
Mientras Marcos se adelantaba al frente, Emilia parpadeó con sus ojos amatista. En contraste con su apariencia brusca, Marcos respondió a su reacción con una reverencia que se ajustaba a la etiqueta perfecta.
Luego, alzando su rostro, y mientras mantenía una cuidadosa vigilancia sobre Emilia y todos los miembros de su campamento que la rodeaban, especialmente en Otto y Garfiel, quienes lo miraban con miradas severas,
Marcos: 『 El propósito de esta visita, Emilia-sama, es solicitar su asistencia en el Castillo Real. Hay dudas que necesitan confirmación urgente. 』
Emilia: 『 Esto es muy repentino, totalmente salido de la nada. ¿Dudas? ¿De qué se trata exactamente…? 』
Marcos: 『 ――Con respecto a los antecedentes de su Caballero, Natsuki Subaru. 』
Emilia: 『 ¿Sobre Subaru? 』
Con modales perfectos y prestando el debido respeto, Marcos exhibía, sin embargo, una actitud perentoria e intransigente. Al escuchar que las dudas que pronunció estaban relacionadas con Subaru, Emilia respondió con palabras, mientras que Otto y todos los demás reaccionaron con sus respectivas expresiones y actitudes.
El hecho de que esas reacciones hubieran dado lugar a un intervalo para que Marcos continuara con sus siguientes palabras, fue algo de lo que Otto se arrepintió.
Después de todo, aquello que Marcos había declarado, las dudas respecto a Natsuki Subaru eran――,
Marcos: 『 El Caballero Natsuki Subaru está bajo sospecha de mantener fuertes vínculos con el Culto de la Bruja―― y de ser algo no muy diferente a un Arzobispo del Pecado. 』
――La encrucijada que definiría si Natsuki Subaru sería tildado, o no, como un enemigo del mundo.


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