EXTRA

—Así que, Princesa, tenemos que hacer esto de la vista previa del próximo volumen, entonces, ¿qué vamos a hacer?
—Qué pregunta más tonta, Al. Me apiadaré de la tonta, mediocre y vulgar chusma con un acto de compasión. Verlos inclinarse ante un despliegue de mi majestad será divertido, ¿no?
—En otras palabras, sólo vas a hacerlo, ¿eh? Bueno, eso es un alivio. Así que sobre lo que ocurrirá en este próximo volumen…
—El necio plebeyo, abandonado por la descarada semidemonio, permanece en la capital real, revolcándose en el pesar, la irritación y la melancolía, sintiéndose fuera de lugar y en busca de una salida… ¿Sí?
—Vaya, mi hermano tiene una vida llena de sufrimiento.
—Es un tonto, y encima uno común. No puedo entender las luchas antiestéticas de una vida como la suya.
—Me pregunto qué pasó para que digas todo eso. ¿Por qué no lees el manga o algo?
—La versión de manga serializada en Monthly Comic Alive, las historias cortas de Deka Bunko, etcétera. Éstas son sólo para los pequeños.
—Bueno, también está la serialización que empieza en Monthly Big Gangan. Hay un nuevo proyecto Re:ZERO cada vez que parpadeas, e incluso hay más en preparación que aún no se han desvelado. En serio, seguro que no va a ser aburrido.
—Ja, pero por supuesto. Como mínimo, es suficiente para atraer las miradas del público hasta que aparezca en serio, momento en el que los ignorantes podrán inclinarse ante mí.
—Tu ánimo está tan alto como siempre, Princesa.
—Este mundo está formado únicamente para mi conveniencia. Es la providencia.
—Así que me pregunto qué va a pasar con mi hermano allí, con la providencia respirándole en el cuello.
—Podrás leerlo todo en Re:ZERO -Empezando a Vivir en Otro Mundo-, Vol. 5, que se publicará en octubre… Eso es dentro de algún tiempo, ¿no? Al, haz algo.
—Princesa, según lo que has dicho, esto tiene que ser providencia, y algo que de alguna manera te conviene…
—Ya veo, eso ciertamente suena a verdad. Parece que conoces muy bien tu lugar en el mundo, Al. Espero mucho más por mi bien en los tiempos venideros.
—Por supuesto… Sabes, cuando te veo tomar el timón así, es algo lindo, bueno, en un sentido…
—Eso también va para el resto de ustedes, plebeyos tontos que leen esto. Luchen, trabajen hasta la extenuación, todo por mi bien. Es su deber para conmigo como parte de la plebe común.
